Textos alternativos

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Desde las Españas

INDICE:

- COMPARACIONES RACIALES: ENTRE LA XENOFOBIA Y EL MIEDO
- COMUNIDAD DEL PUEBLO Y SOCIALISMO EN EL TERCER REICH
- LA CRÍTICA ALTERNATIVA A LA ‘CRISIS’: una muestra de las limitaciones propias del sistema
- PELICULA: “AGENTE INTERNACIONAL”
- RECHAZAMOS EL ABORTO PORQUE SOMOS DE IZQUIERDA
- MI MÉTODO REVISIONISTA , Por Robert Faurisson
- LA HIPOCRESIA DE LOS DERECHOS HUMANOS
- NUESTRO TIEMPO LIBRE



COMPARACIONES RACIALES:
ENTRE LA XENOFOBIA Y EL MIEDO

Hay temas malditos, temas que parece imposible que se puedan tratar bajo la presión judicial, social y mental del sistema inquisitorial democrático actual.
No hablo ya del revisionismo, o sea de poner en duda la versión oficial que los vencedores de la II Guerra Mundial quieren imponer como ‘verdad de Fé’ sobre todos los acontecimientos de ese conflicto, y muy especialmente en el tema judío. Este es el tema más conocido de enfrentamientos, e incluso ahora que el Tribunal Constitucional Español, en un alarde de coraje, ha anulado la ley que impedía tratar la Historia libremente, aun así hay una tendencia a procesar a cualquiera que discuta esa versión oficial con la excusa de que ‘justifica un genocidio’, o cualquier otra trampa legalista, además de que, por supuesto, jamás se dará publicidad a cualquier documento de esa tendencia en los medios de masas.
Pero con ser el tema revisionista el más condenado y acosado, hay otros de menor importancia que de igual forma parecen imposibles de tratar ni siquiera a nivel científico o histórico.
Un caso singular es el estudio de los textos del Nacionalsocialismo histórico, o sea los escritos en los años 30 por autores NS. En este caso nos encontramos con que el uso del lenguaje de la época es muy peligroso legalmente en el momento actual. Mientras que si uno reproduce la legislación de Hernán Cortés en las Indias o un texto de Jefferson sobre los negros americanos, nadie te acusará de nada pese a su contenido claramente discriminatorio, si reproduces la legislación NS puedes tener problemas. Eso lleva a que la edición de libros del III Reich que traten, aunque sea de lejos, el tema racial o judío sea muy peligrosa. Una solución sería cambiar algunas palabras para asignarlas palabras más acordes a lo legal, o bien incluir un largo Prologo donde se exponga muy claramente estos temas… y encomendarse a la Virgen.
El tema racial es sin duda donde la censura anti científica es más radical, obsesiva, aunque no es el único, pues por ejemplo cualquier intento de tratar histórica y seriamente el tema de los crímenes rituales judíos es un llamamiento a ser procesado, aunque el tema se trate con absoluta seriedad histórica.
En el tema racial las excusas legalistas se llaman ‘discriminación’ o ‘fomento del odio’, ‘xenofobia’.
Desde luego el problema es que pese a que el tema se trate de forma absolutamente alejada de toda petición o fomento de discriminación, y aun más de todo fomento de odio o desprecio por otras razas, estas cuestiones serán utilizadas para reclamar la prohibición de todo texto que trate el tema racial de forma distinta al que el ‘Pensamiento Único’ del sistema impone.
El tema racial tiene varias vertientes para tratarlo:
- Análisis de la existencia de razas y sus diferencias genéticas. SI es puramente científico, como por ejemplo el completo y magnífico texto de J. Gilabert en la revista ‘Tierra&Pueblo’ num 20-21, el sistema se limitará a no considerar su existencia y hacer un profundo silencio sobre este tema, propagando, en cambio, todo tipo de mentiras y declaraciones en sentido contrario.
- El tema inmigratorio, la invasión étnica inmigratoria, que es preciso tratarla sin referencias étnicas, sino como un tema ‘inmigratorio’ general, sin especificar nada sobre razas. O sea, hay una invasión inmigratoria que es un problema social y de identidad cultural, pero procurando no tratar el tema del mestizaje y la destrucción étnica, para no irse a un proceso por ‘discriminación por raza’.
- El tema de la comparación entre pueblos y razas. Y es en este tema donde vamos a centrarnos en este texto.

LA COMPARACION

Comparar es analizar valorativamente dos posiciones u objetos respecto a uno o una serie de puntos concretos.
Por ejemplo: podemos comparar dos tipos de manzanas, respecto a su sabor y color. Pero esa comparación puede ser distinta si se indica que se va a tratar su resistencia a plagas o a la producción por hectárea.
Cuando se actúa así comparar cosas es algo que se hace diariamente en todos los aspectos de la vida. Y en base a esas comparaciones compramos un producto u otro, vamos a un sitio u otro, sin que nadie nos acuse de ‘discriminar’ al que no elegimos.
La comparación tiene un defecto de base para la democracia: atenta a la igualdad. Dos cosas que se comparan se convierten en desiguales.
Por eso el sistema histérico-democrático quiere eliminar toda comparación cuando se trata de seres humanos (no en los demás temas puesto que eso sería imposible de asumir en la vida normal).
Un ejemplo de esta neurosis es la valoración en los estudios. Progresivamente se ha querido, y logrado, eliminar de los colegios la noción de calificación, nota, evitando absolutamente que se defina una comparación visible entre alumnos. En realidad se ha llegado a un grado tal de barbarie que la salida deseada es el ‘aprobado general global’, donde todos sean iguales pese a que el rendimiento sea inmensamente distinto.
Y si no se puede llegar a ese grado de indiferenciación, al menos establecer un baremo muy genérico a base de ‘debe progresar’, ‘necesita ayuda’ o ‘precisa más dedicación’, que cree una ‘nube’ sobre la comparación y deje ver solo el mínimo absolutamente imprescindible para evitar que un cretino completo crea que va bien en los estudios.
La excusa para esta posición es que todos los seres humanos tienen la misma dignidad, son pues ‘iguales’ de forma independiente a cualquier diferencia real.
Esto es como decir que no podemos comprar las dos manzanas por su sabor, dado que todas las manzanas son obra de la naturaleza y dignas de la mejor consideración.
Así pues la comparación de dos grupos (raciales o no) o dos personas, medidos en base a unos varemos concretos, es algo absolutamente científico y racional, y solo la neurosis demo-progresista hace que no se permita realizar sin problemas.
Pongamos un ejemplo: si comparamos la cultura literaria de los pueblos, y comprobamos que los pueblos negros no han logrado construir jamás una escritura, por tanto no han tenido literatura alguna, parece que no es muy arriesgado establecer una comparación clara en este tema.
Si comparamos la capacidad de correr los 100m lisos, vemos que algunas etnias de la raza negra tienen una capacidad clara para este tipo de tema. Cualquier libro de medicina nos habla de los diversos tipos de fibras musculares que componen los músculos estriados, y como la raza negra dispone en ciertas etnias de mayor tipo de fibras ‘rápidas’. En cambio esto no favorece las carreras de resistencia.
Parece pues posible tratar comparaciones entre grupos étnicos si nos referimos a cualidades concretas.

LA DIGNIDAD HUMANA EN EL TEMA COMPARATIVO

Dado que la razón esencial del sistema es negarse a comparaciones en base a la igual dignidad humana, vamos a analizar este tema con más detalle.
La igualdad de dignidad o el valor de dos cosas NO vienen dado por ser iguales en todo. Esto es absolutamente evidente. No hay dos personas iguales, los hay inteligentes y necios, buenos y malos, retrasados y superdotados, vagos y trabajadores….. todos ‘humanos’ y protegidos por la ley pero claramente desiguales.
La dignidad humana viene dada en el sistema actual por el simple hecho de ‘ser humano’, no por ser igual en características a otros humanos.
Por tanto la comparación no implica una duda o puesta en cuestión sobre la dignidad esencial.
Pongamos otros ejemplos: Un perro o un gato son distintos, pero ambos tienen la dignidad animal, el respeto que debemos tener por los animales y su dolor, pero eso no les hace ‘iguales’ ni evita comparaciones entre tipos de perros o entre perros y gatos.
La dignidad de un chino no viene de la capacidad de generar arte que haya tenido el pueblo chino, ni de sus cualidades intelectuales o su capacidad de correr o su altura media. Un pigmeo o un Zulú son ambos negroides y bien distintos, y su dignidad humana es la misma, pero evitar por eso su comparación es ridículo. ¿Ofende decir que el pigmeo es de estatura más reducida o decir que los Zulus han logrado una coordinación social mayor en su historia, o que el pigmeo logra unas mayores aptitudes de supervivencia en zona desértica?.
Por tanto la excusa de esa ‘igualdad’ en la dignidad o ‘valor superior’ no impide en nada la comparación.
Una variante de este tema es la excusa religiosa: Todos somos hijos de dios, como dice el cristianismo. Iguales ante Dios.
Una vez más podemos aplicar los mismos razonamientos que antes. Las diferencias materiales y culturales no implican nada contra esa igualdad ante las religiones.
Por último está la cuestión de ‘¿Por qué comparar si la dignidad es la misma?. O sea, si todos somos humanos y debemos ser iguales ante la ley y ante Dios, ¿qué sentido tiene comparar?. Esta pregunta tan absurda, aunque parezca mentira, se ha planteado a veces…
Es como decir: si todos somos dignos, ¿por qué suspender a unos o encarcelar a otros?, ¿por qué unos tienen defectos genéticos y otros están sanos…..?.
Pues porque la comparación no afecta a la preposición inicial sino a la comprensión de HECHOS, de realidades.




LAS COMPARACION COMPLEJAS


El problema de las comparaciones aparece en dos casos claros:
1- Cuando lo que se compara es desigual de base, de forma que es la comparación es más delicada y subjetiva. Es muy poco hábil tratar de comparar el gusto de peras y manzanas… es subjetivo. En cambio quizás no sea imposible comparar el gusto de peras y ácido sulfúrico pese a su diferencia radical.
O sea, la diferencia de dos cosas no impide una cierta comparación pero hay que ser mucho más fino en hacer comparaciones.
De esa forma si se acepta una absoluta diferencia entre blancos y negros, si alguien creyera que ambos forman especies distintas o grupos absolutamente diversos, por ejemplo, sería muy subjetivo establecer comparaciones globales entre ellos. Curiosamente el sistema, y nosotros mismos, aceptamos que ambos grupos son de similar valor humano y de igual dignidad humana, por lo que la comparación es más posible.

2- Cuando la comparación se quiere hace ‘global’, o sea no circunscrita a una característica concreta sino a una generalidad o conjunto de características más amplias.
Así no hay forma de decir si en general, como algo global, es mejor una manzana o el ácido sulfúrico … son incomparables en un sentido global.
Tampoco es imposible realizar cierta comparación global en algunos casos, si se compara con cierta amplitud de miras y relatividad.
Todos los tipos de perros tienen su gracia, su identidad y sus cualidades propias, y todos son importantes para la diversidad de la Naturaleza, sin embargo podemos comparar un perro lobo alemán de raza con un perro mezcla de pequinés y salchicha, y afirmar cierta preferencia por el primero en una suma de cualidades suficientemente amplias como para permitir una cierta generalización, que no es total nunca, pues seguramente el mestizo de pequinés puede tener facultades mejores en alguna cuestión concreta.
Así llegamos a que si nos ponemos a comparar la aportación cultural de los pueblos negros o blancos tendremos una suma de características a debatir, y no es difícil asumir una clara ventaja de una de las partes, de tal forma evidente que supera el inconveniente de la generalización.
Incluso cuando se trata de comparar, por ejemplo, formas de vida tan distintas como la de los indígenas australianos y los japoneses, por poner un ejemplo, es difícil no concebir una posibilidad de conclusión, y la excusa de la generalización no parece ser suficiente para evitar la comparación.

LOS PROBLEMAS DE COMPARAR

Sin embargo este tipo de comparaciones tiene una serie de problemas que si debemos tener muy en cuenta.
1- Toda comparación no debe pasar de una conclusión comparativa a una decisión de actuación o de decisión por ello. O sea, la conclusión de que los pueblos negroides no han logrado asumir formas culturales de calidad, ni siquiera cercanas a otros pueblos, no implica una actuación contra ellos, ni una decisión de menosprecio, xenofobia, abandono, etc…
Las comparaciones son posibles solo si están en el nivel adecuado, y no invaden el nivel de respeto a la dignidad humana o natural.
2- Las comparaciones no tienen implicación individual si se efectúan a nivel de grupo. Por tanto lo indicado no implica que una persona concreta de raza negra no tenga una cultura o capacidad cultural muy superior a otra de raza blanca o asiática. Ninguna generalización puede extrapolarse a lo individual.
3- La riqueza de culturas y formas humanas o las de la Naturaleza son una base sagrada y admirada, toda variedad es una riqueza del universo y como tal debe conservarse y admirarse. Las comparaciones no deben afectar a esa admiración y respeto por cada variedad por mínima que sea en comparación a otras. El mayor genocidio del mundo democrático es la eliminación de las diferencias por un mestizaje global y una destrucción sistemática de variedades animales y humanas en aras de una igualdad uniforme y la explotación económica de la Naturaleza.
4- Desgraciadamente estos tres puntos anteriores son fácilmente olvidados por algunas personas. Especialmente en los grupos nacionalistas o nacionalsocialistas que no hayan recibido una formación seria en este sentido, las comparaciones se generalizan pésimamente mal, y para colmo se trasladan a sentimientos de xenofobia, desprecio, etc….
Para colmo en el mismo III Reich una parte de textos incluso nacionalsocialistas asumieron una posición de supremacismo entre razas, e incluso un supremacismo germánico, que no solo es falso, y que provocó graves daños al combate por el nacionalsocialismo, sino que además agrede a los principios básicos del nacionalsocialismo de respeto y aprecio a todos los pueblos, fomento de la identidad y la diferencia.
Por eso los ejercicios de comparación deben ser realizados de forma seria y tras una formación clara sobre su alcance y sus consecuencias.
5- Pero hay otro peligro: el miedo a comparar. El sistema ha efectuado tal campaña de mentalización que la gente tiene terror a comparar grupos étnicos e incluso individuos.
Y esta campaña de lavado de cerebro se contagia a veces a los grupos anti sistema, que por miedo dejan de asumir la libertad científica de analizar los hechos, de comparar como se hace en todo los temas. La ciencia que analiza hecho no debe estar limitada por la histeria igualitaria que trata de imponer en Sistema demo-progresista.

