
TEXTOS TRASCENDENTES
A.- UNA ESPAÑA FEDERAL: ¿PROBLEMA O SOLUCION?
Si alguien propone para la futura Europa una organización federal no tendrá mucho debate
en contra, pues parece claro que no es posible organizar la diversidad de países
europeos, culturas, lenguas, costumbres, etnias, problemas, etc
mediante una
centralización estatal que asuma todas las facetas del gobierno.
Parece evidente que las políticas que no sean necesarias para mantener los objetivos
geopolíticos para los que se necesita a Europa no habría inconveniente en dejarlos en
manos de gobiernos locales populares. Es difícil imaginar que una decisión lingüística
sueca sobre enseñanza en ingles y sueco o en alemán y sueco sea decidida en Budapest por
un ministro 'europeo' rumano.
Parece extravagante que la decisión sobre el libro de lecturas en literatura de primer
grado de Holanda lo decida un ministro europeo griego. Y así muchas cosas similares
invitan a una Europa federal, que yo creo mejor llamar confederal. La palabra federal
puede llevarnos a mirar a USA, donde la situación cultural e identidaria es bastante
independiente de los Estados (más ligada a las comunidades inmigratorias o étnicas
repartidas en diversos estados), mientras que allí tienen mucho más focalizado el
federalismo en temas legislativos y administrativos. Mientras en Europa la diversidad
identidaria, cultural y lingüística es muy importante y muy ligada a los
Pueblos-Estados.
Pero en cambio cuando tratemos de mirar el tema federal a nivel de España los gritos de
'separatismo' y de 'unidad de España' se oyen a kilómetros, como si en USA el
federalismo implicase desunión nacional.
Y esto es así porque la propuesta de un federalismo español tiene dos caras, y
normalmente solo se ve la primera.
Y la faceta visible inicial es, con mucha razón, el que el federalismo sería hoy, ahora,
en esta España autonómica (¡donde las autonomías son autonosuyas!) solamente un arma
más para aumentar el camino actual de egoísmo, insolidaridad, odios, manías,
exigencias, búsqueda de votos y dineros, cargos públicos para enchufados propios,
etc
.
O sea, el federalismo es un arma, un medio, que en manos de los egoísmos centralistas y
periféricos actuales solo sería un problema a más.
Y esto es así porque el sistema autonómico ha nacido de dos extremos lamentables: un
centralismo inicial radicalmente impuesto, y una reivindicación de los politicastros de
cada zona con vistas a poder, dineros y votos.
No hubo una adhesión popular, que además se eliminó voluntariamente al dividir España
en autonomías absurdas, sin base popular, auténticas descentralizaciones administrativas
igualadas a un sistema autonómico. Confundir autonomías y descentralización ha sido la
base de muchos errores, entre ellos destruir la realidad de Castilla. Sin duda algunos
pensaron que dando 'café para todos' eliminarían el 'peligro de los pueblos'.
Pero además un sistema global, mundial, basado en el poder del dinero, el voto y el
egoísmo, solo podía conducir a las autonomías a una lucha de egoísmos económicos, de
votos y de cargos. No hubo en absoluto una adhesión de los grupos de identidad a la nueva
organización de España, sino una visión de 'aprovechar' lo que se daba para pedir más.
La dirección estaba en manos de capitalistas y marxistas solo interesados en poder y
dineros, se perdió una oportunidad más de estructurar a España correctamente.
A esto unir un centralismo corto de vista, que en vez de conducir el respeto y promoción
de la identidad de sus pueblos como primer motor, se convierte en un lastre continuo, una
continua rémora que exige para cada 'cesión' pactos, votos y apoyos parlamentarios
con lo cual convierte la autonomía en una mercadería política, en vez de un derecho
popular.
En estas condiciones mentales y bajo políticos de tan mezquina mentalidad como los que
nos desgobiernan, el federalismo es un disparate, es dejar una herramienta digna en manos
de criminales.
Sin embargo, si miráramos un poco al futuro, un futuro donde el egoísmo del dinero no
sea el dios del mundo, vemos que la única salida para una refundación de España
(fracasada en el postfranquismo) es dar un objetivo y una proposición animada desde el
inicio por el gobierno central que sea tan atractiva, tan lógica, tan ilusionante, que
agrupe suficientes fuerzas en los pueblos que componen España como para unirlos. Y para
ello es preciso que no se haga en base a cesiones sino a convencimiento.
Por ello, por poner un ejemplo, lo malo no es que en Cataluña se hable principalmente
catalán, o en el Pais Vasco tengan un régimen fiscal especial, lo importante es QUE SE
DICE en catalán y que piensa el pueblo vasco respecto a su posición con respecto a los
demás pueblos de España. Que vean en España no 'el resto' unido para oponerse a nada,
sino otros pueblos como lo son el catalán o el vasco que quieren convivir en un proyecto
más amplio en temas necesarios para ese objetivo.
Creo que muy pocos en España conocen y se han interesado por saber sobre el movimiento
federalista catalán de la Renaixença, cuando hubo una oportunidad de estructurar
España, pues no se había inculcado aun el odio que el marxismo y las dictaduras
militares llevaron a este tema, convirtiendo entre unos y otros un catalanismo que buscaba
soluciones con España en un enfrentamiento 'de clase' entre jacobinos y militares
centralistas a ultranza por un lado y un separatismo animado por marxistas que miraban de
aprovechar el rencor creado por los centralistas
como aprovechan en rencor del
obrero explotado para generar el odio de clase.
Cientos de catalanistas propusieron salidas federalistas razonables. Como la obra de
Valenti Almirall que es una de las primeras en abordar el tema catalán fuera de su
ámbito exclusivamente cultural, nacido en 1841 en Barcelona, culto y de gran
preparación, Licenciado en Derecho, fue Regidor del Ayuntamiento de Barcelona por la
Junta Revolucionaria del 29 septiembre 1868, republicano y federalista, firma el Pacte de
Tortosa, antiseparatista pero federalista. Publica el diario 'El Estado Catalán' durante
la I República, pero se decepciona totalmente del carácter masón y liberal que toma el
republicanismo.
En 1886 es presidente de los Jocs Florals de Barcelona y publica "Lo
catalanisme". Fue el President del Ateu Barcelones tras Angel Guimerá, el gran
dramaturgo catalán. Se retiró pronto decepcionado del ambiente político y muere en
1904.
Su obra es un resumen magnífico del catalanismo nacional, que nace alejado del
separatismo y centrado en la esperanza de un renacimiento común de cada pueblo de
España, si se logra destruir el liberalismo político y se centra en 'lo nacional y
popular'. La obra empieza con un lamento de la decadencia española, "país que solo
es mejor en Europa en Deuda pública y número de generales y golpistas, en corrupción,
tráfico de influencias, elecciones prostituidas y falseadas". "Todos los
partidos están formados solo por los que quieren vivir a costa de la nación, y ninguno
de ellos tiene raigambre en el pueblo".
Su propuesta es identitaria: "La naturaleza, si se nos permite copiar una frase
antigua de la física, tiene horror a la uniformidad. De los millones de hombres que
pueblan la tierra no hay dos iguales... esta variedad es la mayor maravilla de la
naturaleza".
Tenemos a su vez el estandarte del catalanismo tradicional que se encuentra en Josep
Torras i Bages, nacido el 12 de octubre 1846 en San Valentí de Cabanyes. Fue durante 17
años obispo de Vic y escritor nacionalista y religioso de primer orden.
Sobre el tema nacionalista escribió varias obras de entre las que las más importantes
son 'L'Església i el regionalisme' (1887), 'La Tradició Catalana' (1892) o
'Consideracions sociològiques sobre el regionalisme' (1893). Muere en 1916 y recibe el
homenaje a su muerte del mayor poeta de la Reneixença catalana, Josep Carner, con su
poema 'La deixa' o del famoso pintor Joan Llimona pintándolo en la cúpula de Monserrat,
lo que muestra la raigambre de su persona e ideas en el catalanismo artístico que fue la
base del sentimiento nacional catalán de la Renaixença.
Recordemos lo que dice el propio Torras i Bages: "La división de España en 49
provincias fue como una sentencia de muerte civil para esos reinos sacrificados no a la
unidad nacional, que ya hacía siglos existía, sino al rencor sectario contra todo lo
tradicional, a la soberbia de una racionalismo que quería hacer la nación a su
medida".
Federalistas son textos como "El Nacionalismo catalán" de A. Rovira y Virgili,
y el de Pi i Maragall con su 'Las Nacionalidades'. La ventaja de analizar la obra de
"El Nacionalismo catalán" de A. Rovira y Virgili es que ese texto fue escrito
para el lector castellano, tratando de explicarle la esencia y base del problema catalán,
escrito por un autor de tendencia más bien liberal.
En 1895 el 'Memorial de Agravios' de Valentín Almirall a Alfonso XII, presentados por una
comisión donde estaban Jacinto Verdaguer o Angel Guimerà.. o sea la crema de la cultura
catalana, nos muestra aun el respeto y el deseo de 'arreglar' España, no de separarse.
Recordemos el discurso de Cambó en 1916 en el Congreso Diputados, "la afirmación de
la nacionalidad catalana, con todas sus consecuencias, fue hecha por Cambó ante el
Parlamento español con una claridad y un vigor jamás igualados", pero Cambó en
nada era separatista, más tarde apoyó a Franco cuando comprendió que para Cataluña aun
era peor el comunismo o la masonería republicana.
Decía:
"El nacionalismo catalán es federalista y acepta sin reserva alguna, con
satisfacción completa una solución federal sincera y verdadera. Pero es federal en
cuanto el federalismo sea adoptado por la España castellana".
Por último recordar que el gran catalanista Dr Robert, paladín del catalanismo
tradicional que se fundamenta en el federalismo, decía: "Nosotros procedemos, no
contra la unidad del estado, sino contra su uniformismo".
Podríamos seguir con multitud de ejemplos del catalanismo federalista que proponía una
España unida por voluntad y deseo de variedad, pero que chocó contra los jacobinos
liberales, dictaduras militares bajo los borbones, y acabó sin esperanza de cambio.
El separatismo es absurdo hoy, pero solo una propuesta animante, un pacto de pueblos y no
una imposición de un Estado central, puede permitir tanto una España ilusionada como una
Europa posible.
El separatismo es absurdo porque un País Vasco independiente no sería en absoluto
'independiente',
dado que ni siquiera España es independiente. O sea, no hay ya
independencias a niveles incapaces de defenderse ante el mundialismo financiero y el
imperialismo militar del sistema.
Por tanto los que apoyan esas 'independencias' en España saben que lo que realmente
proponen es 'una cuenta independiente' en la multinacional del Sistema. No tienen un
proyecto propio, y así es curioso ver que mientras el gobierno catalán, por ejemplo,
pone el grito en el cielo si el central le pisa una cuestión 'traspasada'
no dicen
nada cuando desde Bruselas le indican que debe hacer con detalle en muchas cuestiones
vitales
porque no tienen proyecto de 'independencia' sino de egoísmo. Y lo mismo
pasa con el gobierno central español, que no le importa las enormes imposiciones de
Bruselas contra su 'soberanía española', pero usa esta palabra para tratar de imponer
lenguas o detalles en zonas autonómicas.
El federalismo es pues un problema hoy en manos de egoístas y miserables, pero puede ser
la solución del mañana
si queremos tener algún día una solución que proponer
para una España integrada.
B.-¿QUÉ HACER ANTE LA DECADENCIA?
Son muchas las personas que viendo la situación actual de Europa se plantean: ¿Qué
hacer? Muchas soluciones a pequeños problemas nos vienen a la cabeza, aunque conseguir
cambiar unas cosas dejando las otras, de poco servirá.
Nos encontramos ante un total desconcierto demográfico, étnico y social. Gentes de todos
los lugares de la Tierra, con sus respectivas culturas y psicologías, se ven situados en
mares de desarraigo y vacío. Antaño existían pueblos, culturas, tradiciones y
cosmovisiones diferenciadas, pero en la actualidad se han roto todos los enlaces con el
patrimonio ancestral. Un africano nacido en Francia, que vive en pleno París, trabaja
diez horas en una fábrica textil, compra en las grandes superficies, alterna en las
grandes discotecas y se alimenta de comida rápida, ¿qué sabe de su pueblo, de su
tradición, de sus rituales sagrados, de su alimentación geográfica, de su psicología
familiar o social? Nada. Ni siquiera será capaz de imaginarse tales preguntas y una vez
perdido el enlace con sus antepasados ¿qué particularidad verá entre su pueblo que sea
diferente al resto de pueblos del planeta? Ninguna, aunque sean muchísimas las
diferencias, no verá ninguna. Y para el europeo sumido en plena ciudad de Madrid,
circulando en vías subterráneas, respirando polución, comiendo un mar de sabores
artificiales, leyendo la novela que más publicidad ha tenido, llevando a sus hijos a
pasear por un centro comercial, dedicando muchas horas de su tiempo libre a sentarse
delante de un aparato que bombardea imágenes y sonidos diciéndole qué saber, qué
opinar y qué hacer, ésta persona tiene rota toda su identidad. Y el problema de estas
personas sin arraigo es que no se diferencian las unas de las otras, pudiendo llegar a
convivir los patos con los cisnes, pues ninguno de los dos vive cerca de un riachuelo sino
que están en pequeñas jaulas de granja.
