DEUDA Y DEMAGOGIA: INEVITABLE MEZCLA DEMOCRÁTICA


"Malo es estar borracho, pero es mortal si además conduces"

"No está claro que es antes, si el huevo o la gallina, pero sí está claro que las gallinas ponen huevos y que de los huevos salen gallinas"

Estas dos frases previas parecen inocentes pero son el reflejo popular del tema de la deuda y la demagogia en la democracia.

La demagogia es un tema absolutamente intrínseco con la democracia de masas, es imposible una sin otra. Pero de la demagogia sale de forma también intrínseca la cultura de la deuda, y del afán de la finanza en dominar la política y generar la deuda sale la democracia.

Es importante comprender esta relación unívoca para abordar las soluciones al problema actual de la deuda.

¿Eliminar la deuda?

A menudo se habla de nacionalizar la banca o de poner impuestos especiales a los 'ricos' o a las 'multinacionales' para rebajar esa deuda infinita a la que le ha llevado la democracia. Y estas medidas son absolutamente inútiles a medio plazo. Porque eliminar la deuda sin eliminar el sistema democrático es como eliminar un tumor sin eliminar la fuente inicial del tumor. éste volverá a crecer.

La razón esencial es que en democracia el poder depende del voto, y el voto de la propaganda, puesto que estamos hablando de una democracia de partidos en una sociedad de masas, o sea donde el elector no conoce al elegido más que por los medios de información de masas.

Por tanto los partidos necesitan de los medios de información de masas, que son negocios, parte del Mercado, dominados por tanto por las empresas del Mercado.

Se diría que esto implica que SOLO los medios privados, cuya propiedad no sea del Estado, son medios del Marcado y dominados por el dinero, pero quedarían libres los medios públicos, las TV públicas o las dominadas por la Banca oficial, Cajas que a su vez son 'propiedad' de Autonomías, etc.. pero NO es así.

Aparte de que la gran mayoría de la prensa y TV es privada, los medios 'públicos' no son libres en absoluto, sino que siguen dominados totalmente por el Mercado, debido a su dependencia absoluta de los anunciantes y de las Agencias de Información internacionales privadas. y de los Partidos que a su vez dependen de la propaganda y del dinero.

Una TV pública que ataque al Mercado se quedaría sin anunciantes, que son casi todas grandes empresas multinacionales con intereses enormes de mantener el poder del Mercado. Además las noticias vienen ya de origen filtradas por las agencias y la estructura de información montada por empresas privadas multinacionales de comunicaciones e información.

De manera que los Partidos necesitan los medios privados de comunicación, en poder del dinero. Pero es que además necesitan dinero para pagar las campañas electorales, la propaganda, y sobre todo, para pagar las actuaciones 'populistas' que gustan a los votantes, aunque sean absurdas y contra producentes o ruinosas.

El Plan E de Zapatero (una continua obra inútil y sin sentido) o los continuos mal gastos en obras populacheras de nulo interés real económico, peonadas y regalos a sabiendas de que van a gentes que no desean trabajar realmente, millones a Bancos para ayudarles en sus problemas causados por su avaricia, todo un entramado de gasto, que aumenta de forma exponencial antes de las elecciones.. y las ansias demagógicas de la masa que pretende tener gratis y sin esfuerzo el mayor número de ayudas o favores para dar su voto al más demagogo de todos. todo ello lleva inevitablemente a la deuda permanente y aumentada continuamente de los entes públicos y de los Partidos.

¿La gallina o el huevo?

De esa forma parecería que la deuda sea consecuencia de la democracia, pero no es así tampoco: la democracia es producto a su vez de la deuda, o mejor, de los que desean la deuda: la Finanza.

Una de las mejores denuncias de esa interacción es la película "AGENTE INTERNACIONAL" dirigida por Tom Tykwer y cuyo guión es de Eric Singer.

La película se inicia en Berlín y su trama gira en torno a la investigación que ambos funcionarios realizan a un poderoso banco internacional con sede en Luxemburgo, el IPBC, bajo sospecha de dedicarse al tráfico de armas internacional. El film habría sido inspirado en el histórico escándalo del Banco de Crédito y Comercio Internacional 'BCCI'

Pero el momento clave está en este diálogo:

Eleanor Whitman: ¿Pero por qué el Banco invierte tantos recursos para la venta de estas armas?

Umberto Calvini: Es una prueba. Las armas pequeñas son las únicas armas usadas en el 99% de los conflictos en el mundo y nadie tiene la capacidad de fabricarlas más rápido y más barato que China. Lo que Skarseenn (el presidente del banco IPBC) trata de hacer, es que la IPBC, sea el broker exclusivo de la venta de armas chinas al Tercer Mundo. Y el trato con los misiles es la llave para la transacción.

Louis Salinger. Si, ¿pero miles de millones invertidos sólo para ser un Broker? No puede haber tanta ganancia.

Umberto Calvini: No. Esto no se trata de hacer ganancia de la venta de armas. Se trata del control.

Eleanor Whitman: Control de la producción de armas, para controlar el conflicto.