Ni xenofobia ni miedo a comparar.

COMUNIDAD DEL PUEBLO Y SOCIALISMO EN EL TERCER REICH

1 January 2000, Autor: Sonia Michelacci

“Estamos convencidos de que nuestro socialismo basado en la hermandad de la sangre se difundirá entre los otros pueblos y dará nueva forma también a la relación entre las naciones, ya que este contiene en sí la promesa de una nueva liga de los pueblos, más rica en su sustancia que la actual porque se funda en un socialismo atento al honor de los pueblos”
(Hermann Schwarz, 1936)

Las investigaciones historiográficas referentes a la génesis del nacionalsocialismo y al periodo marcado por la experiencia del Tercer Reich han ocultado perniciosamente cualquier análisis serio sobre la forma político-social que habría distinguido la experiencia revolucionaria de lucha (el llamado periodo del Kampfzeit) y de poder del movimiento nacionalsocialista. Tenemos que reconocer, principalmente, al historiador alemán Rainer Zitelmann (autor de una apreciable biografía política de Hitler) todo el mérito de haber evidenciado la persistente laguna respecto a la política organizativa en el terreno estrictamente social del Tercer Reich y sobre las ideas que la permeaban.
Todavía hoy podemos entender que la historiografía de naturaleza liberal y sobre todo la de matriz progresista o marxista hayan tenido más de un motivo para ocultar ciertos aspectos del nacionalsocialismo considerados por ellos, quizás con toda la razón, bastante embarazosos. Podemos entender perfectamente sus motivos. Las preguntas que muchos historiadores, en la posguerra, se han planteado continuamente, analizando la historia del movimiento nacionalsocialista y su gestión del poder, fueron sustancialmente las siguientes: la Alemania hitleriana, ¿fue un Estado socialista? ¿Es aplicable a la organización político-social del Tercer Reich la categoría de “organización socialista”?
Con una lectura más objetiva y libre de condicionamientos y torsiones históricas sobre los acontecimientos de entonces, podemos, con certeza, afirmar que sí. La Alemania nacionalsocialista representó y desarrolló con una clave interpretativa innovadora y auténticamente europea una forma específica y original de “socialismo nacional”, (precisamente Albert Speer llegó a felicitarse de este “socialismo al mismo tiempo moderno y alemán), arraigada en el alma del pueblo, rigurosamente anti-plutocrática y anticapitalista, competitiva y contrapuesta a la forma “internacionalista” que representaba el experimento marxista de la Rusia soviética. Una visión idealista que representará la centralidad del pensamiento político de Adolf Hitler y de la cual nunca se alejará: “ningún nacionalismo puede existir verdaderamente, hoy, si no está determinado de modo socialista por la colectividad del Volk. Y nadie es un verdadero nacionalsocialista si no hace que el énfasis recaiga sobre la palabra socialista. Es aquí, en este concepto, donde se encuentra la fuerza propulsiva de nuestra época”.
Así, los mismos nacionalsocialistas no dejaron nunca de subrayar que lo que proponían y luego realizaron, era, a ojos del mundo, el “verdadero socialismo” contrapuesto al marxismo, siempre denunciado por ellos como una impostura de marca judía pensada para engañar a la Nación y a los trabajadores. Precisamente las vicisitudes del segundo conflicto mundial contribuyeron a elevar el tono ideológico del choque militar que estaba teniendo lugar, fue en aquellas circunstancias cuando Alemania “…el primer Estado popular realmente socialista del mundo” evidenció propagandísticamente su posición radicalmente alternativa con respecto a las democracias capitalistas occidentales y al oriente bolchevique.
Será el propio Adolf Hitler, al comentar la guerra en el frente del Este, quien explique con claridad la naturaleza del conflicto ideológico que afectaba a Alemania y a Europa: “A todo alemán que combate hoy en Oriente, yo le puedo dirigir esta invitación: Considerad nuestras realizaciones, nuestras casas, nuestras colonias rurales; comparad nuestras organizaciones nacionalsocialistas con lo que habéis visto allí abajo; comparad la suerte del campesino alemán con la del campesino ruso y dadme después vuestro juicio: ¿Quién lo ha hecho mejor y quién ha tenido las intenciones más honestas?
Ciertamente entre quienes han regresado de Rusia nadie ha dudado a la hora de admitir que sólo en Alemania se estaba realizando un Estado socialista. Pero precisamente por tal motivo este otro mundo, especialmente por cuanto representa los intereses capitalistas, se lanza en contra de nosotros. Es un consorcio que todavía hoy se arroga el gobernar el mundo según su interés capitalista, el dirigirlo y, si es necesario, el maltratarlo”.
La elaboración ideológica desarrollada dentro del movimiento nacionalsocialista fue indudablemente deudora de la aportación cultural que se desarrolló en el “laboratorio” de ideas del radicalismo nacionalista y volkisch que impregnó el inquieto ambiente de la llamada “
Revolución Conservadora“, como también de la crítica spengleriana al liberalismo (que el filósofo consideraba, con toda la razón, como hostil desde siempre al concepto de estado), también utilizando aquí la mediación “del instinto alemán auténticamente prusiano” se afirmaba que el dominio político tenía que pertenecer a la “Totalidad”, la persona misma tenía que ser puesta al servicio de la “Totalidad”, el individuo, más bien, por sí mismo no tenía un valor propio porque debía subordinarse a la “Totalidad”, por tanto, la “Totalidad” ostentaba la soberanía. El “Nosotros comunitario” se planteaba, inevitablemente, contrapuesta de forma rígida al “Yo individual”.
En la teorización del “socialismo prusiano” se encontraba magníficamente expresada toda la lapidaria incisividad y radicalidad que distinguía la oposición al modelo de la liberal-democracia anglosajona y a la misma “ética” del éxito económico, considerada, siempre por Spengler, como la versión inglesa del calvinismo. A todo esto el filósofo alemán contrapuso lo que él mismo definía como el instinto gótico de la voluntaria subordinación del individuo a la ‘Totalidad’. Un instinto y un estilo que se encontraban principalmente en la estirpe prusiana. Por estos motivos Spengler recondujo su propio ideal político a un específico socialismo autoritario de sello prusiano que restituiría la verdadera libertad: la libertad con respecto a la arbitrariedad económica del individuo.
Además de la crítica spengleriana y, probablemente en mayor medida, tuvieron influencia las elaboraciones, más propiamente políticas, de la Thule Gesellschaft y de sus filiaciones: la Liga de los trabajadores alemanes y la Asociación comunitaria obrera germano-socialista. Ambas y, por tanto la Thule Gesellschaft , con incesantes llamamientos dirigidos a los trabajadores, hacían propaganda de la necesidad y la urgencia, para que Alemania se salvase del yugo de la Alta finanza internacional, de un socialismo específicamente nacional y la creación de un Partido que estuviese en condiciones de enfrentarse a la socialdemocracia sobre su mismo terreno: “Ostentando una oposición de fachada, la Socialdemocracia lleva contra el capitalismo una lucha evidentemente ficticia, desde el momento en que, a la cabeza de este partido, no se encuentran más que judíos y capitalistas”.
Este “nuevo partido”, que acogería en sus filas exclusivamente a trabajadores de nacimiento y descendencia alemana, propugnaría reformas sociales absolutamente radicales, la nacionalización de los bancos y la abolición de la especulación bursátil, rechazaría el modelo de la democracia occidental y también apuntaría a la abolición de la legislación derivada del derecho Romano que, a juicio de los “nuevos socialistas alemanes”, había asumido con el tiempo un carácter asocial en perjuicio del interés comunitario hasta el punto de privilegiar el beneficio privado del individuo y de legitimar la especulación y la prevaricación social dañando las categorías populares: “Ya que pretende enfrentarse radicalmente a los problemas planteados por las necesidades nacionales y sociales siguiendo las instancias básicas, incisivas e inflexibles que lo guían a la acción, este nuevo Partido no pretende avanzar propuestas tendentes a obtener reformas sólo aparentes (…) Absolutamente hostil al Capitalismo e impenetrable a las infiltraciones judaicas, el nuevo partido pretende abrirse camino sin tener consideraciones ni hacer concesiones de ningún tipo, dejándose guiar sólo por la búsqueda de la prosperidad nacional al perseguir, junto a una más equitativa distribución de los bienes, la reorganización y la regeneración del vigor de la población alemana, tan duramente puesta a prueba”.
El nacionalsocialismo racionalizó y reelaboró todo esto llegando a un socialismo pensado no ya para una sola clase social, sino para toda la comunidad nacional que se soldaría con un joven nacionalismo popular, irreductiblemente extraño y enemigo del conservadurismo reaccionario. Juntos acabaron así formando una máquina de guerra sin precedentes contra el
viejo mundo del capitalismo liberal. En el nacionalsocialismo iba así a revivir el mito nunca desaparecido de la síntesis orgánica entre el elemento social y el nacional que habían perseguido generaciones de idealistas y de “sindicalistas revolucionarios” beneficiarios de la lección histórica de Georges Sorel.
No por casualidad el mismo escritor francés Jean Variot, discípulo, biógrafo y amigo de Sorel, en una obra suya dedicada a la recopilación de escritos del sindicalista francés llegó a constatar: “Hoy, en 1935, encuentro en las teorías hitlerianas, que concilian un socialismo de orden práctico con un nacionalismo, una singular coincidencia de ideas con las de Sorel, de 1909 a 1911. Si Sorel hubiese publicado sus ideas de entonces, se podría decir que Hitler se ha inspirado en ellas”.
Con la bandera roja que llevaba la rueda solar, los nacionalsocialistas quisieron concretar la representación simbólica del significado de la completa realización de esta síntesis que, a su vez, constituía el fundamento del “socialismo alemán”. Todo ello siguiendo el lema: Gemeinnutz geht vor Eigennutz, el bien común por encima del interés individual.
Gemeinnutz geht vor Eigennutz, representó, en realidad, mucho más que un lema difundido y movilizador. En la concepción y en la puntualización de la importancia de que el “bien común”, es decir, lo útil de la “comunidad popular”, siempre debía preceder y prevalecer sobre el interés “privado” del individuo, se puede encontrar fácilmente el significado auténtico e innovador del “socialismo-nacional” alemán y del ordenamiento de la vida popular que de él derivaba: la Volksgemeinschaft.
En la definición étnico-social de la “comunidad orgánica del pueblo”, la Volksgemeinschaft nacionalsocialista, no era en absoluto anómalo observar conceptos del tipo: “En el Estado nacionalsocialista, no existe ya una propiedad de la cual el individuo pueda disponer a placer. No existe el derecho ilimitado a la propiedad, sino sólo el derecho, que haya sido merecido, de administrarla por el bien de todos. La propiedad es un préstamo. Ciertamente se puede usar, pero sólo en interés de todos”. Afirmaciones semejantes cabían perfectamente en la renovación jurídica alemana emprendida por el régimen nacionalsocialista y expresaban el radical anti-individualismo de los juristas nacionalsocialistas y su oposición al “derecho subjetivo”, el derecho burgués por excelencia en el que se basaba la legitimación del sistema capitalista.
El “derecho subjetivo” de naturaleza liberal, que hasta entonces legitimaba histórica y jurídicamente la concepción individualista y privada de la “propiedad” y de toda la economía, se conciliaba mal con la Weltanschauung comunitaria y organicista del nacionalsocialismo que rechazaba a priori la existencia de un “interés individual” que debiera ser tutelado. Para los nacionalsocialistas, en el lugar de la protección del interés individual se tenía que poner prioritariamente el “servicio a la comunidad”, la responsabilidad y el sentido del deber con respecto a la comunidad popular y el ordenamiento concreto de la nueva organización socialista del pueblo que esta expresaba, en relación y en correspondencia con la “función social” que el “miembro del pueblo” ( el Volksgenosse, el “compañero del pueblo”, por tanto, no ya el “individuo”) ocupaba concretamente en la comunidad misma.
La comunidad del pueblo, en la visión nacionalsocialista, no se remitía a una esfera distinta de la privada sino que se identificaba con esta y, por tanto, también con las relaciones entre sus miembros. El individuo era concebido como un elemento orgánica y perfectamente integrado en la estructura social y comunitaria hasta confundirse con esta. Era, por tanto, normal que se pusiese con énfasis el acento sobre la unidad completa y total del individuo con su pueblo: unidad entendida en sentido político, social y finalmente racial.
Las palabras del conocido jurista nacionalsocialista Karl Larenz aparecen por tanto ante nosotros con toda su desarmante claridad: “No como individuo, como mero hombre o como portador de una abstracta razón universal, yo tengo derechos y deberes y la posibilidad de formar relaciones jurídicas, sino como miembro de una comunidad que se da en el derecho su propia forma de vida, de la comunidad del pueblo. El individuo tiene una personalidad concreta sólo como ser que vive en comunidad, como Volksgenosse.”
Coherentemente con su propio programa, el nacionalsocialismo se proponía superar el opuesto dualismo entre “público” y “privado” en el nuevo ordenamiento de la vida popular encarnado por la Volksgemeinschaft que, en el imaginario político de los nacionalsocialistas, pondría fin al orden de las clases nacidas del desarrollo del capitalismo, procediendo hacia un nuevo orden socio-económico ( de ahí la insistencia sobre los temas del socialismo alemán y de la nobleza del trabajo manual) y un reordenamiento ético y espiritual que eliminaría el desorden materialista de la época.
Estas observaciones nos llevan al corazón de la concepción social del nacionalsocialismo: aquí el individuo por sí mismo no tiene calidad jurídica ni función social; como tampoco la abstracta “sociedad” reviste importancia ni posee una completitud jurídica al no ser otra cosa que una superestructura protagonista con el individuo de la dinámica burguesa. Mientras sólo el Volk, el pueblo concreto en su calidad étnica, política y social, puede revestir relevancia jurídica y en este el hombre, el Volksgenosse, en cuanto parte activa suya, consciente y orgánica; el miembro del pueblo considerado como portador de una voluntad no individual, sino comunitaria. El socialismo y la raza así, conjugándose, se convertían en los robustos fundamentos de la orgánica voluntad colectiva del pueblo y de la disciplina de sus componentes sociales.
En el momento en que los nacionalsocialistas reconocían en el pueblo la fuente del derecho, automáticamente la Volksgemeinschaft se convertía en el único sujeto jurídico dentro del cual regía el principio fundamental de la distribución y del reconocimiento del papel y de la función social, tenía lugar así la total coincidencia entre pensamiento jurídico, pensamiento social y pensamiento político. Se realizaba la radical negación del derecho burgués completamente centrado en la idea liberal de libertad privada y en la consiguiente arbitrariedad egoísta sobre la propiedad privada y sobre la economía: “Sólo la comunidad del pueblo debe ser propietaria de las riquezas nacionales, los individuos no pueden ser más que sus depositarios y son sus deudores ante la colectividad, la cual es la propietaria principal de todas las riquezas que los individuos poseen solamente de segunda mano, por feudo”.
El nacionalsocialismo produjo una impregnación tal y tan profunda entre categorías políticas, sociales, filosóficas y jurídicas que las hizo indisociables entre sí, constituyendo incluso una el presupuesto de la otra. Política, filosofía y derecho eran, por tanto, presentadas como expresiones múltiples de la misma esfera de conocimiento conforme a la Weltanschauung oficial que, a su vez, se proponía como universo concreto en directa referencia a la Volksgemeinschaft que se presentaba como el organismo real: una entidad concreta de la que ninguna ciencia social debía prescindir en absoluto. Mucho menos la ciencia jurídica que, a su vez, era elevada al rango de ciencia militante, mientras los juristas nacionalsocialistas revestían la posición de soldados-políticos del frente del derecho.
El nuevo derecho comunitario se convertía así en la forma en la cual y a través de la cual la Volksgemeinschaft dirigía y plasmaba de modo unitario su propia vida colectiva. En la absoluta igualdad de estirpe entre el Líder y el séquito, en su fidelidad recíproca realizada en la comunidad del pueblo brotaba el fuerte sentimiento de pertenencia, una fuerza recóndita que establecía la preeminencia de lo colectivo sobre lo individual y de lo general sobre lo particular.
La neta distinción que los nacionalsocialistas aplicaban entre el concepto de Besitz (la posesión limitada) y el concepto de Eigentum (la propiedad plena y completa que correspondía a la Comunidad y al Estado) se remitía a referentes precisos del antiguo derecho germánico de las Sippen conocido desde los tiempos arcaicos del comunitarismo tribal (es decir, de la antigua concepción germánica de la propiedad colectiva de la tribu o de la nación sobre los medios de producción y sobre el suelo donde cada productor concreto no era otra cosa que un vasallo puesto al servicio de la comunidad) releído en clave moderna sobre la base y con el espíritu de la idea socialista entendida de forma alemana donde triunfaba la concepción total de la Comunidad del Pueblo y la idea del Volksgenossentum, la camaradería del pueblo así como la función estrictamente social de la propiedad.
En tal sentido, comentaba uno de los más conocidos sociólogos nacionalsocialistas, Werner Sombart: “Para el socialismo alemán el problema de la propiedad no existe (…) a condición por supuesto de que la propiedad privada no tenga un alcance ilimitado sino, por cuanto se refiere a los medios de producción y a la tierra, asuma casi el carácter de una investidura feudal. Puedo estar totalmente de acuerdo con Othmar Spann cuando escribe: formalmente hay propiedad privada, sustancialmente sólo propiedad social. El derecho de propiedad no determina ya las directivas de la economía sino que son estas las que determinan la amplitud y el tipo de derecho de propiedad: he aquí lo sobresaliente”.
El campo de acción del socialismo alemán no se agotó exclusivamente con intervenciones en los ámbitos sociales, económicos y jurídicos, sino que influyó de modo determinante, también, en el desarrollo de una nueva cultura. Junto a una recuperación de los temas naturalistas, volkisch y raciales se profundizaron también las referencias a una cultura de la técnica leída como interpretación de un nuevo romanticismo de acero que elevaría la figura del “trabajador” emancipándolo de la condición de proletariado explotado hasta convertirlo en el “soldado del trabajo” pilar esencial de la nueva comunidad del pueblo: tomó forma, por ejemplo, el interesante fenómeno de los Arbeiterdichter, los “poetas trabajadores”, cantores del heroísmo del trabajo y de la camaradería de los obreros en las fábricas: el Arbeiter celebrado en las líricas reflejaba también el hombre nuevo anunciado por el mito propagandístico del nacionalsocialismo.
Igualmente importante y significativa para la difusión de las temáticas del socialismo volkisch fue la densa y difundida experiencia del Kampfbuhne, es decir, del “teatro de lucha”, que tomó cuerpo desde 1926 como expresión de un más amplio proyecto denominado NS-Versuchsbuhne, “teatro experimental nacionalsocialista”. Los nacionalsocialistas definieron el estilo agresivo de la polémica política del “teatro de lucha” como Streitgesprach, es decir, como “polémica contra el enemigo”, entendiendo como “enemigo” todo lo que culpablemente había dañado la salud social y política del pueblo alemán: los especuladores financieros, los banqueros capitalistas, los usureros judíos y los agitadores marxistas.
Este tipo de pedagogía política, que utilizaba la forma teatral y las salas de fiesta como lugares donde el adoctrinamiento, la formación y la diversión eran un todo, obtuvo entre las clases populares un enorme éxito y contribuyó, de manera original, al desarrollo de una nueva cultura nacionalsocialista.
Una nueva cultura etno-popular que finalmente podía ostentar con orgullo que tenía en los trabajadores, relacionados en calidad de miembros autorizados en el seno de la comunidad (después de décadas de fraccionamiento clasista) y regenerados con una nueva conciencia racial y social, “los representantes de un socialismo que en honor del trabajo hace que la vida viril de todo joven comience con la pala”. También en este caso el mito comunitario y los lemas unificadores hicieron milagros a la hora de restituir un profundo sentido de pertenencia que necesitaba, para ser tal, una movilización permanente y una incesante y activa participación en la vida de la omnicomprensiva Comunidad del Pueblo.
Finalmente, subvirtiendo el arquitrabe del pensamiento liberal-burgués que imponía la supremacía de la clase mercantilista y devolviendo la plena soberanía al dominio político-social de la Comunidad del Pueblo, el nacionalsocialismo redirigió la instancia económica a la única función que le habría correspondido, la de su total subordinación a los intereses superiores, a las necesidades y a las directrices de la comunidad política y de su manifestación orgánica: el Estado popular nacionalsocialista.
Podemos encontrar la legitimación de este interés superior en las palabras de Hans Frank, el decano de la jurisprudencia nacionalsocialista: “No existe una sociedad fuera de la totalidad del pueblo. En nuestro pueblo no existen ya agrupaciones feudales, o aristocráticas o en cualquier caso privilegiados por tradición histórica y por derechos especiales. No existen ni familias, ni clases privilegiadas. Existe un pueblo alemán unitario, que comprende en su aplastante mayoría a los compañeros que trabajan en el Estado, en el Partido y en la economía”.