Han muerto los Hombres y han creado esclavos. Viven mecánicamente y repiten los dogmas
que les han impuesto una y otra vez, desconociendo incluso qué es un dogma.
La situación en la que nos encontramos parecería de ciencia ficción. Me explico...
Imaginad que han cogido a hombres y los han introducido en máquinas que
"piensan" y actúan tal y como se las haya programado. En la mayoría de los
casos el hombre que allí dentro se encuentra, por su propia comodidad y bienestar,
asumirá de buen grado no ser un hombre y seguir el camino en forma de carriles de tren
que le han impuesto. Pero, rari nantes in gurgite vasto, algunos entre los miles, intuyen
y sienten que algo no es como debería y en consecuencia sienten que viven en un
auténtico vacío. Estas personas, atrapadas en las máquinas, que no asumen el rol de
esclavo, son las que denominaríamos idealistas, luchadores, activistas, rebeldes,
inconformistas
Pero, ¿qué hacen esas personas en su lucha contra el mundo maquinizado? Muy sencillo,
expresar al mayor número de personas posibles lo antinatural de nuestro modo de vida, la
deshumanización que nos han impuesto, el cómo habría que actuar, el proceso que
siguieron para maquinizarnos, las limitaciones de movimiento que se nos han creado, las
limitaciones de pensamientos, definirán incluso cuál es el programa que nos han
introducido en nuestras máquinas y serán incluso capaces de señalar a los que nos han
eliminado la libertad. Y así, a pasos imposibles, un hombre dentro de una máquina irá
explicando a otros hombres recluidos en sus respectivas máquinas cuán injusto es vivir
así y hablarán durante horas de cómo deberíamos vivir, incluso según el grado de
voluntad que les quede serán capaces de manifestarse en pequeños grupos con el lema de:
"Nos han hecho esto. ¡Despertad! Nuestra vida ha de ser diferente, ahora no somos
nosotros mismos." Lemas que sin duda son acertados y nobles.
Aunque, y este es el punto esencial, ¿cómo un cuerpo mecanizado va a acariciar a un
gato? ¿De qué sirven mil robots diciendo que vivir en un robot es algo indigno? Y como
máquinas ¿qué podemos cambiar con nuestras manos de metal, nuestros ojos de plasma,
nuestros altavoces, y nuestro pequeño programa instalado? Nada.
Y, si esto es así, ¿qué hacer ante la decadencia? Pues bien, digamos que la solución
es interior. Lo externo es consecuencia de lo interno y destruyendo tu propia máquina, o
lo que te hicieron creer que eras tú mismo, sólo así podrás ser libre. Muchos son los
inconvenientes que incapacitan a la mayoría para esa lucha contra sí mismos. Los
sentidos primarios nos dan una percepción de la realidad a través de nuestro contacto
con el exterior, pero para el trabajo interiorizado pueden llegar a suponer un obstáculo.
Cuando miramos creemos ver en el exterior la realidad, pero no nos planteamos el cómo
estamos mirando, siendo un ejemplo el tipo de lentes que estamos utilizando para traducir
todo lo que nuestra vista percibe o, indagando un poco más en el asunto, descifrar qué
guía a nuestra vista para poder ver. Muchos son los ejemplos que nos demostrarían lo
mecanizados y esclavizados que están los hombres en la actualidad.
Vayamos al cómo de la desrobotización. Son varias las partes que se han de ir dando a lo
largo de este proceso. El primero y más importante es tomar conciencia de que no somos
nosotros mismos, que todo lo que vemos, sentimos, pensamos, elegimos o creamos está
guiado por una programación robótica que nos ha impuesto nuestras pautas de conducta y
percepción. El segundo, una vez vista nuestra total esclavitud, sería fijarnos, seguir o
aprender de aquél que ya ha salido del robot que le limitaba, de aquel que ya es libre.
De alguna manera este proceso de desrobotización se asemejaría al juego de la Oca, con
todos sus peligros y etapas, siendo un verdadero privilegio del destino cuando en nuestra
vida nos encontramos con algún Hombre libre que puede ayudarnos a salir de nuestra
máquina. Esta segunda parte podría estar representada por la casilla de la Oca, teniendo
como consecuencia: "De Oca a Oca y tiro porque me toca." Ayudando de esta manera
a agilizar esa lucha interior y evitando muchos riesgos y peligros (casillas del juego).
Hay que saber, y ésta quizás sería una tercera parte, que nosotros no podríamos salir
de nuestra máquina solos y que aquel Hombre libre que podrá ayudarnos tampoco salió
solo. Para liberar al Hombre que hay dentro de la máquina pre-programada ha de ayudarle
alguien que ya sea libre. Y como cuarta y última parte se librará una lucha contra
nuestra mente y nuestros sentidos, pues nuestra programación está diseñada para que no
podamos abandonarla, rebelándose toda la máquina cuando siguiendo los consejos del
Hombre libre empecemos a desvincularnos de ella. Esta lucha contra tus sentidos, tus
dogmas, tus sensaciones y tus hábitos puede llegar a ser encarnizada. Y sirve de filtro
de selección a través del cual sólo los fuertes llegan a liberarse del yugo de su
programación robótica. Son tantos los peligros, y tantas las formas de declararnos la
guerra nuestra propia máquina que el juego de la Oca en una de sus últimas casillas,
cuando ya se está apunto de conseguir esa libertad, sitúa la casilla de la muerte en la
que si caemos tendremos que volver a comenzar.
El resultado de esta conquista, de esta desvinculación con el robot que nos han impuesto,
es el Hombre libre. Son muchas las preguntas que nos podríamos hacer sobre el Hombre
libre pero será suficiente con mostrar algunos ejemplos. El Hombre libre, ahora sí,
verá y vivirá fuera de lo preestablecido, no teniendo por qué comer el primer plato
antes que el postre, o no teniendo sentido para él que para caminar haya que utilizar
zapatos o quedando muy lejos de él el hecho de aceptar que la realidad es únicamente lo
que perciben nuestros sentidos más primarios.
He aquí el papel de los guerreros ante la decadencia, llegar a ser Hombres libres y al
serlo ayudar a aquellos que tienen una pequeña rotura en su robot nacida de la voluntad
de salir del Hombre que allí dentro se encuentra preso. Y son estos Hombres libres los
que están en condiciones de luchar contra la decadencia y en la decadencia. ¿Quién
pasará por encima de la decadencia? ¿Quién será un Hombre libre? ¿Quién se situará
por encima de su época? ¿Quién creará y mantendrá la fuerza Solar que podrá volver a
generar ese orden de belleza y naturalidad que muchos anhelamos? Muy pocos, ¿y esto
supone un problema? No. El Héroe dijo:
"Las minorías hacen la Historia del mundo toda vez que ellas encarnan, en su
minoría numérica, una mayoría de voluntad y entereza."
R.S.
C.-LOS BANCOS CREAN DINERO COMO DEUDA
Patria Argentina núm 248, Boletín del CCP
El banquero, el amo del universo
El banquero se convirtió así en el amo universal, teniendo el mundo a su merced.
Períodos de prosperidad y de depresión se siguieron frente a lo que creía eran ciclos
naturales e inevitables.
Mientras tanto, los intelectuales y técnicos trataban desesperadamente de triunfar sobre
las fuerzas de la naturaleza y desarrollar los medios de producción. Se inventó la
imprenta, la educación se expandió, se desarrollaron mejores ciudades y mejores
viviendas.
Las fuentes de alimentos, ropa y comodidades se incrementaron. El hombre superó a las
fuerzas de la naturaleza colocándole un arnés al vapor y a la electricidad. La
transformación y el desarrollo se sucedieron en todas partes, excepto en el sistema
monetario.
Y el banquero se rodeó a sí mismo de misterio, manteniendo viva la confianza que su
mundo cautivo tenía en él, siendo aún más audaz para publicitarse en los medios, de
quienes también controla sus finanzas, diciendo que son los banqueros quienes han sacado
al mundo de la barbarie, que han abierto y civilizado continentes.
También consideraban a los intelectuales y a los asalariados, pero sólo como secundarios
en lo concerniente a la marcha del progreso. ¡Para las masas, había miseria y desprecio;
para los financieros explotadores, riqueza y honor!.
La proporción de dinero en efectivo versus préstamos en los Bancos Canadienses era de
uno a 10 en 1940. Esta relación (10% de reserva de efectivo como requisito) ha cambiado
desde entonces. En 1967, el Acta Bancaria de Canadá le permitía a los bancos crear
dieciséis veces (en dinero contable) la suma de su reserva de efectivo. A inicios de
1980, el requerimiento mínimo para la reserva en efectivo (notas bancadas y monedas) era
del 5%, lo que significaba que el banquero necesitaba únicamente $1,00 de $20,00 para
responder a las necesidades de aquellos que querían dinero de bolsillo. El banquero
sabía muy bien que si tenía $10.000,00 en efectivo, podría prestar veinte veces dicha
suma ($ 200,000.00) en dinero contable.
En la práctica, los bancos podrían prestar aún más que esto, dado que pueden
incrementar sus reservas de efectivo a su gusto simplemente comprando billetes bancarios
del Banco Central con el dinero contable que crean de la nada. Por ejemplo, se estableció
en 1982, ante un comité parlamentario sobre las utilidades bancadas que, en 1981, los
bancos canadienses, en su totalidad, efectuaron préstamos que excedieron 32 veces su
capital combinado. Algunos bancos, incluso, hicieron préstamos que igualaron 40 veces su
capital. Más aún, en 1990 en Estados Unidos, el total de los depósitos de los bancos
comerciales fue de alrededor de $ 3.000,00 billones y sus reservas eran de aproximadamente
$60 billones. Esto resultó en un porcentaje de depósitos a las reservas bancadas de
cerca de 50:1. Los bancos norteamericanos tuvieron el suficiente efectivo para pagar a los
depositantes a una tasa de únicamente dos centavos por dólar.
La sub-sección 457 de la versión más reciente del Acta del Banco de Canadá, expedida
el 13 de diciembre de 1991, establece en enero de 1994, la reserva primaria, en forma de
efectivo, que un banco debe mantener, es nula, cero. Por tanto, los bancos no están
limitados por ninguna ley en lo que concierne a la creación de créditos ni de dinero
contable. (Y si todo el efectivo fuera eventual mente reemplazado por dinero electrónico,
mediante tarjetas de débito o inteligentes ya con el micro-chip, como ha sido planeado
por los bancos, tampoco estarían limitados en la práctica para crear dinero, que no
sería entonces un pedazo de papel o un cheque, sino simplemente bytes, unidades de
información en una computadora.)
El destructor del dinero
Nosotros acabamos de ver, que los bancos crean dinero cuando hacen un préstamo, tal como
fue explicado al final de la lección anterior: El banquero fabrica dinero, dinero en
libros, cuando él presta las cuentas a quienes solicitan préstamos, ya sean individuos o
gobiernos. Cuando yo me vaya del banco existirá en este país una nueva fuente de
cheques, una que no existía antes. El monto total de todas las cuentas en el país fue
incrementado por $100.000. Con este nuevo dinero, yo puedo pagar a los trabajadores,
comprar materiales y maquinaria -en una sola palabra construir mi fábrica nueva-.
¿Entonces, quien crea el dinero? Los banqueros.
El banquero, solamente el banquero, hace esta clase de dinero: escritural o dinero
bancario, el dinero que mantiene al negocio en movimiento. Pero él no regala el dinero
que él crea. Lo presta. Lo presta por un cierto período de tiempo, después del cual el
dinero tiene que ser devuelto al banquero. El banquero debe cobrar su deuda.
El banquero reclama interés sobre el dinero que él creó. En mi caso, el banquero
probablemente exigirá $15.000 por concepto de interés, lo más pronto posible. El
retendrá del préstamo esa cantidad, y yo dejaré en el banco $85.000 en mi cuenta, luego
de haber firmado una promesa de pagar los $ 100.000 en un período de un año.
En la construcción de mi fábrica, yo pagaré a mis hombres, compraré cosas, y de esta
manera extenderé mi cuenta bancaria de $85.000 alrededor del país.
