¿En manos de quién estamos?

Los controles que ejerce el estado sobre los ciudadanos siempre han sido del beneplácito de los grupos ideológicos favorables a la siniestra,pues ven en ese mecanismo una forma de control, no una forma de engrandecimiento de la patria.

Cuando todos esos datos son manejados por instituciones corruptisímas como son las demócratas los resultados son catastróficos. Ahora resulta que una bese de datos NACIONAL se encuentra en poder de la delincuencia o mejor dicho de la tercera cúpula: la delictiva.

Salvador Borrego distingue a la "cúpula" como aquellos que son los oligarcas hecho gobierno , pertenecer a esta cúpula depende de las elecciones y "como sepan hacer complicidades" .

Los miembros de está cúpula pueden durar 3, 6,9 , 12 y pocos casos duran más de 15. La otra cúpula "la empresarial" suele durar más y aquí se conjugan varios factores desde las habilidades personales,la herencia y saber quedar bien con la "otra cúpula". Ahora ha surgido una tercera la del crimen organizado ,la cuál no pude vivir si no cuenta con poderosa ayuda del exterior y la connivencia y colaboración de las otras dos...Pues ahora resulta que los datos recabados por los organismos del estado están a la venta.... según lo contempla la siguiente nota del diario "El Universal".


Bases de datos que contienen información personal de millones de mexicanos están a la venta en 12 mil dólares en el barrio de Tepito.

EL UNIVERSAL comprobó que en tres memorias externas, cada una de 160 gigabytes, el comprador recibe el padrón electoral de todo el país, el registro de todos los vehículos y de licencias de conducir, entre otros “productos”.

La información la han adquirido tanto grupos del crimen organizado como agentes policiacos que la utilizan para trabajar, ya que en sus corporaciones no tienen esa disponibilidad de datos.

Un agente que tiene los datos en su poder explicó: “Cuando le comentamos al jefe de grupo que se estaba vendiendo, nos cooperarnos para comprarla, cada uno de nosotros puso 10 mil pesos, porque la verdad agiliza el trabajo”.

Mencionó que uno de los archivos, denominado “Casetas Telmex”, con los números de todos los teléfonos públicos del país, les permite rastrear llamadas relacionadas con secuestros o extorsiones, un trámite que les tomaría unos cinco días, si lo hacen ante la compañía.

Otro archivo incluye datos de las policías del país, con fotografía de sus elementos, número de placa y el lugar donde están adscritos.

El agente consultado advirtió del riesgo de esta última información: “Los delincuentes ya saben con quién llegar, a quién amenazar, pues cruzando datos con la lista del padrón [electoral], obtienen hasta sus domicilios y ubican a su familia, para presionarlos”.

La información que se adquiere contiene también la identificación de todo el parque vehicular del Servicio Federal, donde está incluido el transporte de carga. Ahí se detallan marca, modelo, placas y tipo de carga que transportan, desde electrodomésticos y abarrotes hasta material explosivo y las rutas.

Especialistas del Instituto Nacional de Ciencias Penales y de la Universidad Autónoma Metropolitana reconocieron que las bases de datos almacenadas por el gobierno no son 100% confiables debido a la falta de control, que las hace vulnerables a robos y fugas de información.