
El caso de los ministro de culto que abusan de menores
Ocultar una realidad no lleva a la resolución del conflicto al contrario lo agrava. En la Alemania NS se denunciaron una gran cantidad de abusos contra menores ejercidos por ministros de culto.
En esta crisis vergonzoza el gobierno del Reich, dejó que la Iglesia Católica juzgara a los culpables y los condenara,contando con el apoyo de la justicia alemana,por desgracia la "costumbre" en la iglesia cuando se decubrían estos casos era "valorar"al culpable y o se le destituia y se le transferia a una casa de oración para según ellos expurgar sus pecados o si era una personalidad ,regañarlo,ordenarle contricción y cambiarlo a un lugar muy lejano.
Esto a la larga no resolvía el problema pues el abuso quedaba impune. Por eso Goebbels tuvo razón cuando anunció:
«Hay casos de abusos sexuales que salen a la luz cada día contra un gran número de miembros del clero católico. Por desgracia ya no se puede hablar de casos individuales, sino de una crisis moral colectiva que quizá la historia cultural de la humanidad no ha conocido jamás en una dimensión tan aterradora y desconcertante. Numerosos sacerdotes y religiosos son reos confesos. No hay duda de que las decenas de casos conocidos por la justicia representan sólo una pequeña fracción del número total y auténtico, desde el momento en que muchos abusadores han sido ocultados por la propia jerarquía».
¿Un editorial de un gran periódico laicista, republicano del 2010? No. Es un discurso del 28 de mayo de 1937 de Joseph Goebbels, ministro de propaganda del Tercer Reich. En un escándalo de curas pedófilos. 276 religiosos y 49 sacerdotes fueron arrestados en 1937. Los arrestos se sucedieron en todas las diócesis alemanas.
El 10 de marzo de 1937, con la encíclica Mit brennender Sorge («Con ardiernte preocupación», en alemán) del Papa Pío XI. Al final de ese mismo mes, la justicia alemana denuncia los abusos sexuales de sacerdotes.
Es de resaltar que la gran mayoría del clero católico apoyaba la política del Nacionalsocialismo, aunque existían círculos eclesiásticos celosos del gran atractivo popular que tenía el NS sobre la juventud. Estos círculos fueron los que "administraron" el material con el cual Pio XI elaboraría su encíclica, pensaron que con esta condena, que de cualquier forma ni era total ni era popular, la mayoría de los católicos voltearían la cara a Hitler.
Pero no fue así
En 1937 el jefe del servicio de contraespionaje militar alemán es el almirante Wilhelm Canaris (1887-1945). antinazi y fue madurando en su odio contra lo que representaba el nacionalsocialismo que lo llevaron a organizar el fallido atentado contra Hitler de 1944, por el cual sería colgado en 1945.
Canaris se desesperaba porque la "condena" de la encíclica no daba los resultados esperados y en cambio lo dicho por Goebbels resultaba incuestionable.
Canaris encargó al abogado católico Josef Müller (1878-1979) llevar a Roma una serie de documentos secretísimos sobre el tema. Según diferentes testimonios, Müller -antes de ser arrestado e internado en el campo de trabajo de Dachau, al cual sobrevivirá convirtiéndose en la posguerra ministro de Justicia de Baviera- lleva los documentos secretos a Pío XII (1876-1958) que pide a la Compañía de Jesús que los estudie.
700 páginas
Con la aprobación de la Secretaría de Estado, las investigaciones sobre la Iglesia fueron confiados al jesuita alemán Walter Mariaux (1894-1963) que después de haber animado en Alemania la organización antinazi Pauluskreis fue prudentemente enviado como misionero a Brasil y Argentina. En el sentido de alejarlo de un lugar donde creaba conflictos y estorbaba entre las relaciones del vaticano con la nación alemana.
Como dirigente de la Congregación Mariana. Mariaux publica en 1940 en Londres en inglés y en Buenos Aries en español, con el seudónimo «Testis Fidelis», dos volúmenes sobre la "persecución anticatólica" en el Tercer Reich: más de 700 páginas de documentos comentados. Debido a sus inconsistencias el texto no fue promovido por la jerarquía y quedó en el olvido.
Antes de la encíclica, se denunciaron en Alemania algunos casos de abusos a menores. El propio Mariaux considera culpables a un religioso, un profesor laico, un jardinero y un bedel en 1936, También en el caso de algunos franciscanos de Waldbreitbach, en Renania, Mariaux sigue abierto a la hipótesis de una culpabilidad de los acusados.
Los casos -pocos, aunque reales- habían determinado una tenue reacción en el episcopado. El 2 de junio de 1936, el obispo de Münster, el beato Clemens August Von Galen, furibundo anti-nazi, beatificado en 2005 por Benedicto XVI- hace leer en las mismas dominicales una declaración en la que expresa «el dolor y la tristeza» por los «abominables delitos» que «cubren de ignominia nuestra Santa Madre Iglesia». En Agosto del 36, después de los hechos de Waldbreitbach, el episcopado alemán publica una carta pastoral colectiva en la cual «condena severamente» a los responsables y subraya la colaboración de la Iglesia con los tribunales de Estado. A finales de 1936 las severas medidas tomadas -frente a los poquísimos casos,.- los obispos alemanes parecen haber resuelto los problemas reales.pero ¡oh desgracia! los culpables sólo son cambiados de lugar y no castigados.
Instrucciones detalladas de Goebbles
La Gestapo, la policía política del Tercer Reich reabre el casos juzgados en el 36 y también episodios más antiguos, reproponiéndolos constantemente a la opinión pública.
La Gestapo, encuentra testimonios que acusan a un cierto número de sacerdotes. De los 325 sacerdotes y religiosas, sólo 21 fueron condenados.
Canaris y Mariaux, serían los primeros en vender información secreta, en muchos casos alterada, El Vaticano recibió la documentación y ante la cantidad de casos documentados, el Cardenal Pacelli, aconsejo dejar a un lado la encíclica antinazi, pues los datos documentados eran muchos y repugnantes.
A Canaris le había fallado su primera intentona de traición, pues el nuevo Pontífice Pío XII, desestimo la encíclica contra el nazismo y la dejó sin efecto.
El Vaticano dobló las manos y pacto el cese del balconeo a que estaban expuestos...pero lo que había anunciado Goebbels quedó en un letargo que tristemente ahora salé a la luz...
En todas las sociedades humanas existen escándalos sexuales, de mayo a menor medida, en medio de la más preclara familia se dan escándalos, tal vez pequeños y hasta cierto punto normales. Sí esto curre en las familias ¿qué no ocurrirá en sociedades más complicadas? Bastará con una manzana podrida para que el efecto sea exponencial.
Un Sacerdote abusador de menores, si no es descubierto y separado a tiempo contaminará, creara una red de complicidades y seguirá el efecto multiplicado por 10, como ahora se descubre por ejemplo en el caso de Irlanda.
Un maestro que pervierte menores iniciándolos en la homosexualidad (de manera pasiva) por lo general es cambiado a un puesto administrativo, pues las redes de complicidad son variadas.
No, sólo una acción enérgica y de separación automática del núcleo de influencia logra anular a los depravados incorregibles.