TEXTOS TRASCENDENTES

A.- UNA ESPAÑA FEDERAL: ¿PROBLEMA O SOLUCION?

Si alguien propone para la futura Europa una organización federal no tendrá mucho debate en contra, pues parece claro que no es posible organizar la diversidad de países europeos, culturas, lenguas, costumbres, etnias, problemas, etc… mediante una centralización estatal que asuma todas las facetas del gobierno.

Parece evidente que las políticas que no sean necesarias para mantener los objetivos geopolíticos para los que se necesita a Europa no habría inconveniente en dejarlos en manos de gobiernos locales populares. Es difícil imaginar que una decisión lingüística sueca sobre enseñanza en ingles y sueco o en alemán y sueco sea decidida en Budapest por un ministro 'europeo' rumano.

Parece extravagante que la decisión sobre el libro de lecturas en literatura de primer grado de Holanda lo decida un ministro europeo griego. Y así muchas cosas similares invitan a una Europa federal, que yo creo mejor llamar confederal. La palabra federal puede llevarnos a mirar a USA, donde la situación cultural e identidaria es bastante independiente de los Estados (más ligada a las comunidades inmigratorias o étnicas repartidas en diversos estados), mientras que allí tienen mucho más focalizado el federalismo en temas legislativos y administrativos. Mientras en Europa la diversidad identidaria, cultural y lingüística es muy importante y muy ligada a los Pueblos-Estados.

Pero en cambio cuando tratemos de mirar el tema federal a nivel de España los gritos de 'separatismo' y de 'unidad de España' se oyen a kilómetros, como si en USA el federalismo implicase desunión nacional.

Y esto es así porque la propuesta de un federalismo español tiene dos caras, y normalmente solo se ve la primera.

Y la faceta visible inicial es, con mucha razón, el que el federalismo sería hoy, ahora, en esta España autonómica (¡donde las autonomías son autonosuyas!) solamente un arma más para aumentar el camino actual de egoísmo, insolidaridad, odios, manías, exigencias, búsqueda de votos y dineros, cargos públicos para enchufados propios, etc….

O sea, el federalismo es un arma, un medio, que en manos de los egoísmos centralistas y periféricos actuales solo sería un problema a más.

Y esto es así porque el sistema autonómico ha nacido de dos extremos lamentables: un centralismo inicial radicalmente impuesto, y una reivindicación de los politicastros de cada zona con vistas a poder, dineros y votos.

No hubo una adhesión popular, que además se eliminó voluntariamente al dividir España en autonomías absurdas, sin base popular, auténticas descentralizaciones administrativas igualadas a un sistema autonómico. Confundir autonomías y descentralización ha sido la base de muchos errores, entre ellos destruir la realidad de Castilla. Sin duda algunos pensaron que dando 'café para todos' eliminarían el 'peligro de los pueblos'.

Pero además un sistema global, mundial, basado en el poder del dinero, el voto y el egoísmo, solo podía conducir a las autonomías a una lucha de egoísmos económicos, de votos y de cargos. No hubo en absoluto una adhesión de los grupos de identidad a la nueva organización de España, sino una visión de 'aprovechar' lo que se daba para pedir más. La dirección estaba en manos de capitalistas y marxistas solo interesados en poder y dineros, se perdió una oportunidad más de estructurar a España correctamente.

A esto unir un centralismo corto de vista, que en vez de conducir el respeto y promoción de la identidad de sus pueblos como primer motor, se convierte en un lastre continuo, una continua rémora que exige para cada 'cesión' pactos, votos y apoyos parlamentarios… con lo cual convierte la autonomía en una mercadería política, en vez de un derecho popular.

En estas condiciones mentales y bajo políticos de tan mezquina mentalidad como los que nos desgobiernan, el federalismo es un disparate, es dejar una herramienta digna en manos de criminales.

Sin embargo, si miráramos un poco al futuro, un futuro donde el egoísmo del dinero no sea el dios del mundo, vemos que la única salida para una refundación de España (fracasada en el postfranquismo) es dar un objetivo y una proposición animada desde el inicio por el gobierno central que sea tan atractiva, tan lógica, tan ilusionante, que agrupe suficientes fuerzas en los pueblos que componen España como para unirlos. Y para ello es preciso que no se haga en base a cesiones sino a convencimiento.

Por ello, por poner un ejemplo, lo malo no es que en Cataluña se hable principalmente catalán, o en el Pais Vasco tengan un régimen fiscal especial, lo importante es QUE SE DICE en catalán y que piensa el pueblo vasco respecto a su posición con respecto a los demás pueblos de España. Que vean en España no 'el resto' unido para oponerse a nada, sino otros pueblos como lo son el catalán o el vasco que quieren convivir en un proyecto más amplio en temas necesarios para ese objetivo.

Creo que muy pocos en España conocen y se han interesado por saber sobre el movimiento federalista catalán de la Renaixença, cuando hubo una oportunidad de estructurar España, pues no se había inculcado aun el odio que el marxismo y las dictaduras militares llevaron a este tema, convirtiendo entre unos y otros un catalanismo que buscaba soluciones con España en un enfrentamiento 'de clase' entre jacobinos y militares centralistas a ultranza por un lado y un separatismo animado por marxistas que miraban de aprovechar el rencor creado por los centralistas … como aprovechan en rencor del obrero explotado para generar el odio de clase.

Cientos de catalanistas propusieron salidas federalistas razonables. Como la obra de Valenti Almirall que es una de las primeras en abordar el tema catalán fuera de su ámbito exclusivamente cultural, nacido en 1841 en Barcelona, culto y de gran preparación, Licenciado en Derecho, fue Regidor del Ayuntamiento de Barcelona por la Junta Revolucionaria del 29 septiembre 1868, republicano y federalista, firma el Pacte de Tortosa, antiseparatista pero federalista. Publica el diario 'El Estado Catalán' durante la I República, pero se decepciona totalmente del carácter masón y liberal que toma el republicanismo.

En 1886 es presidente de los Jocs Florals de Barcelona y publica "Lo catalanisme". Fue el President del Ateu Barcelones tras Angel Guimerá, el gran dramaturgo catalán. Se retiró pronto decepcionado del ambiente político y muere en 1904.

Su obra es un resumen magnífico del catalanismo nacional, que nace alejado del separatismo y centrado en la esperanza de un renacimiento común de cada pueblo de España, si se logra destruir el liberalismo político y se centra en 'lo nacional y popular'. La obra empieza con un lamento de la decadencia española, "país que solo es mejor en Europa en Deuda pública y número de generales y golpistas, en corrupción, tráfico de influencias, elecciones prostituidas y falseadas". "Todos los partidos están formados solo por los que quieren vivir a costa de la nación, y ninguno de ellos tiene raigambre en el pueblo".

Su propuesta es identitaria: "La naturaleza, si se nos permite copiar una frase antigua de la física, tiene horror a la uniformidad. De los millones de hombres que pueblan la tierra no hay dos iguales... esta variedad es la mayor maravilla de la naturaleza".

Tenemos a su vez el estandarte del catalanismo tradicional que se encuentra en Josep Torras i Bages, nacido el 12 de octubre 1846 en San Valentí de Cabanyes. Fue durante 17 años obispo de Vic y escritor nacionalista y religioso de primer orden.

Sobre el tema nacionalista escribió varias obras de entre las que las más importantes son 'L'Església i el regionalisme' (1887), 'La Tradició Catalana' (1892) o 'Consideracions sociològiques sobre el regionalisme' (1893). Muere en 1916 y recibe el homenaje a su muerte del mayor poeta de la Reneixença catalana, Josep Carner, con su poema 'La deixa' o del famoso pintor Joan Llimona pintándolo en la cúpula de Monserrat, lo que muestra la raigambre de su persona e ideas en el catalanismo artístico que fue la base del sentimiento nacional catalán de la Renaixença.

Recordemos lo que dice el propio Torras i Bages: "La división de España en 49 provincias fue como una sentencia de muerte civil para esos reinos sacrificados no a la unidad nacional, que ya hacía siglos existía, sino al rencor sectario contra todo lo tradicional, a la soberbia de una racionalismo que quería hacer la nación a su medida".

Federalistas son textos como "El Nacionalismo catalán" de A. Rovira y Virgili, y el de Pi i Maragall con su 'Las Nacionalidades'. La ventaja de analizar la obra de "El Nacionalismo catalán" de A. Rovira y Virgili es que ese texto fue escrito para el lector castellano, tratando de explicarle la esencia y base del problema catalán, escrito por un autor de tendencia más bien liberal.

En 1895 el 'Memorial de Agravios' de Valentín Almirall a Alfonso XII, presentados por una comisión donde estaban Jacinto Verdaguer o Angel Guimerà.. o sea la crema de la cultura catalana, nos muestra aun el respeto y el deseo de 'arreglar' España, no de separarse.