LA CRITICA ALTERNATIVA A LA ‘CRISIS’:
UNA MUESTRA DE LAS LIMITACIONES PROPIAS DEL SISTEMA

En estos tiempos es bastante normal leer texto de crítica al capitalismo debido a la ‘crisis’ actual, pero al efectuarse desde los ‘valores’ del sistema, esas críticas, con ser bienintencionadas, son insatisfactorias totalmente.
Un ejemplo es el texto: “NUEVOS ESTERTORES DEL SISTEMA A LA VISTA”, que vamos a poner en cursiva, exponiendo sus limitaciones, junto a sus aspectos positivos:

Se inicia el texto con una declaración totalmente errónea:
“Que el fin del capitalismo, tal como lo hemos conocido hasta ahora, es cada vez una perspectiva más certera. La dificultad está en levantar un proyecto alternativo y emancipador”.

El capitalismo seguirá igual tras esta crisis, es un error típico creer que cambios en el control mínimo de la finanza o leyes algo más restrictivas en sus maniobras, impliquen un cambio significativo y real en el capitalismo. La dificultad no está en tener un proyecto alternativo sino en poder aplicarlo, o sea en derrotar el poder democrático-capitalista, su poder político, su dominio de la prensa y Tv, de la propaganda y del manejo de los partidos por parte del dinero. Este es el UNICO problema real.

Sigue luego una exposición de esta crisis actual:
“Tres planos de la crisis capitalista El capitalismo en su globalidad, y específicamente el financiero, no superará su crisis y ello por, al menos, un decálogo de razones:
1) Falta liquidez en el sistema; que la tengan los grandes especuladores mundiales no cuenta. Los gobiernos no les requisarán capital para insuflar dinero al sistema.
2) Los bancos y las grandes financieras se van descapitalizando rápidamente por falta de circulante, fortísimo descenso de inversiones recientes en renta variable y fondos estructurados (que tienen mucho que ver con la crisis) y creciente morosidad mundial.
3) Los activos tóxicos, en un sistema global, contaminan a los que no los son porque la estructura financiera se articula en base a productos cruzados, que se intercambian.
4) Las entidades financieras no saben qué parte de sus activos son realmente tóxicos y cuáles están realmente limpios.
5) Aún no ha aflorado más que una parte de ellos (después de Madoff, el multimillonario tejano Robert Allen Stanford ha estafado más de 8.000 millones de dólares, de momento). Se desconoce la profundidad del agujero financiero mundial.
6) No hay autoridad financiera mundial (FMI) capaz de establecer qué criterios deben seguirse ante la crisis e imponerlos a las entidades financieras y a las economías de los países.
7) Los estados no tienen en sus bancos nacionales oficiales dinero suficiente para mantener los bancos privados y reflotarlos.
8) Nacionalizar la banca, sin tocar las reglas del sistema, es inútil porque el problema no es simplemente de falta de liquidez sino del modo en que el capital circula, de su desregulación legal, de su capacidad para el camuflaje en productos financieros opacos y de su gigantesco poder para autonomizarse de las decisiones del poder político.
9) La aportación de ingentes masas de millardos de euros o de dólares por los Estados para salvar al capital financiero provocará la quiebra fiscal de los mismos.
10) La economía productiva está dejando de ser un proveedor de beneficios para el sistema financiero porque el descenso del consumo es brutal y no entra provisión de caja desde los bancos o lo hace a intereses absolutamente draconianos de dos cifras.”

Junto con temas evidentes se mezclan mentiras muy peligrosas:
Punto 9: La deuda de los Estados democráticos es ya tan inmensa que ya están arruinados. O sea, la crisis NO ha generado su ruina, la ruina de los Estados ya era previa, producto a 50 años de capitalismo desbocado, con una deuda impagable y que absorbe una parte inmensa de los recursos de los estados y los hace totalmente dependientes de los medios financieros que sostienen su deuda.
O sea, la crisis actual no es más que una parte, incluso pequeña, del desastre capitalista anterior.
Punto 8: El problema no es que la finanza se haya hecho ‘autónoma’ del poder político, sino que la finanza y el dinero DOMINAN el poder político, lo controlan y sujetan con duras riendas.
Por otra parte NINGUN estado democrático ha pensado realmente en nacionalizar la banca, lo máximo es nacionalizar algún banco especialmente ladrón, para después volver a privatizarlo. El Estado democrático capitalista y progresista es incapaz de nacionalizar la banca, ni los marxistas lo han propuesto.
Todos los Puntos: el capitalismo podrá salir de esta crisis, y lo hará cuando todos hayamos pagado sus deudas, jugadas especulativas, ganancias ilícitas, etc… o sea, esta crisis la pagaremos todos, y el capitalismo seguirá en pie tras haber cobrado de todos.