Umberto Calvini No, no. El IPBC es un banco. Su objetivo no es controlar el conflicto, sino controlarla deuda que el conflicto produce. Verán... El valor real de un conflicto, el verdadero valor, está en la deuda que se crea. Usted controla la deuda... y usted controla todo. Sé que esto les parece extraño. Pero esta es la verdadera esencia de la industria bancaria: hacernos a todos... ya seamos asiáticos o individuos privados, todos esclavos de la deuda.

O sea, los que manejan e dinero desean que ese dinero domine la política, puesto que si no pueden tener problemas serios. Por tanto la finanza propone, defiende e impone la Democracia, que a su vez lleva a la deuda, que hace esclava a la propia democracia en un círculo maldito de crecimiento indefinido e inmenso de la deuda.

¿El final del círculo?

La deuda crece de forma descontrolada, así ha pasado desde 1950 multiplicándose por miles la deuda previa existente. Y sigue creciendo de forma imparable. llega a cantidades que ya no se comprenden, superan el entendimiento de la gente. ya no se puede saber siquiera las cantidades debidas (enmarañadas en múltiples cuentas deudoras, estatales, autonómicas, locales, de empresas públicas..) y con tales importes que no hay ya idea de devolución ni forma de salir de la deuda.

El límite de esta deuda es el interés a pagar por ella. Cada vez una parte mayor de los impuestos van a pagar la deuda. y deja menos dinero para los entes públicos. Éstos reaccionan privatizando servicios, recortando ventajas sociales, aumentando impuestos. pero estos es impopular. y se presenta poco a poco el límite de la deuda: cuando pagarla hace ser tan impopular como no aumentarla para pagar los gastos de la demagogia.

Estamos llegando ya a este límite.. En el cual el estado es ya esclavo total del poder del dinero, y no puede ya hace nada sin su aprobación.

En ese camino la esclavitud se va mostrando más y más a la gente, pero ya no hay remedio fácil ni siquiera complejo. se presenta todo como 'inevitable', sin salida' y la gente debe aceptar cargas y recortes. para así poder pagar los intereses de la deuda.

El marxismo como promotor de la deuda

El marxismo y su pensamiento progresista actual (pues el comunismo radical murió hace años) es el mejor ayudante de esta carrera hacia la deuda. Los marxistas critican la finanza, pero aplauden la demagogia. No solo eso, IMPONEN la demagogia. Exigen la demagogia. Sindicatos y progresistas piden más servicios gratis, más ayudas a todos, menos trabajo, menos sacrificios, 'que paguen los ricos' (demagogia pura), y cuando gobiernan los Partidos marxistas son los que más malgastan y más aumentan la deuda para contentar a sus masas demagógicamente.

Hacen creer que todo es culpa de los ricos, pero sin culpar para nada a la demagogia que las masas exigen para estar 'contentas'. Creen que la deuda no es cosa de todos, ¡y lo es!... los votantes son tan culpables como los políticos. unos por votar a aquellos que aumentan la deuda y otros por no decir la verdad sobre el endeudamiento a la gente. aunque les cueste votos demagógicos.

Nadie, y menos los marxistas, se atreve a decir a la masa: estamos endeudados hasta las cejas y somos esclavos de la deuda, y para evitarlo hay que apretarse todos el cinturón aun más y durante muchos años. y es por culpa de haber votado a unas bandas de miserables que nos han llevado a ese estado de cosas.

A veces se pide que se anule la deuda, demagogia del marxismo.. parece que se olvidan que esta deuda se debe a pensionistas, a pequeños inversores, a fondos de los depositantes de los bancos, o sea todos.. La demagogia del marxismo hace creer que 'la deuda' la tenemos solo con los ricos. no es así: los financieros manejan, dirigen y controlan esa deuda, ¡pero el dinero con el que lo hacen es de todos!.... esa es la maravilla repugnante del sistema financiero democrático.

Soluciones

'Sangre Sudor y Lágrimas'. solo un gobierno que renuncie a la demagogia, establezca un estado de excepción, castigue a los culpables de la deuda (aunque esto no reúna dinero para pagar ni una parte pequeña de esa deuda) y efectué una quita de la deuda, una rebaja total de intereses, devuelva al estado la generación de dinero (ahora en manos de Bancos privados que cobran intereses por el dinero que el Estado puede crear), unos años de escasez de lujos y crecimiento, un sacrificio de todos, elimine deuda durante unos años de forma radical. y establezca leyes que impidan JAMAS volver a tomar deuda por encima de una cantidad muy reducida, solo así podríamos empezar de nuevo.

Claro que es posible en un momento dado que el estado se 'endeude', o sea genere dinero que 'se debe', pero solo con un plan claro de 'devolver' ese dinero, o sea de eliminar ese sobrante de dinero no respaldado por bienes y servicios. Podemos ante una catástrofe generar deuda, pero luego hay que anularla ahorrando de nuevo ese gasto. Podemos generar deuda para crear bienes que al venderse retornen lo debido.

Pero la deuda actual no viene de este camino sino de la intención predefinida y clara de la finanza de dominar el mundo.