Recordemos el discurso de Cambó en 1916 en el Congreso Diputados, "la afirmación de la nacionalidad catalana, con todas sus consecuencias, fue hecha por Cambó ante el Parlamento español con una claridad y un vigor jamás igualados", pero Cambó en nada era separatista, más tarde apoyó a Franco cuando comprendió que para Cataluña aun era peor el comunismo o la masonería republicana.

Decía:

"El nacionalismo catalán es federalista y acepta sin reserva alguna, con satisfacción completa una solución federal sincera y verdadera. Pero es federal en cuanto el federalismo sea adoptado por la España castellana".

Por último recordar que el gran catalanista Dr Robert, paladín del catalanismo tradicional que se fundamenta en el federalismo, decía: "Nosotros procedemos, no contra la unidad del estado, sino contra su uniformismo".

Podríamos seguir con multitud de ejemplos del catalanismo federalista que proponía una España unida por voluntad y deseo de variedad, pero que chocó contra los jacobinos liberales, dictaduras militares bajo los borbones, y acabó sin esperanza de cambio.

El separatismo es absurdo hoy, pero solo una propuesta animante, un pacto de pueblos y no una imposición de un Estado central, puede permitir tanto una España ilusionada como una Europa posible.

El separatismo es absurdo porque un País Vasco independiente no sería en absoluto 'independiente',… dado que ni siquiera España es independiente. O sea, no hay ya independencias a niveles incapaces de defenderse ante el mundialismo financiero y el imperialismo militar del sistema.

Por tanto los que apoyan esas 'independencias' en España saben que lo que realmente proponen es 'una cuenta independiente' en la multinacional del Sistema. No tienen un proyecto propio, y así es curioso ver que mientras el gobierno catalán, por ejemplo, pone el grito en el cielo si el central le pisa una cuestión 'traspasada'… no dicen nada cuando desde Bruselas le indican que debe hacer con detalle en muchas cuestiones vitales… porque no tienen proyecto de 'independencia' sino de egoísmo. Y lo mismo pasa con el gobierno central español, que no le importa las enormes imposiciones de Bruselas contra su 'soberanía española', pero usa esta palabra para tratar de imponer lenguas o detalles en zonas autonómicas.

El federalismo es pues un problema hoy en manos de egoístas y miserables, pero puede ser la solución del mañana … si queremos tener algún día una solución que proponer para una España integrada.

B.-¿QUÉ HACER ANTE LA DECADENCIA?

Son muchas las personas que viendo la situación actual de Europa se plantean: ¿Qué hacer? Muchas soluciones a pequeños problemas nos vienen a la cabeza, aunque conseguir cambiar unas cosas dejando las otras, de poco servirá.

Nos encontramos ante un total desconcierto demográfico, étnico y social. Gentes de todos los lugares de la Tierra, con sus respectivas culturas y psicologías, se ven situados en mares de desarraigo y vacío. Antaño existían pueblos, culturas, tradiciones y cosmovisiones diferenciadas, pero en la actualidad se han roto todos los enlaces con el patrimonio ancestral. Un africano nacido en Francia, que vive en pleno París, trabaja diez horas en una fábrica textil, compra en las grandes superficies, alterna en las grandes discotecas y se alimenta de comida rápida, ¿qué sabe de su pueblo, de su tradición, de sus rituales sagrados, de su alimentación geográfica, de su psicología familiar o social? Nada. Ni siquiera será capaz de imaginarse tales preguntas y una vez perdido el enlace con sus antepasados ¿qué particularidad verá entre su pueblo que sea diferente al resto de pueblos del planeta? Ninguna, aunque sean muchísimas las diferencias, no verá ninguna. Y para el europeo sumido en plena ciudad de Madrid, circulando en vías subterráneas, respirando polución, comiendo un mar de sabores artificiales, leyendo la novela que más publicidad ha tenido, llevando a sus hijos a pasear por un centro comercial, dedicando muchas horas de su tiempo libre a sentarse delante de un aparato que bombardea imágenes y sonidos diciéndole qué saber, qué opinar y qué hacer, ésta persona tiene rota toda su identidad. Y el problema de estas personas sin arraigo es que no se diferencian las unas de las otras, pudiendo llegar a convivir los patos con los cisnes, pues ninguno de los dos vive cerca de un riachuelo sino que están en pequeñas jaulas de granja.

Han muerto los Hombres y han creado esclavos. Viven mecánicamente y repiten los dogmas que les han impuesto una y otra vez, desconociendo incluso qué es un dogma.

La situación en la que nos encontramos parecería de ciencia ficción. Me explico... Imaginad que han cogido a hombres y los han introducido en máquinas que "piensan" y actúan tal y como se las haya programado. En la mayoría de los casos el hombre que allí dentro se encuentra, por su propia comodidad y bienestar, asumirá de buen grado no ser un hombre y seguir el camino en forma de carriles de tren que le han impuesto. Pero, rari nantes in gurgite vasto, algunos entre los miles, intuyen y sienten que algo no es como debería y en consecuencia sienten que viven en un auténtico vacío. Estas personas, atrapadas en las máquinas, que no asumen el rol de esclavo, son las que denominaríamos idealistas, luchadores, activistas, rebeldes, inconformistas…

Pero, ¿qué hacen esas personas en su lucha contra el mundo maquinizado? Muy sencillo, expresar al mayor número de personas posibles lo antinatural de nuestro modo de vida, la deshumanización que nos han impuesto, el cómo habría que actuar, el proceso que siguieron para maquinizarnos, las limitaciones de movimiento que se nos han creado, las limitaciones de pensamientos, definirán incluso cuál es el programa que nos han introducido en nuestras máquinas y serán incluso capaces de señalar a los que nos han eliminado la libertad. Y así, a pasos imposibles, un hombre dentro de una máquina irá explicando a otros hombres recluidos en sus respectivas máquinas cuán injusto es vivir así y hablarán durante horas de cómo deberíamos vivir, incluso según el grado de voluntad que les quede serán capaces de manifestarse en pequeños grupos con el lema de: "Nos han hecho esto. ¡Despertad! Nuestra vida ha de ser diferente, ahora no somos nosotros mismos." Lemas que sin duda son acertados y nobles.

Aunque, y este es el punto esencial, ¿cómo un cuerpo mecanizado va a acariciar a un gato? ¿De qué sirven mil robots diciendo que vivir en un robot es algo indigno? Y como máquinas ¿qué podemos cambiar con nuestras manos de metal, nuestros ojos de plasma, nuestros altavoces, y nuestro pequeño programa instalado? Nada.

Y, si esto es así, ¿qué hacer ante la decadencia? Pues bien, digamos que la solución es interior. Lo externo es consecuencia de lo interno y destruyendo tu propia máquina, o lo que te hicieron creer que eras tú mismo, sólo así podrás ser libre. Muchos son los inconvenientes que incapacitan a la mayoría para esa lucha contra sí mismos. Los sentidos primarios nos dan una percepción de la realidad a través de nuestro contacto con el exterior, pero para el trabajo interiorizado pueden llegar a suponer un obstáculo. Cuando miramos creemos ver en el exterior la realidad, pero no nos planteamos el cómo estamos mirando, siendo un ejemplo el tipo de lentes que estamos utilizando para traducir todo lo que nuestra vista percibe o, indagando un poco más en el asunto, descifrar qué guía a nuestra vista para poder ver. Muchos son los ejemplos que nos demostrarían lo mecanizados y esclavizados que están los hombres en la actualidad.

Vayamos al cómo de la desrobotización. Son varias las partes que se han de ir dando a lo largo de este proceso. El primero y más importante es tomar conciencia de que no somos nosotros mismos, que todo lo que vemos, sentimos, pensamos, elegimos o creamos está guiado por una programación robótica que nos ha impuesto nuestras pautas de conducta y percepción. El segundo, una vez vista nuestra total esclavitud, sería fijarnos, seguir o aprender de aquél que ya ha salido del robot que le limitaba, de aquel que ya es libre. De alguna manera este proceso de desrobotización se asemejaría al juego de la Oca, con todos sus peligros y etapas, siendo un verdadero privilegio del destino cuando en nuestra vida nos encontramos con algún Hombre libre que puede ayudarnos a salir de nuestra máquina. Esta segunda parte podría estar representada por la casilla de la Oca, teniendo como consecuencia: "De Oca a Oca y tiro porque me toca." Ayudando de esta manera a agilizar esa lucha interior y evitando muchos riesgos y peligros (casillas del juego). Hay que saber, y ésta quizás sería una tercera parte, que nosotros no podríamos salir de nuestra máquina solos y que aquel Hombre libre que podrá ayudarnos tampoco salió solo. Para liberar al Hombre que hay dentro de la máquina pre-programada ha de ayudarle alguien que ya sea libre. Y como cuarta y última parte se librará una lucha contra nuestra mente y nuestros sentidos, pues nuestra programación está diseñada para que no podamos abandonarla, rebelándose toda la máquina cuando siguiendo los consejos del Hombre libre empecemos a desvincularnos de ella. Esta lucha contra tus sentidos, tus dogmas, tus sensaciones y tus hábitos puede llegar a ser encarnizada. Y sirve de filtro de selección a través del cual sólo los fuertes llegan a liberarse del yugo de su programación robótica. Son tantos los peligros, y tantas las formas de declararnos la guerra nuestra propia máquina que el juego de la Oca en una de sus últimas casillas, cuando ya se está apunto de conseguir esa libertad, sitúa la casilla de la muerte en la que si caemos tendremos que volver a comenzar.

