
¿QUÉ ES ESTO DE QUE HAYA INDIGNADOS EN ISRAEL?
Por Petras Petrus de Petris

Desde Nuestra Perspectiva, también tenemos que generar una opinión para entender este fenómeno que a primera vista pudiera aparecer como desconcertante: que muchedumbres de judíos residentes en Israel se pronuncien "indignados" frente a las condiciones adversas a las que están sometidas por el mismo Estado Sionista.
De partida, ésta agitación de masas (que estos últimos meses también han estado conociendo países como Tunez, Egipto, Siria, Yemen, Bahrein, Libia, España y Chile) habla de que dentro de la sociedad israelí no existe una realidad homogénea, sino que también se produce una particular dinámica dominadores/dominados que no calza con una demonización de todos los judíos como un bloque compacto.
Es un tema a investigar y a reflexionar.
Aunque el sionismo defina, controle e inspire a todas las entidades institucionales formales de la vida hebrea en Israel, es posible que para muchos judíos residentes en la Palestina Ocupada eso no sea vivido como algo propio sino como un dato de la realidad el que tienen que aceptar y al que se tienen que someter, SO PENA DE SER EXCOMULGADOS.
Y podemos estar en presencia de otro fenómeno: que la oligarquía sionista que gobierna Israel sea un instrumento de la plutocracia judía que está más allá de la distinción Diaspora-No Diaspora (o sea, de la gran usurocracia que manipula las finazas mundiales) y que el pueblo judío-israelí también sea una víctima del mammonismo inherente a su propia cultura de la codicia.
En este momento, las anteriores solo deben ser tomadas como hipotesis para tratar de entender este nuevo fenómeno.
LOS "INDIGNADOS" DE ISRAEL AFRONTAN SU MAYOR RETO CON LA "MARCHA DEL MILLÓN"
Los israelíes de cualquier tendencia política o religiosa han sido convocados en diversas ciudades del país entre las 20:30 y las 21:30 horas.
JERUSALÉN.- Los "indignados" de Israel afrontan hoy el mayor reto de sus siete semanas de protesta social con la "Marcha del millón", que esperan convertir en la manifestación más numerosa de la historia del país.
Los israelíes de cualquier tendencia política o religiosa, como se esfuerza en subrayar uno de los vídeos de movilización efectuados por los organizadores, han sido convocados en diversas ciudades del país entre las 20:30 y las 21:30 horas locales y las 21:30 (18:30 y 19:30 GMT).
El centro neurálgico será una vez más Tel Aviv, donde estarán desplegados cientos de policías, así como una macropantalla y otras más pequeñas en directo durante el recorrido.
En esa ciudad nació la contestación cuando una joven plantó en julio una tienda de campaña en un céntrico bulevar tras quedarse sin casa de alquiler.
Su caso fue seguido por otros en solidaridad, lo que llenó el bulevar de centenares de tiendas, se extendió a otras ciudades y se convirtió en un movimiento más amplio de protesta socio-económico, criticado no obstante en determinados círculos de izquierda por dejar de lado por cuestiones tácticas el espinoso asunto de la ocupación y colonización de los territorios palestinos.
Esta tarde-noche, los "indignados" esperan alcanzar la cifra de 400.000 personas, por encima de los 300.000 que salieron a las calles el mes pasado en la mayor manifestación de la historia del Estado judío por motivos no vinculados al conflicto de Oriente Medio.
En un país de 7,5 millones de habitantes, la cifra de un millón señalada en la convocatoria suena poco realista, pero si las manifestaciones de hoy superasen los 400.000 serían las mayores de la historia de Israel, por encima de la multitud que salió a las calles en 1982 en protesta por las masacres de los campos de refugiados palestinos de Sabra y Chatila, en el Líbano.
Aunque el cartel de la convocatoria reza, en un juego de palabras: "Ellos sólo entienden números", los organizadores insisten en que el éxito de la protesta no debe medirse únicamente en el número de asistentes. El sábado pasado sólo se movilizaron 20.000, la mitad en Tel Aviv. El ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, avanzó ayer que, aunque esta noche sólo se manifiesten 100.000 personas, su voz tendrá que ser oída.