Sigue el texto con tres ideas realmente correctas y esenciales:
1- El dinero se ha convertido en una mercancía suprema en vez de ser solo un medio de intercambio.
2- El dolor, la tragedia de toda esta crisis la pagarán los parados, la gente, las familias.
3- La izquierda, incluso comunista, y los sindicatos, están integrados en el sistema, son los ‘progresistas’ que gobiernan en estados, ciudades y autonomías, totalmente domesticados por el capitalismo que les deja robar, subvencionarse y disfrutar de cargos públicos a cambio de ser dóciles al Sistema.
“Ahora el FMI anuncia nuevos hundimientos en cascada en bancos y entidades financieras y voces conspicuas entre los empresarios del dinero auguran ya nuevas aleadas de nacionalizaciones. Afirman que no será el fin del capitalismo pero sólo el enunciado de tal idea en su boca indica que no desechan, en absoluto, esa posibilidad. Sus pesadillas son nuestros sueños.
El colapso ha venido de ser ésta en la que estamos la última fase de crecimiento y acumulación de sistema. La autonomía del capital financiero, el valor del dinero en sí mismo, por encima de la economía productiva y real, la conversión del dinero en mercancía en sí misma, es lo que ha producido la crisis. En la teoría socialista el dinero es el equivalente general que permite el intercambio de todas las demás mercancías y productos entre sí. Al ignorar esa función, convertirse en mercancía suprema del crecimiento económico y privatizarse el regulador financiero, el dinero ha volado libre en una gran burbuja hasta precipitarse al abismo. Sin economía productiva en la que referenciarse el capital financiero no es más que un inmenso juego de monopoly, que pronto se verá que también tiene una banca y un valor de ficción.
Lo más problemático de todo el dantesco escenario humano de cientos de millones de trabajadores parados, crisis de legitimación de la democracia liberal, estallidos de violencia sin dirección política y otras consecuencias que pronto detonarán no es tanto lo que suceda en la esfera de lo económico sino el desajuste en ritmos y tiempos entre la esfera de la economía y la de la política. La izquierda está reaccionando demasiado despacio. Va por detrás de la economía y de tos cambios. No los impulsa ni hegemoniza. La izquierda domesticada y de matriz ideológica liberal actúa como si creyera que tras el diluvio vendrán el arco iris y el sol. No tiene soluciones, está atrapada dentro del sistema, al que pertenece y al que sirve con un estúpido, y cada vez menos escuchado discurso de "refundación del capitalismo". La izquierda marxista se encuentra en la encrucijada. La de los agónicos Partidos Comunistas, que esperan su supervivencia y vuelta a un nuevo esplendor por arte y magia de la decepción de los trabajadores respecto de los socialistas. Pero su práctica política bascula entre el discurso anticapitalista y su práctica política socialdemócrata.

Por fin termina de equivocarse totalmente al creer que la ‘izquierda anticapitalista y revolucionaria’ es la que posee el diagnóstico y solución, y podrían convencer a los comederos burgueses de la izquierda progresista.

“La izquierda revolucionaria y anticapitalista adolece una tremenda debilidad organizativa y de peso social y político pero posee un diagnóstico muy acertado de la crisis y unas propuestas que se acercan a un programa político adecuado al momento. Su línea política es la necesaria. Su reto: ser capaz de romper el cerco, establecer alianzas con los sectores más conscientes de la izquierda, que aún no han encontrado su rumbo, y hacer llegar su discurso a una clase trabajadora adormecida, aterrada ante el futuro y con una rabia ahogada que, de no encontrar salida desde la izquierda, puede echarla en brazos de la extrema derecha, del neofascismo”.

La izquierda revolucionaria hace tiempo que solo se manifiesta ‘contra el fascismo’, y solo presenta soluciones comunistas que demostraron la ruina y miseria total en la URSS y los países donde se han instaurado. La izquierda radical está instaurada en la droga, el sexo, el alcohol y la juerga okupa, está basada en bandas de gamberros tipo skins pero de izquierda, cuya música, ocio y mentalidad es el más completo hedonismo. Legalizar la droga, el aborto libre y el cambio de sexo son sus propuestas más aplaudidas. La izquierda radical okupa se debate entre música heavy y porros. Su infra-cultura alternativa está más cercana al porno show que a algo serio y comunitario.
El miedo al ‘fascismo’ es lo que les preocupa, no el miedo al capitalismo. El capitalismo progresista, hedonista y permisivo a sus vicios, les preocupa mucho menos.

Lo mejor del texto es su final:
Hoy más que nunca es necesario poner en pie un proyecto anticapitalista poderoso y combativo.


PELICULA: “AGENTE INTERNACIONAL”

The International o Agente Internacional (versión estrenada en Argentina 23 de Abril 2009) es un thriller de acción norteamericano-alemán dirigido por Tom Tykwer y cuyo guión es de Eric Singer. La película fue financiada por el German Federal Film Fund inicialmente con 5,4 millones de dólares, el que posteriormente se amplió a U$S 7,9 millones. Esta cinta fue la escogida para abrir la 59º edición del Festival Internacional de Cine de Berlín el pasado 05 de Febrero de 2009.
Sus dos intérpretes principales son el actor Clive Owen - que representa al obsesivo agente de Interpol Louis Salinger- y Naomi Watts, quien actúa como Eleanor Whitman, asistente de un fiscal de Nueva York.
La película se inicia en Berlín y su trama gira en torno a la investigación que ambos funcionarios realizan a un poderoso banco internacional con sede en Luxemburgo, el IPBC, bajo sospecha de dedicarse al tráfico de armas internacional. El film habría sido inspirado en el histórico escándalo del Banco de Crédito y Comercio Internacional ‘BCCI’
Lo más sorprendente es el contenido del argumento central que da pié al desarrollo del thriller el que, por otro lado, no tiene nada de aburrido durante las dos horas de su duración. El punto central al que me refiero, consiste en una breve conversación (a los 32 minutos de la iniciación), que los dos investigadores mantienen en Milán con Umberto Calvini (el actor Luca Giorgio Barbareschi) — que en la ficción hace de dueño de una de las dos fábricas existentes en el mundo dedicadas a la producción de sistemas de guías de misiles (Volcom).

La revista “Patria Argentina” - como lo ha hecho en otras oportunidades con "Tbe Bank", "El Pastor", etc.- rescata y reproduce el diálogo antes mencionado, por considerarlo de particular interés, ya que en una película de difusión generalizada se refleja claramente — y muy bien actuado -parte de su prédica permanente respecto a la existencia y a las operaciones del "imperialismo internacional del dinero".
Lamentablemente, es muy probable que las personas que no tienen conocimiento de este tema no lleguen a darse nunca cuenta de su importancia o como se dice comúnmente "no les caiga la ficha", razón por la cual recomendamos enfáticamente que esta película sea vista, difundida y utilizada por nuestros lectores como introducción y apoyo didáctico en las explicaciones y demostraciones sobre el tema en cuestión. Para el hombre moderno, lo que ve en el cine o en la TV, "es verdad" o por lo menos "creible", lo que bien usado y para el bien, contribuye a facilitar la 'penetración" de la Verdad.
En cambio, para los críticos del Sistema, `Agente internacional’ es un thriller paranoíco.y ‘conspiratorio', con una trama 'aburrida' que no logra ser salvada por la presencia de dos estrellas como Onien y Watts. El crítico destaca que la denuncia del discurso del guión queda perdida por lo `insustancial' del libreto.
Una vez más, como se podrá advertir, no estamos equivocados, tampoco vemos fantasmas ni perseguimos mitos.

DIALOGO:
Eleanor Whitman: Señor Calvini quisiéramos saber por qué el IPBC estaría comprando cientos de millones de dólares, para sistemas de control de guía de misiles de su compañía.
Umberto Calvini: El IPBC ha comprado billones de dólares por misiles de China que vende a clientes en Medio Oriente. La diferencia de estos misiles es que contienen los sistemas de guía de misil Volcom. Mi compañía es solo 1 de 2 en el mundo que producen el Volcom.
Louis Salinger• ¿Cuál es la otra?
Umberto Calvini: Sunay. Agmen Sunay.
Louis Salinger ¿Es su competencia?
Umberto Calvini: (Asiente con un movimiento de cabeza).
Eleanor Whitman: ¿Pero por qué el Banco invierte tantos recursos para la venta de estas atinas?
Umberto Calvini: Es una prueba. Las armas pequeñas son
las únicas armas usadas en el 99% de los conflictos en el mundo y nadie tiene la capacidad de fabricarlas más rápido y más barato que China. Lo que Skarseenn (el presidente del banco IPBC) trata de hacer, es que la IPBC, sea el broker exclusivo, de la venta de armas chinas al Tercer Mundo. Y el trato con los misiles es la llave para la transacción.
Louis Salinger. Si, ¿pero miles de millones invertidos sólo para ser un Broker? No puede haber tanta ganancia.
Umberto Calvini: No. Esto no se trata de hacer ganancia de la venta de armas. Se trata del control.
Eleanor Whitman: Control de la producción de armas, para controlar el conflicto.
Umberto Calvini No, no. El IPBC es un banco. Su objetivo no es controlar el conflicto, sino controlarla deuda que el conflicto produce. Verán... El valor real de un conflicto, el verdadero valor, está en la deuda que se crea. Usted controla la deuda... y usted controla todo. Se que esto les parece extraño. Pero esta es la verdadera esencia de la industria bancaria: hacernos a todos... Ya sea que seamos asiáticos... o individuos... esclavos de la deuda.


RECHAZAMOS EL ABORTO PORQUE SOMOS DE IZQUIERDA

De la revista anarquista Autogestión junio 09

“No hay nada más reaccionario que el derecho de propiedad de una persona sobre la vida del hijo no nacido, más allá del derecho del amo sobre el esclavo.
A Zapatero le preguntaron en televisión; «¿usted cree que el embrión, el feto, es un ser humano?». Fue cobarde y no contestó.
Quiso quedar bien con una joven con Síndrome de Down, pero no le dijo que cada vez nacen menos niñas discapacitadas como ella porque, entre otras cosas, él defiende el aborto como «derecho de la mujer».
El aborto es un asesinato. Desde hace décadas es fomentado por la ONU y la UE, en su estrategia de control absoluto de la población mundial, especialmente de la mayoría empobrecida. El sistema imperialista asesina a millones de personas de hambre, paro, guerras, esclavitud laboral, y con la difusión de una mentalidad y legislación abortistas.
Hoy se quiere ahondar este crimen y legalizar definitivamente el aborto «libre», en línea con lo iniciado en 1985, cuando el PSOE introdujo el aborto en España. El PP no cambió la ley cuando pudo hacerlo, e incluso introdujo en España la píldora abortiva RU 486.
Estadísticas oficiales estiman que en España ya han sido asesinados por aborto, en los últimos años, más de 1 millón de seres humanos, 1 cada 5 minutos.
Todos los partidos parlamentarios son abortistas y agreden al ser humano cuando defienden el actual sistema neocapitalista. El aborto es un negocio y un odioso acto de violencia contra los más débiles y contra las madres, que abortan en muchos casos por las presiones externas, incluida la laboral.
Luchamos contra cualquier explotación del hombre por el hombre, del imperialismo sobre los Pueblos. Defendemos la vida humana como valor supremo. Nadie, en nombre de nada, puede suprimirla. Hay vida, y pida humana personal en el óvulo fecundado que anida en la madre.
La izquierda debe hacer que el vientre de la madre sea el lugar más protegido para la vida humana que comienza, atacando las causas del aborto, apoyando a las familias y a las madres con dificultades. La sociedad debe proteger la vida humana antes y después de nacer.

La izquierda debe hacer que el vientre de la madre sea el lugar más protegido para la vida.”

Nota:
Con más buena voluntad que comprensión de lo que es ‘la izquierda y la derecha’, esta revista plantea una posición muy correcta contra el aborto, pero la quiere asignar a la ‘izquierda’ que es hoy aun más abortista que la derecha, pese a que la ‘derecha’ es absolutamente pro abortista.
Pero la derecha es abortista por comodidad e interés propio, aun en contra de sus ideas teóricas, la izquierda en cambio lo es por ideología, o sea es abortista porque DESEA matar a los fetos, DESEA que las madres eliminen a sus hijos si lo desean por principio ideológico… son genocidas por vocación. Y cuanto más de extrema izquierda, más apoyo hay al genocidio abortista.
Derecha e Izquierda son dos formas iguales de criminalidad genocida.


MI MÉTODO REVISIONISTA (1)