El resultado de esta conquista, de esta desvinculación con el robot que nos han impuesto, es el Hombre libre. Son muchas las preguntas que nos podríamos hacer sobre el Hombre libre pero será suficiente con mostrar algunos ejemplos. El Hombre libre, ahora sí, verá y vivirá fuera de lo preestablecido, no teniendo por qué comer el primer plato antes que el postre, o no teniendo sentido para él que para caminar haya que utilizar zapatos o quedando muy lejos de él el hecho de aceptar que la realidad es únicamente lo que perciben nuestros sentidos más primarios.

He aquí el papel de los guerreros ante la decadencia, llegar a ser Hombres libres y al serlo ayudar a aquellos que tienen una pequeña rotura en su robot nacida de la voluntad de salir del Hombre que allí dentro se encuentra preso. Y son estos Hombres libres los que están en condiciones de luchar contra la decadencia y en la decadencia. ¿Quién pasará por encima de la decadencia? ¿Quién será un Hombre libre? ¿Quién se situará por encima de su época? ¿Quién creará y mantendrá la fuerza Solar que podrá volver a generar ese orden de belleza y naturalidad que muchos anhelamos? Muy pocos, ¿y esto supone un problema? No. El Héroe dijo:

"Las minorías hacen la Historia del mundo toda vez que ellas encarnan, en su minoría numérica, una mayoría de voluntad y entereza."
R.S.

C.-LOS BANCOS CREAN DINERO COMO DEUDA

Patria Argentina núm 248, Boletín del CCP

El banquero, el amo del universo

El banquero se convirtió así en el amo universal, teniendo el mundo a su merced. Períodos de prosperidad y de depresión se siguieron frente a lo que creía eran ciclos naturales e inevitables.

Mientras tanto, los intelectuales y técnicos trataban desesperadamente de triunfar sobre las fuerzas de la naturaleza y desarrollar los medios de producción. Se inventó la imprenta, la educación se expandió, se desarrollaron mejores ciudades y mejores viviendas.

Las fuentes de alimentos, ropa y comodidades se incrementaron. El hombre superó a las fuerzas de la naturaleza colocándole un arnés al vapor y a la electricidad. La transformación y el desarrollo se sucedieron en todas partes, excepto en el sistema monetario.

Y el banquero se rodeó a sí mismo de misterio, manteniendo viva la confianza que su mundo cautivo tenía en él, siendo aún más audaz para publicitarse en los medios, de quienes también controla sus finanzas, diciendo que son los banqueros quienes han sacado al mundo de la barbarie, que han abierto y civilizado continentes.

También consideraban a los intelectuales y a los asalariados, pero sólo como secundarios en lo concerniente a la marcha del progreso. ¡Para las masas, había miseria y desprecio; para los financieros explotadores, riqueza y honor!.

La proporción de dinero en efectivo versus préstamos en los Bancos Canadienses era de uno a 10 en 1940. Esta relación (10% de reserva de efectivo como requisito) ha cambiado desde entonces. En 1967, el Acta Bancaria de Canadá le permitía a los bancos crear dieciséis veces (en dinero contable) la suma de su reserva de efectivo. A inicios de 1980, el requerimiento mínimo para la reserva en efectivo (notas bancadas y monedas) era del 5%, lo que significaba que el banquero necesitaba únicamente $1,00 de $20,00 para responder a las necesidades de aquellos que querían dinero de bolsillo. El banquero sabía muy bien que si tenía $10.000,00 en efectivo, podría prestar veinte veces dicha suma ($ 200,000.00) en dinero contable.

En la práctica, los bancos podrían prestar aún más que esto, dado que pueden incrementar sus reservas de efectivo a su gusto simplemente comprando billetes bancarios del Banco Central con el dinero contable que crean de la nada. Por ejemplo, se estableció en 1982, ante un comité parlamentario sobre las utilidades bancadas que, en 1981, los bancos canadienses, en su totalidad, efectuaron préstamos que excedieron 32 veces su capital combinado. Algunos bancos, incluso, hicieron préstamos que igualaron 40 veces su capital. Más aún, en 1990 en Estados Unidos, el total de los depósitos de los bancos comerciales fue de alrededor de $ 3.000,00 billones y sus reservas eran de aproximadamente $60 billones. Esto resultó en un porcentaje de depósitos a las reservas bancadas de cerca de 50:1. Los bancos norteamericanos tuvieron el suficiente efectivo para pagar a los depositantes a una tasa de únicamente dos centavos por dólar.

La sub-sección 457 de la versión más reciente del Acta del Banco de Canadá, expedida el 13 de diciembre de 1991, establece en enero de 1994, la reserva primaria, en forma de efectivo, que un banco debe mantener, es nula, cero. Por tanto, los bancos no están limitados por ninguna ley en lo que concierne a la creación de créditos ni de dinero contable. (Y si todo el efectivo fuera eventual mente reemplazado por dinero electrónico, mediante tarjetas de débito o inteligentes ya con el micro-chip, como ha sido planeado por los bancos, tampoco estarían limitados en la práctica para crear dinero, que no sería entonces un pedazo de papel o un cheque, sino simplemente bytes, unidades de información en una computadora.)

El destructor del dinero

Nosotros acabamos de ver, que los bancos crean dinero cuando hacen un préstamo, tal como fue explicado al final de la lección anterior: El banquero fabrica dinero, dinero en libros, cuando él presta las cuentas a quienes solicitan préstamos, ya sean individuos o gobiernos. Cuando yo me vaya del banco existirá en este país una nueva fuente de cheques, una que no existía antes. El monto total de todas las cuentas en el país fue incrementado por $100.000. Con este nuevo dinero, yo puedo pagar a los trabajadores, comprar materiales y maquinaria -en una sola palabra construir mi fábrica nueva-. ¿Entonces, quien crea el dinero? Los banqueros.

El banquero, solamente el banquero, hace esta clase de dinero: escritural o dinero bancario, el dinero que mantiene al negocio en movimiento. Pero él no regala el dinero que él crea. Lo presta. Lo presta por un cierto período de tiempo, después del cual el dinero tiene que ser devuelto al banquero. El banquero debe cobrar su deuda.

El banquero reclama interés sobre el dinero que él creó. En mi caso, el banquero probablemente exigirá $15.000 por concepto de interés, lo más pronto posible. El retendrá del préstamo esa cantidad, y yo dejaré en el banco $85.000 en mi cuenta, luego de haber firmado una promesa de pagar los $ 100.000 en un período de un año.

En la construcción de mi fábrica, yo pagaré a mis hombres, compraré cosas, y de esta manera extenderé mi cuenta bancaria de $85.000 alrededor del país.

Pero, dentro de un año, a través de las ganancias que consiga al vender mis bienes por un precio superior del que me costó a mí, yo deberé incrementar mi cuenta en una cantidad no inferior a$ 100.000.

Al final del año, yo pagaré el préstamo mediante un cheque por $ 100.000 girado sobre mi cuenta. El banquero entonces debitará de mi cuenta los $100.000, por lo tanto retirando de mi cuenta los $ 100.000 que yo giré del país vendiendo mis bienes. El no pondrá este dinero en la cuenta de nadie. Nadie podrá girar cheques sobre estos $ 100.000. Se trata de dinero muerto.

Los préstamos dan nacimiento al dinero. La retribución trae su extinción. El banquero hace que el dinero exista cuando él hace un préstamo. El banquero envía el dinero a la tumba cuando él fue compensado. Por lo tanto, el banquero es también un destructor del dinero.

Como distinguido banquero británico, el Honorable Reginald McKenna, una vez canciller británico de Exchequer (el equivalente al Ministro de Finanzas de Canadá o al Secretario de Estado en los Estados Unidos de Norteamérica) y presidente del Banco Midland, uno de los Cinco Grandes (los cinco bancos más grandes de Inglaterra) dijo: "Cada préstamo, deuda o compra bancaria crea un depósito y cada pago del préstamo, sobregiro o venta bancaria destruye un depósito".