Pero, dentro de un año, a través de las ganancias que consiga al vender mis bienes por
un precio superior del que me costó a mí, yo deberé incrementar mi cuenta en una
cantidad no inferior a$ 100.000.
Al final del año, yo pagaré el préstamo mediante un cheque por $ 100.000 girado sobre
mi cuenta. El banquero entonces debitará de mi cuenta los $100.000, por lo tanto
retirando de mi cuenta los $ 100.000 que yo giré del país vendiendo mis bienes. El no
pondrá este dinero en la cuenta de nadie. Nadie podrá girar cheques sobre estos $
100.000. Se trata de dinero muerto.
Los préstamos dan nacimiento al dinero. La retribución trae su extinción. El banquero
hace que el dinero exista cuando él hace un préstamo. El banquero envía el dinero a la
tumba cuando él fue compensado. Por lo tanto, el banquero es también un destructor del
dinero.
Como distinguido banquero británico, el Honorable Reginald McKenna, una vez canciller
británico de Exchequer (el equivalente al Ministro de Finanzas de Canadá o al Secretario
de Estado en los Estados Unidos de Norteamérica) y presidente del Banco Midland, uno de
los Cinco Grandes (los cinco bancos más grandes de Inglaterra) dijo: "Cada
préstamo, deuda o compra bancaria crea un depósito y cada pago del préstamo, sobregiro
o venta bancaria destruye un depósito".
Y el sistema así opera en el sentido de que la retribución debe ser mayor que el
préstamo original; las cifras muertas deben exceder a las cifras de nacimiento; la
destrucción debe exceder la creación.
Esto parece imposible y colectivamente, es imposible. Si yo tengo éxito, alguien debe ir
en bancarrota, debido a que todos juntos no estamos en capacidad de compensar con más
dinero del que fue hecho. El banquero no crea nada sino solamente una suma de capital.
Nadie crea lo que es necesario para pagar el interés, porque nadie más crea el dinero. Y
sin embargo, el banquero exige tanto el capital como el interés. Tal sistema no puede
mantenerse sino para un continuo y siempre incrementado flujo de préstamos. Por
consiguiente, el sistema de las deudas y el afianzamiento del poder dominante del banco.
La deuda nacional
El gobierno no crea el dinero. Cuando el gobierno ya no puede imponer impuestos ni pedir
prestado a los individuos, debido a la escasez de dinero, el gobierno pide préstamos a
los bancos.
Esta operación se lleva a cabo exactamente igual que la mía. Como garantía, el gobierno
compromete a todo el país. La promesa de pagar es la obligación. El préstamo del dinero
es una cuenta hecha por medio de una lapicera y un poco de tinta.
Así, en Octubre de 1939, el gobierno federal con el propósito de cubrir los gastos
iniciales de la guerra, solicitó unos ochenta millones a los bancos. Los bancos le
prestaron al gobierno una cuenta por ochenta millones sin descontar un centavo a nadie, de
esta manera le entregaron al gobierno una base nueva de cheques por la suma de ochenta
millones.
Pero, en Octubre de 1941, el gobierno tuvo que retribuir ochenta y tres millones
doscientos mil a los bancos, incluyendo tanto el capital como los intereses.
A través de impuestos, el gobierno tuvo que retirar del país tanto dinero como había
gastado, ochenta millones. Pero además, tuvo que girar del país unos tres millones
adicionales, dinero que no había puesto al servicio del país, que no había sido hecho
ni por los banqueros ni por nadie más.
¿Aun reconociendo en el mejor de los casos que el gobierno pueda encontrar el dinero que
existe, cómo podría encontrar el dinero que nunca fue creado?
El hecho simplemente es, que el gobierno no lo encuentra. Es simplemente añadido a la
deuda nacional. Esto explica porqué la deuda nacional se incrementa en la misma medida en
que el desarrollo del país requiere más dinero. Todo dinero nuevo viene a existencia
como una deuda, a través del banquero, quien reclama más dinero del que en realidad
emitió. ¡Y la población del país se encuentra a sí misma endeudada colectivamente por
una producción que, colectivamente, la hizo a sí misma! Es el caso de la producción de
la guerra. Es también el caso de la producción en tiempos de paz: carreteras, puentes,
trabajos de agua, colegios, escuelas, etc.
El defecto monetario
La situación se reduce a esta cosa inconcebible: todo el dinero en circulación viene
solamente de los bancos. Hasta el dinero en metal y papel viene a circulación solamente
si ha sido liberado por los bancos.
Ahora los bancos ponen dinero en circulación solamente por medio de préstamos a un
cierto interés. Esto significa que todo el dinero en circulación proviene de los bancos
y debe algún día regresar a los bancos, incrementado con el interés.
El banco permanece como el dueño del dinero
Nosotros somos los que solicitamos préstamos. Si alguien puede mantener su dinero por un
largo período de tiempo, o aún permanentemente, otros sin embargo necesariamente están
en incapacidad de cumplir con sus compromisos financieros.
Una multiplicidad de bancarrotas, tanto de individuos como de compañías, hipotecas tras
hipotecas, y una deuda pública que siempre va en incremento, son los frutos naturales de
tal sistema.
Reclamar interés sobre el dinero a medida que éste se crea es tanto ilegítimo como
absurdo, antisocial y contrario a la buena aritmética. El defecto monetario es por
consiguiente, tanto un defecto técnico como un defecto social.
A medida que el país se desarrolla tanto en producción así como en población, se
necesita más dinero. Pero es imposible obtener dinero nuevo sin la contratación de una
deuda que, colectivamente, no puede ser pagada.
De manera que nos quedan las alternativas ya sea de detener el desarrollo o adquirir
deudas; de hundirnos en desempleo masivo o en una deuda que no se puede pagar. Y es
precisamente este dilema el que está siendo sometido a debates en cada país.
Aristóteles y luego de él Santo Tomás de Aquino, escribieron que el dinero no reproduce
más dinero. Pero el banquero crea el dinero únicamente con la condición de que
reproducirá más dinero. En vista que ni gobiernos ni individuos crean dinero, nadie crea
el dinero para pagar el interés que reclama el banquero. Aún legalizado, el sistema de
todo este asunto permanece vicioso e insultante.
Declinación y degradación
Esta manera de hacer el dinero del país, por medio de forzar tanto a los gobiernos como a
los individuos a que se encuentren endeudados, establece una dictadura real sobre
gobiernos e individuos igualmente.
El gobierno soberano se ha convertido en signatario de las deudas de un grupo pequeño de
acaparadores. Un ministro, quien representa a 25 millones de hombres, mujeres y niños,
firma deudas impagables. El banquero, quien representa a un círculo que está interesado
únicamente en las ganancias y el poder, fabrica el dinero del país.
Sin sangre, los humanos no pueden sobrevivir; así que es justo el comparar al dinero con
la sangre económica de la nación. El Papa Pío XI escribió en 1931, en su Carta
Encíclica Quadragesimo Anno: "Su poderío llega a hacerse despótico como ningún
otro, cuando, dueños absolutos del dinero, gobiernan el crédito y lo distribuyen a su
gusto; diríase que administran las sangre de la cual vive toda la economía, y que de tal
modo tienen en su mano, por decirlo así, el alma de la vida económica, que nadie podría
respirar contra su voluntad.
Esta acumulación de poder y recursos, nota casi característica de la economía
contemporánea, es el fruto que naturalmente produjo la libertad ilimitada de los
competidores, que sólo dejo supervivientes a los más poderosos, esto es, con frecuencia,
a los más violentos en la lucha y a los que menos atienden a su conciencia".
Este es un aspecto aselador de la degeneración del poder del cual el Papa dijo: los
gobiernos se han rendido a sus nobles funciones y se han convertido en los sirvientes de
intereses privados.
El gobierno, en lugar de guiar al Estado, se ha convertido simplemente en un recaudador de
impuestos; y una gran tajada de las rentas públicas por impuestos, la tajada más
sagrada, fuera de cualquier discusión, es precisamente para pagar el interés en la deuda
nacional.
Más aún, la legislación consiste, sobre todo, en imponer impuestos a la gente y erigir
en todos lados, restricciones a la libertad. Estas son leyes para asegurar que los
creadores del dinero sean compensados. No existen leyes para prevenir que el ser humano se
muera debido a la pobreza extrema.
Con respecto a los individuos, la escasez de dinero desarrolla una mentalidad de lobos.
Frente a la abundancia, solamente de aquellos que poseen el muy escaso símbolo de bienes,
el dinero, tienen el derecho de girar sobre esa abundancia. Por consiguiente, tienen
derecho a la competencia, a la tiranía del "jefe", a la contienda doméstica,
etc.
Un pequeño número se aprovecha de todos los demás. La gran masa del pueblo gime, muchos
en la más degradante pobreza.
Los enfermos permanecen sin cuidado; los niños son pobres o insuficientemente
alimentados; los talentos son subdesarrollados; los jóvenes no pueden encontrar un
trabajo ni constituir un hogar; los agricultores pierden sus haciendas; los industriales
van a la bancarrota; las familias luchan por salir adelante con dificultad -todo esto sin
ninguna otra justificación que la escasez de dinero. La lapicera del banquero impone
privaciones a la gente y esclavitud a los gobiernos.
Con todo esto dicho, debemos dar énfasis a un punto llamativo: es la producción la que
da valor al dinero. Un montón de dinero sin los productos correspondientes no mantiene a
nadie vivo, y es completamente sin valor. Así, es que son los granjeros, los
industrialistas, los obreros, los profesionales, la ciudadanía organizada quienes hacen
los productos, bienes y servicios. Pero son los banqueros quienes crean el dinero, basados
en estos productos. Y los banqueros destinan este dinero, que deduce su valor de los
productos, a prestarlo a aquéllos que hacen los productos.
El sistema de dinero-deuda la Isla de los Náufragos
La manera en la cual el dinero es creado por los bancos privados corno una deuda se
explica bien en la parábola de Louis Even, La Isla de los Náufragos, en donde el sistema
económico es claramente dividido en dos partes: el sistema productor y el sistema
financiero (Ver su reproducción en. Boletín CCP Nro 11], Patria Argentina de Octubre de
2005).
Por un lado, cinco náufragos en una isla, cada uno de los cuales produce cosas diferentes
necesarias para la vida y por el otro, el banquero que les presta dinero. Para simplificar
nuestro ejemplo, digamos que sólo uno de los cinco, a quien llamaremos Pablo, le pide
prestado a nombre de la comunidad.
Pablo decide, entonces, pedir prestado al banquero la cantidad suficiente para hacer
funcionar la economía de la isla, digamos $ 100 al 6% de interés. A fin de año Pablo
tiene que rembolsar el interés, o sea, $ 6 x 100 - 6 - 94, se quedan pues $ 94 circulando
en la isla. Pero la deuda de $ 100 permanece. El préstamo de $ 100 se renueva y otros
$6.00 tienen que pagarse al término del segundo año. 94 - 6 - 88. Quedan entonces $ 88
en circulación. Si Pablo continúa así, pagando $ 6 anuales de interés, después de 17
años no habrá dinero en la isla. Pero la deuda de $ 100.00 permanecerá y el banquero
estará autorizado para embargar todas las propiedades de la isla.
La producción de la isla ha aumentado pero no así el dinero. No son los productos los
que el banquero exige sino dinero. Los habitantes de la isla fabricaban productos, no
dinero. Sólo el banquero tiene derecho a crear el dinero. Tal parece que Pablo no tomó
una decisión adecuada al pagar anualmente el interés.
Regresemos al principio. A finales del primer año, Pablo decide no pagar el interés,
sino pedir prestado al banco para este fin aumentando con esto su deuda a $ 106,00.
"No hay problema, dice el banquero, eso representa solamente 36 centavos más de
interés, es una gota sobre los $ 100.00. A fines del segundo año la deuda entonces será
de $ 112,36. Al cabo de cinco años ésta será de $ 133,82 y el interés es de $ 7,57.
"No es tan malo, dice Pablo, el interés no aumentó más de $ 1,57 en este
tiempo". Pero, ¿cuál será la situación al cabo de 50 años?