Por Robert Faurisson

Editado en Ciudad de los Césares num 84, Mayo 09

No estoy acostumbrado a recibir saludos y felicitaciones en mi país, douce France. Sólo hace unos pocos días atrás, en Le Fígaro [26 de Mayo de 2000], un tal Gérard Slama escribió que yo era "el experto en el arte de chantajear la verdad científica". Recientemente, en la portada de Le Monde des Lettres [24 de Marzo de 2000], leí la siguiente caracterización de mí, por Pierre Vidal-Naquet (2): "En la presencia de la mentira, de la cual Faurisson es la más pura expresión, uno siente un tipo de peculiar vértigo filosófico". Espero que ustedes no se sientan mareados.
También llegan buenas noticias desde Francia, en particular, la publicación de un libro por parte de una joven dama llamada Valérie Igounet. Su "Histoire du négationnisme en France” (3) (París: Le Seuil, 2000), que tiene setecientas páginas, se debe a una tesis doctoral. Está totalmente en contra de nosotros, los revisionistas, pero somos citados tan frecuentemente que uno podría decir que el libro es una buena introducción para un lego que quisiera conocer lo que tienen que decir los revisionistas. Quizás ella podría ser procesada por aquello.
El libro finaliza con una asombrosa entrevista al investigador del Holocausto Jean-Claude Pressac. Como Uds. saben, es el predilecto de los Klarsfeld, de Pierre Vidal-Naquet y sus semejantes. Pero, ¿qué dice aquí? Muy sorprendentemente, parece, más o menos, estar abandonando el exterminacionismo (4). Pressac declara que la posición exterminacionista está "podrida" ["pourri'']. "Hay demasiadas mentiras", no son mentiras judías, de acuerdo con Pressac, sino mentiras comunistas.
Pregunta, "¿Pueden corregirse las cosas?", y se responde: "Es demasiado tarde". Pressac declara que no hay futuro para las "certezas oficiales".
Quizás hemos convertido a Pressac. Si es así, quizás es porque en Mayo de 1995 solicité al tribunal que Pressac testificara en uno de mis muchos procesos. Siendo suficientemente tonto, lo hizo. Fui impedido de interrogarlo, así que entrené a mi abogado. Yo buscaba simplificar las cosas para él, así que le dije: "Ud. necesita hacerle sólo dos preguntas". La primera: "Ud. publicó recientemente un libro llamado "Les Crématoires d Auschwitz: La Machinerie du Meurtre de Masse" (5) que contiene sesenta ilustraciones: fotografiar, dibujos, etc. ¿Puede Ud. mostramos una foto o un dibujo de una cámara de gas?". Pressac no pudo, por supuesto. Entonces se le preguntó: "¿Qué es una cámara de gas? Por favor, descríbala". Pressac, como es usual, habló detenidamente acerca de la ventilación y de los ventiladores. Perdió tanto su camino que el juez presidente, una dama, trató de darle una mano, observando: "Pero, Sr. Pressac, se supone que un ventilador ventila". Yo puedo contarles esto porque tenía una buena ubicación (debido a las circunstancias). Pude ver que Pressac estaba a punto de llorar. Les dijo a los tres jueces, "Uds. deben entender que yo tengo sólo una vida. Deben entender que estoy solo en mi combate". Así, como ven, algunas cosas están cambiando. Ahora, vayamos directamente a mi conferencia.
Yo sé que aquellos de Uds. que han asistido a las conferencias previas del IHR podrían estar en desacuerdo si una conferencia de Faurisson no consta de tres partes. Esta constará de tres partes. La primera parte tratará sobre mi método revisionista de la literatura, porque yo era un revisionista de la literatura antes de ser un revisionista de la historia. Quizás Uds. quedarán un poco perplejos, especialmente aquellos que no conocen la literatura francesa. No teman: no complicaré las cosas. Segundo: mi método revisionista de la historia, y no sólo en "el Holocausto". En la tercera parte, sugeriré varias nuevas investigaciones, que yo no puedo emprender, pero que deben ser llevadas a cabo por una nueva generación de revisionistas. Sugeriré nuevos tipos y métodos de investigación de, primero, el diario de Anne Frank; segundo, el problema de los Einsatzgruppen; a continuación, el destino de los niños en Auschwitz; cuarto, los "judíos pardos", como nos referimos en Francia a aquellos judíos que colaboraron con los alemanes durante la guerra; y quinto, la redacción y publicación de una contra­guía del Museo Estadounidense Conmemorativo del Holocausto.

Mi Método Revisionista
El revisionismo no es una ideología. Es un método de trabajo. Es el proceso de verificación, y de doble verificación, de las visiones que son aceptadas comunmente. Uno puede revisar en cualquier campo, en física, en historia, en donde sea, pero hay diferentes modos de practicar el método revisionista. Vuestro método revisionista depende de vosotros, de vuestro carácter y de vuestra educación. Yo no les diré que el mío es el mejor método posible, pero trataré de describirlo, para lo cual tengo entrenamiento especial y educación especial.
He buscado adjetivos para describir mi método. Aquí están los que he encontrado: es un método clásico, directo, intrépido, temerario y riguroso, muy riguroso. Es práctico. A veces uso la expresión "revisionismo elemental". Mi método no emplea grandes palabras. Es simple, lo que es muy difícil. Va directamente al centro del centro del asunto, y trato primero que "me traigan el budín", de ir a las pruebas visuales fundamentales, inspección, fotografías, planos. No quiero palabras. Voy a probar el budín, pero primero, tráiganmelo, lo que significa no tener pretensiones intelectuales ni pedantería.
Habrán notado que he usado la palabra "método". No usé "metodología". En Diciembre de 1998 atestigüé en Toronto en el proceso de mi muy querido amigo Emst Zündel. Un abogado judío me preguntó: "El profesor que atestigua sobre Ernst Zündel y sus escritos nos explicará su metodología. ¿Cuál es su metodología, Sr. Faurisson?". Mi respuesta fue: "No tengo ninguna". Hubieran visto la sonrisa del abogado. Estaba muy complacido. Aquí tenemos un profesor, ¡pero no tenemos metodología! Dije: "Sólo tengo un método. Creo que, muy a menudo, la gente usa la palabra `metodología' como un sustituto pretencioso de método". Cuando volví a Francia, abrí mi estimado American Heritage Dictionary of the English Language. Busqué "metodología" y encontré, en una nota de empleo: "Usado crecientemente como un sustituto pretencioso de método". Le envié una fotocopia al abogado y a los dos jueces (¡un curioso juicio que tenía dos jueces!).
Mi método es difícil, y arriesgado - a veces aún físicamente-, ya que requiere que a veces deba entrar a lugares donde no soy bienvenido, y hacer algunas preguntas difíciles. Empleando mi método revisionista pueden ganarse una bofetada o un viaje a la cárcel. Pero Uds. no pueden estar avergonzados de investigar problemas históricos. No pueden limitarse a sí mismos al papel y los archivos, algo que es muy fácil de hacer.
A veces hay que enfrentar a la gente cara a cara, como lo hice con el padre de Anne Frank en su casa, o a Michael Berenbaum en su oficina en el Museo Estadounidense Conmemorativo del Holocausto. Berenbaum recientemente escribió el prólogo de un libro muy pesado, del que un amigo de Ernst Zündel me ha entregado una copia. Lo muestro a la cámara: "The Holocaugt.Chronicle” (6).Escuchen: el Sonido del Vacío.
El problema de Berenbaum es que él está escribiendo libros que son cada vez más gruesos, y mientras ellos demanden, cada vez más músculos, requerirán cada vez menos cerebro. ¡Traten de encontrar allí una cámara de gas! Hay cientos de fotos. Aquí hay una, observarán que muestra dos muros. Es la cámara de gas de Dachau, "nunca usada" (como ha sido admitido desde 1960 y como se declara en un letrero en el museo de Dachau) solo que, en otra parte del libro (en la página 609), se nos dice que fue usada, pero sólo un poquito ("...relativamente pocos de los presos de Dachau fueron gaseados'. Aquí hay otra más, otra foto, de la cámara de gas de Belzec. Pero, ¡oh!, realmente es una fotografía de la cámara de gas de Auschwitz I, que, como sabemos, es una falsificación.

Mi Método Revisionista de la Literatura
Comencé a estudiar latín en 1939, cuando tenía diez años de edad. Cuando tenía doce, comencé el estudio de griego. Pienso que fue entonces cuando comencé a ser revisionista. Les diré por qué. Me encantan el latín y el griego, pero dominarlos fue muy exigente. Traducir latín a francés o inglés es difícil; traducir griego a francés o inglés es más difícil; pero lo más difícil de todo es traducir francés o inglés a latín o a griego.
Traducir francés a latín y a griego me enseñó una penosa verdad: somos incapaces de leer cuidadosamente aún en nuestros propios idiomas. Pensamos que podemos, pero no es así. Sólo cuando uno es forzado a traducir de su propio idioma a otro, que se da cuenta que no ha estado leyendo con cuidado. Leer cuidadosamente es algo que es muy difícil de hacer. Pienso que si realmente quieren entender algo, deberían llevarlo a un idioma que fuera completamente diferente al propio: latín, griego, hebreo o chino. Gracias a mis estudios de latín y griego, tengo mucha práctica en esto.
Cuando comencé a enseñar literatura francesa, al principio tuve dificultades. En Francia, la práctica es asignar a los estudiantes un texto corto para que éstos lo expliquen y lo comenten. A los instructores se les exige entregar varias preguntas para ayudar a los estudiantes a entender el texto. También yo hice esto, al comienzo. Obedecí. Un día caí en cuenta que las preguntas estaban distrayendo a mis estudiantes de concentrarse en la lectura cuidadosa del texto mismo, y decidí que no les asignaría más preguntas. Los interrogaría sólo para que explicaran el texto y no les pediría que lo comentaran.
Mi método de enseñar literatura no estaba exento de peligro para mis estudiantes. Les decía: "Cuando estudien un texto, esfuércense en entender su significado. Lean cuidadosamente. Y ahora les diré algo difícil de aceptar: acepten que hay otro significado al evidente, o bien no hay significado en absoluto. No confundan significado con comentario". Les enseñé cierto tipo de técnica. Yo decía: "Deben leer el texto y olvidar al autor. El autor de cada texto será auctor ignotus. De esta manera, no tendrán preconcepciones. Tengan cuidado con el título: el autor lo usa para influir en Uds. Es como si el autor dijera: ‘Esto es puro jugo de naranja', y Uds. lo probaran, y no fuera puro jugo de naranja". Y les decía a mis alumnos que trataran a la poesía exactamente como si fuera prosa, lo que es casi un crimen en Francia.
En Francia, como saben, tenemos una intelligentsia muy sofisticada. Ellos han concebido todo tipo de teorías, una de las cuales es ésta: cuando la poesía llega a ser compleja, como la de Gérard de Nerval, Arthur Rimbaud, Charles Baudelaire, Lautréamont, Apollinaire y Paul Valéry, uno no debe tratar de entenderla. Dada mi naturaleza, sin embargo, yo quería entender esa poesía, verso por verso, palabra por palabra. A veces gasté (o malgasté) semanas en un corto texto -un texto difícil- de Gérard de Nerval. Mi método era bueno, porque a menudo obtenía resultados.
En la década de los '60 me hice un nombre en la literatura francesa. Tenía una vida maravillosa. Una vez escribí que mi vida tenía cuatro partes: la primera era mi familia, mi esposa, mis tres niños y los placeres de la vida. La segunda era mi profesión: enseñar. La tercera era mi investigación literaria. La cuarta parte, como pueden imaginar, era mi investigación histórica. Quizás debí haberme detenido en la tercera parte y no aventurarme en esta inquietante cuarta parte, pero de todas formas llegué a ser un revisionista de la historia.