Y el sistema así opera en el sentido de que la retribución debe ser mayor que el préstamo original; las cifras muertas deben exceder a las cifras de nacimiento; la destrucción debe exceder la creación.

Esto parece imposible y colectivamente, es imposible. Si yo tengo éxito, alguien debe ir en bancarrota, debido a que todos juntos no estamos en capacidad de compensar con más dinero del que fue hecho. El banquero no crea nada sino solamente una suma de capital. Nadie crea lo que es necesario para pagar el interés, porque nadie más crea el dinero. Y sin embargo, el banquero exige tanto el capital como el interés. Tal sistema no puede mantenerse sino para un continuo y siempre incrementado flujo de préstamos. Por consiguiente, el sistema de las deudas y el afianzamiento del poder dominante del banco.

La deuda nacional

El gobierno no crea el dinero. Cuando el gobierno ya no puede imponer impuestos ni pedir prestado a los individuos, debido a la escasez de dinero, el gobierno pide préstamos a los bancos.

Esta operación se lleva a cabo exactamente igual que la mía. Como garantía, el gobierno compromete a todo el país. La promesa de pagar es la obligación. El préstamo del dinero es una cuenta hecha por medio de una lapicera y un poco de tinta.

Así, en Octubre de 1939, el gobierno federal con el propósito de cubrir los gastos iniciales de la guerra, solicitó unos ochenta millones a los bancos. Los bancos le prestaron al gobierno una cuenta por ochenta millones sin descontar un centavo a nadie, de esta manera le entregaron al gobierno una base nueva de cheques por la suma de ochenta millones.

Pero, en Octubre de 1941, el gobierno tuvo que retribuir ochenta y tres millones doscientos mil a los bancos, incluyendo tanto el capital como los intereses.

A través de impuestos, el gobierno tuvo que retirar del país tanto dinero como había gastado, ochenta millones. Pero además, tuvo que girar del país unos tres millones adicionales, dinero que no había puesto al servicio del país, que no había sido hecho ni por los banqueros ni por nadie más.

¿Aun reconociendo en el mejor de los casos que el gobierno pueda encontrar el dinero que existe, cómo podría encontrar el dinero que nunca fue creado?

El hecho simplemente es, que el gobierno no lo encuentra. Es simplemente añadido a la deuda nacional. Esto explica porqué la deuda nacional se incrementa en la misma medida en que el desarrollo del país requiere más dinero. Todo dinero nuevo viene a existencia como una deuda, a través del banquero, quien reclama más dinero del que en realidad emitió. ¡Y la población del país se encuentra a sí misma endeudada colectivamente por una producción que, colectivamente, la hizo a sí misma! Es el caso de la producción de la guerra. Es también el caso de la producción en tiempos de paz: carreteras, puentes, trabajos de agua, colegios, escuelas, etc.

El defecto monetario

La situación se reduce a esta cosa inconcebible: todo el dinero en circulación viene solamente de los bancos. Hasta el dinero en metal y papel viene a circulación solamente si ha sido liberado por los bancos.

Ahora los bancos ponen dinero en circulación solamente por medio de préstamos a un cierto interés. Esto significa que todo el dinero en circulación proviene de los bancos y debe algún día regresar a los bancos, incrementado con el interés.

El banco permanece como el dueño del dinero

Nosotros somos los que solicitamos préstamos. Si alguien puede mantener su dinero por un largo período de tiempo, o aún permanentemente, otros sin embargo necesariamente están en incapacidad de cumplir con sus compromisos financieros.

Una multiplicidad de bancarrotas, tanto de individuos como de compañías, hipotecas tras hipotecas, y una deuda pública que siempre va en incremento, son los frutos naturales de tal sistema.

Reclamar interés sobre el dinero a medida que éste se crea es tanto ilegítimo como absurdo, antisocial y contrario a la buena aritmética. El defecto monetario es por consiguiente, tanto un defecto técnico como un defecto social.

A medida que el país se desarrolla tanto en producción así como en población, se necesita más dinero. Pero es imposible obtener dinero nuevo sin la contratación de una deuda que, colectivamente, no puede ser pagada.

De manera que nos quedan las alternativas ya sea de detener el desarrollo o adquirir deudas; de hundirnos en desempleo masivo o en una deuda que no se puede pagar. Y es precisamente este dilema el que está siendo sometido a debates en cada país.

Aristóteles y luego de él Santo Tomás de Aquino, escribieron que el dinero no reproduce más dinero. Pero el banquero crea el dinero únicamente con la condición de que reproducirá más dinero. En vista que ni gobiernos ni individuos crean dinero, nadie crea el dinero para pagar el interés que reclama el banquero. Aún legalizado, el sistema de todo este asunto permanece vicioso e insultante.

Declinación y degradación

Esta manera de hacer el dinero del país, por medio de forzar tanto a los gobiernos como a los individuos a que se encuentren endeudados, establece una dictadura real sobre gobiernos e individuos igualmente.

El gobierno soberano se ha convertido en signatario de las deudas de un grupo pequeño de acaparadores. Un ministro, quien representa a 25 millones de hombres, mujeres y niños, firma deudas impagables. El banquero, quien representa a un círculo que está interesado únicamente en las ganancias y el poder, fabrica el dinero del país.

Sin sangre, los humanos no pueden sobrevivir; así que es justo el comparar al dinero con la sangre económica de la nación. El Papa Pío XI escribió en 1931, en su Carta Encíclica Quadragesimo Anno: "Su poderío llega a hacerse despótico como ningún otro, cuando, dueños absolutos del dinero, gobiernan el crédito y lo distribuyen a su gusto; diríase que administran las sangre de la cual vive toda la economía, y que de tal modo tienen en su mano, por decirlo así, el alma de la vida económica, que nadie podría respirar contra su voluntad.

Esta acumulación de poder y recursos, nota casi característica de la economía contemporánea, es el fruto que naturalmente produjo la libertad ilimitada de los competidores, que sólo dejo supervivientes a los más poderosos, esto es, con frecuencia, a los más violentos en la lucha y a los que menos atienden a su conciencia".

Este es un aspecto aselador de la degeneración del poder del cual el Papa dijo: los gobiernos se han rendido a sus nobles funciones y se han convertido en los sirvientes de intereses privados.

El gobierno, en lugar de guiar al Estado, se ha convertido simplemente en un recaudador de impuestos; y una gran tajada de las rentas públicas por impuestos, la tajada más sagrada, fuera de cualquier discusión, es precisamente para pagar el interés en la deuda nacional.

Más aún, la legislación consiste, sobre todo, en imponer impuestos a la gente y erigir en todos lados, restricciones a la libertad. Estas son leyes para asegurar que los creadores del dinero sean compensados. No existen leyes para prevenir que el ser humano se muera debido a la pobreza extrema.

Con respecto a los individuos, la escasez de dinero desarrolla una mentalidad de lobos. Frente a la abundancia, solamente de aquellos que poseen el muy escaso símbolo de bienes, el dinero, tienen el derecho de girar sobre esa abundancia. Por consiguiente, tienen derecho a la competencia, a la tiranía del "jefe", a la contienda doméstica, etc.

Un pequeño número se aprovecha de todos los demás. La gran masa del pueblo gime, muchos en la más degradante pobreza.

Los enfermos permanecen sin cuidado; los niños son pobres o insuficientemente alimentados; los talentos son subdesarrollados; los jóvenes no pueden encontrar un trabajo ni constituir un hogar; los agricultores pierden sus haciendas; los industriales van a la bancarrota; las familias luchan por salir adelante con dificultad -todo esto sin ninguna otra justificación que la escasez de dinero. La lapicera del banquero impone privaciones a la gente y esclavitud a los gobiernos.

Con todo esto dicho, debemos dar énfasis a un punto llamativo: es la producción la que da valor al dinero. Un montón de dinero sin los productos correspondientes no mantiene a nadie vivo, y es completamente sin valor. Así, es que son los granjeros, los industrialistas, los obreros, los profesionales, la ciudadanía organizada quienes hacen los productos, bienes y servicios. Pero son los banqueros quienes crean el dinero, basados en estos productos. Y los banqueros destinan este dinero, que deduce su valor de los productos, a prestarlo a aquéllos que hacen los productos.

El sistema de dinero-deuda la Isla de los Náufragos

La manera en la cual el dinero es creado por los bancos privados corno una deuda se explica bien en la parábola de Louis Even, La Isla de los Náufragos, en donde el sistema económico es claramente dividido en dos partes: el sistema productor y el sistema financiero (Ver su reproducción en. Boletín CCP Nro 11], Patria Argentina de Octubre de 2005).