Crecimiento de una deuda de $ 100 al 6% de interés
La deuda aumenta relativamente poco en los primeros años, pero después, lo hace muy
rápidamente. Cabe notar que la deuda aumenta año con año, pero el dinero prestado (el
mismo en circulación) resulta siempre el mismo. En ningún momento la deuda puede
pagarse, ni siquiera a fines del primer año. ¡Solo hay $ 100 en circulación y la deuda
es de $ 106!. Y a fines del quincuagésimo año, todo el dinero en circulación ($ 100)
tampoco es suficiente paira pagar los intereses ($ 104,26). Todo el dinero circulante
proviene de un préstamo y tiene que regresarse jal banco aumentado con interés. El
banquero crea el dinero y lo presta, pero hace prometer que todo ese dinero le será
devuelto además de los intereses, ¡dinero que él no ha creado!. (Recordemos que él
sólo crea el dinero del capital). Si nadie crea el dinero para pangarlos intereses,
¿cómo pagar entonces un dinero que no existe? Es entonces que las deudas se acumulan. La
deuda pública está hecha de dinero que no existe, que nunca fue puesto en el mundo y que
el gobierno se comprometió a rembolsar. Como se ve, resulta una negociación imposible
para el deudor pero que los financieros consideran "sacrosanta" y que se obliga
a respetar aún a costa de la vida de muchos seres humanos.
Interés compuesto
El aumento repentino de la deuda después de cierto tiempo es el resultado del interés
compuesto. A diferencia del interés simple que se paga solamente sobre el capital
prestado, el compuesto es el interés pagado a la vez sobre el capital y el interés no
pagado, que se adiciona al capital. Por ejemplo, con el interés simple, el préstamo cíe
$ 100 al 6% al cabo de cinco años, daría una deuda con un total de $ 130, pero a
interés compuesto, la misma deuda al cabo de los mismos cinco años, es la suma de la
deuda del año anterior más el interés de dicho importe, o sea, un total de $ 133,82.
Poniendo todos estos resultados en un gráfico, donde la línea horizontal que cruza el
mapa está marcada en años, y la línea vertical está marcada en dólares, y conectando
todos estos puntos por una línea que rastrea una curva que ilustra el efecto del interés
compuesto y el crecimiento de la deuda:
La curva es bastante plana al principio, pero entonces se vuelve inclinada, hacia arriba
con el tiempo. Las deudas de todos los países siguen el mismo modelo, y está aumentando
de la misma manera. Permítanos estudiar, por ejemplo, la deuda pública de Canadá.
Deuda Pública de Canadá
Cada año, el gobierno canadiense establece un presupuesto en el que prevé los gastos y
los ingresos en los que incursionará. Si el gobierno recibe más dinero del que gasta,
habrá entonces un excedente, si gasta más de lo que recibe, habrá un déficit.
Tomemos el año fiscal 1985 - 1986 que comienza el 1° de abril y termina el 31 de marzo.
El gobierno federal tiene gastos de $105 mil millones e ingresos de $71,2 mil millones, lo
que da un déficit de $ 33,8 mil millones. Ese déficit representa una falta de ingresos
por lo que el gobierno tiene que pedir un préstamo para cubrir la diferencia.
La deuda federal es la suma de todos los déficit presupuestarios desde que Canadá existe
(Confederación de 1867). Así que el déficit de 1986, $ 33,8 mil millones, se añade a
la deuda del año pasado, $ 190,3 mil millones, dando un total de $ 224,1 mil millones en
ese año.
A la formación de Canadá en 1867 (unión de las cuatro provincias: Ontario, Quebec,
Nuevo Brunswick y Nueva Escocia), la deuda del país era de $ 93 millones.
El primer gran aumento tuvo lugar durante la Primera Guerra Mundial (1914- 1918) en que la
deuda pública pasó de $483 millones en 1913 a $ 3 mil millones en 1920. El siguiente
aumento ocurrió durante la Segunda Guerra (1939 1945) en que la deuda pasó de $ 4 mil
millones en 1942 a $ 13 mil millones en 1947. Esas dos subidas pueden explicarse por el
hecho de que el gobierno tuvo que pedir prestadas importantes sumas de dinero para poder
participar en ambas guerras.
Pero, ¿cómo se puede explicar el alza fenomenal de los últimos años, en que la deuda
casi se multiplicó por diez, pasando de $ 24 mil millones en 1975 a $ 224 mil millones en
1986, cuando Canadá estaba en tiempos de paz y no tuvo que pedir prestado por la guerra?
Es el efecto del interés compuesto, como en el ejemplo de la Isla de los Náufragos. La
deuda aumenta lentamente en los primeros años, pero súbitamente en los siguientes.
Y la deuda del Canadá aumentó aún más rápidamente los últimos años, a diferencia
del ejemplo de la Isla, en donde el tipo de interés permanecía siempre al 6% mientras
que en Canadá, la tasa ha variado pasando del 2% durante la Segunda Guerra Mundial a un
22% en un breve tiempo, para mantenerse ahora alrededor del 10%' (los tipos de interés
dados son un promedio anual: así, aunque el tipo de interés haya subido hasta un 22% en
1981. e 1 promedio anual es de 17.72%).
Hay una gran diferencia entre tipos de 6%, 10% o 20%, cuando se habla de interés
compuesto.
Así, si usted pide prestado $ 1,00 a interés compuesto, aquí está lo que usted tendrá
que pagar al cabo de 100 años:
| % Anual |
Deuda al cabo de 100 años en $ |
| 1 |
2,75 |
| 2 |
19,25 |
| 3 |
340,00 |
| 10 |
13.809,00 |
| 12 |
1.174.405,00 |
| 18 |
15.145.207,00 |
| 24 |
251.799.494,00 |
Al 50% no habría bastante dinero en el mundo para
pagar su préstamo de $ 1,00.
Existe una fórmula para saber en cuánto tiempo un importe se duplica a interés
compuesto, es la "regla de 72". Usted divide 72 por el tipo de interés escogido
y eso le da el número de años. Por ejemplo, al 10% resulta: 7.2 años para que se
duplique el importe (72 dividido 10).
Esto sirve para demostrar que todo tipo de interés exigido sobre dinero creado, incluso
el más bajo de 1%, es usura.
En su informe de noviembre de 1993, el Auditor General de Canadá calculó que de los $
423 mil millones en deuda neta acumulada desde la época de la Confederación en 1992,
sólo $37 mil millones fueron a constituir el déficit en gasto del programa. Los
restantes $ 386 mil millones cubrieron lo que ha costado pedir prestado esos $37 mil
millones. En otras palabras, 91% de la deuda consistía en cargos por interés, mientras
el Gobierno sólo gastó $ 37 mil millones (8,75% de la deuda) para bienes y servicios
reales.
La deuda pública de los Estados Unidos
La deuda de los Estados Unidos sigue la misma curva que la de Canadá, pero con números
diez veces más importantes.
Al igual que en Canadá, las primeras alzas significativas de su deuda ocurrieron durante
los períodos de guerra: Guerra Civil Americana (1861 - 1865), Primera y Segunda Guerras
Mundiales. De 1975 a 1986, la deuda ha pasado de $ 533 mil millones a $ 2125 mil millones.
En octubre de 2005, la deuda federal alcanzó la marca de $8 trillones ($ 26.672 para cada
ciudadano americano), y está continua creciendo ferozmente fuera de control. (Durante el
año fiscal 2004, los pagos de interés en la deuda federal americana eran de $ 321 mil
millones.) Y ésa es sólo la punta del iceberg: ¡Si hay deudas públicas, hay también
deudas privadas! El Gobierno Federal es el prestatario más grande, pero no el único
prestatario en el país: hay también individuos y compañías. En los Estados Unidos, en
1992, la deuda pública era de $ 4 trillones, y la deuda total de $ 16 trillones, con un
suministro de dinero de sólo $ 950 mil millones. ¡En el 2006, la deuda total (estados,
corporaciones, consumidores) es de más de $ 41 trillones!

D.-FINANZA Y BOLSA
un símil
Una vez llegó al pueblo un señor muy bien vestido, se instaló en el único hotel que
había, y puso un aviso en la única página del periódico local, que estaba dispuesto a
comprar cada mono que le trajeran por $10.
Los campesinos, que sabían que el bosque estaba lleno de monos, salieron corriendo a
cazar monos.
El hombre compró, como había prometido en el aviso, los cientos de monos que le trajeron
a $10 cada uno sin chistar.
Pero, como ya quedaban muy pocos monos en el bosque, y era difícil cazarlos, los
campesinos perdieron interés, entonces el hombre ofreció $20 por cada mono, y los
campesinos corrieron otra vez al bosque.
Nuevamente fueron mermando los monos, y el hombre elevó la oferta a $25, y los campesinos
volvieron al bosque, cazando los pocos monos que quedaban, hasta que ya era casi imposible
encontrar uno.
Llegado a este punto, el hombre ofreció $50 por cada mono, pero, como tenia negocios que
atender en la ciudad, dejó a cargo de su ayudante el negocio de la compra de monos.
Una vez que viajó el hombre a la ciudad, su ayudante se dirigió a los campesinos
diciéndoles:
- Fíjense en esta jaula llena de miles de monos que mi jefe compró para su colección.
Yo les ofrezco venderles a ustedes los monos por $35, y cuando el jefe regrese de la
ciudad, se los venden por $50 cada uno.
Los campesinos juntaron todos sus ahorros y compraron los miles de monos que había en la
gran jaula, y esperaron el regreso del 'jefe'.
Desde ese día, no volvieron a ver ni al ayudante ni al jefe. Lo único que vieron fue la
jaula llena de monos que compraron con sus ahorros de toda la vida.
Ahora ya tienen ustedes una noción bien clara de como funciona el Mercado de Valores y la
Bolsa.
F.-LA ENSEÑANZA SECUNDARIA OBLIGATORIA:
LOS MITOS Y LAS REALIDADES
Se elevan voces pidiendo la reforma de la reforma, que no es una «contrarreforma» -valga
el juego de palabras- sino el reconocimiento de una evidencia de muchos errores y algún
acierto. Me refiero a lo que estudian nuestros españolitos preadolescentes y
adolescentes, la ESO, pesadilla de muchos profesionales del aula, fuente de sorpresas y
sustos para muchas familias, vía muerta de muchos escolares y dogma de la mayoría de
políticos.
Como es sabido, constituye la etapa de 12 a 16 años, que deben cursar obligatoriamente
todos los alumnos en los Institutos, compartiendo pizarra, aula y plan de estudios, esto
último, claro está, según Autonomías, y que da acceso -si se aprueba- al menguado
Bachillerato de dos años o a la Formación Profesional, no menos reformada; y a las
tinieblas exteriores en el caso de no aprobarse (un 30%, aproximadamente, del alumnado);
estas tinieblas están representadas por un hipotético mercado de trabajo, al que acceden
sin titulación alguna, y con el magro consuelo de los Programas de Garantía Social o
sucedáneos, que habilitan para un oficio.
Estas líneas pretenden centrarse en esta ESO (¡horror cacofónico!) y, por cortesía
hacia el lector profano, huirán de tecnicismos, especialmente de esa selva esotérica de
la terminología de la LOGSE, que parece creada para tortura de maestros y licenciados,
que creían que, para enseñar, bastaba con dominar una materia, tener vocación y
conseguir el aprendizaje de los alumnos, en el supuesto de que sus familias les hubieran
enseñado a convivir.
También huiremos de estadísticas y porcentajes, en parte para no asustar al lector, en
parte porque, en muchas administraciones educativas autonómicas, se guardan celosamente
como secreto del sumario. Quede, pues, este artículo en intento de glosa, a la manera
orsiana, en que la anécdota es sacrificada en el ara de la categoría. Advertiremos que
la crítica que aquí se formula pertenece al campo de lo políticamente incorrecto, no
porque lo sea o deje de serio, sino porque para el político, como se ha dicho, la Reforma
es el Catecismo, el Dogma, y su cuestionamiento es, por principio, herético y
reaccionario.
Procedamos, con método sencillo, confrontando los mitos y las realidades. A saber:
El mito de la igualdad. Parecer ser el origen de todo el
desaguisado. Afirma que todos los niños y niñas son iguales en su capacidad y
predisposición para permanecer cuatro de los años más conflictivos de sus vidas
compartiendo aulas y conviviendo en progreso constante, con la salvedad reconocida que
pueden tener "ritmos de aprendizaje» distintos: más "lento" o más
"rápido". Pero nada más.
El mito de la integración. Viene del anterior. No puede haber
centros especiales ni aulas especiales, porque eso sería "discriminar"; juntos
y revueltos, pues, el que quiere y el que no quiere estudiar, el "revienta clases» y
el interesado, el listo y el menos listo, el que presenta alguna disminución psíquica y
el superdotado, el que no tiene hábitos de higiene o de convivencia y el que ha tenido
una familia responsable.
El mito de la comprensividad. Deriva de los anteriores. La
enseñanza debe estar concebida de forma que abarque a todas las características y
"ritmos" mencionados; todos y cada uno de los problemas caracteriales; todos y
cada uno de los antecedentes familiares; todos y cada uno de las procedencias culturales y
lingüísticas (el niño inmigrante se escolariza en función de su edad, no de su
conocimiento de la lengua de enseñanza, por ejemplo).
