Los nuevos engaños de la economía liberal

*El Banco de México asegura que la inflación es baja, sin embargo los alimentos, el gas y la gasolina suben por encima de la "inflación oficial".
*Créditos personales hasta de un 60 por ciento de intereses.
* El IVA a medicinas y alimentos es un hecho.

Alzas en productos básicos, petróleo y tasas de interés afectaron economía. México afrontó durante 2007 aumentos de hasta 50% en productos básicos como maíz, trigo y sus derivados.

Esta situación generó presiones en el costo de la canasta básica, la cual acumuló un alza de 7.74% hasta el 1 de enero de 2008.

Una influencia externa originó el aumento al precio de los granos, pues la existencia a nivel mundial no fue suficiente para satisfacer la mayor demanda de maíz, producto que se usa para elaborar fuentes alternas de energía como el etanol.

El sofisma es presentar la inflación general anualizada en un alza de 3.68%, por debajo del nivel de 4%, meta establecida por el Banco de México, El caviar y los autos de lujo no han subido de precio ,ni las joyas.

El mercado petrolero internacional alcanzó niveles históricos. La mezcla mexicana de crudo de exportación vendió 18.32 dólares por encima del cálculo que hizo el Congreso de la Unión; al 27 de diciembre registraba una cotización promedio de 61.12 dólares por barril y para los últimos días de diciembre llegó a los 90 dólares por barril.

El alza del crudo afectó los derivados del petróleo como el gas licuado y las gasolinas, aunque en el mercado interno no se observaron incrementos por el control que el gobierno federal mantiene en estos productos hasta diciembre, en enero se avecinan nuevos incrementos, el aumento en el precio del crudo no favorece ala gente solamente al poder ejecutivo y a los gobernadores de los estados.

El valor de la gasolina Magna pasó de un precio inicial de 6.47 a 7.01 pesos por litro, mientras que el gas pasó de 9.25 a 9.53 pesos por kilogramo.

El Banco de México aumentó en dos ocasiones en 0.50 puntos porcentuales las tasas de interés domésticas, para llevarlas a un nivel de 7.50% y reducir las presiones inflacionarias.

Esta medida del banco central encareció el costo del uso de las tarjetas de crédito, cuyo interés se ubicó en 31.80%. Aunque la tasa de interés de créditos personales, como el de nómina, resultó la más cara: los bancos, en promedio, cobraron una tasa de 66%.

El peso mexicano no tuvo fluctuaciones dramáticas: el precio del dólar interbancario fluctuó entre 11.05 y 10.78 pesos. La moneda de Estados Unidos concluyó el año por debajo de los 11 pesos.