Por un lado, cinco náufragos en una isla, cada uno de los cuales produce cosas diferentes necesarias para la vida y por el otro, el banquero que les presta dinero. Para simplificar nuestro ejemplo, digamos que sólo uno de los cinco, a quien llamaremos Pablo, le pide prestado a nombre de la comunidad.

Pablo decide, entonces, pedir prestado al banquero la cantidad suficiente para hacer funcionar la economía de la isla, digamos $ 100 al 6% de interés. A fin de año Pablo tiene que rembolsar el interés, o sea, $ 6 x 100 - 6 - 94, se quedan pues $ 94 circulando en la isla. Pero la deuda de $ 100 permanece. El préstamo de $ 100 se renueva y otros $6.00 tienen que pagarse al término del segundo año. 94 - 6 - 88. Quedan entonces $ 88 en circulación. Si Pablo continúa así, pagando $ 6 anuales de interés, después de 17 años no habrá dinero en la isla. Pero la deuda de $ 100.00 permanecerá y el banquero estará autorizado para embargar todas las propiedades de la isla.

La producción de la isla ha aumentado pero no así el dinero. No son los productos los que el banquero exige sino dinero. Los habitantes de la isla fabricaban productos, no dinero. Sólo el banquero tiene derecho a crear el dinero. Tal parece que Pablo no tomó una decisión adecuada al pagar anualmente el interés.

Regresemos al principio. A finales del primer año, Pablo decide no pagar el interés, sino pedir prestado al banco para este fin aumentando con esto su deuda a $ 106,00. "No hay problema, dice el banquero, eso representa solamente 36 centavos más de interés, es una gota sobre los $ 100.00. A fines del segundo año la deuda entonces será de $ 112,36. Al cabo de cinco años ésta será de $ 133,82 y el interés es de $ 7,57. "No es tan malo, dice Pablo, el interés no aumentó más de $ 1,57 en este tiempo". Pero, ¿cuál será la situación al cabo de 50 años?

Crecimiento de una deuda de $ 100 al 6% de interés

La deuda aumenta relativamente poco en los primeros años, pero después, lo hace muy rápidamente. Cabe notar que la deuda aumenta año con año, pero el dinero prestado (el mismo en circulación) resulta siempre el mismo. En ningún momento la deuda puede pagarse, ni siquiera a fines del primer año. ¡Solo hay $ 100 en circulación y la deuda es de $ 106!. Y a fines del quincuagésimo año, todo el dinero en circulación ($ 100) tampoco es suficiente paira pagar los intereses ($ 104,26). Todo el dinero circulante proviene de un préstamo y tiene que regresarse jal banco aumentado con interés. El banquero crea el dinero y lo presta, pero hace prometer que todo ese dinero le será devuelto además de los intereses, ¡dinero que él no ha creado!. (Recordemos que él sólo crea el dinero del capital). Si nadie crea el dinero para pangarlos intereses, ¿cómo pagar entonces un dinero que no existe? Es entonces que las deudas se acumulan. La deuda pública está hecha de dinero que no existe, que nunca fue puesto en el mundo y que el gobierno se comprometió a rembolsar. Como se ve, resulta una negociación imposible para el deudor pero que los financieros consideran "sacrosanta" y que se obliga a respetar aún a costa de la vida de muchos seres humanos.

Interés compuesto

El aumento repentino de la deuda después de cierto tiempo es el resultado del interés compuesto. A diferencia del interés simple que se paga solamente sobre el capital prestado, el compuesto es el interés pagado a la vez sobre el capital y el interés no pagado, que se adiciona al capital. Por ejemplo, con el interés simple, el préstamo cíe $ 100 al 6% al cabo de cinco años, daría una deuda con un total de $ 130, pero a interés compuesto, la misma deuda al cabo de los mismos cinco años, es la suma de la deuda del año anterior más el interés de dicho importe, o sea, un total de $ 133,82.

Poniendo todos estos resultados en un gráfico, donde la línea horizontal que cruza el mapa está marcada en años, y la línea vertical está marcada en dólares, y conectando todos estos puntos por una línea que rastrea una curva que ilustra el efecto del interés compuesto y el crecimiento de la deuda:

La curva es bastante plana al principio, pero entonces se vuelve inclinada, hacia arriba con el tiempo. Las deudas de todos los países siguen el mismo modelo, y está aumentando de la misma manera. Permítanos estudiar, por ejemplo, la deuda pública de Canadá.

Deuda Pública de Canadá

Cada año, el gobierno canadiense establece un presupuesto en el que prevé los gastos y los ingresos en los que incursionará. Si el gobierno recibe más dinero del que gasta, habrá entonces un excedente, si gasta más de lo que recibe, habrá un déficit.

Tomemos el año fiscal 1985 - 1986 que comienza el 1° de abril y termina el 31 de marzo.

El gobierno federal tiene gastos de $105 mil millones e ingresos de $71,2 mil millones, lo que da un déficit de $ 33,8 mil millones. Ese déficit representa una falta de ingresos por lo que el gobierno tiene que pedir un préstamo para cubrir la diferencia.

La deuda federal es la suma de todos los déficit presupuestarios desde que Canadá existe (Confederación de 1867). Así que el déficit de 1986, $ 33,8 mil millones, se añade a la deuda del año pasado, $ 190,3 mil millones, dando un total de $ 224,1 mil millones en ese año.

A la formación de Canadá en 1867 (unión de las cuatro provincias: Ontario, Quebec, Nuevo Brunswick y Nueva Escocia), la deuda del país era de $ 93 millones.

El primer gran aumento tuvo lugar durante la Primera Guerra Mundial (1914- 1918) en que la deuda pública pasó de $483 millones en 1913 a $ 3 mil millones en 1920. El siguiente aumento ocurrió durante la Segunda Guerra (1939 1945) en que la deuda pasó de $ 4 mil millones en 1942 a $ 13 mil millones en 1947. Esas dos subidas pueden explicarse por el hecho de que el gobierno tuvo que pedir prestadas importantes sumas de dinero para poder participar en ambas guerras.

Pero, ¿cómo se puede explicar el alza fenomenal de los últimos años, en que la deuda casi se multiplicó por diez, pasando de $ 24 mil millones en 1975 a $ 224 mil millones en 1986, cuando Canadá estaba en tiempos de paz y no tuvo que pedir prestado por la guerra?

Es el efecto del interés compuesto, como en el ejemplo de la Isla de los Náufragos. La deuda aumenta lentamente en los primeros años, pero súbitamente en los siguientes.

Y la deuda del Canadá aumentó aún más rápidamente los últimos años, a diferencia del ejemplo de la Isla, en donde el tipo de interés permanecía siempre al 6% mientras que en Canadá, la tasa ha variado pasando del 2% durante la Segunda Guerra Mundial a un 22% en un breve tiempo, para mantenerse ahora alrededor del 10%' (los tipos de interés dados son un promedio anual: así, aunque el tipo de interés haya subido hasta un 22% en 1981. e 1 promedio anual es de 17.72%).

Hay una gran diferencia entre tipos de 6%, 10% o 20%, cuando se habla de interés compuesto.

Así, si usted pide prestado $ 1,00 a interés compuesto, aquí está lo que usted tendrá que pagar al cabo de 100 años:

% Anual Deuda al cabo de 100 años en $
1 2,75
2 19,25
3 340,00
10 13.809,00
12 1.174.405,00
18 15.145.207,00
24 251.799.494,00

Al 50% no habría bastante dinero en el mundo para pagar su préstamo de $ 1,00.

Existe una fórmula para saber en cuánto tiempo un importe se duplica a interés compuesto, es la "regla de 72". Usted divide 72 por el tipo de interés escogido y eso le da el número de años. Por ejemplo, al 10% resulta: 7.2 años para que se duplique el importe (72 dividido 10).

Esto sirve para demostrar que todo tipo de interés exigido sobre dinero creado, incluso el más bajo de 1%, es usura.

En su informe de noviembre de 1993, el Auditor General de Canadá calculó que de los $ 423 mil millones en deuda neta acumulada desde la época de la Confederación en 1992, sólo $37 mil millones fueron a constituir el déficit en gasto del programa. Los restantes $ 386 mil millones cubrieron lo que ha costado pedir prestado esos $37 mil millones. En otras palabras, 91% de la deuda consistía en cargos por interés, mientras el Gobierno sólo gastó $ 37 mil millones (8,75% de la deuda) para bienes y servicios reales.

La deuda pública de los Estados Unidos

La deuda de los Estados Unidos sigue la misma curva que la de Canadá, pero con números diez veces más importantes.

