NACIONALISMO RACIAL Y TEORÍAS RACIALES

Por A. Martínez


Las frustraciones de poder por parte de grupos orientados hacia la hegemonía política y, por tanto, dispuestos a constituirse en grupos socialmente dominantes, han conducido, a menudo a formulaciones doctrinales en las que las teorías tanto , marxistas y comunistas y de un supuesto socialismo han conducido a las naciones al exterminio interno, y el caos, no sin olvidar que los mayores culpables en un porcentaje elevado somos nosotros mismos y de la mano de nuestros “QUERIDISIMOS Y APRESCIADISIMOS HERMANOS SIONISTAS”.

Uno de los parásitos mundiales y causantes de todos los problemas, es el ya conocido y absurdo capitalismo que de la mano de su lacayo la globalización han causado dolor destrucción y males mundiales.

Ese es el motivo por el cual siempre se ha tratado de conducir a una verdadera HEGEMONIA POLITICA: Concepto por el cual se refiere a una supremacía o dominio factico que un estado ejerce sobre otro.

El origen de la hegemonía política es antiguo, en la Grecia clásica, y es una costumbre de constituir ligas entre la Ciudades- Estado, cada una de las cuales conserva su autonomía política interna pero debía someterse a las decisiones de la liga y la ciudad hegemónica en lo referente, a las relaciones internacionales y en dirección a lo bélico.

Actualmente se conserva el mismo sentido, incluso agravado por la inherencia en asuntos internos cuando lo hacen aconsejable los intereses de las grandes potencias.

Como lo vemos gracias al Capitalismo y a nuestros QUERIDOS HERMANOS SIONISTAS PARA DEVASTAR Y DESTRUIR Y DESGRACIAR NACIONES son los mejores.

Para agrupar y formular mejores doctrinas surge el NACIONALISMO RACIAL.

El nacionalismo racial surge ante la necesidad de agrupar a los miembros de un país en una noción ideológica que fuera capaz de unificarlos para un propósito homogéneo y poder conseguir el poder nacional y poder ampliar fronteras y recuperar lo que por derecho se nos ha mutilado por culpa de los traidores “nacionales” y la infección semítica.

La necesidad de expansión territorial internacional no solo es territorial si no también doctrinal e ideológica formulando un destino nacional, cuya realización va más allá de las fronteras iniciales, de solo recuperar nuestro territorio, sino limpiar tanto el territorio como el mundo de esa infección que ha causado tanto dolor y destrucción.

El Nacionalismo racial nos ha brindado políticas de poder expansivas, de las cuales basamos y podremos conseguir nuestro objetivo de poder nacional.

El nacionalismo racial no solo se apoya de la ciencia, la historia étnica es primordial y la filosofía histórica de hombres ilustres, de la nación que se consagran para ser ejemplos claros del poder de una mente ilustre o mejor dicho como lo decía “NIEZSCHE” el “ÜBERMENSCHE” el superhombre, por lo consiguiente esto nos da una excelencia o superioridad racial ideológica de hombre a mujer, hagan conjeturas y visualícenlo en un libre albedrio.

Un claro ejemplo de consagración de “triunfos históricos” del pasado nacional, es que como mexicanos tenemos mucha historia y bastante pasado pero el destino nacional ha sido formulado desde arriba por altas esferas y desde luego a no tener un posible futuro.

El ingrediente primordial para una movilización emocional de energías políticas de un país determina en una época de crisis el concepto patria nación, pero no solo eso también sangre y honor.

El concepto de “patria nación” ha sido empleado en un sentido de honor y nacionalismo por hombres y mujeres ilustres que aman su nación y sus tradiciones, pero no solo eso también ha sido utilizado en sentidos emocionales y místicos.

Todos los pueblos tienen en su haber algún tipo de exaltación étnica o nacional, y al emplearlos como claros ejemplos de expansión imperialista.

Al haber hechos heroicos y patriotas en un futuro siempre serán recordados y glorificados, capaces de integrar los entusiasmos políticos de sus naciones en una idea común del futuro nacional y racial.