El mito de la atención a la diversidad. Fórmula mágica,
bálsamo de Fierabrás, panacea de los educadores, que tendrán a los treinta o más
escolares "diversos» en el aula, en las mismas horas, y así podrá
"diversificar» su atención a todos ellos. Claro que habrá que entender, no sólo
de su materia y su didáctica, sino de Psicología profunda, de Criminología, de Derecho
Administrativo y Penal, amén de ser curandero, sanador y taumaturgo.
El mito de "todo el mundo es bueno". La oreja de
Rousseau asoma en todo el proceso. El niño es bueno y es la sociedad quien lo pervierte.
La escuela es el lugar idóneo para conseguir la atmósfera idílica de afanes comunes en
la "diversidad".
El mito de la motivación. Cuando falla estrepitosamente alguno
de los anteriores mitos, ya se ha encontrado a priori la causa: los alumnos no estaban
motivados porque el profesor no ha sabido hacerlo; los métodos no han sido los adecuados,
los contenidos no estaban al acceso del alumno y se apartaban de su "campo de
intereses».
El mito de la pedagogía de despacho. No hace falta conocer y
tratar a ningún niño para ser buen educador. Para algo están los manuales, los
experimentos y, especialmente, los viajes a otros países -cuando más lejanos mejor- que
nos ilustran acerca de un sistema educativo a copiar. (En todo caso, los hijos de estos
"pedagogos de despacho" irán siempre a la Escuela Privada, y aún a la
Religiosa, si son ateos confesos, que es la que no suele hacer caso estricto de las
tendencias pedagógicas "a la page").
El mito de la colaboración familia-escuela. Según esto, la
sociedad y, en especial, las familias, está anhelante por colaborar con la Escuela. Las
vías institucionales están abiertas y son claras y efectivas: desde la participación
democrática en los Consejos Escolares hasta la franca colaboración con el Tutor y el
Profesor, al que se presta apoyo sin discusión y no se critica (ni agrede) en ningún
caso.
El mito de las palabras mágicas. Todo el lenguaje esotérico de
la Reforma (del que se ha hecho gracia al lector, como se ha advertido) sustituye a viejos
tópicos considerados inútiles: voluntad, esfuerzo, superación, disciplina, estudio,
etc. Algo así como el «supercalifragilísticoespialidoso» de Mary Poppins...
Pero luego llegan las realidades, que golpean bruscamente en la boca del estómago a
políticos y «pedagogos a la violeta»...
La realidad de la escuela-aparcamiento. Algunas familias sólo
aspiran a saber dónde están sus hijos en horario escolar; no les importan sus avances,
ni sus comportamientos, ni sus aprendizajes; exclusivamente se aferran a que estén
vigilados por el profesor-policía, no docente, y a que exista una legislación que impide
su expulsión.
La realidad de la escuela-cárcel. Resulta que hay alumnos a los
que su permanencia en un Centro Educativo, de 12 a 16 años, representa algo así como una
cadena perpetua. Saben que «promocionarán» (atención al eufemismo) automáticamente,
sin aprobar, y que, por muchas perrerías que cometan, no serán devueltos a sus casas ni,
mucho menos, a las calles. La única solución es el absentismo escolar continuado o
alterno.
La realidad del profesor-ser humano. Que no puede actuar, a la
vez, de «Sheriff», Juez, Abogado, Curandero... y de profesor. Le quedan las alternativas
de a) seguir los cauces legales, con lo que llegará fácilmente al cielo, porque habrá
tenido su purgatorio en la tierra; b) callarse y transigir ante todo tipo de desaguisados,
y c) engrosar el número de las bajas por estrés, que lleva camino de convertirse en la
enfermedad laboral por excelencia del profesorado.
La realidad de la conflictividad. Con abundancia de desplantes,
faltas de respeto a la dignidad del profesor, de los compañeros, del personal no docente,
destrozos, agresiones. Exaltación de los derechos del alumno, silenciamiento de sus
deberes, como constante de las autoridades de las administraciones; desespero de equipos
directivos y profesorado.
La realidad de la abulia. O negación de la voluntad. Ya la
sociedad nos proporciona la comodidad y nos aleja del esfuerzo. Prima lo espontáneo y se
proscribe lo difícil. La escuela de esa sociedad no puede exigir lo contrario de lo que
se predica a través de los mass media.
La realidad del fracaso escolar. El alumnado sufre,
paradójicamente, una mayor «segregación» que antes; con la diferencia de que el
ejemplo es el negativo y hace su efecto: ¿para qué esforzarme si vaya obtener lo mismo?
El clima escolar llega a hacer imposible que el alumno que desea superarse o estudiar a
fondo lo consiga. Aumenta el número de los condenados a aquellas «tinieblas exteriores»
de que se hablaba.
Aunque la solución es rebajar el nivel, de forma que se 'aprueba' incluso al que no sabe
casi nada
La realidad del prejuicio a los alumnos y del engaño a las familias.
Que ven así como sus hijos viven en el caldo de cultivo de las peores situaciones
sociales, eso sí aderezadas con toda la palabrería de la «integración», la
«igualdad», la «promoción», etc.
La realidad de la degradación de la Enseñanza Pública. Que
queda como «complemento» de lugares o zonas sociales donde no se establece la Privada,
hacia la que huyen quienes tienen posibilidades económicas, ya que esta Escuela dispone
de mejores estrategias y menor control para poder sortear la legalidad asfixiante.
Pero para evitar que las escuelas privadas puedan hacer las cosas bien, está el chantaje
del dinero de la 'Enseñanza Concertada' que solo se da si la Escuela intenta hacerlo tan
mal como la pública.
Excede a estas líneas la búsqueda de las causas y de las alternativas (la «reforma de
la reforma»). Apuntemos, entre las primeras, la ideologización de la enseñanza (por la
cual, en lugar de tener esta objetivos educativos provenientes de unos valores, se somete
de antemano a los criterios ideológicos, de naturaleza política, y más tarde se
observan los resultados), su politización (consecuencia de la anterior, por la que la
administración educativa y los profesionales quedan sometidos a los ucases de los
políticos) y la demagogia (que trata de convencer a la sociedad de las bondades
implantadas, aunque todo apunte a lo contrario).
Propongamos, entre las segundas, la profesionalización (que puede resumirse en aquel
«zapatero a tus zapatos») y el realismo (para el que basta observar el presente
angustioso de profesores, estudiantes -en el sentido estricto y exacto del término- y
familias responsables). Y, especialmente, la humildad del establishment para reconocer los
errores. Y la máxima, también orsiana, de que «los experimentos deben hacerse con
gaseosa, no con champán caro»: nunca más experimentos con seres humanos, máxime si son
niños y adolescentes.
LOS ALTERNATIVOS DE RISA
Una de las cosas que más gracias hace es ver como los alternativos que critican esta
enseñanza a menudo luego dan como solución precisamente aumentar, insistir, en los
errores que han llevado al desastre.
Veamos por ejemplo una revista tan radical y anti sistema como 'Autogestión', en un texto
llamado 'Niños sin límites', denuncia este estado caótico de la educación
pero
luego al dar soluciones dice:
"recuperar palabras como respeto, responsabilidad, esfuerzo, diálogo, entrega,
generosidad
" "Dedicar tiempo a hablar sobre estos conceptos con nuestro
hijos.."
Como veis las palabras castigo, corrección, deberes, clases especiales para conflictivos,
suspensos efectivos, repetición si no se logran resultados,
NO, todo lo que sea
tomar medidas de verdad es 'fascista', hay que HABLAR, DIALOGO
darles bellas
palabras que los niños 'rousonianos' entenderán y seguirán dócilmente si se les
explican bien
utopía base de los errores actuales.
G.-EDUCACION MODERNA
Escenario: Manolo tiene pensado ir al bosque después de clase, según entra
al colegio le enseña una navaja a Pancho con la que pretende hacer un tirachinas.
Año 1987: El subdirector lo ve y le pregunta donde las venden, y le
enseña la suya, que es antigua, pero más buena.
Año 2007: La escuela se cierra, llaman a la guardia civil y llevan a
Manolo al reformatorio. Antena 3 y Tele cinco presentan los informativos de las 15:00
desde la puerta del colegio.
Escenario: Fran y Marcos se reparten unos puñetazos después de clase.
Año 1987: Los compañeros los animan, Marcos gana. Se dan las manos y
terminan siendo colegas en los billares.
Año 2007: La escuela se cierra, Tele cinco proclama el mes
anti-violencia escolar, el periódico 20 minutos titula a cinco columnas el asunto y
Antena 3 aposta de nuevo a Matías Prats en pleno temporal frente a la puerta del colegio
para presentar el telediario.
Escenario: Jaime no para quieto en clase. Interrumpe y molesta a los
compañeros.
Año 1987: Mandan a Jaime a ver al director y éste le echa una buena
bronca. Vuelve a clase, se sienta en silencio y no vuelve a interrumpir más.
Año 2007: Se le administran a Jaime grandes dosis de Ritalin. Se
transforma en un Zombi. La escuela recibe una subvención por tener un discapacitado.
Escenario: Luis rompe el cristal de un coche en el barrio; su padre le pega un
buen par de tortazos.
Año 1987: Luis tiene más cuidado la próxima vez, crece normalmente, va
a la universidad y se convierte en un hombre negocios con éxito.
Año 2007: Arrestan al padre de Luis por maltrato a menores. Sin la
figura paterna, Luis se une a una banda. Los psicólogos convencen a su hermana de que el
padre abusaba de ella y lo meten en la cárcel.
La madre de Luis se enrolla con el psicólogo. Mercedes Mila abre la final de Gran Hermano
con un discurso relativo a la noticia.
Escenario: Juan se cae mientras echaba una carrera y se araña en la rodilla.
Su profesora, María , se lo encuentra llorando al borde del camino. María lo abraza para
confortarlo.
Año 1987: Al poco rato, Juan se siente mejor
y sigue jugando.
Año 2007: María es acusada de perversión de menores y se va al paro.
Se enfrenta a tres años de cárcel. Juan se pasa cinco años de terapia en terapia. Sus
padres demandan al colegio por negligencia y a la profesora por trauma emocional, ganando
ambos juicios. María, en paro y endeudada, se suicida tirándose de un edificio. Cuando
aterriza, lo hace encima de un coche y también rompe una maceta. El dueño del coche y el
dueño de la planta demandan a los herederos de María por destrucción de la propiedad.
Ganan.
Tele cinco y Antena 3 producen juntos la película y definitivamente el plató de los
informativos ya queda emplazado en medio de la calle.
Escenario: Se pelean un niño blanco y un niño negro por llamarle chocolate.
Año 1987: Se dan de tortas se levantan y
cada uno a su casa. Mañana son amigos
Año 2007: Tele5 envía a sus mejores corresponsales. Antena 3 prepara un
reportaje de esos de a fondo donde un gran equipo de periodistas pasan un día en un
colegio con niños. Se emiten programas documentales sobre pandilleros y odio racial, las
pseudo juventudes hitlerianas fingen revolucionarse al respecto y el Gobierno instaura
nuevas leyes y le pone un piso a la familia del negrito.
Escenario: Disciplina escolar:
Año 1987: Hacías una putada en clase. El
profesor te metía dos buenas hostias bien merecidas. Al llegara a casa tu padre te
arreaba otras dos.
Año 2007: Haces una putada. El profesor te pide disculpas. Tu padre te
pide disculpas y te compra una moto.
Escenario: llega el 28 de octubre.
Año 1987: Llega el día del cambio de
horario de verano al horario de invierno. No pasa nada.
Año 2007: Llega el día del cambio de horario de verano al horario de
invierno. La gente sufre trastornos del sueño, depresión y amenorrea.
Escenario: El fin de las vacaciones.
Año 1987: Después de chuparse una caravana
del copon con toda la familia metida en un seiscientos tras 15 días de vacaciones en la
costa, se terminan las vacaciones. Al día siguiente se trabaja y no pasa nada.
Año 2007: Después de volver de Cancún, en un viaje todo pagado. Se
terminan las vacaciones y la gente sufre trastornos del sueño, depresión y seborrea
H.-EL DESPILFARRO DE LAS ADMINISTRACIONES
Por Luis Mª Ansón
Despilfarro y
enchufismo, robo y estafa
. Llamemos a las cosas por su
nombre
.
Seguro que ambos estaréis encantados de vuestro éxito, flotando entre las nubes de los
mítines entusiastas, radiantes rediles de ovejas amaestradas, mientras os acosa la
caravana de reporteros y cámaras pendientes de vuestros gestos y ademanes, para
esponjarse después la nación entera en los debates de la televisión. Seguro que ni por
un momento os habéis preguntado, en medio de la parafernalia que nubla vuestro
entendimiento, por qué los partidos políticos ocupan el último lugar de credibilidad en
la opinión pública, por qué la juventud se muestra cada vez más lejos de la clase
política.