Al igual que en Canadá, las primeras alzas significativas de su deuda ocurrieron durante los períodos de guerra: Guerra Civil Americana (1861 - 1865), Primera y Segunda Guerras Mundiales. De 1975 a 1986, la deuda ha pasado de $ 533 mil millones a $ 2125 mil millones.

En octubre de 2005, la deuda federal alcanzó la marca de $8 trillones ($ 26.672 para cada ciudadano americano), y está continua creciendo ferozmente fuera de control. (Durante el año fiscal 2004, los pagos de interés en la deuda federal americana eran de $ 321 mil millones.) Y ésa es sólo la punta del iceberg: ¡Si hay deudas públicas, hay también deudas privadas! El Gobierno Federal es el prestatario más grande, pero no el único prestatario en el país: hay también individuos y compañías. En los Estados Unidos, en 1992, la deuda pública era de $ 4 trillones, y la deuda total de $ 16 trillones, con un suministro de dinero de sólo $ 950 mil millones. ¡En el 2006, la deuda total (estados, corporaciones, consumidores) es de más de $ 41 trillones!

reservafederal.jpg (155747 bytes)

D.-FINANZA Y BOLSA… un símil

Una vez llegó al pueblo un señor muy bien vestido, se instaló en el único hotel que había, y puso un aviso en la única página del periódico local, que estaba dispuesto a comprar cada mono que le trajeran por $10.

Los campesinos, que sabían que el bosque estaba lleno de monos, salieron corriendo a cazar monos.

El hombre compró, como había prometido en el aviso, los cientos de monos que le trajeron a $10 cada uno sin chistar.

Pero, como ya quedaban muy pocos monos en el bosque, y era difícil cazarlos, los campesinos perdieron interés, entonces el hombre ofreció $20 por cada mono, y los campesinos corrieron otra vez al bosque.

Nuevamente fueron mermando los monos, y el hombre elevó la oferta a $25, y los campesinos volvieron al bosque, cazando los pocos monos que quedaban, hasta que ya era casi imposible encontrar uno.

Llegado a este punto, el hombre ofreció $50 por cada mono, pero, como tenia negocios que atender en la ciudad, dejó a cargo de su ayudante el negocio de la compra de monos.

Una vez que viajó el hombre a la ciudad, su ayudante se dirigió a los campesinos diciéndoles:

- Fíjense en esta jaula llena de miles de monos que mi jefe compró para su colección. Yo les ofrezco venderles a ustedes los monos por $35, y cuando el jefe regrese de la ciudad, se los venden por $50 cada uno.

Los campesinos juntaron todos sus ahorros y compraron los miles de monos que había en la gran jaula, y esperaron el regreso del 'jefe'.

Desde ese día, no volvieron a ver ni al ayudante ni al jefe. Lo único que vieron fue la jaula llena de monos que compraron con sus ahorros de toda la vida.

Ahora ya tienen ustedes una noción bien clara de como funciona el Mercado de Valores y la Bolsa.

F.-LA ENSEÑANZA SECUNDARIA OBLIGATORIA:

LOS MITOS Y LAS REALIDADES

Se elevan voces pidiendo la reforma de la reforma, que no es una «contrarreforma» -valga el juego de palabras- sino el reconocimiento de una evidencia de muchos errores y algún acierto. Me refiero a lo que estudian nuestros españolitos preadolescentes y adolescentes, la ESO, pesadilla de muchos profesionales del aula, fuente de sorpresas y sustos para muchas familias, vía muerta de muchos escolares y dogma de la mayoría de políticos.

Como es sabido, constituye la etapa de 12 a 16 años, que deben cursar obligatoriamente todos los alumnos en los Institutos, compartiendo pizarra, aula y plan de estudios, esto último, claro está, según Autonomías, y que da acceso -si se aprueba- al menguado Bachillerato de dos años o a la Formación Profesional, no menos reformada; y a las tinieblas exteriores en el caso de no aprobarse (un 30%, aproximadamente, del alumnado); estas tinieblas están representadas por un hipotético mercado de trabajo, al que acceden sin titulación alguna, y con el magro consuelo de los Programas de Garantía Social o sucedáneos, que habilitan para un oficio.

Estas líneas pretenden centrarse en esta ESO (¡horror cacofónico!) y, por cortesía hacia el lector profano, huirán de tecnicismos, especialmente de esa selva esotérica de la terminología de la LOGSE, que parece creada para tortura de maestros y licenciados, que creían que, para enseñar, bastaba con dominar una materia, tener vocación y conseguir el aprendizaje de los alumnos, en el supuesto de que sus familias les hubieran enseñado a convivir.

También huiremos de estadísticas y porcentajes, en parte para no asustar al lector, en parte porque, en muchas administraciones educativas autonómicas, se guardan celosamente como secreto del sumario. Quede, pues, este artículo en intento de glosa, a la manera orsiana, en que la anécdota es sacrificada en el ara de la categoría. Advertiremos que la crítica que aquí se formula pertenece al campo de lo políticamente incorrecto, no porque lo sea o deje de serio, sino porque para el político, como se ha dicho, la Reforma es el Catecismo, el Dogma, y su cuestionamiento es, por principio, herético y reaccionario.

Procedamos, con método sencillo, confrontando los mitos y las realidades. A saber:

El mito de la igualdad. Parecer ser el origen de todo el desaguisado. Afirma que todos los niños y niñas son iguales en su capacidad y predisposición para permanecer cuatro de los años más conflictivos de sus vidas compartiendo aulas y conviviendo en progreso constante, con la salvedad reconocida que pueden tener "ritmos de aprendizaje» distintos: más "lento" o más "rápido". Pero nada más.

El mito de la integración. Viene del anterior. No puede haber centros especiales ni aulas especiales, porque eso sería "discriminar"; juntos y revueltos, pues, el que quiere y el que no quiere estudiar, el "revienta clases» y el interesado, el listo y el menos listo, el que presenta alguna disminución psíquica y el superdotado, el que no tiene hábitos de higiene o de convivencia y el que ha tenido una familia responsable.

El mito de la comprensividad. Deriva de los anteriores. La enseñanza debe estar concebida de forma que abarque a todas las características y "ritmos" mencionados; todos y cada uno de los problemas caracteriales; todos y cada uno de los antecedentes familiares; todos y cada uno de las procedencias culturales y lingüísticas (el niño inmigrante se escolariza en función de su edad, no de su conocimiento de la lengua de enseñanza, por ejemplo).

El mito de la atención a la diversidad. Fórmula mágica, bálsamo de Fierabrás, panacea de los educadores, que tendrán a los treinta o más escolares "diversos» en el aula, en las mismas horas, y así podrá "diversificar» su atención a todos ellos. Claro que habrá que entender, no sólo de su materia y su didáctica, sino de Psicología profunda, de Criminología, de Derecho Administrativo y Penal, amén de ser curandero, sanador y taumaturgo.

El mito de "todo el mundo es bueno". La oreja de Rousseau asoma en todo el proceso. El niño es bueno y es la sociedad quien lo pervierte. La escuela es el lugar idóneo para conseguir la atmósfera idílica de afanes comunes en la "diversidad".

El mito de la motivación. Cuando falla estrepitosamente alguno de los anteriores mitos, ya se ha encontrado a priori la causa: los alumnos no estaban motivados porque el profesor no ha sabido hacerlo; los métodos no han sido los adecuados, los contenidos no estaban al acceso del alumno y se apartaban de su "campo de intereses».

El mito de la pedagogía de despacho. No hace falta conocer y tratar a ningún niño para ser buen educador. Para algo están los manuales, los experimentos y, especialmente, los viajes a otros países -cuando más lejanos mejor- que nos ilustran acerca de un sistema educativo a copiar. (En todo caso, los hijos de estos "pedagogos de despacho" irán siempre a la Escuela Privada, y aún a la Religiosa, si son ateos confesos, que es la que no suele hacer caso estricto de las tendencias pedagógicas "a la page").

El mito de la colaboración familia-escuela. Según esto, la sociedad y, en especial, las familias, está anhelante por colaborar con la Escuela. Las vías institucionales están abiertas y son claras y efectivas: desde la participación democrática en los Consejos Escolares hasta la franca colaboración con el Tutor y el Profesor, al que se presta apoyo sin discusión y no se critica (ni agrede) en ningún caso.

El mito de las palabras mágicas. Todo el lenguaje esotérico de la Reforma (del que se ha hecho gracia al lector, como se ha advertido) sustituye a viejos tópicos considerados inútiles: voluntad, esfuerzo, superación, disciplina, estudio, etc. Algo así como el «supercalifragilísticoespialidoso» de Mary Poppins...

Pero luego llegan las realidades, que golpean bruscamente en la boca del estómago a políticos y «pedagogos a la violeta»...

