EXTRACTOS DE LOS DIARIOS DE GOEBBELS
LA ORQUESTA BRUCKNER

El 5 de abril de 1943, Goebbels escribe en su diario:

«Por la tarde el Führer me comunica que en el transcurso del día ha estado en Linz. Ha visitado allí la nueva Nibelungen-Panzerwerk (1), que le ha producido una profunda impresión. [...].

«En su visita a Linz el Führer, entre otros lugares, ha visitado también St. Florian. Allí le ha guiado Glasmeier (2). Lo que el Führer ha visto allí le ha resultado muy estimulante. Entre otras cosas, Glasmeier le pudo también mostrar al Führer la primera prueba de la recién constituida Orquesta Brückner.

El Führer se ha mostrado profundamente impresionado de mis planes relativos a la Orquesta Brückner. También él está convencido que con la Orquesta Brückner seguimos un buen plan. Quiere hacer de la Orquesta Brückner la mejor orquesta de Alemania, la cual posteriormente también puede ser puesta al servicio sobre todo de la propaganda exterior» (3).

El 6 de mayo de 1943 Hitler se traslada a Berlín para presidir el funeral por Viktor Lutze, permaneciendo allí hasta el 12 de mayo. El día 9, en el transcurso de una conversación con Goebbels, vuelve a referirse a la Orquesta Brückner. Así lo recoge el ministro al día siguiente en su diario:

«Las orquestas especiales han de ser ampliadas; entre éstas han de ser incluidas la Filarmónica de Hamburgo, la Orquesta Gewandhaus (4) y la Orquesta de la ópera Alemana

«Muy entusiasmado se expresa el Führer sobre nuestras medidas en Linz. Ha visitado St. Florian y ha obtenido allí la mejor impresión. También Glasmeier le ha producido alegría con su perseverancia y su sobrio fanatismo. Desea que haga de la Orquesta Brückner de Linz una de las orquestas del Reich de primera clase. En verdad es conmovedor cómo el Führer se esfuerza por compensar en algo la fuerte industrialización de Linz por medio de una acentuación aún más fuerte del carácter cultural de esa ciudad. Ése es en especial uno de sus planes más queridos. Uno puede entenderlo. El Führer ha conocido Linz en su época más hermosa. Ahora la ciudad ha transformado por completo su carácter. Allí hay diez mil trabajadores extranjeros. El aspecto algo provincial de Linz ha sido modificado por completo mediante el establecimiento de la acería Hermann-Göring. El Führer tiene razón cuando dice que la ciudad no será más lo que una vez fue sino se crean para ello equivalencias culturales. Éstas han de ser procuradas ahora con gran celeridad. El Führer erige en Linz grandiosas construcciones al objeto de hacer de esta ciudad la Budapest germana. Viena seguramente se quedará en la estacada. El Führer está extraordinariamente insatisfecho con el trabajo de Schirach en Viena. No ha captado su verdadera misión. En todo caso todavía llevará bastante tiempo hasta que Linz, aun cuando en una extensión modesta, pueda entrar en competencia con Viena. Pero ésa es la meta irrevocable de la política en cuestión del Führer. El teatro, el cine y la música han de promoverse en Linz por todos los medios. El Führer está contento de haber encontrado en Eigruber un Gauleiter que en verdad no posee una categoría demasiado grande, pero que sin embargo se ha percatado de las grandes oportunidades que se dan aquí para su Gau natal y que debe aprovechar en todas direcciones. Viena naturalmente tiene como ciudad un carácter fascinante. Schirach también ha caído en él. Pero el Führer me refiere que también él mismo en su juventud, cuando visitó Viena por primera vez, quedó prendado de Viena ya sólo por sus meras edificaciones. Por tanto harán falta grandes esfuerzos para engalanar a Linz como competencia real a Viena.

«El Führer exalta el período que nos espera, cuando la guerra haya acabado. De nada se alegraría más que de trocar la guerrera gris por la parda, poder visitar nuevamente cines y teatros, ir conmigo por las tardes al Wintergarten o visitar la K.d.d.K. (Kameradschaft der deutschen Künstler) o "Casa de Camaradería del Artista Alemán”(nota del traductor), y volver a alternar con la gente». (5)

Notas

(1) Se trata de una factoría de blindados.