Mi Método Revisionista de la Historia
Discutiré mi método en historia más largamente. Comencé usando un muy preciso método de interrogación para investigar el "verano sangriento" de 1944, que en Francia llamamos "la gran purga" ("L'Épuration"). Tal como con mi aproximación a la poesía, trataba de concentrar mis esfuerzos, enfocándome en una pequeña área de Francia. Buscaba estudiar el problema de las ejecuciones realizadas por los maquis (o Resistencia francesa). Era un trabajo difícil y peligroso. Tuve que encontrar e interrogar a hombres que habían estado en los pelotones de fusilamiento, y preguntarles: "¿Por qué Ud. tomó parte? ¿Cómo fue capaz de hacerlo?". Era una muy molesta manera de trabajar. Uds. deben ir a ver los lugares donde tuvieron lugar las ejecuciones. Tienen que obtener correctamente los nombres de los integrantes del pelotón de fusilamiento. En aquella época, en los sesentas, la gente estaba muy asustada, temían especialmente a los comunistas. Pero investigué las ejecuciones de la Resistencia, y escribí acerca de mis hallazgos (7). Deben recordar que se nos dijo que durante la guerra había "résistants" en Francia. Escuchamos hablar acerca de "résistants" y "colaboracionistas". Yo digo que hubo dos tipos de resistentes durante la guerra: resistentes a la ocupación alemana, y resistentes al terror comunista.
Ahora voy al "Holocausto". ¿Cómo procedí?. Yo había escuchado decir a la gente que hubo cámaras de gas. Otros decían, aún en esa época, que no habían existido cámaras de gas. ¿Qué método de revisión de la historia estaba de acuerdo con mi naturaleza, conmigo mismo?. Me dije: "Muy bien, veré a la gente que argumenta que las cámaras de gas existieron, y le haré una pregunta simple: “¿Qué es una cámara de gas nazi? Necesito ver una”.
Fui a París, al Centre de Documentation Juive Contemporaine. Recuerdo al archivero preguntándome qué quería. Le dije: "Una fotografía de una cámara de gas nazi". El hombre dijo: "Tenemos muchos libros". Yo dije: "Una foto". El continuó: "Tenemos muchos testimonios". Dije: "Una foto". "Tenemos muchos documentos". Dije: "Una foto". Entonces él llamó a la Sra. Imbert (recuerdo su nombre). "Pase. El señor quiere una foto de una cámara de gas nazi". Les juro que ella dijo: "Tenemos muchos testimonios". El archivero, exasperado, le dijo: "Pero este señor quiere una foto". Se me dijo que tomara asiento. Estuve sentado durante sesenta minutos. Aquella pobre mujer removió los estantes, revisando libro tras libro sin éxito. Al final ella me trajo una foto conocida por todos, la del soldado estadounidense con casco, de pie frente a las cámaras de desinfección de Dachau, y otras imágenes similares. Pensé para mí: "Aquí hay un problema".
La derechura de mi método de investigación reside en ir al centro del centro: aun un centro judío de documentación. El así llamado Centro de Documentación Judía en París tiene un archivo llamado “Gaseamientos de exterminio”. Dije: “¡Estoy de suerte! La más sólida de las acusaciones contra Alemania debe estar aquí. Comenzaré con las más fuertes.” Bien, fui a las más fuertes acusaciones de gaseamiento, y encontré precisamente: nada.
Decidí visitar los lugares en que se dice que hubo cámaras de gas. Primero visité Struthof-Natzweiler, cerca de Estrasburgo, y descubrí que la “cámara de gas” no tenía en absoluto una cámara de gas, a pesar de los prominentes letreros en que se leía: “Cámara de gas”. Tan pronto como publiqué los resultados de mi investigación (7), la “cámara de gas” fue cerrada al público. ¡Inténtenlo y visítenla!. El letrero “Cámara de gas” permanece aún, pero a los visitantes se les dice “No podemos mostrársela porque ha habido casos de vandalismo”, lo que es falso (y en cualquier caso difícilmente es una explicación aceptable).
Cuando visité Majdanek, me encaminé inmediatamente al lugar donde la cámara de gas se suponía que había estado. Este edificio aún muestra un letrero prominente, colocado por las autoridades alemanas que huyeron del campo, en el que se lee: “Bad und Desinféktian” (“Baño y desinfección”).
Me dije a mí mismo: "Dentro de este edificio encontraré la época ‘Bad und Desinfektion', o ‘Bad und Desinfektion' y algo más que sea sospechoso". Lo que encontré no fue más que "Bad und Desinfektion", incluyendo algo totalmente característico: una pequeña estufa, cerca de la así llamada "cámara de gas", para desinfección (mediante el calentamiento del aire para acelerar el proceso de despiojan-tiento) y, en medio de la puerta, un lugar para un termómetro. Como pueden ver, mi método no es demasiado disímil del que usa la policía investigando un crimen.
Visité Auschwitz, Treblinka y otros lugares similares. En cada uno de ellos encontré una cámara de gas que desaparecían tan pronto como me acercaba, la cámara de gas se desvanecía. Nunca hice preguntas a los guías. Como todos sabemos, esta pobre gente sólo recita una lección memorizada. Cada vez que visité un campo, pedía hablar con un experto, a quien luego podría pedir una explicación de la cámara de gas desaparecida. Nunca me recibió ninguno.
Como resultado publiqué un artículo en el diario Le Monde e129 de Diciembre de 1978, y una carta en el mismo medio el 16 de Enero de 1979. Hice preguntas simples (siempre hay que ser simple): "¿Cómo fue posible entrar a las cámaras de gas a recoger los cadáveres, ya que hubiera sido como entrar en un mar de ácido cianhídrico? ¿Cómo pudieron los trabajadores haber manipulado los cuerpos, ya que sólo con tocar su piel podrían intoxicarse? ¿Qué hay respecto al esfuerzo físico en remover los cuerpos?" Sabemos que uno no debe hacer esfuerzos antes de abrir una ventana en un lugar que ha sido recién desinfectado con ácido cianhídrico, porque respirar agitadamente incrementa la posibilidad de intoxicarse. Todo lo que pregunté fue: "¿Cómo pudo hacerse? Díganme. Denme una explicación que técnicamente tenga sentido". ¿Saben cómo respondieron mis preguntas Pierre Vidal-Naquet, Léon Poliakov y otros treinta y dos historiadores?. Ellos entregaron una maravillosa respuesta, que fue publicada en Le Monde el 21 de Febrero de 1979. Escribieron: "Uno no debe preguntar cómo, técnicamente, fue posible un asesinato masivo como ese. Fue posible técnicamente porque tuvo lugar."
Quizás entonces yo debí haberme detenido; haber dicho: "Muy bien, por ahora no pueden responderme. Me quedaré esperando su respuesta". No sé por qué me mantuve luchando y luchando. Fui el primero en publicar los planos de las supuestas cámaras de gas. Era el otro bando el que hubiera debido publicarlos.
El 19 de Enero de 1995 tuve la mayor conmoción de mi vida, y he tenido muchas. Cuando abrí la revista semanal L Express, encontré un largo artículo de Eric Conan, un historiador que está completamente en contra de nosotros. Se titulaba "Auschwitz: La Mémoire du Mal". Allí, en la página 68, leí estas palabras sobre la cámara de gas de Auschwitz 1: “Todo en ella es falso". Conan escribió en el mismo artículo acerca de a qué llamaba él "falsificaciones": "Fue fácil para Faurisson decir aquello, más aún porque las autoridades del museo se opusieron a responderle". Así fue. Desde el principio se supuso que yo había sido el falsificador. Se suponía que los exterminacionistas decían la verdad. Entonces, en 1995, un historiador ortodoxo declara: "Faurisson tenía razón", pero agrega, en efecto: "¿Y qué?".
Visitar un lugar puede producir otro argumento efectivo, uno que, sorprendentemente, ni aún Fred Leuchter (8) anticipó. Si Uds. desean mostrar que el rendimiento afirmado de los hornos alemanes era técnicamente imposible, pueden hacer algo simple. No necesitan escribir doscientas páginas. Sólo deben ir a ver un crematorio. Averiguar el rendimiento de los hornos crematorios actuales, y compararlo con el rendimiento de aquellos que se afirma que había en Auschwitz, cerca de sesenta años atrás. Pueden hacer lo mismo para investigar una cámara de gas. Vayan y visiten una cámara de gas estadounidense. ¿Por qué no lo hacen, Uds., estadounidenses? Podrían ver cuán complicado es gasear sólo una persona. Ahora, por cierto, sabemos que ciertos aspectos de una ejecución formal tienen algo de lujo. Sólo imaginen cómo era en 1924, cuando, por primera vez, se efectuó una ejecución mediante gas en Estados Unidos. Verán cuán horriblemente complicado debe ser un gaseamiento, aún hoy. Necesitan sólo yuxtaponer una cámara de gas real de una cárcel estadounidense, por un lado, con una así llamada cámara de gas nazi, por el otro. Verán que realizar un gaseamiento en las supuestas cámaras de gas de los nazis hubiera sido imposible.

Confrontación
No sólo necesitan Uds. inspeccionar los lugares, sino que tienen que hablar con la gente. Así como yo lo hice, tienen que ir donde está el peligro. En 1994 me dejé caer donde Michael Berenbaum, en esa época director de investigación del Museo Estadounidense Conmemorativo del Holocausto. Después de haber visitado la exhibición con dos amigos estadounidenses, telefoneé a Michael Berenbaum desde el vestíbulo. Le dije: "Mi nombre es Robert Faurisson. Me gustaría visitarlo." Berenbaum respondió inmediatamente: "Es un cuarto para las cuatro. Eso significa que a las cuatro y cuarto Ud. estará en mi oficina". ¡Era como si él hubiera estado esperándome!
Cuando entré en su oficina, no sólo vi a Berenbaum, sino a otros dos señores sentados en un sofá. Eran los directores del museo. Fui flanqueado por mis propios testigos. Berenbaum inquirió: "Entonces, ¿cuáles son sus preguntas?" Le dije: "En la planta baja, en el libro de visitantes, escribí: `He visitado este lugar e130 de Agosto de 1994 [me gustan las fechas]. No he encontrado una respuesta a mi desafío: ‘Muéstrenme o dibújenme una cámara de gas nazi' (si bien yo sabía que había una maqueta de una cámara de gas en el museo, yo quería escuchar a Berenbaum decirme que esa era una buena maqueta. Sabía que él no podría hacerlo). Me preguntó: "¿Por qué debería responder sus preguntas? ¿Quiénes están con Ud.? Ernst Zündel, Bradley Smith. Ud. debe saber que el año pasado tuvimos dos millones de visitantes. Así, pues, ¿quiénes son Uds?". Dije: "Ud. debe responder mi pregunta del libro de visitantes." Replicó: "No veo por qué". Repentinamente tuve una inspiración. Le dije: "Sí, Ud. está obligado a responder, porque está haciendo una acusación contra los alemanes". Por primera vez en su vida, pienso, Berenbaum se dio cuenta que estaba acusando a Alemania, simplemente por decir que las cámaras de gas habían existido. Pensé que iba a abofetearme. Berenbaum se enfureció, y por un minuto pensé que llamaría a los guardias de seguridad. Me pareció recordar que había detenido la grabadora, y por la siguiente hora torturé al pobre hombre.
Un revisionista necesita ser un poco sádico. Debe volver atrás y decir: "¿Es éste el diente que le duele?". "Sí". "¿En verdad? ¿Este mismo?". Este es el modo como he tratado de conducir todas mis investigaciones.

Mantenlo simple...
Cuando yo hacía revisionismo en literatura, mi modelo era Jean-François Champollion, el hombre que en 1822 descifró los jeroglíficos egipcios. Champollion no creyó en grandes palabras o grandes teorías. Simplemente él trató de entender los textos, palabra por palabra. ¿Sabían que antes del éxito de Champollion hubo muchos profesores capaces de hablar acerca de aquellos textos que no entendían? Por supuesto, sus explicaciones eran siempre sublimes. Tal texto era una "invocación a los dioses", ese otro a “las almas de tal o cual", y así por el estilo. Después que Champollion hubo descifrado el antiguo sistema de escritura egipcio, aquellos textos a menudo se transformarían en realidad en listas de tantas vacas, tantas cabras, tantas ovejas. Esa es la manera que los intelectuales trabajan: siempre grandes ideas, siempre filosofía. Odio la filosofía. La odio porque de hecho no la entiendo.
Mi modelo de revisionismo de la historia podría ser Sherlock Holmes. Como él, uno debe ser valiente. Y como Holmes, uno debe ser conciso e ir al grano. Eso es lo que yo hice con mi frase: "Sin agujeros no hay holocausto", la cual Uds. han oído. Sorprendentemente, quizás, declaré esto por primera vez en nuestra conferencia de 1994. Recuerdo que nadie reaccionó en esa época. Nadie pareció entender, quizás debido a mi pobre inglés. Luego, dos o tres años después, revisionistas como el Dr. Robert Countess comenzaron a señalar: "Pero tenemos que ser cuidadosos. Tu formulación es muy breve". Puedo entender la objeción. Cuando algo es muy breve, quizás es demasiado breve. Las cosas complicadas, pareciera, no pueden ser puestas en pocas palabras. Puedo entender bien por qué la gente es cuidadosa y reservada, pero a veces la brevedad es una cosa buena.
Pensé que "Sin agujeros no hay holocausto" era una buena frase. La explico: cuando Uds. tienen un problema muy grande, saben que no pueden abarcarlo completamente. Eso sería imposible. Es demasiado grande. ¿Qué deben hacer entonces? Deben ir, valientemente, al centro del centro de su núcleo. El centro del "Holocausto" es Auschwitz. Auschwitz es su capital. De esta manera, tenemos un gran círculo que es "H", "Holocausto", luego, dentro de él, un círculo más pequeño: "A", como en "Auschwitz". Ahora, ¿cuál es el centro de Auschwitz? Es "C", los crematorios, cada uno de los cuales se supone que contenía una cámara de gas para matar gente. ¿Cuál es el centro de "C''?. Sólo puede ser el único crematorio que se afirma que está relativamente intacto, sin ser una "reconstrucción". Este es hoy el crematorio número dos, en Auschwitz-Birkenau. Por cierto, fue dinamitado por los alemanes (o posiblemente por los rusos, no importa). Nuestros oponentes dicen: “Este es el luga”. Tenemos que viajar, entonces, al crematorio II. Y, una vez allí, debemos buscar el epicentro mismo del "Holocausto": los agujeros en el techo de la supuesta cámara de gas en el crematorio II. A través de estos agujeros era por los que los hombres de las SS supuestamente dejaban caer las tabletas de Zyklon B. Vayan al crematorio II. Busquen aquellos agujeros. No encontrarán ninguno.
Ayer Charles Provan me dio este volante (9). Él está revisando mi revisionismo, lo que es una buena cosa, absolutamente. Ahora voy a revisar su revisión de mi revisionismo. Lo siento, pero no he terminado de leerlo, así que debo ser cuidadoso. Pero voy a entregarles mis primeras impresiones. Le dije al Sr. Provan que diría algo sobre esto.
Pienso que es un buen trabajo. En primer lugar, es breve. Al contrario que los libros de Berenbaum, no se requieren músculos fuertes para sostenerlo. Hasta ahora les puedo decir que está bien hecho. Es preciso. Está claro que hay un trabajo arduo en él. Pero existe un gran error en el método de este estudio. Para decirlo en forma simple, Uds. no deben confundir el testimonio con lo que encuentren en el lugar, esto es, la evidencia física.
Ud. comienza, Sr. Provan, con el testimonio. Pero en lugar de separar el testimonio de la evidencia física de los supuestos agujeros, en su evaluación del testimonio habla acerca de lo que se supone que encontraremos en el lugar. Esto es confundir las cosas. En lugar de llevar aceite, y luego vinagre, para hacer vinagreta, primero trajo la vinagreta, y aquí Ud. está trabajando muy duro para tratar de distinguir el aceite del vinagre, lo que es muy difícil, ¿no es así? Pero Charles Provan ha realizado un trabajo real, y tenemos que tomarlo seriamente.

