NIETOS DE LOUIS RENAULT PIDEN INDEMNIZACIÓN

Por José Cabrera Franco


Durante la Segunda Guerra Mundial la marca francesa Renault, como muchas otras compañías, quedó bajo el control de los Nazis. Sus fábricas y fuerza laboral fueron usadas para fabricar camiones para el ejército alemán.

Después de que Louis Renault fundador de la compañía se rehusara a fabricar tanques, fue forzado a ensamblar y reparar vehículos alemanes, mismos que saboteaba en un esfuerzo por ayudar a las fuerzas aliadas.

Al terminar la guerra en 1945, Louis Renault fue acusado de colaborar con los Nazis durante la ocupación de Francia, por lo que el gobierno francés confiscó y nacionalizó la empresa, poco después de la muerte del fundador ocurrida bajo circunstancias poco claras.

La confiscación fue decretada sin ningún juicio ni sentencia, simplemente por presumir su ayuda y favoritismo hacia el régimen nazi. Por tal motivo, ocho nietos de Louis Renault rechazan la legalidad de la nacionalización de la empresa y aseguran que ésta violó principios constitucionales.

En especial aquel que estipula que no se pueden confiscar los bienes de una persona que ya ha muerto, por lo que los descendientes de Renault piden una indemnización por la confiscación ilegal de la propiedad de su abuelo.

Actualmente el gobierno francés mantiene el 15 por ciento de las acciones de la compañía después de que esta fuera privatizada en 1996.


Los autos Renault de los años 30 tienen una fisonomía inconfundible