EDITORIAL
La fiesta cristiana
de la navidad parece haber sido trasladada hacia el año 330, en tiempos de Constantino
(306-337), al 25 de diciembre. Con ello se quería significar a Cristo como el verdadero
Sol invictus.
Es importante
observar que, a partir del año 315, empiezan a aparecer en las monedas los primeros
símbolos cristianos. Probablemente sea por estas fechas cuando tiene lugar el cambio de
la fiesta de Navidad al 25 de diciembre.
El mensaje recabado
de la célebre visión de Constantino fue en el sentido de la prevalecía de Cristo sobre
el Sol: Cristo es el verdadero Sol Invicto. Sólo faltaba trasladar la fecha del
nacimiento de Jesús al 25 de diciembre, día en que se festejaba el nacimiento del Sol
invictus.
Como sea esta es la
fiesta más importante de Occidente y representa en sus dos variantes Cristiano-paganas,
la fuerza de nuestra cosmovisión del mundo.

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