Métodos Revisionistas para el Futuro
Ahora hablaré sobre el método revisionista para una nueva generación. Debo decir que quedé muy conmovido, al llegar acá, al ver a Germar Rudolf y a Jürgen Graf trabajando juntos muy duramente. Esta es la nueva generación. Uno de ellos, Germar Rudolf, está en el exilio. ¡Qué lástima, lejos de su patria, lejos de su carrera, de su esposa y de sus dos niños! (10). Jürgen Graf, de Suiza, ha sido condenado a quince meses de prisión.
¿No es una lástima? Pero los habrán visto. Ellos están trabajando felices, y trabajando muy duro.
Es de gente como esta de la que les hablaré ahora, y esbozaré varias ideas para futuras investigaciones.
Comenzaré con el diario de Anne Frank.
Quizás recordarán que visité al padre de Anne Frank, Otto Frank, en Basilea, Suiza, en los setentas. Como todos los estafadores, él era del todo encantador, muy encantador, por cierto. A veces escucharán a la gente decir: "Pero era tan encantador. ¿Cómo podría haber sido un estafador?". ¡Los estafadores son siempre encantadores!
Así, pues, fui a ver a Otto Frank. Me gusta mirar a la gente a los ojos. Le dije que tenía serias dudas acerca de la autenticidad del diario de Anne Frank. Dijo: "Está bien. Estoy listo a responder sus preguntas". Fui afortunado pues su (segunda) esposa estaba presente (como verán, ella es importante para la historia). Frank había dicho que estaba preparado para mis preguntas, pero fue un poco como Michael Shermer, quién me entrevistó en 1994. Quizás Otto Frank pensó, como hizo Shermer: "Ah, un intelectual francés. Esto será muy intelectual, con consideraciones sobre la psicología de una joven muchacha, sobre la interacción entre ocho personas viviendo escondidas en un mismo lugar, sobre las opiniones políticas acerca de los judíos en aquella época, y cosas así."
Bien, entonces llegué con mi revisionismo elemental. Dije: "Sr. Frank, Uds. no podían hacer ruido alguno, aun durante la noche. Si tenían que toser, tomaban codeína. Eran ocho personas en aquellas pequeñas habitaciones, rodeadas por otras habitaciones ocupadas por ‘enemigos', en Amsterdam, por dos años. Los ‘enemigos' estaban escuchando". "Sí", concordó él. "¿Cómo es que a veces el joven, Peter, partía madera en el desván para mostrar su fuerza a Anne? ¿Puede Ud. imaginar el ruido? Más aún, Peter hacía muebles, y cada mañana sonaba el reloj despertador. Estaba la radio, los gritos como los de los pacientes del dentista [uno de los ocho], y cosas así. ¿Cómo puede explicar todo eso?" No lo explicó.
Luego le pregunté: "¿Qué pasó con la basura?" ¡Escuchen al intelectual francés! "¿Qué pasó con la basura?. Ud. dice que era quemada en la estufa". "Sí". "Pero Uds. se instalaron el 12 de Junio. Ud. dice que encendieron la estufa por primera vez, pienso, el 12 o el 15 de Octubre. Entonces, durante el verano, ¿qué pasó con la basura, y luego, qué pasó con el humo? Estaban viviendo en un lugar que se suponía desocupado.
Pero el humo, especialmente durante la noche, significa que alguien está allí. Eche una mirada al humo durante la noche". Otto Frank no tenía respuestas.
Le hice muchas preguntas por el estilo al pobre hombre. Su esposa dijo algo así como: "¡Es asombroso! Sí, ¿cómo se las arreglaron?". O, "¿Cómo pudo haber sido?". De repente, él le dijo a ella, en alemán, "Maul zu!" ["¡Cállate!"). Yo seguí insistiendo, pero al mismo tiempo Otto Frank tuvo una idea genial. Me dijo: "Sr. Faurisson, estoy completamente de acuerdo con Ud. Científicamente, teóricamente, es imposible, pero así ocurrió".
Le dije: "Sr. Frank, Ud. está haciendo las cosas difíciles para mí. Ud. está de acuerdo conmigo en que una puerta no puede estar abierta y cerrada al mismo tiempo, entonces no tenemos necesidad de "teóricamente", "científicamente", pero si va a decirme que ha visto aquella puerta con sus propios ojos, no tengo problemas con ello. Por favor, responda mis preguntas". Por supuesto, no hubo respuesta.
Al día siguiente me llevó a un banco. Fue la primera vez que yo estuve en la bóveda de un banco suizo, o de cualquier banco. Vi las impresionantes cajas de seguridad, en las cuales uno puede depositan dinero, joyas, manuscritos. Otto Frank sacó los manuscritos. Dijo: "Mire, aquí están". Volvimosa su casa para examinarlos. Dije: "Sr. Frank, no soy un especialista en escritura. No estoy interesado No estoy interesado en manuscritos. Lo que quiero de Ud. es que me explique la historia de cómo ocurrió pero Ud. No puede. Cuando regresé a casa desde Basilea, hice un borrador de un informe sobre el problema del diario, y lo puse a disposición de un amigo alemán que estaba teniendo dificultades con los tribunales alemanes por haber expresado dudas acerca de su autenticidad.
Un juez alemán ordenó un análisis de la caligrafía de los manuscritos de "Anne Frank". Aquí los revisionistas debemos ser cuidadosos. A menudo oigo a la gente decir: "Descubrieron que la escritura fue hecha con un bolígrafo". ¡Sean cuidadosos! El informe es totalmente insuficiente. Concluye que todo el manuscrito fue escrito por la misma mano. Recuérdenlo. El informe declara que había escritura hecha con tinta de un bolígrafo, pero no entrega datos específicos. No podemos decir cuánto fue escrito así, en cuántos lugares y cosas por el estilo. Por lo tanto, sean cautos con el informe alemán.
Otto Heinrich Frank murió en 1980. En 1986 una "edición crítica" de los supuestos diarios de Anne Frank fue publicada en Amsterdam".
Durante los siguientes seis años aparecieron una edición alemana, una edición francesa y una edición inglesa. Cada una de las cuatro era aproximadamente tan gruesa como "The Holocaust Chronicle" (con el prólogo de Berenbaum), que les he mostrado. La gente pensó:
"Ah, ésta es la respuesta a Faurisson". El libro dice eso: "Esta es la respuesta a Faurisson".
Bien, Uds. podrían leer lo que los editores dicen sobre Otto Frank. Todos ellos lo llaman mentiroso. ¡Yo tenía razón! Al final de esta "edición crítica" (11) ellos dicen que Otto Frank nunca debió haber pretendido que lo que publicó era realmente el diario de Anne Frank. Sin embargo, esta "edición erudita" es sólo un gran bluff. Ellos muestran todo el tiempo la escritura a mano y dicen: "Vean, es la misma letra". No veo que sea la misma letra, pero no soy un especialista, así que tengo que ser cuidadoso. Pero mi pregunta no se refiere a la escritura. Mi pregunta fue:
"¿Puede Ud. explicar todos los problemas de coherencia que tengo con el relato?" En lugar de responderme, al comienzo del libro uno de los editores resumió su versión de lo que yo escribí.
Obviamente era una caricatura. No se hubieran puesto tales estupideces en mi boca, por cierto, si ellos hubieran citado textualmente mis palabras.
Les aconsejo ser cuidadosos. El problema de la escritura de Anne Frank es lo que Uds. llaman un "red herring" (pista falsa): una distracción del objetivo principal. Me gustaría que alguien que estuviera capacitado, que dominara holandés y alemán, hiciera una comparación computacional entre el diario de Anne Frank como fue publicado inicialmente -la edición generalizada- y la nueva edición generalizada, editada por una mujer llamada Mirjam Pressler. Yo mismo he descubierto dos o tres Annes Frank diferentes. Ahora, si uno fuera a hacer el tipo de comparación que propongo, pienso que habría más de ocho o diez Annes Frank.
Ahora, con respecto a los Einsatzgruppen. Pienso que esta es la más importante de mis sugerencias para una futura investigación. Me gustaría ver trabajos realizados sobre el tópico específico de aquellos alemanes que fueron ejecutados por el ejército alemán por asesinar judíos. Sí, en Marinka, un lugar en Rusia, el alcalde de la ciudad mató a una judía. Fue procesado por una corte marcial del ejército alemán, condenado a muerte y ejecutado. Tengo muchos ejemplos como ese.
Los mariscales de campo List, von Küchler, von Manstein; el general Otto Dessloch; el mariscal de campo von Kleist; el general Kittel: cada uno de estos hombres ordenó la ejecución de un soldado, oficial o funcionario civil alemán que había matado a uno o más judíos. ¿Cómo fue eso posible si había una política de exterminar físicamente a los judíos? En mi opinión, deberían plantar árboles por Manstein, List, Küchler, Kleist y Kittel en la Avenida de los Gentiles Justos en Jerusalén. ¿Y por qué no uno por Adolf Hitler? Hitler ordenó la ejecución, de personas que habían matado judíos. Este es el tipo de problema que nosotros, revisionistas, deberíamos investigar.
No tengo tiempo de hablar sobre los "judíos pardos", los niños judíos en Auschwitz y lo que yo llamaría la "Contra-guía al Museo Conmemorativo del Holocausto", un tour del museo con un guía revisionista.
Quizás Uds. han escuchado acerca de mi pesimismo. Quiero decir unas pocas palabras sobre eso. Por razones que no tengo tiempo de detallar, soy bastante pesimista. Déjenme explicar. En mi primera visita a este país, en 1979, mi amigo Gene Brugger me recibió en el aeropuerto Kennedy. Ayer me recordó que yo llevaba una copia del "Hoax" de Arthur Butz (12) y una raqueta de tenis. Gene, que es de ascendencia alemana, me hizo una pregunta. Me dijo: "Tú eres francés. ¿Por qué haces esto por los alemanes?" Yo respondí: "Esto no es a favor de los alemanes. Un pájaro canta. No lo puede evitar, sólo canta, porque esa es su naturaleza. El pájaro no lo puede evitar. Así, hasta un pájaro pesimista debe cantar".
El otro día, cuando salí de Francia, recibí una llamada telefónica de Adrien, uno de mis nietos. Él dijo: "Así que te vas". Yo respondí que sí. "¿A dónde vas?". "A Estados Unidos". "¿Por qué?" "Tengo trabajo que hacer". Mi nieto es muy gentil conmigo. Me dijo: "Abuelo, ahora deberías detenerte. Trabajas día y noche. Estás muy viejo. Muy pronto te vas a morir".
Como Uds. pueden ver, aún estoy vivo y sano. Y aunque soy un pájaro viejo, pienso que voy a seguir cantando.

ROBERT FAURISSON (*)

* Robert Faurisson;(n. 1929) es el mayor especialista europeo en revisionismo sobre la cuestión del "Holocausto". Profesor de la Universidad de Lyon de 1974 a 1990, Faurisson ganó amplio prestigio por sus estudios de textos de Rimbaud y Lautréamont. Después de años de investigación y estudio personal, reveló su escepticismo sobre las cámaras de gas de la II GM. en artículos publicados en 1978 y 1979 en Le Monde (París). Ha escrito numerosos artículos acerca de, todos los aspectos del tema, mucho de los cuales han aparecido en el Journal of Historical Review. Una colección de cuatro tomos de muchos de sus escritos revisionistas, Écrits Révisionnistes (1974-1998), fue publicada en 1999. El presente artículo es un adecuado resumen del trabajo de su vida, cuando ésta llega a los 80 años. El Institute for Historical Review (
http://www.ihr.org) es una organización académica especializada en la revisión histórica, con oficinas en Orange County, California meridional. Fundada en 1978, ha publicado su revista (Journal of Historical Review, 1980-2002) y numerosos libros, y organizado catorce conferencias que reunen a especialistas de todo el mundo. Tradujo el artículo: J.T. (Ndlr.)

NOTAS

1. - Este ensayo está adaptado de la alocución del autor e129 de Mayo de 2000, en la 13' Conferencia del Institute for Historical Review, en Irvine, California. Inglés:
http://www.ihr.org/jhr/v21/v21n2p-7 faurisson.html
2.- El profesor Vidal-Naquet era un notable historiador de la antigua Grecia, y uno de los más vociferantes defensores de la afirmación del Holocausto en Francia.
3.-Valérie Igounet, Histoire du négationnisme en France (París: Le Seuil, 2000).
4.- Se suele llamar "exterminacionistas" a los que sostienen que a) hubo un plan alemán de exterminio de la población judía europea y b) el intento de llevarlo a cabo, durante la II G.M., con c) los resultados comunmente admitidos. Los "revisionistas" controvierten estos puntos, o algunos de ellos (Ndlr.). 5.- Jean-Claude Pressac, Les Crématoires d'Auschwitz: La Machinerie du Meurtre de Masse (París: CNRS éditions, 1993).
5 – Jean Claude Pressac, Les Creématoires de Auschwitz: La Machinerie du Meurtre de Masse (Paris, CNRS éditions 1993)
6.- Michael Berenbaum, introducción a The Holocaust Chronicle: A History in Words and Pictures, ed. David Aretha,
pub. Louis Weber (Lincolnwood, Ill.: Publications Intemational, 2000).
7.- Faurisson: "A Dry Chronicle of the Purge: Summary Executions in Certain Communes of Charente Limausine," ["Una Crónica Seca de la Purga: Ejecuciones Sumarias en Ciertas Comunas de Charente Limousine], en el Journal of Nistorical Review 12, no. 1 (Primavera 1992), pp. 5-30. [Ed.].
8.- Fred A. Leuchter fue el autor del primer informe forense sobre las pretendidas cámaras de gas en Auschwitz-Majdanek, en el juicio del germano-canadiense Ernst Zündel en 1988. Cf. Leuchter, Faurisson, Germar Rudolf The Leuchter Reports. Critical Edition, Chicago-Hastings: Castle Hill Publishers, 2005 (Ndlr.).
9.- Charles D. Provan, No Holes? No Holocaust? A Study of the Holes in the Roof of Leichenkeller 1 of Knematorium 2 al Birkenau ["¿No hay agujeros? ¿No hay Holocausto? Un Estudio de los Agujeros en el Techo del Leichenkeller 1 del Krematorium 2 en Birkenau"] (Monongahela, Penn.: n.p., 2000). También en línea en:
www.revisingrevisionism.com/.
10: Germar Rudolf, químico, un tiempo investigador en el Instituto Max Planck, fue extraditado en 2005 de EEUU a Alemania, donde aún se encuentra en prisión (Ndlr.).
11.- The Diary ofAnne Frank: The Critical Edition, preparada por el Instituto Estatal Holandés de Documentación de Guerra, ed. por David Barnouw y Gerrold van der Stromm,
trad. al inglés porArnold J. Pomerans y B. M. Mooyart (Nueva York: Doubleday), 1989.
12.- A. Butz, TheHoax of the Twentieth Century, 1976 (3a. ed., Chicago-Hastings: Castle Hill Publishers, 2003 (Ndtr.).


