DIÁLOGO CON UN HÉROE DE GUERRA
ENTREVISTA EXCLUSIVA DE ÚLTIMO REDUCTO CON UN SS
Una de las más altas consideraciones que hemos recibido en Ú
LTIMO REDUCTO es que un combatiente austriaco de la SS nos haya llamado CAMARADAS, cuando nos concedió una entrevista exclusiva. Su nombre, las circunstancias de la entrevista y la información sobre las campañas militares en las que participó, no los citamos en este texto por los motivos que pueden suponerse. Basta decir que nunca se rindió, que permanece invicto y que la guerra no ha terminado.
Esta es una parte de la entrevista:
UR: Nos interesa mucho su país, ¿por qué nació allí Adolf Hitler, el hombre que cambió la historia, y no en alguno otro?
SS: El quería la unidad de todos los alemanes y nos dio la ideología del nacionalismo y el socialismo, en la que todos son iguales, como miembros de una familia.
UR
: ¿El Nacionalsocialismo es exclusivo para el pueblo alemán o también puede ser para otros?SS: Las bases son para todos y cada pueblo debe adaptarlo. No es un dogma como el marxismo. Ningún país se atreve a aplicar nuestra economía porque los judíos han hecho del dinero una mercancía. Las empresas y fábricas nacionalsocialistas operaban con la eficiencia de la iniciativa privada, pero eran del gobierno, y todos, desde el más humilde hasta el del puesto más alto, eran tratados con el mismo respeto.
UR: La propaganda del sistema oculta el éxito económico del Nacionalsocialismo con el tema del racismo. Díganos usted lo que realmente es el racismo para el Nacionalsocialismo.
SS: No es odio a ninguna raza. Es el reconocimiento de que cada raza tiene cualidades distintas a las otras y que la mezcla entre ellas lleva a la pérdida de esas cualidades. En la SS había combatientes de diversas nacionalidades y cada una elegía a sus mandos: turcos, rusos, egipcios, albaneses, etcétera. Había chechenos que eligieron a un general alemán, y cuando ellos cayeron prisioneros, él quiso quedarse a morir con ellos. A los judíos se les dio la libertad de que salieran de Alemania, a diferencia de Polonia.
UR: La propaganda del sistema dice que Jörg Haider, el primer ministro de Austria, es un ultraderechista y una especie de nazi disfrazado de demócrata que quiere impedir la entrada de inmigrantes. ¿Es cierto?
SS: No. En la democracia todo lo que no es marxismo dicen que es de derecha, pero, en realidad izquierda y derecha es un teatro, porque Haider está controlado por la masonería, tal como Blair, Schröeder, Aznar y otros gobernantes de países europeos que pertenecen a una misma logia suiza.
UR: ¿Cree usted que los nacionalsocialistas deben formar organizaciones legales que participen en elecciones?
SS: No. En el sistema de partidos no se puede hacer nada.
UR: ¿A qué deben dedicarse actualmente los nacionalsocialistas?
SS: A formar jóvenes que sigan transmitiendo nuestra ideología y el conocimiento de la verdad. Los judíos en Estados Unidos tienen mucho miedo de que caiga su sistema y resurjamos.
UR: ¿Cuál fue la principal lección que le queda de las campañas militares en las que participó?
SS: Nosotros teníamos la idea de que al terminar la guerra y triunfáramos, íbamos a volver a ajustar cuentas con todos los malos generales y políticos. Queríamos un gobierno en el que únicamente permaneciera Goebbels y todos los cargos fueran ocupados por quienes estuvieron en el frente de guerra. A Hitler queríamos nombrarlo como jefe vitalicio.
Cuando las tropas soviéticas ocuparon nuestras ciudades se sorprendieron de las condiciones de bienestar en las que vivían los obreros. Por eso, cuando regresaron a su país, los internaron en "campos de reeducación" durante tres meses para que no hablaran de lo que habían visto.
UR: ¿Qué le parecen los bombardeos a la población civil de Afganistán e Irak? ¿Realmente se le puede llamar guerra a eso?
SS: No. Esos no son combatientes, son tropas de ocupación pagadas. Véanlos, no saben como comportarse en las calles. Nosotros combatíamos por una idea y no por dinero.
UR: Es un honor haber tenido esta entrevista con usted. Gracias por su combate en el frente y durante todos estos años. Gracias a usted y a todos sus camaradas de armas. Su ejemplo nos alienta.
