Ha surgido dentro del ambiente de la extrema derecha confesional, el "rumor" de que el gobernador del Edo de México es un ferviente católico de Misa y Comunión diaria, y ponen como ejemplo que fue educado por el Opus Dei en la Universidad Iberoamericana, que visitó al Papa, que no está a favor de la adopción de menores por parte de los homosexuales, etc., etc. (Él viudo y ella con matrimonio anulado por la Iglesia Católica, con dos hijos de sus respectivos matrimonios)
Una gran cofradía de damas católicas difunden la buena imagen del gobernante.
La verdad a nosotros la vida "intima" de los gobernantes nos importa un pepino, pero la ingenuidad o falsa miopía de los extremistas clericales es muy "compleja".
Les hacemos las siguientes preguntas:
¿Desde cuando es católicamente correcto vivir arrejuntados aunque se tenga la promesa de matrimonio? (misma que ya casi se celebra).
¿Desde cuando es correcto anular matrimonios porque se dio el sacramento en una playa?
Vayan esas preguntas. La verdad nos parece más sinceros los que se divorcian por lo sano y se vuelven a casar sin pedir agua bendita.
Les recordamos a nuestros queridos católicos que Roberto Madrazo (candidato presidencial priista en 2006) también juntó a los hijos de sus tres matrimonios, solo que el día que quiso comulgar hasta al hospital fue a dar.
El cuento del catolicismo de los de la cúpula priista es un cuanta más chino que el de Fumanchú, sino recuerden que varios ingenuos creían que el presidente Ávila Camacho era creyente, (1940) también decían eso de los miembros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, los mismos que después validaron y promovieron el aborto y los matrimonios homosexuales.
Podemos seguir y al final es lo mismo, la ultraderecha confesional, quiere ver en cada gesto del gobernante una llamada a la santidad.
Por eso decimos que la telenovela esta muy bien montada, nosotros le llamamos "Los tuyos, los míos ¿y los nuestros? El que tenga entendimiento que discurra.