(2) Heinrich Glasmeier, director general de la Radiofonía del Reich. Nace el 5 de marzo de 1892 en Dorsten (Westfalia), hijo del propietario de una droguería local de fuerte convicción católica. Estudia historia en las universidades de Münster y Munich, especializándose en archivística. Sus estudios son interrumpidos con el estallido de la PGM, en la que se alista voluntario, siendo promovido en 1916 a alférez y jefe de escuadrón de una unidad de caballería -la equitación sería a lo largo de su vida una de sus grandes pasiones-, finalizando la guerra ostentando la Cruz de Hierro de 1a y 2a clase. Tras ser desmovilizado participa en diversos Freikorps, tras lo cual retorna su actividad archivística. Se hace cargo en Munster del archivo histórico del conde de Melverdt, lo que le pondrá en contacto con la aristocracia westfaliana, llegando a dirigir el departamento de Archivística de Westfalia y convirtiéndose hasta 1933 en un importante impulsor de la catalogación y centralización de los diversos documentos históricos conservados en sus iglesias, palacios y castillos.

El 1 de febrero de 1932 se afilia al NSDAP, asumiendo tres meses más tarde la jefatura de política cultural del Gau y ejerciendo a partir del 1 de octubre como jefe de la administración del Partido en Westalia-Norte. Como tal jugó allí un papel destacado en la organización de la campaña electoral para las decisivas elecciones para el parlamento de Lippe, conociendo personalmente a Hitler, Himmler y Goebbels. El 12 de marzo de 1933 entra a formar parte del gobierno municipal de Münster y del Consejo Provincial de Westfalia. A principios de abril de 1933 Goebbels lo pone al frente de la Westdeutsche Rundfunk ('Radiofonía de la Alemania Occidental"), cuya gestión le catapultará a ser nombrado en 1937 director general de la Radiofonía del Reich.

El 21 de enero de 1941 el Estado se hace cargo de la Abadía de St. Florian (en la Alta Austria), cuyo órgano inspiró algunas de las más célebres composiciones del compositor Bruckner, cuyos restos mortales reposan allí. En julio de 1941 Glasmeier se traslada a St. Florian por encargo de Goebbels para hacerse cargo de la abadía en nombre de la Radiofonía del Reich. Su misión es la de constituir allí una orquesta y coro de primerísimo orden, con el fin primordial de utilizarlos en la retransmisión y grabación de conciertos. El 1 de septiembre de 1942 Glasmeier firma con el Gau del Alto Danubio el contrato mediante el que éste le cede la abadía durante 99 años por un importe simbólico de 1 marco anual. Durante los dos años siguientes Glasmeier procede a la restauración y acondicionamiento de la abadía, así como a la puesta a punto de su histórico órgano, un cometido cada vez más difícil a medida que avanza la guerra. En el punto álgido de la orquesta, ésta llegó a tener cien músicos y un coro de sesenta voces. La dirección orquestal está a cargo de George Ludwig Jochum, y la coral a cargo de Günther Ramin. El 23 de julio de 1944 se celebra un concierto especial a cargo de la Linzer Reichs

Bruckner-Orchester dirigida por Karajan, en el que es interpretada la 8a Sinfonía de Bruckner. El 11 de octubre de 1944 tiene lugar el último concierto de la Orquesta Brückner, tras lo cual parte de sus instalaciones son usadas como hospital militar.

En noviembre de 1944 Glasmeier pide servir en el frente y es destinado a una unidad de las Waffen SS en Hungría. Tan pronto Hitler tiene conocimiento de ello, ordena que se reincorpore a sus funciones. En diciembre de 1944 recibe en St. Florian al Gran Muftí de Jerusalem..

En los primeros días de mayo de 1945 coge un coche, y armado de un fusil ametrallador y un panzerfaust, se dirige en dirección al Frente Oriental en busca de la Leibstandarte Adolf Hitler.

Desde entonces figura como desaparecido. Norbert Reinmann: "Heinrich Glasmaier". Westfáliche Lebensbilder. Historische Kommission des Provinzialinstituts für Westfálische Landes-und Volkskunde. Münster, 2005. Pág.154-84.

(3) Die Tagebücher von Joseph Goebbels. Publicados por Elke Fröhlich y el Instituto de Historia Contemporánea. Editorial K.G. Saur. Munich, 1993. Parte II, tomo 8 (Período abril-junio de 1943). Pág. 57 (apunte del 5 de abril de 1943).

(4) Orquesta de Leipzig. Durante el período 1934-1945 estuvo dirigida por Hermann Abendroth.

(5) Die Tagebücher von Joseph Goebbels. Publicados por Elke Frbhlich y el Instituto de Historia Contemporánea. Editorial K.G.Saur. Munich, 1993. Parte II, tomo 8 (Período abril-junio de 1943). Pág. 264-5 (apunte del 10 de mayo 1943).