En 1976, señores presidentes del Gobierno y del Partido Popular, había en España,
números redondos, 600.000 funcionarios entre las tres Administraciones. Hoy esa cifra se
ha multiplicado por cinco. Se eleva a los 3.000.000. En treinta años, los partidos
políticos habéis colocado en las Administraciones públicas a 2.400.000 enchufados,
amiguetes, parientes y simpatizantes, aparte alguna gente seria, pagados todos ellos con
los impuestos casi confiscatorios con que sangráis al ciudadano medio que trabaja y
produce. Además de los sueldos, de la seguridad social, de las prestaciones y
jubilaciones, pagamos también entre todos las oficinas donde laboran los paniaguados, la
calefacción, el aire acondicionado, la luz, el teléfono, la limpieza, el mantenimiento,
las dietas, los gastos generales... ¿Y todo ello para recibir un servicio público mejor?
Por el contrario, los funcionarios innecesarios, con el fin de justificar sus puestos de
trabajo, se inventan una burocracia que es cada vez más asfixiante y opresiva y que lo
paraliza todo.
¿Seríais capaces, queridos José Luis y Mariano, de informar a la opinión pública lo
que nos cuesta el despilfarro de esos 2.400.000 funcionarios innecesarios que habéis
instalado durante los últimos treinta años en las Administraciones públicas? ¿Os
atreveréis algún día a dar la cifra de metros cuadrados que en propiedad o alquiler
ocupan esas Administraciones? En Madrid, un número abrumador de edificios singulares o de
calidad son ya públicos. Hasta las sedes de algunos bancos han sido adquiridas con el
dinero del presupuesto, mientras el Congreso de los Diputados se va extendiendo como una
mancha de aceite a su entorno. Todos esos edificios y el lujo que en ocasiones en ellos se
derrocha, está pagado con los impuestos del ciudadano, que apenas puede mantener su piso
de unas decenas de metros cuadrados.
Recuerdo que en una visita a Brasil en los tiempos en que presidía yo la agencia Efe me
invitó a almorzar el ministro titular de un ministerio creado para reducir la burocracia
galopante. El exceso de funcionarios se comía materialmente al gran país iberoamericano.
Y bien. El Gobierno, las Autonomías, los Ayuntamientos, le cuestan al ciudadano español
un ojo de la cara y el iris del otro. Cada presidente autonómico se ha organizado un
protocolo superior al del Rey, dispone de más secretarias, secretarios, asesores,
consejeros, ayudantes, automóviles y gastos de representación que el Monarca; habita en
ocasiones palacios más suntuosos que el chalé de la Zarzuela. Y gastan, gastan como
fieras. Todo es poco para colocar a sobrinos y amiguetes, para viajes de Estado, para
despachos suntuosos, para fiestas y recepciones, para emisoras de televisión
abrumadoramente deficitarias, para servicios de escoltas y seguridad, para banquetes y
regalos oficiales, para publicaciones innecesarias y exposiciones sin sentido. El
despilfarro llega en ocasiones a cotas difíciles de calibrar. La deuda, además, excede
en Cataluña los 10.000 millones de euros; en Andalucía, los 7.500; en Madrid, los 7.000;
en Valencia, los 7.000; en Galicia, los 3.000...
Las burocracias central, autonómica y municipal no tienden a amortizar puestos de trabajo
sino a duplicarlos o triplicarlos. Andalucía tiene ya, números redondos, 200.000
empleados públicos, más que la suma de las comunidades madrileña, catalana y vasca,
cuando los andaluces que viven en esa región son poco más de siete millones y los
habitantes de Madrid, Cataluña y País Vasco se acercan a los 14 millones.
Con los impuestos de los ciudadanos se paga en Escaña a más de 2 millones de
funcionarios innecesarios que, como decía antes, no mejoran las Administraciones sino
que, por el contrario, las emperezan. Para justificar tanto puesto de trabajo inútil se
inventan mil escollos burocráticos y un millón de pejigueras y engorros, que termina
padeciendo el españolito medio, el cual, en definitiva, paga no para que le ayuden sino
para que le fastidien y enlerden. El contribuyente, además de cornudo, apaleado y encima
con airosas pintas.
Hay no pocos políticos en España que están bien preparados, que son capaces y
admirables. Pero la inmensa mayoría es de una mediocridad enervante. En la vida común de
competencia no tendrían dónde caerse muertos. Se dedican a la política porque no sirven
para otra cosa, porque no serían capaces de ganar una oposición, de competir en un
puesto de trabajo, de poner en marcha una empresa, de sacar a sus familias adelante. El
ciudadano medio considera a la clase política española deleznable. Exagera porque,
insisto, no son pocos los políticos que merecen respeto y admiración. Pero, ciertamente,
la indocumentación, la idiocia, la simpleza, la estulticia, la falta de preparación o la
torpeza de muchos dirigentes emanados de los partidos y encumbrados a veces en puestos de
responsabilidad, producen escalofríos. Yo he tratado a algunos ministros y ministras a
las que no hubiera aceptado ni como auxiliares de redacción en los periódicos o emisoras
que he dirigido.
Decían que la campaña electoral le costaría a cada uno de vuestros partidos alrededor
de los 20 millones de euros. ¿De dónde sale ese dinero? ¿De los afiliados del PSOE y el
PP? No. Sale también del bolsillo del ciudadano medio al que asáis a impuestos. Vuestros
partidos políticos viven sustancialmente pagados por el Estado. A la Iglesia católica se
le ha retirado la asignación que percibía, reduciéndola a lo que los ciudadanos
señalen en la casilla correspondiente. ¿Por qué no hacéis lo mismo con los partidos y
los sindicatos? Que sean los ciudadanos los que, como se hace con la Iglesia, marquen en
su declaración de la renta el partido al que deseen se dedique un 0,7 por ciento. Y lo
que tendría más lógica: ¿por qué los partidos políticos y los sindicatos no se
limitan a gastar lo que perciben de las cuotas de sus afiliados?.
Señor presidente del Gobierno, señor presidente del Partido Popular, si no detenéis el
despilfarro del dinero público, la ciudadanía se sentirá cada vez más lejos de la
clase política que la esquilma.
¿O es que esa vergonzosa subasta de promesas económicas a la que os habéis entregado
durante la campaña electoral se va a pagar con los recursos propios de vuestros partidos
o, seremos otra vez todos los ciudadanos los que sufriremos nuevas subidas de impuestos
para atender vuestros compromisos?.
En 1976, en fin, el presupuesto general del Estado ascendió, números redondos, a 6.000
millones de euros, no llegó al billón de pesetas. En 2008, el presupuesto consolidado de
gastos asciende a 350.000 millones de euros (349.215,24 para ser exactos), es decir casi
60 veces más que en 1976. Aunque en pesetas o euros constantes los porcentajes se
reducirían, las cifras, señores presidentes del Gobierno y del Partido Popular, son, en
todo caso, de escándalo.
Los grandes partidos nacionales, en fin, tienen la obligación de enfrentarse con la
multiplicación del empleo y del gasto público y racionalizarlos, además de frenar la
voracidad insaciable de Autonomías y Ayuntamientos, a los que es necesario poner coto y,
en algunos aspectos, dar marcha atrás. Menos Estado y más sociedad, ahí reside una de
las claves para la prosperidad nacional. Los españoles no pueden seguir trabajando para
que, con sus impuestos, la clase política se dedique a la vida suntuosa y al despilfarro.
Publicado en 'Autogestión' num 74
I.-EUTANASIA, SUICIDIO, PENA DE MUERTE, LEGITIMA DEFENSA Y
ABORTO: UNA VISION CATOLICA POR UN NACIONALSOCIALISTA
Basado en el trabajo de Vicent Reynouard en Sans Conditions num 37 (VISION HISTORIQUE
OBJETIVE (vho), B P 256, B 1050 Bruselas 5, Bélgica.
V. Reynouard es un nacionalsocialista declarado, sin tapujos ni ocultaciones, que lleva
una lucha heroica y llena de sacrificios, no hay pues nadie que pueda dudar de su NS ni de
su entrega y fidelidad a la lucha. Además es un católico practicante y declarado. Dado
que no es un caso único, puesto que ha habido muchísimos católicos nacionalsocialistas,
entre ellos Leon Degrelle y el fundador de CEDADE, creo que es interesante exponer la
posición de Reynouard en estos temas tan conflictivos.
Tengo que indicar que no soy católico y que disiento en algunos temas con estas
posiciones, pero en general las veo perfectamente compatibles con el Nacionalsocialismo,
que no es una línea estrecha sino un camino amplio de posibilidades ideológicas
concretas dentro de unos Valores comunes inmutables. Nada más alejado del NS que esas
purgas comunistas por la 'ortodoxia', en el NS la ortodoxia está solo en la CONDUCTA
real, la disciplina en lo político y la ética en lo personal, no en como se justifica
doctrinalmente cada cosa.
Esta explicación es corta, resumida, pues se trata de exponer las bases esenciales de
cada tema, en la revista citada hay más ejemplos y más comentarios sobre cada punto.
EUTANASIA
Cuando la vida se considera como un elemento puramente natural, propio de la Naturaleza,
como entendemos los paganos, la muerte es un elemento de la vida absolutamente natural, y
por tanto vida o muerte son una misma vía de naturalidad. De forma que la muerte cuando
se ha dejado de poder 'ser humano' en un sentido global (sea por pérdida de la mente o
por daños físicos gravísimos e irrecuperables) la muerte no es más que un final
lógico y posible de aplicar. Hay un problema de práctica, de evitar convertir la
Eutanasia en un Ministerio de Muertes, pero bajo condiciones de control adecuadas es
posible este tema. De todas formas es algo poco deseable, nada agradable y sin duda solo
para casos extremos gravísimos.
Para un católico la vida pertenece a Dios, no es una propiedad personal, es algo
'prestado' por Dios para poder desarrollar nuestra libertad en el Bien o no hacerlo. La
vida cristiana se inscribe en un plan superior de vida espiritual que continua tras la
muerte, y por tanto no pertenece al individuo acabar con ella.
Por tanto la eutanasia activa es algo que va contra el plan divino.
Pero el catolicismo ofrece soluciones bastante aceptables en el mundo actual a una buena
mayoría de casos en los que realmente la eutanasia se presenta como 'deseable'.
Nada obliga a aceptar medios médicos excepcionales o complejos para alargar la vida, solo
es obligado utilizar medios naturales, como la limpieza de heridas, reposo, etc
unos
medios técnicos solo es obligado utilizarlos cuando hay una esperanza de solución
aceptable y cuando la vida es necesaria para ayudar a la familia o la comunidad (por amor
a ellos en ese caso).
Por tanto puede cortarse el uso de aparatos que mantienen artificialmente la vida, o
negarse a operaciones para alargarla un tiempo, o utilizar sistemas médicos cuando la
calidad de vida esperada no se considera aceptable.
Hay además la posibilidad de utilizar los medios contra el dolor en las dosis que sean
necesarias, incluso si hay cierto peligro de muerte por ellas, mientras no sea un suicidio
declarado. Para un cristiano el dolor enviado por Dios que no pueda ser solucionado por
estos medios es una 'cruz que llevar con Cristo', pero ese caso en la medicina moderna es
muy raro gracias a los adelantos en la lucha contra el dolor. Incluso se podría inducir
un coma en casos de dolor resistente a la medicina.
Quedan sin duda problemas sin solución, como las graves deficiencias mentales
irrecuperables en las cuales no hay 'peligro de muerte física' pero ha muerto 'el ser
humano' en sí'. Es el único tema que queda sin resolver por la posición católica, que
no permite en ese caso la eutanasia y deja en manos 'de Dios' el fin físico.
Sin compartir este tema, en la práctica, en una aplicación real y comunitaria, creo que
la solución que plantea el catolicismo es mejor y es la que debería aplicarse, aunque en
la teoría no concuerde con ella. La razón es que abrir la caja de Pandora de la
Eutanasia activa directa, con ser una solución aceptable para el paganismo, es realmente
un camino hacia una aplicación deleznable, desagradable y sobretodo muy poco orientada a
valorar positivamente la vida humana doliente y la vejez. Muchos familiares estarían
soñando con aplicar la eutanasia a sus ancianos molestos y en estado enfermo o deficiente
mental. El Estado Nacionalsocialista debe inculcar el amor a los ancianos y a la comunidad
doliente, su apoyo, inculcar que es un deber, pero además un Honor ayudar a nuestros
familiares enfermos en sus últimos tiempos. La eutanasia puede ser aceptable pero en
manos de masas y funcionarios, de egoísmos y deseos, es una auténtica porquería.