Un primer plano para conseguir una movilización nacional e unificadora es cultivar a la comunidad y no tenerla en plena ignorancia, y ya no conservar a una población analfabeta a toda costar para poder ser más fácil manipular y tenerla en esclavitud.

Debemos siempre de contar con un pueblo guerrero fuerte e inteligente.

Debemos recurrir a las ciencias y la historia nacional, para utilizar, una de sus ramas la antropología que nos proporciona criterios de clasificación racial, cuando está clasificación define a unos grupos como diferentes de otros, cuando algunos historiadores nacionalistas muestran el proceso político hacia la grandeza seguido por una determinada nación, y cuando los filósofos crean una racionalización inteligente de la existencia y del “ETHOS” de un país, entonces se tiene la base intelectual que hace posible el despegue de un proceso político racial.

La política racial es una expresión de nacionalismo, por su penetración social, como política popular del pueblo para el pueblo, se apoyan de juicios y estudios de ciudadanos respetables de mentes eminentes y de la ciencia.

ETHOS: Deriva del griego y puede tener muchos significados los mas factibles serian traducidos desde el “punto de partida, aparecer, inclinación y, a partir de ahí, formulan una personalidad.

Aunque también el “ETHOS” lo podemos definir como “conjunto de rasgos y modo de comportamiento que conforman el carácter o una identidad de una persona o una comunidad.

“ETHOS”: Significa inicialmente morada o lugar donde habitan los humanos y los animales.

Pareciera que el poeta Homero fuera el primero en darle esta acepción.

Posteriormente Aristóteles se encarga de otorgarle un segundo sentido a este ETHOS, entendiéndolo como “Habito, Carácter o Modo de Ser”, que van incorporando en el hombre a lo largo de su existencia.

El ethos al entenderse como un hábito, como un modo de ser, constituye para la tradición griega una segunda naturaleza. Se trata de una creación genuina y necesaria del hombre, pues éste desde el momento en que se organiza en sociedad, siente la necesidad imperiosa de crear reglas para regular su comportamiento y permitir modelar así su carácter.

El uso que se ha generalizado en sociología es el punto de partida de las ideas que conforman el carácter de determinado sistema o escuela de pensamiento. Es el lugar o ámbito intelectual desde donde se conforma una unidad teórica.

El ethos es también uno de los los tres modos de persuasión en la retorica (junto con el pathos y el logos), según la filosofía de Aristóteles.

En el arte, el Ethos es el estatismo emocional, entendido como contrario del pathos, el dinamismo emocional. El Ethos forma parte del canon griego desde la época arcaica al pre helenística, siendo su mayor expresión la época clásica.

De la misma raíz griega, la palabra ethikos, que significa 'teoría de la vida', y de la que derivó la palabra castellana ética.

En el caso de la antropología amplia contribuciones parcialmente definitivas acerca de caracteres evolutivos en la raza e hipótesis relativas a determinadas cualidades selectivas, se convierte en una doctrina racial.

Desde esta perspectiva, y a partir de conocer lo que a ocurrido en la historia humana, puede afirmarse que una “selección racial”, siempre ha sido latente en todas las épocas y en todas las regiones del mundo.

Con independencias de las coyunturas históricas en que se expresa la selección racial, el concepto de “Raza” es el núcleo aglutinador de actitudes nacionalistas.

La idea es mostrar la capacidad mesiánica de una raza para el poder y para la autosuficiencia, y, asimismo, la idea es forjar una conciencia popular de las posibilidades creadoras de una nación a partir de la confianza de sus camaradas en las cualidades innatas de la raza a la cual pertenecen.

Esta conciencia es proporcionada generalmente bajo la forma de una mística nacional capaz de sobreponerse a toda conciencia de clase. Se trata de una mística conducente a conseguir el poder político para los miembros de un grupo que son los intérpretes de una “idea nacional”, para el grupo étnico nacional racial.

El nacionalismo racial es un culto a la superioridad de una raza o de un “pueblo histórico” al que se considera capacitado para grandes ideas libertadoras.

Surge ante la necesidad de un cambio radical.

El concepto es ampliado a ideal y de ahí parten todas las teorías y lo necesario para un triunfo nacional.