EL HUNGARISMO
Primer capitulo de la obra de Francisco Szálasi, "UT ES CEL" (Rumbo y Meta)
El Hungarismo
es una ideología. La versión húngara de la versión
nacionalsocialista del mundo y del espíritu de nuestra época.
No es hitlerismo, ni fascismo, ni antisemitismo, sino es eso: Hungarismo.
El Hungarismo significa, por un lado socialismo. La armonización de los intereses morales, espirituales de todas las personas; por lo tanto, no se ha fijado como finalidad satisfacer los intereses de unos cuantos individuos o clases, sino garantizar la felicidad de la gran comunidad que abarca a todos los individuos y a todas las clases de la nación.
Pero Hungarismo significa, al mismo tiempo, nacionalismo, porque lucha por el bienestar del grupo humano más natural, la nación, a través de ésta, por el bienestar de todos los que trabajan.
El Hungarismo implanta, en el seno de la nación húngara la paz económica, social y política. La base de esta paz interior es la paz laboral entre todos los diferentes grupos de trabajadores que viven en el seno de la nación, al obrero, edificación de la nación, al intelectual, guía de la nación, al soldado, defensor de la nación, y a las garantías de la inmortalidad de la nación; a la mujer y a la juventud.
Implanta además:
1.- La paz económica, que distribuye equitativamente los beneficios del trabajo y de la producción entre los que han tomado parte en la producción, para hacer desaparecer la posibilidad de la creación y de la existencia del capitalismo financiero y la miseria sin esperanzas de los trabajadores.
2.- La paz social, que no reconoce la existencia de clases privilegiadas: clases feudal, liberal o capitalista; clases alta, media, y baja, sino tan sólo la comunidad social unida de todos los trabajadores..
3.- La paz política, en la cual no hay intereses egoístas de partido que apartan de su meta a la nación política, sino una sola idea política rectora que guía a la comunidad hacia el logro de la felicidad de la nación, dentro de la comunidad de naciones europeas.
El Hungarismo es un régimen moral, lo mismo político, social que económico, apoyado sobre individuos responsables.
Esta responsabilidad no es, sin embargo, la responsabilidad irresponsable, compatible, y transferible del régimen liberal (democracia), sino una responsabilidad tomada a plena conciencia y con la mayor elevación de espíritu. Pero el régimen hungarista no es creado ni dirigido por unos poderosos impuestos a la nación, o por personalidades autodesignadas, sino por los que la misma nación trabajadora eleva al título de personalidades y de jefes.
Es sobre esta base que el Hungarismo edifica su sistema político: un estado agrario nacionalsocialista fuertemente desarrollado y servido por industrias.
El Hungarismo es religioso y cristiano, y no tolera el ateísmo, la burla de Dios, la irreligiosidad. Tiene una sola moral y una sola práctica.
El Hungarismo afirma categóricamente que el judaísmo no es una religión, sino una raza: el grupo nacional extraño que nunca se solidarizó con la raza húngara, nunca hizo el menor sacrificio por dicha comunidad y que, por tanto, no adquirió ningún derecho a vivir en el seno de dicha comunidad nacional. Por eso, el Hungarismo no proclama el antisemitismo (la hostilidad hacia los judíos), sino el ascetismo (la exclusión de los judíos). El Hungarismo no hará leyes contra los judíos, porque las leyes reconocen también derechos, y los judíos ni siquiera tienen el derecho de vivir sin derechos en el seno de la comunidad que han explotado hasta ahora.
La política exterior del Hungarismo es el reconocimiento del orden nacionalsocialista de la comunidad europea de naciones. La pone en práctica con el co-nacionalismo. Según esta doctrina, los estados europeos dotados de regímenes nacionalsocialistas conviven, cada uno de ellos completando las vidas moral, espiritual y material, lo mismo política, que social y económica de los demás, y junto con el territorio de la nación húngara, todos ellos representan la comunidad europea de intereses.
Nuestra comunidad nacional defiende a todos los estados nacionalsocialistas que proclaman y practican la misma ideología que nosotros, contra cualquier agresión económica o armada.
El Hungarismo defiende y ataca.
Defiende a la comunidad nacional y al nacionalsocialismo, ataca a los enemigos de la comunidad nacional y del nacionalsocialismo. Cuando defiende, es inexpugnable, cuando ataca, es inexorable.
No pide clemencia, ni la da.
El Hungarismo es: Fe, Obediencia, Lucha.
El Hungarismo es: Pax Hungárica, Paz Húngara para la comunidad nacional de la cuenca del Danubio rodeada por los Cárpatos, capaz de crecer, de obedecer y de luchar.
Algunos de los pensamientos más famosos de Francisco Szálasi son:
"Mi ideología será el puente de oro que unirá a los fines terrenales con los fines celestiales, al hombre con Dios"
"Al servicio de la patria, se puede morir, jamás abandonar "