EL SUICIDIO
Dada la visión católica sobre la vida el suicidio es evidentemente condenable. Pero no
así cuando se trata de lo que se llama 'suicidio heroico'.
Pongamos un ejemplo: un bombero entra en el fuego a salvar a alguien aun a sabiendas de
que posiblemente perezca, un hombre se echa al vacío desde un piso alto cuando las llamas
de su piso le alcanzan, un mensajero militar con el secreto de un inminente ataque se
suicida cuando va a caer en manos del enemigo para no delatar el plan bajo tortura, Hitler
se suicida cuando el enemigo puede utilizarlo para desacreditar el NS y su lucha con
vejaciones y declaraciones bajo tortura.
Las condiciones que hay para el suicidio heroico aceptado por el catolicismo son:
1- La acción que se debe hacer tiene que ser buena moralmente, o al menos no es mala. Por
ejemplo, no se puede robar a un rico para darlo a un pobre, no se puede uno suicidar con
una granada que mate a otros, no se puede hacer un suicidio terrorista contra otros
2- El motivo debe ser muy grave y positivo para equilibrar el efecto no deseable de la
muerte. No es lícito arriesgarse a la muerte por fama, dinero, honores, vanidad, amores
frustrados, evitar disgustos, etc
3- La voluntad del acto debe ser el objetivo bueno, la muerte debe aceptarse, pero no
desearse como tal. El soldado, bombero o héroe que se arriesga a una acción casi suicida
por algo positivo, no busca la muerte, pero la acepta si llega.
4- El efecto bueno no debe ser consecuencia del efecto malo (matarse), o sea el efecto
morir debe ser accidental, no el central del acto.
Por ejemplo, el que salta de un incendio no busca principalmente la muerte en sí, sino
evitar el fuego. Hitler no desea la muerte en si, sino que la acepta para evitar el uso de
su persona por el enemigo.
En cambio si se busca la muerte por un disgusto que te quita las ganas de vivir, el
objetivo es morir en si mismo.
Realmente un pagano no diría algo distinto sobre el tema. El suicidio por cobardía o
egoísmo es también algo rechazable por un pagano.
ABORTO
El aborto es siempre matar a un inocente, y por tanto ilegítimo. No hay un 'bien común'
que salvar, al contrario. Y el 'derecho' de la mujer a la vida de otro ser es
completamente criminal. Es falso cuando se dice que la mujer tiene derecho a su
cuerpo
primero porque ni siquiera es así en el derecho asqueroso democrático (la
castración, mutilación o ablación es ilegal incluso con el propio cuerpo por la
mujer
mientras que se reclama poder 'mutilar' la vida del feto, aun si no se le
considera vida de otro), pero es que además el feto tiene vida propia, es 'otro', y por
tanto ni siquiera aceptando una posición no cristiana el aborto es legítimo, y más
cuando se efectúa por motivos egoístas en un 99% de los casos.
Hay el caso de peligro grave de muerte de la madre. En ese caso hablamos de un conflicto
de vidas, y hay la posibilidad de elegir al por nacer tanto como a la madre. Es una
decisión de la madre y del padre, puesto que no hay en ese caso eutanasia sino dos vidas
bajo decisión.
En cambio en el caso de violación, el ser por nacer no tiene culpa de la violación, no
puede pagar por ella. La entrega a adopción es perfectamente permitida, pero no el
aborto.
La posición cristiana no tiene más que decir.
El aborto eugenésico, donde el tema difiere del paganismo, debe ser entendido como un
caso más de eutanasia. Para el paganismo esto sería aceptable cuando el feto tuviera
tales deformaciones que su vida no fuera en sí 'humana' (como en el caso de la eutanasia
en general).
Una vez más este tema debe ser recluido en los casos más extremos, y evitar su
ampliación allí donde el egoísmo prima sobre el amor al nuevo ser
en el paganismo
el aborto eutanásico es un acto de amor al ser por nacer, para evitarle una no-vida
humana, solo aplicable pues a casos muy graves de deficiencias extremas, que son muy
raros.
El aborto actual es el más gigantesco genocidio realizado por egoístas contra seres
indefensos, promocionado por el sistema materialista actual.
LA LEGITIMA DEFENSA
Si hemos hablado de que la vida es de Dios para un católico, el tema de una defensa
legítima que llegue a la muerte del contrario debe ser entendida en sus límites.
El instinto de conservación es un don de Dios y por tanto legítimo en su defensa.
La muerte del agresor no debe ser deseada como tal, sino solo en tanto se evita la
agresión injusta. No es lícito matar al agresor una vez terminado el peligro grave que
justifica la defensa hasta ese extremo, sino solo durante éste.
Por supuesto la agresión debe ser injusta, una pelea por motivos fútiles o no
absolutamente justos, no permite moralmente una defensa (no legítima en este caso) que
lleve hasta la muerte del agresor, pues esa pelea moralmente debería haberse evitado.
Esta posición es justa y correcta, pero tiene un problema en la sociedad actual: dada la
in-justicia reinante y la falta de un castigo adecuado a las agresiones recibidas, un
pagano podría aceptar una respuesta a la agresión proporcional a ella e independiente
del mero hecho de haber ya dominado al agresor. O sea, si alguien mata a tu hijo y logras
dominarlo no sería injusto para un pagano matar al agresor sin esperar el juicio de una
sociedad decadente y permisiva como la actual, que llevará a que veas en pocos años al
asesino de tu hijo paseando por delante de tu acera.
Para un cristiano esto es más grave pues implica el problema de la 'pena de muerte' y su
aplicación, como ya veremos.
PENA DE MUERTE
Este es un tema sumamente conflictivo para el catolicismo, que permite la pena de muerte
solo bajo ciertas condiciones limitativas.
Para un católico la vida es de Dios y por tanto la eliminación de una vida por motivos
humanamente justificables es un problema grave de contradicción.
A veces se induce a pensar que la pena de prisión perpetua es aun más cruel y es mejor
pues la pena de muerte. Seguramente es cierto pero eso no la justifica, un mal menor no es
un bien.
La desgraciada in-justicia democrática que hace que el condenado a cadena perpetua salga
en libertad a los 20 o 30 años como mucho, y a menudo antes, solo hace que inducir a
destruir este sistema injusto y degradado, pero no legitima la pena de muerte como
'alternativa a la mala justicia'. Es como si para evitar que un ladrón de coches salga a
la calle al día siguiente en el sistema actual, se le pudiera cortar las dos manos.
Así pues el católico acepta en casos extremos la pena de muerte por motivos únicamente
de bien común:
1- El Estado o la comunidad social es en el catolicismo algo más que un 'contrato civil',
es un 'orden' de la divinidad. Cristo pide obedecer a la autoridad LEGITIMA. Por tanto
ésta autoridad puede tomar medidas para defender el BIEN COMUN. Si esta defensa exige la
pena de muerte es el tema que debe debatirse.
Un policía puede disparar contra un delincuente grave que trata de evadirse, para evitar
nuevos crímenes y la inducción a la fuga.
En una guerra el traidor o espía es fusilado no tanto, o no solo, porque su acto sea
moralmente deleznable sino porque la traición o el acto de sabotaje sería promocionado
de no castigarlo así, dado que una prisión no tiene sentido, el acto de traición
favorece el triunfo del enemigo, que en caso de ganar liberaría al traidor de la
prisión. Por tanto el Estado legítimo debe castigar el tema de forma que no promocione
la traición o sabotaje contra el bien común.
2- Cuando esta medida puede ser ejemplar y evitar que otros pequen y cometan crímenes.
Hay pues un efecto de 'salvación' de otros criminales.
3- La víctima o sus familiares han de renunciar a la venganza contra el criminal,
efectuada por motivos de egoísmo particular, pero renuncian porque dejan en la comunidad
el castigo y la ejemplaridad. Los afectados pueden ser parciales y además injustos, o
aplicar desmedidamente el castigo. Por eso se les prohíbe tomarse la justicia por su
mano. Pero eso solo es aceptable si la Comunidad como Orden Divino es capaz luego de
juzgar sabiamente el tema y aplicar las medidas razonables según la gravedad del hecho, y
hay hechos que exigen una reparación en la muerte del criminal.
La existencia de errores judiciales no es razón para evitar la pena de muerte, pues
sería también aplicable a la prisión. Tras 20 años de prisión un error es también
irrecuperable para el condenado. La responsabilidad de los errores se debe aplicar al juez
culpable o a quien oculto pruebas, pero no al principio de Justicia en general.
Curiosamente Reynouard, y le apoyo, indica que pese a ser legítima la pena de muerte en
estas condiciones, él se opone EN ESTE SISTEMA ACTUAL a la existencia de la pena de
muerte. El sistema actual no juzga por honor y ética, no tiene Principios éticos. La ley
actual se basa en una legislación por 'mayoría de voto', o sea en manos de una
discreción cuantitativa, sin base ética. De esta forma la base moral de la legislación
democrática no existe, es solo "el deseo de una mayoría" para colmo expresada
en votos a partidos (no directamente a la propuesta legislativa), que no es razón moral
alguna. No es pues LEGITIMA moralmente.
La mayoría de votos podría condenar a muerte por hechos que nada tengan que ver con la
inmoralidad sino con el deseo mayoritario ganado por la prensa y la propaganda en manos
del dinero.
Por tanto mientras una Autoridad no se base en principios morales no votables, es prudente
no asignar legitimidad suficiente a la autoridad.
J.-SOLZHENITSYN: ODIADO POR LA PROGRESIA
Hay que recordar lo que dijo con toda claridad:
"Hasta que no llegué a Occidente y pasé dos años observando alrededor mío, no
pude nunca imaginar cómo una extrema degradación ha producido un mundo sin voluntad, un
mundo cada vez más petrificado frente al peligro que tiene que afrontar
Hoy todos
estamos al borde de un cataclismo histórico, una inundación que se tragará la
civilización y cambiará las épocas
El alma humana desea cosas más elevadas, más
cálidas y más puras de las que se ofrecen hoy a las masas, desde el estupor televisivo a
la música insoportable
La actual conciencia humana, irreligiosa y autónoma, ha
fabricado un hombre a la pobre medida de las cosas de esta tierra, un hombre imperfecto,
que no se halla nunca libre del orgullo, del interés egoísta, de la envidia, de la
vanidad y de docenas de otros defectos. Estamos ahora pagando los errores que no valoramos
correctamente al inicio del viaje. En la dirección del renacimiento de nuestros días
hemos enriquecido nuestra experiencia, pero hemos perdido totalmente la noción de una
entidad suprema, que es la única capaz de contener nuestras pasiones y nuestra
irresponsabilidad".
Y por ello:
Juan Benet (1927-1993), uno de los mandamases de la dictadura cultural progre (que, sin
embargo, vivió tranquilamente en la España "fascista" desde finales de los
cincuenta y prosperó como compañero de ruta de los autores del llamado boom
latinoamericano en los sesenta y setenta), tuvo unas palabras para Solzhenitsyn que
deberían figurar en una antología de las frases más vergonzosas de la Historia. Las
copiamos porque no tienen desperdicio y muestran al desnudo la catadura moral de quien las
escribió: "Yo creo firmemente que, mientras existan gentes como Aleksandr
Solzhenitsyn, perdurarán y deben perdurar los campos de concentración. Tal vez deberían
estar un poco mejor custodiados". No necesitan comentario, y llaman a Benet
'progresista y demócrata'
.
Sacado de la publicación 'El Manifiesto', www.elmanifiesto.com
A su funeral no asistieron los políticos occidentales.
L.-JULIUS EVOLA: UN HOMBRE DE ACCIÓN
Por EDUARD ALCÁNTARA
Mientras algunos de los camaradas que se asignan a la 'Tradición' se refugian en esa
excusa como medio para atacar la Acción y así justificar su inactividad, cobardía o
aburguesamiento, este texto nos muestra como el luchador por la Tradición no es un hombre
sin Acción, contrario a la Acción.
No hace demasiado tiempo hubo quien tuvo la ocurrencia de realizar una comparativa entre
un conocido político -fallecido hace ya unos cuantos años- y Julius Evola. Se defendía
la postura de la superioridad de éste como hombre de pensamiento y, por el contrario, la
superioridad del personaje político como hombre de acción. Para nosotros este tipo de
comparaciones nos parecía que carecían de cualquier sentido; que se hallaban fuera de
lugar. Y nos lo parecía debido a que los planos en los que esencialmente cada uno
desarrolló la mayor parte de sus actividades -al menos las que más renombre y/o
notoriedad les han dado- eran planos diferentes que no admitían parangón alguno. De
todos modos, aún en el caso de que hubieran ejercido quehaceres más parecidos, las
comparaciones siempre han adolecido de una fuerte carga de subjetividad, puesto que los
criterios que pueda alguien utilizar para realizarlas pueden ser totalmente disímiles a
los que pueda usar otro. Y todavía podríamos añadir aquel conocido dicho de que
"las comparaciones resultan odiosas".