La realidad de la escuela-aparcamiento. Algunas familias sólo aspiran a saber dónde están sus hijos en horario escolar; no les importan sus avances, ni sus comportamientos, ni sus aprendizajes; exclusivamente se aferran a que estén vigilados por el profesor-policía, no docente, y a que exista una legislación que impide su expulsión.

La realidad de la escuela-cárcel. Resulta que hay alumnos a los que su permanencia en un Centro Educativo, de 12 a 16 años, representa algo así como una cadena perpetua. Saben que «promocionarán» (atención al eufemismo) automáticamente, sin aprobar, y que, por muchas perrerías que cometan, no serán devueltos a sus casas ni, mucho menos, a las calles. La única solución es el absentismo escolar continuado o alterno.

La realidad del profesor-ser humano. Que no puede actuar, a la vez, de «Sheriff», Juez, Abogado, Curandero... y de profesor. Le quedan las alternativas de a) seguir los cauces legales, con lo que llegará fácilmente al cielo, porque habrá tenido su purgatorio en la tierra; b) callarse y transigir ante todo tipo de desaguisados, y c) engrosar el número de las bajas por estrés, que lleva camino de convertirse en la enfermedad laboral por excelencia del profesorado.

La realidad de la conflictividad. Con abundancia de desplantes, faltas de respeto a la dignidad del profesor, de los compañeros, del personal no docente, destrozos, agresiones. Exaltación de los derechos del alumno, silenciamiento de sus deberes, como constante de las autoridades de las administraciones; desespero de equipos directivos y profesorado.

La realidad de la abulia. O negación de la voluntad. Ya la sociedad nos proporciona la comodidad y nos aleja del esfuerzo. Prima lo espontáneo y se proscribe lo difícil. La escuela de esa sociedad no puede exigir lo contrario de lo que se predica a través de los mass media.

La realidad del fracaso escolar. El alumnado sufre, paradójicamente, una mayor «segregación» que antes; con la diferencia de que el ejemplo es el negativo y hace su efecto: ¿para qué esforzarme si vaya obtener lo mismo? El clima escolar llega a hacer imposible que el alumno que desea superarse o estudiar a fondo lo consiga. Aumenta el número de los condenados a aquellas «tinieblas exteriores» de que se hablaba.

Aunque la solución es rebajar el nivel, de forma que se 'aprueba' incluso al que no sabe casi nada…

La realidad del prejuicio a los alumnos y del engaño a las familias. Que ven así como sus hijos viven en el caldo de cultivo de las peores situaciones sociales, eso sí aderezadas con toda la palabrería de la «integración», la «igualdad», la «promoción», etc.

La realidad de la degradación de la Enseñanza Pública. Que queda como «complemento» de lugares o zonas sociales donde no se establece la Privada, hacia la que huyen quienes tienen posibilidades económicas, ya que esta Escuela dispone de mejores estrategias y menor control para poder sortear la legalidad asfixiante.

Pero para evitar que las escuelas privadas puedan hacer las cosas bien, está el chantaje del dinero de la 'Enseñanza Concertada' que solo se da si la Escuela intenta hacerlo tan mal como la pública.

Excede a estas líneas la búsqueda de las causas y de las alternativas (la «reforma de la reforma»). Apuntemos, entre las primeras, la ideologización de la enseñanza (por la cual, en lugar de tener esta objetivos educativos provenientes de unos valores, se somete de antemano a los criterios ideológicos, de naturaleza política, y más tarde se observan los resultados), su politización (consecuencia de la anterior, por la que la administración educativa y los profesionales quedan sometidos a los ucases de los políticos) y la demagogia (que trata de convencer a la sociedad de las bondades implantadas, aunque todo apunte a lo contrario).

Propongamos, entre las segundas, la profesionalización (que puede resumirse en aquel «zapatero a tus zapatos») y el realismo (para el que basta observar el presente angustioso de profesores, estudiantes -en el sentido estricto y exacto del término- y familias responsables). Y, especialmente, la humildad del establishment para reconocer los errores. Y la máxima, también orsiana, de que «los experimentos deben hacerse con gaseosa, no con champán caro»: nunca más experimentos con seres humanos, máxime si son niños y adolescentes.

LOS ALTERNATIVOS DE RISA

Una de las cosas que más gracias hace es ver como los alternativos que critican esta enseñanza a menudo luego dan como solución precisamente aumentar, insistir, en los errores que han llevado al desastre.

Veamos por ejemplo una revista tan radical y anti sistema como 'Autogestión', en un texto llamado 'Niños sin límites', denuncia este estado caótico de la educación… pero luego al dar soluciones dice:

"recuperar palabras como respeto, responsabilidad, esfuerzo, diálogo, entrega, generosidad…" "Dedicar tiempo a hablar sobre estos conceptos con nuestro hijos.."

Como veis las palabras castigo, corrección, deberes, clases especiales para conflictivos, suspensos efectivos, repetición si no se logran resultados, … NO, todo lo que sea tomar medidas de verdad es 'fascista', hay que HABLAR, DIALOGO… darles bellas palabras que los niños 'rousonianos' entenderán y seguirán dócilmente si se les explican bien… utopía base de los errores actuales.

G.-EDUCACION MODERNA

Escenario: Manolo tiene pensado ir al bosque después de clase, según entra al colegio le enseña una navaja a Pancho con la que pretende hacer un tirachinas.

Año 1987: El subdirector lo ve y le pregunta donde las venden, y le enseña la suya, que es antigua, pero más buena.
Año 2007: La escuela se cierra, llaman a la guardia civil y llevan a Manolo al reformatorio. Antena 3 y Tele cinco presentan los informativos de las 15:00 desde la puerta del colegio.

Escenario: Fran y Marcos se reparten unos puñetazos después de clase.

Año 1987: Los compañeros los animan, Marcos gana. Se dan las manos y terminan siendo colegas en los billares.
Año 2007: La escuela se cierra, Tele cinco proclama el mes anti-violencia escolar, el periódico 20 minutos titula a cinco columnas el asunto y Antena 3 aposta de nuevo a Matías Prats en pleno temporal frente a la puerta del colegio para presentar el telediario.

Escenario: Jaime no para quieto en clase. Interrumpe y molesta a los compañeros.

Año 1987: Mandan a Jaime a ver al director y éste le echa una buena bronca. Vuelve a clase, se sienta en silencio y no vuelve a interrumpir más.
Año 2007: Se le administran a Jaime grandes dosis de Ritalin. Se transforma en un Zombi. La escuela recibe una subvención por tener un discapacitado.

Escenario: Luis rompe el cristal de un coche en el barrio; su padre le pega un buen par de tortazos.

Año 1987: Luis tiene más cuidado la próxima vez, crece normalmente, va a la universidad y se convierte en un hombre negocios con éxito.
Año 2007: Arrestan al padre de Luis por maltrato a menores. Sin la figura paterna, Luis se une a una banda. Los psicólogos convencen a su hermana de que el padre abusaba de ella y lo meten en la cárcel.

La madre de Luis se enrolla con el psicólogo. Mercedes Mila abre la final de Gran Hermano con un discurso relativo a la noticia.

Escenario: Juan se cae mientras echaba una carrera y se araña en la rodilla. Su profesora, María , se lo encuentra llorando al borde del camino. María lo abraza para confortarlo.

Año 1987: Al poco rato, Juan se siente mejor y sigue jugando.
Año 2007: María es acusada de perversión de menores y se va al paro. Se enfrenta a tres años de cárcel. Juan se pasa cinco años de terapia en terapia. Sus padres demandan al colegio por negligencia y a la profesora por trauma emocional, ganando ambos juicios. María, en paro y endeudada, se suicida tirándose de un edificio. Cuando aterriza, lo hace encima de un coche y también rompe una maceta. El dueño del coche y el dueño de la planta demandan a los herederos de María por destrucción de la propiedad. Ganan.

Tele cinco y Antena 3 producen juntos la película y definitivamente el plató de los informativos ya queda emplazado en medio de la calle.

Escenario: Se pelean un niño blanco y un niño negro por llamarle chocolate.

Año 1987: Se dan de tortas se levantan y cada uno a su casa. Mañana son amigos
Año 2007: Tele5 envía a sus mejores corresponsales. Antena 3 prepara un reportaje de esos de a fondo donde un gran equipo de periodistas pasan un día en un colegio con niños. Se emiten programas documentales sobre pandilleros y odio racial, las pseudo juventudes hitlerianas fingen revolucionarse al respecto y el Gobierno instaura nuevas leyes y le pone un piso a la familia del negrito.

Escenario: Disciplina escolar:

Año 1987: Hacías una putada en clase. El profesor te metía dos buenas hostias bien merecidas. Al llegara a casa tu padre te arreaba otras dos.
Año 2007: Haces una putada. El profesor te pide disculpas. Tu padre te pide disculpas y te compra una moto.