LA HIPOCRESIA DE LOS DERECHOS HUMANOS

La democracia cree que un voto de mayoría es algo importante, como si fuera algo ‘ético’, como si importara algo a nivel ético o moral lo que opinen las mayorías parlamentarias de los partidos. Es como si la opinión de una reunión de asnos fuera algo a tener en cuenta porque eran ‘muchos asnos’.
En este sentido últimamente la masonería y la izquierda tratan de ‘crear ética’ a base de declaraciones de los Parlamentos. Un ejemplo de ello es la reciente declaración de condena al Papa en el Congreso de Bélgica y la propuesta de lo mismo en España, aunque ésta rechazada por el rebuzno general.
La razón para estas propuestas de condena son las declaraciones contra el aborto, convertido en el mayor ‘genocidio por edad’ de la historia, y contra los anticonceptivos no naturales, más que nada por lo que afectan a la natalidad y la separación de sexo, amor y familia. Así proponer en Africa que las medidas anti-sida no serán efectivas mientras no exista una cierta moral sexual, pues el mero uso de anticonceptivos no es suficiente, se considera un ‘ataque’ a la ‘libertad sexual’ democrática.
Otro ejemplo de la nueva ‘moral democrática’ es la reciente legislación en España del ‘derecho’ de las niñas de 16 años a abortar sin pedir permiso a sus padres.
Pero hay más, se pretende provocar la inclusión de nuevos ‘derechos humanos’ de validez Penal ante un Tribunal Internacional de Derechos Humanos (más bien des-hechos humanos), como sería el aborto, disfrazado de ‘control del propio cuerpo’, o el derecho a las decadencias sexuales más extremas.
De esa forma podría haber una condena al Vaticano oficial, con repercusiones penales sobre su jerarquía religiosa e incluso su derecho a tener escuelas o educación católica, si no cambia su doctrina en estos temas.
Curiosamente este tipo de cosas podría significar también la prohibición de la Biblia judía, donde se reclama lapidar a los homosexuales, o la condena al Islam, pero eso no interesa.

Sobre eso de los llamados Derechos Humanos es muy jocoso analizar el grado de hipocresía con el que han sido proclamados:
Ha habido tres grandes y oficiales proclamaciones de esos Derechos Humanos:
- 1787 con la Declaración de la Constitución de los Estados Unidos, donde por primera vez se instituyen oficialmente estos Derechos Humanos… justo al mismo tiempo que se legisla en los EEUU, en ese mismo momento y bajo esos mismos ‘derechos’, la esclavitud de los negros…
- 1789 en Francia con la Declaración de Derechos del Hombre. Muy hipócritas ellos, pues ese mismo gobierno y bajo esos mismos ‘derechos’ se proclama el Tribunal del Terror, y el genocidio de cristianos en la Vendée y los Chuanes, asesinatos masivo y brutalidades sin cuento.
- 1948: la Declaración Universal de Derechos Humanos de la ONU, que es la más vergonzosa de todas… firmada por STALIN, y por todos los países comunistas, justo cuando asesinaban a cristianos a mansalva, y justo cuando los aliados democráticos habían firmado la limpieza étnica de alemanes de Pomerania y Silesia…
Y la firman países donde hay una auténtica barbarie, casi caníbales, o países como Arabia Saudita o Israel que contradicen diariamente esos llamados ‘derechos’, unos a los cristianos y los segundos a cristianos y palestinos.
En una palabra, los Derechos Humanos son solo una basura miserable de hipocresía demo-marxista, perfectamente aireada por los medios mundialistas, que sirve solo para lo que a ellos les convenga.
El sistema ha matado el sentido de la vida basado en cumplir los deberes humanos, y se centra solo en tratar de disfrutar los derechos humanos, pero además trata de imponer como ‘derechos humanos’ toda tendencia decadente, mientras prohibe el libre estudio de la Historia.

En realidad el objetivo del Sistema, que ya se ha expresado en diversos documentos sionistas, es la creación de una ‘Religión Democrática Universal’, donde el llamado Holocausto fuera Verdad de Fe convertida en Referencia Absoluta, una especie de declaración de Fe, un ‘Credo’ de la nueva religión, y donde los dogmas fueran los que la Democracia Parlamentaria exigiera. Esto, que parece una acusación sin fundamento, es algo absolutamente real y en plena tarea de construcción.
A principios de septiembre, con motivo del cierre del período 62° de sesiones de la Asamblea General muchos organismos de la ONU hicieron su balance anual. Entre ellos, el Fondo para la Población y el Programa para el Desarrollo lo hicieron en forma conjunta en una reunión en la que Thoraya Obaid, Directora Ejecutiva del UNFPA, hizo su programática presentación (09-09-08). Obaid por voluntad del Secretario General, Ban Ki-moon, permanecerá dos años más en su cargo.

El asalto a las religiones: Religiones para la Paz

Obaid también anunció que el Fondo para la Población de la ONU apoyará el Global Faith-Based Organization Forum que se define como un grupo de cooperación multirreligiosa para la ayuda humanitaria, el desarrollo y la paz, que se reunirá en Estambul en octubre próximo.
El Fondo sabe que la mayor oposición a sus proyectos proviene de las confesiones cristianas, especialmente de la Iglesia Católica. Sin ir más lejos en 2004, se realizó en Amsterdam, organizada por el gobierno holandés y el Fondo para la Población de las Naciones Unidas, en preparación para el Cairo, una reunión internacional sobre “derechos sexuales y reproductivos, cultura y religión”. Una de sus conclusiones, calificada de “vital” en el documento conclusivo fue la de invertir recursos humanos y fondos para “‘convencer’ a los líderes religiosos a democratizar su discurso en materia de derechos sexuales y de derechos reproductivos”, (UNFPA, Cairo and Beyond, Summary Report, New York, 12-03-04; Amsterdam, 07/09-03-04) (NG
713). (Puede verse también, FNUAP, La Oposición Religiosa y Política para la Salud y los Derechos Reproductivos, New York, 03-06-2006)
El Global Faith Forum, depende de la organización Religiones para la Paz (Religions for Peace), cuyo presidente emérito es el príncipe El Hassan bin Talal de Jordania, que fuera presidente del Club de Roma y miembro del consejo del proyecto Carta de la Tierra. Religiones para la Paz fue firmante de la Declaración de Montserrat (vid. NG
889).
Religiones para la Paz apoyó en la ONU la creación de la nueva religión universal para “una nueva era, era dorada de armonía y prosperidad, de paz y justicia”, (cfr. UN, The Millennium NGO’s Forum Declaration, New York, 18-05-00; Terra Viva, Special Edition, 26-05-00). El texto mezcla pasajes bíblicos del Profeta Isaías, las Profecías de Zoroastro, las Promesas del Corán, la Visión Sikh, la Doctrina Jain, y las teorías de Confucio, del Budismo, el Taoísmo; el Bhagavad-Gita, el sintoísmo, las escrituras Bahá’í, y la religión sioux, se trata de la consagración internacional del indiferentismo religioso. (Para más datos vid. Sanahuja, Juan C., El Desarrollo Sustentable. La Nueva Ética Internacional, Ed. Vórtice, Buenos Aires 2003).


NUESTRO TIEMPO LIBRE.

Desde muy temprana edad, el género humano se ha caracterizado por vivir en sociedad, y por ende, por desarrollar determinadas tareas rutinarias que hoy denominamos obligaciones. Estas ocupaciones habituales, en la actualidad, han perdido su verdadero carácter, de tal manera que el hombre ya no cultiva la tierra en favor de su familia o su comunidad, sino que realiza estas tareas para beneficio ajeno.
El hecho es que en la antigüedad, todo seguía un orden natural, de manera que cada ciudadano hacía aquello para lo que estaba dotado, tal como ocurre en la naturaleza con el resto de animales.
Así pues, cabe aclarar que el problema no está en el trabajo, sino en la pérdida de su verdadero sentido. Han desaparecido las vocaciones; ya nadie se siente realizado en su trabajo, solamente importa el prestigio que se adquiere a través de él, prestigio que a su vez viene estrechamente ligado con el tamaño del salario y no con la elevación de la tarea realizada. La voluntad creadora, el ingenio, el esfuerzo y el sacrificio, son las características del verdadero trabajo, aquél que se realiza a favor de la comunidad a la que se pertenece, y no el que se destina a acrecentar el Egoísmo que corroe cada vez más la sociedad actual.
En un Estado justo, es decir, en aquel donde cada individuo hace aquello para lo que está capacitado por su naturaleza -aquel donde se desarrolla el trabajo en su verdadero sentido-, podemos asegurar por ende, que el pueblo que lo forma es ante todo un pueblo sano, honrado y justo. Así pues, las opciones que se abren para el tiempo libre del trabajador, están destinadas a la elevación espiritual del mismo, y éste lo acepta plácidamente. Pongamos como ejemplo la organización de los años treinta “Kraft durch freude” que describe este hecho con estas acertadas palabras: “El trabajo consume energías físicas y nervios. Una sensación de frio y de vacío se produce sin que sea posible conjurarla simplemente con echar a las personas sobre lechos de reposo con la mirada clavada en el techo (hoy diríamos televisión); espíritu y cuerpo necesitan nuevos alimentos. Ya que el tiempo de trabajo exige de los trabajadores el máximo esfuerzo, hay que ofrecer al obrero durante el tiempo libre lo mejor de lo mejor como alimento del alma, del cuerpo y del espíritu. Con objeto de proporcionarle un descanso absoluto y devolverle el gusto por la vida y el trabajo”.
Pero en el momento en que desaparece la justicia del Estado -tal como ocurre en la actualidad, donde cada individuo no hace aquello que le corresponde por naturaleza, de forma que la situación se torna cada vez más tensa-, aquellos que se encuentran con la soga anudada en nuestros cuellos bien agarrada entre sus manos, se ven obligados a ofrecernos todo tipo de distracciones banales que imposibiliten un despertar o una pequeña intuición de algo realmente elevado en los ofuscados espíritus de la población.
Así ocurría en Roma con el famoso panem et circenses, y así lo hacen en nuestra época, aunque de forma menos sutil y más deliberada.
Muchos creen, una vez alcanzado este precepto, que la culpa de nuestra situación la tiene el sistema, y por lo tanto, se dedican simplemente a combatir a éste. Mas la solución no está ahí, sino que consiste en, como dijo Ghandi: “Si quieres cambiar al mundo, cámbiate a ti mismo."
De tal manera que la situación sería que en vez de emplear -quizás aquí, la acepción correcta debería ser perder- nuestro tiempo libre en cualquiera de las opciones que el abanico del poder nos muestra, deberíamos emplearlo -y aquí es más certero decir aprovechar- en elevar a la condición de precepto aquella bella cita de Juvenal: “Mens sana in corpore sano”, es decir, la necesidad de mantener un espíritu equilibrado en un cuerpo equilibrado, no en el sentido literal que hoy día se le da de manera equivocada. Cabe destacar, de toda manera, que de la misma forma que no existe igualdad en la naturaleza, no podemos esperar que toda la población que ha sido educada en nuestro tiempo, abra los ojos, rechace los atractivos placeres y gustosas actividades que el sistema les ha propuesto y escojan un modus vivendi altruista y elevado. Precisamente, el hecho de que ello no ocurra, representa un claro ejemplo de las desigualdades naturales, y refuerza nuestra posición en tal aspecto.
Así pues, como no todos los hombres nacen con las mismas facultades, debe estar en manos del Estado proporcionar diferentes alternativas para las horas de ocio del pueblo, es el Estado el encargado de filtrar –como decía el texto de la organización alemana anteriormente citada- el alimento del cuerpo, el alma y el espíritu. Puesto que como decía Zaratustra: “Se le dan órdenes a quien no sabe obedecerse a sí mismo.”
Cuando nos situamos cronológicamente en nuestra época, nos damos cuenta que existen determinadas personas que se dedican -según dicen- a “combatir” de alguna manera contra la decadencia del sistema en el que vivimos. Más bien diríamos que se dedican a criticar el estado actual de las cosas, es decir, se sitúan frente al sistema -aunque este hecho también podríamos discutirlo- y critican todo lo que éste conlleva; pero se olvidan de lo más importante, que es la encarnizada lucha interior que se debe realizar para librarse de esa decadencia que encarna el sistema que dicen combatir.
Y es que desde aquí nos preguntamos: ¿Es posible combatir al sistema formando parte del mismo? ¿Cómo se puede luchar contra lo podrido estando uno mismo podrido? Se trata de luchar contra uno mismo, de combatir cada uno sus limitaciones, su desidia, su ociosidad, su apatía, su pereza, su egoísmo, etc.
Así, pues, entendemos que existe una distinción clara entre quienes destruyen (los llamados Anti-Sistema) y quienes crean. Nos situamos entre los segundos y afirmamos que, nacionalsocialismo no es destrucción de lo podrido, sino belleza en sí. Está claro que lo segundo comporta lo primero, pero lo primero no necesariamente debe comportar lo segundo; se puede acabar con el sistema decadente actual y crear otro peor, o simplemente no crear ninguno y vivir en la más primitiva anarquía.
Decía Séneca, el filósofo Romano, que: “Estar en ocio muy prolongado, no es reposo, sino pereza.” No podría haberlo expresado mejor, y de alguna manera nos expone una sentencia que no podemos apartar de nuestro pensamiento en ninguna situación.
A unos, la sentencia citada les producirá un estado irremediable de cólera, pues las palabras del filósofo recaen con todo su peso sobre sus hombros. A otros, en cambio, les situará en un estado de alerta continua que tendrá como objeto no convertir la sentencia en la esencia de su propio ser. Éstos últimos -la élite natural- son quienes lograrán la armonía que Juvenal transmitía con sus hermosas palabras. Los primeros, en cambio, son quienes deben obedecer a otros por no saberse obedecer a sí mismos como decía el maestro Zaratustra.
¿Y usted, simpático lector, ha aprendido a obedecerse a sí mismo?

Enric Sánchez