Nosotros nos proponemos no entrar en este tipo de debates y es por ello por lo que no
vamos a hablar del personaje político al que se ha hecho alusión. Nos vamos, por el
contrario, a centrar en la figura de Evola y lo vamos a hacer no para hablar de su faceta
como hombre de pensamiento o -tal como él prefería que le definieran- "intérprete
de la Tradición", sino para centrarnos en su faceta de hombre de acción. Así lo
haremos puesto que es bien conocida su alta competencia en el ámbito cultural pero no
así tanto su otra vertiente que le sitúa fuera de las bibliotecas, de los estudios y de
los escritorios; vertiente ignota para muchos y vertiente digna de ser tenida en muy alta
consideración.
No tenemos otra mejor manera de hablar de esta su otra faceta que narrando episodios de su
vida que resultan altamente significativos a tal respecto. Episodios que confirman la
vocación que (en su autobiografía "El camino de cinabrio") afirmó tener desde
muy temprana edad y que consistía en un impulso hacia la acción que le hizo adherirse
rápidamente al ideal del guerrero o (recurriendo a la tradición del hinduismo) shatriya.
´Acción´ que hemos de entender no sólo desde el punto de vista externo sino también
interno, pues es un intenso, prolongado y metódico accionar en el interior del ser humano
el que le puede llevar por el sendero del descondicionamiento (con respecto a todo aquello
que encadena, perturba y ciega a su conciencia) hacia su Despertar a la Realidad de lo
Incondicionado, Eterno e Inmutable que se halla en el origen de todo el mundo manifestado.
Pero no es de esta acción interior (1) de la que vamos a tratar en el presente escrito
sino de la otra: la exterior; haciéndolo, como señalábamos arriba, con la exposición
de episodios acontecidos en la vida de nuestro autor.
Así, podríamos empezar recordando su alistamiento en el ejército italiano a la temprana
edad de 16 años. Al año siguiente de su alistamiento (1.915) Italia entró en una
Primera Guerra Mundial que había empezado el año anterior. Evola fue en ella oficial del
arma de artillería. Su participación en acciones bélicas fue muy escasa. Prácticamente
no tuvo opción para ello, lo cual sin duda tampoco provocaría gran desagrado en él,
puesto que, a pesar de su vocación hacia la "vía del guerrero", él hubiera
preferido que su país se hubiese alineado con los llamados Imperios Centrales en lugar de
hacerlo -como lo hizo- con las plutocracias demoliberales. Cierto es que antes de la
conflagración bélica Italia formaba parte de la Triple Alianza, junto a Alemania y al
Imperio austro-húngaro, y que si, sobre todo, a esto le unimos la convicción que tenía
nuestro autor (junto a sus entonces compañeros de viaje dadaístas y junto a los también
vanguardistas futuristas de Marinetti) de que la participación de Italia en la guerra
(con los traumas, sacudidas y remociones de conciencias que la guerra conlleva) ayudaría
a romper esquemas, valores y anquilosamientos burgueses enquistados en la sociedad
trasalpina de la época, obtendremos con claridad las razones que impulsaron,
primeramente, -entre otros- al joven Evola a promover la entrada de Italia en la guerra y
que le hicieron, finalmente, participar en ella.
A este "Evola hombre de acción" lo podemos ver, desde una sección de la
revista La Torre que él fundara y dirigiera en 1.930, denunciando sin cortapisas
cualquier atisbo de decadencia y corrupción observado en el seno de la dirigencia
política de la Italia del ventenio fascista. No hubo el menor refreno a la hora de airear
los modos aburguesados y las prácticas contrarias a la buena ética que se observaban,
por ejemplo, en la vida social de esta alta clase dirigente política. Por ello, no es de
extrañar, que, finalmente, estos sectores denunciados empezaran a presionar para que
fuera clausurada la revista (hecho que aconteció a los pocos meses de su fundación) y
tampoco es de extrañar que uno de los directamente aludidos en estas implacables
críticas -Mario Carli- acudiera en busca del protagonista del presente escrito con
ánimos de agredirle físicamente; aconteciendo, en cambio, que el que salió malparado
fue el Sr. Carli, el cual recibió con su propio garrote, arrebatado por Evola, un serio
correctivo en el rostro y hasta la rotura de sus anteojos
Nuestro hombre de acción se convierte en un alpinista de élite. Así lo podemos ver en
agosto de 1.934 en la cima del Monte Rossa, a 4.200 metros de altura, acompañado de un
guía -Eugenio David- que 40 años más tarde -también en agosto- volverá, ya a una muy
avanzada edad, a culminar dicha cima para depositar las cenizas del difunto Julius Evola.
A lo largo de la década de los ´30 y durante los primeros ´40 nuestro hombre de acción
recorre un buen número de países de Europa tras un objetivo preferente, que no es otro
que el de crear una red secreta en la que se implicarían las más aptas personas
defensoras y/o difusoras de la cosmovisión propia del Mundo de la Tradición; algunas de
ellas muy enfrascadas en las vicisitudes políticas del momento. Este propósito de Evola
obedecía a su intención de que aquel saber ancestral, sacro y eterno que él afanaba por
transmitir no quedase en papel mojado y tuviera quien lo conservase con ánimo, ¡por qué
no!, de poder transplantarlo algún día al plano de las efectivas realizaciones
políticas de una futura Europa; de poder plasmar la Tradición en el ideal del Imperium
(2). Esta aludida red secreta obedecía a la idea de la constitución de una Orden que
sería la garante de ese legado sapiencial y sagrado y la rectora de ese anhelado
Imperium.
A pesar de los trágicos avatares acontecidos con motivo de la Segunda Guerra Mundial
Evola nunca cedió en este empeño de constitución de una Orden. Es por ello que,
transcurrido mucho tiempo, bien avanzados los años ´60, incluso tenía ya elegida la que
según su criterio podría ser una persona muy apta (por su acendrado sentido del honor y
de la fidelidad y por su talante aristocrático) para convertirse en la figura rectora de
esta Orden. Era en el príncipe Valerio Borghese en quien pensó para dirigir la que Evola
denominaba Corona Férrea; esto es, la Orden. Desgraciadamente, el fallido golpe de Estado
dirigido por Borghese en 1.970 frustró este recurrente proyecto de Evola.
Nuestro hombre de acción vivió como gran protagonista buena parte de la convulsión
política que se desata en Italia como consecuencia de la reunión del Gran Consejo
Fascista del 25 de julio de 1.943 en la que se depone de sus cargos y, posteriormente, se
arresta a Benito Mussolini. Evola se convierte, tras ello, en uno de los principales
personajes encargados, en Roma, de intentar hacer volver a Italia a la situación
política anterior al 25 de julio. Pero Evola, no sin atravesar peligros, deberá
abandonar el país para, tras varias escalas, arribar a Rastenburg, en los límites de la
Prusia Oriental, donde se hallaba el cuartel general de Hitler -la conocida como
"guarida del lobo"-, donde, junto a algunos de los más fieles e irreductibles
representantes del ilegalizado Partido Nacional Fascista (Preziosi, Pavolini,
Farinacci,
), empieza a organizar una especie de gobierno en el exilio y a
proclamarlo en Italia a través de la radio. Es en este lugar donde todos aquellos
recibirán (junto a Vittorio Mussolini -hijo del Duce-) al Benito Mussolini que acababa de
ser liberado de su prisión en Los Abruzzos por el intrépido SS Otto Skorzeny. Evola y
aquellos irreductibles son los que, en Rastenburg, se reunirán con el recién liberado
para preparar la instauración de la República Social Italiana -conocida también como
República de Saló- en el Norte de Italia y para actuar de forma clandestina en el resto
de la Península con objeto de reorganizar el defenestrado fascio. A Evola se le
encomiendan decisivas funciones en una Roma que volverá a tener que abandonar en el
momento de su ocupación por las fuerzas armadas aliadas, en una huida en las que las
peripecias empiezan en su mismo domicilio familiar en el momento en que agentes secretos
británicos acuden al mismo para arrestarlo y él consigue escapar (gracias a las
maniobras de distracción protagonizadas por su anciana madre) por la misma puerta por la
que aquellos habían entrado y cuyas peripecias continúan al atravesar, primero, las
líneas del ejército estadounidense y, después, las del francés hasta unirse a columnas
del ejército alemán en retirada hacia el norte del país.
Los últimos días de la IIGM en suelo europeo hallamos a nuestro autor en Viena. En
colaboración con la Anhenerbe (departamento dependiente de las SS) está estudiando
archivos de sociedades secretas subversivas. En una especie de reto al Destino propio de
un shatriya Evola nunca acudía a los refugios antiaéreos en momentos de bombardeos
aéreos enemigos. En uno de éstos las heridas que recibe le dejan paralítico de por vida
de cintura para abajo. Pero este fuerte contratiempo no significará para Evola renunciar
a su condición de "hombre de acción", puesto que tras 3 años de convalecencia
en hospitales suizos vuelve a Italia dispuesto a unirse "al resto del ejército"
(3). Y son sus actividades con el "resto del ejército" (en el que encontramos a
gente como Giorgio Amirante o al General Graziani) las que le llevarán, en 1950, medio
año a la cárcel y las que provocarán su enjuiciamiento bajo la acusación de
"intento de reconstrucción del Partido Fascista"; juicio del que saldrá
absuelto.
Evola, desde entonces hasta el fin de su existencia terrena, nunca dejará de ser guía
político y hasta espiritual para destacados militantes del conocido como neo-fascismo
italiano que acudían a su residencia en Roma (sita en el Corso Vittorio Emmanuele) para
recibir su saber y sus consejos. Y no tan sólo personas sino que también importantes
sectores de diversos grupos y/o partidos de esta área política hicieron de algunos de
sus escritos su principal fuente de inspiración ideológica. Evola nunca renunció a este
tipo de influjos porque como hombre de acción que era siempre se resistió a que no se
pudieran aplicar en la praxis política todos aquellos valores, ideas y posiciones propios
a la Tradición.
No está de más aclarar que, pese a todos los avatares narrados que le relacionan con la
política, Evola, obviamente, nunca fue fascista (de hecho nunca estuvo afiliado al
Partido Nacional Fascista de Mussolini) ya que su adhesión estaba para con el Mundo de la
Tradición y desde el punto de vista marcado por los parámetros que informan el Mundo
Tradicional el fascismo siempre adoleció (al igual que le sucedió al nacionalsocialismo)
de influencias de la deletérea modernidad. La colaboración de nuestro autor con el
fascismo se entiende porque, por otro lado, esta corriente política también mostró
posicionamientos de claro distanciamiento con respecto a las taras propias del mundo
moderno (4).
Al decir de diversos escritores (no todos ellos narran el mismo final) nuestro hombre de
acción quiso morir de pie (5), firme como un shatriya, y mirando de frente al sol que
entraba por la ventana de su habitación.
¿Habrá todavía, después de todo lo que hemos narrado, quien ningunee la faceta de
Evola como hombre de acción?
Notas:
(1) De los más que presuntos logros de la acción
interior llevada a cabo por nuestro protagonista se habló de forma directa en nuestro
artículo "¡Que nos disculpe Evola!".
(2)- Al respecto ya desarrollamos este tema en nuestro artículo "El Imperium a la
luz de la Tradición".
(3)- Esta expresión la utilizó Evola en el transcurso de una conversación que, tras su
regreso de Suiza, mantuvo en Bologna (antes de su llegada a Roma) con su amigo Clemente
Rebora; un poeta que se convirtió al catolicismo y se integró en la orden de los padres
rosminianos.
(4)- Como no es de doctrina de lo que se debía de tratar en el presente escrito no hemos
querido concretar ninguno de los aspectos que acercaban al fascismo al mundo moderno ni
ninguno de los que, en cambio, lo aproximaban al Mundo Tradicional. Lo que sí podemos
hacer es emplazar al lector que tenga interés en ello a que le dedique una lectura a
nuestro artículo "Los fascismos y la Tradición Primordial". O, si prefiere ir
directamente a la fuente, el emplazamiento sería a la lectura del libro de Evola
intitulado "Il fascismo visto dalla destra" e incluso a su apéndice "Note
sul Terzo Reich". Existe traducción de ambos al castellano realizada por Ediciones
Heracles bajo el título de "Más allá del fascismo".
(5)- Esta actitud, por otro lado, no debería resultar extraña a Evola puesto que ya en
el verano de 1.952 había recibido en su casa de pie -con ayuda de su padre y de una
enfermera- a Mircea Eliade; tal como éste explica en sus "Memorias".
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