Escenario: llega el 28 de octubre.

Año 1987: Llega el día del cambio de horario de verano al horario de invierno. No pasa nada.
Año 2007: Llega el día del cambio de horario de verano al horario de invierno. La gente sufre trastornos del sueño, depresión y amenorrea.

Escenario: El fin de las vacaciones.

Año 1987: Después de chuparse una caravana del copon con toda la familia metida en un seiscientos tras 15 días de vacaciones en la costa, se terminan las vacaciones. Al día siguiente se trabaja y no pasa nada.
Año 2007: Después de volver de Cancún, en un viaje todo pagado. Se terminan las vacaciones y la gente sufre trastornos del sueño, depresión y seborrea

H.-EL DESPILFARRO DE LAS ADMINISTRACIONES

Por Luis Mª Ansón

Despilfarro y… enchufismo, robo y estafa…. Llamemos a las cosas por su nombre….

Seguro que ambos estaréis encantados de vuestro éxito, flotando entre las nubes de los mítines entusiastas, radiantes rediles de ovejas amaestradas, mientras os acosa la caravana de reporteros y cámaras pendientes de vuestros gestos y ademanes, para esponjarse después la nación entera en los debates de la televisión. Seguro que ni por un momento os habéis preguntado, en medio de la parafernalia que nubla vuestro entendimiento, por qué los partidos políticos ocupan el último lugar de credibilidad en la opinión pública, por qué la juventud se muestra cada vez más lejos de la clase política.

En 1976, señores presidentes del Gobierno y del Partido Popular, había en España, números redondos, 600.000 funcionarios entre las tres Administraciones. Hoy esa cifra se ha multiplicado por cinco. Se eleva a los 3.000.000. En treinta años, los partidos políticos habéis colocado en las Administraciones públicas a 2.400.000 enchufados, amiguetes, parientes y simpatizantes, aparte alguna gente seria, pagados todos ellos con los impuestos casi confiscatorios con que sangráis al ciudadano medio que trabaja y produce. Además de los sueldos, de la seguridad social, de las prestaciones y jubilaciones, pagamos también entre todos las oficinas donde laboran los paniaguados, la calefacción, el aire acondicionado, la luz, el teléfono, la limpieza, el mantenimiento, las dietas, los gastos generales... ¿Y todo ello para recibir un servicio público mejor? Por el contrario, los funcionarios innecesarios, con el fin de justificar sus puestos de trabajo, se inventan una burocracia que es cada vez más asfixiante y opresiva y que lo paraliza todo.

¿Seríais capaces, queridos José Luis y Mariano, de informar a la opinión pública lo que nos cuesta el despilfarro de esos 2.400.000 funcionarios innecesarios que habéis instalado durante los últimos treinta años en las Administraciones públicas? ¿Os atreveréis algún día a dar la cifra de metros cuadrados que en propiedad o alquiler ocupan esas Administraciones? En Madrid, un número abrumador de edificios singulares o de calidad son ya públicos. Hasta las sedes de algunos bancos han sido adquiridas con el dinero del presupuesto, mientras el Congreso de los Diputados se va extendiendo como una mancha de aceite a su entorno. Todos esos edificios y el lujo que en ocasiones en ellos se derrocha, está pagado con los impuestos del ciudadano, que apenas puede mantener su piso de unas decenas de metros cuadrados.

Recuerdo que en una visita a Brasil en los tiempos en que presidía yo la agencia Efe me invitó a almorzar el ministro titular de un ministerio creado para reducir la burocracia galopante. El exceso de funcionarios se comía materialmente al gran país iberoamericano. Y bien. El Gobierno, las Autonomías, los Ayuntamientos, le cuestan al ciudadano español un ojo de la cara y el iris del otro. Cada presidente autonómico se ha organizado un protocolo superior al del Rey, dispone de más secretarias, secretarios, asesores, consejeros, ayudantes, automóviles y gastos de representación que el Monarca; habita en ocasiones palacios más suntuosos que el chalé de la Zarzuela. Y gastan, gastan como fieras. Todo es poco para colocar a sobrinos y amiguetes, para viajes de Estado, para despachos suntuosos, para fiestas y recepciones, para emisoras de televisión abrumadoramente deficitarias, para servicios de escoltas y seguridad, para banquetes y regalos oficiales, para publicaciones innecesarias y exposiciones sin sentido. El despilfarro llega en ocasiones a cotas difíciles de calibrar. La deuda, además, excede en Cataluña los 10.000 millones de euros; en Andalucía, los 7.500; en Madrid, los 7.000; en Valencia, los 7.000; en Galicia, los 3.000...

Las burocracias central, autonómica y municipal no tienden a amortizar puestos de trabajo sino a duplicarlos o triplicarlos. Andalucía tiene ya, números redondos, 200.000 empleados públicos, más que la suma de las comunidades madrileña, catalana y vasca, cuando los andaluces que viven en esa región son poco más de siete millones y los habitantes de Madrid, Cataluña y País Vasco se acercan a los 14 millones.

Con los impuestos de los ciudadanos se paga en Escaña a más de 2 millones de funcionarios innecesarios que, como decía antes, no mejoran las Administraciones sino que, por el contrario, las emperezan. Para justificar tanto puesto de trabajo inútil se inventan mil escollos burocráticos y un millón de pejigueras y engorros, que termina padeciendo el españolito medio, el cual, en definitiva, paga no para que le ayuden sino para que le fastidien y enlerden. El contribuyente, además de cornudo, apaleado y encima con airosas pintas.

Hay no pocos políticos en España que están bien preparados, que son capaces y admirables. Pero la inmensa mayoría es de una mediocridad enervante. En la vida común de competencia no tendrían dónde caerse muertos. Se dedican a la política porque no sirven para otra cosa, porque no serían capaces de ganar una oposición, de competir en un puesto de trabajo, de poner en marcha una empresa, de sacar a sus familias adelante. El ciudadano medio considera a la clase política española deleznable. Exagera porque, insisto, no son pocos los políticos que merecen respeto y admiración. Pero, ciertamente, la indocumentación, la idiocia, la simpleza, la estulticia, la falta de preparación o la torpeza de muchos dirigentes emanados de los partidos y encumbrados a veces en puestos de responsabilidad, producen escalofríos. Yo he tratado a algunos ministros y ministras a las que no hubiera aceptado ni como auxiliares de redacción en los periódicos o emisoras que he dirigido.

Decían que la campaña electoral le costaría a cada uno de vuestros partidos alrededor de los 20 millones de euros. ¿De dónde sale ese dinero? ¿De los afiliados del PSOE y el PP? No. Sale también del bolsillo del ciudadano medio al que asáis a impuestos. Vuestros partidos políticos viven sustancialmente pagados por el Estado. A la Iglesia católica se le ha retirado la asignación que percibía, reduciéndola a lo que los ciudadanos señalen en la casilla correspondiente. ¿Por qué no hacéis lo mismo con los partidos y los sindicatos? Que sean los ciudadanos los que, como se hace con la Iglesia, marquen en su declaración de la renta el partido al que deseen se dedique un 0,7 por ciento. Y lo que tendría más lógica: ¿por qué los partidos políticos y los sindicatos no se limitan a gastar lo que perciben de las cuotas de sus afiliados?.

Señor presidente del Gobierno, señor presidente del Partido Popular, si no detenéis el despilfarro del dinero público, la ciudadanía se sentirá cada vez más lejos de la clase política que la esquilma.

¿O es que esa vergonzosa subasta de promesas económicas a la que os habéis entregado durante la campaña electoral se va a pagar con los recursos propios de vuestros partidos o, seremos otra vez todos los ciudadanos los que sufriremos nuevas subidas de impuestos para atender vuestros compromisos?.

En 1976, en fin, el presupuesto general del Estado ascendió, números redondos, a 6.000 millones de euros, no llegó al billón de pesetas. En 2008, el presupuesto consolidado de gastos asciende a 350.000 millones de euros (349.215,24 para ser exactos), es decir casi 60 veces más que en 1976. Aunque en pesetas o euros constantes los porcentajes se reducirían, las cifras, señores presidentes del Gobierno y del Partido Popular, son, en todo caso, de escándalo.

Los grandes partidos nacionales, en fin, tienen la obligación de enfrentarse con la multiplicación del empleo y del gasto público y racionalizarlos, además de frenar la voracidad insaciable de Autonomías y Ayuntamientos, a los que es necesario poner coto y, en algunos aspectos, dar marcha atrás. Menos Estado y más sociedad, ahí reside una de las claves para la prosperidad nacional. Los españoles no pueden seguir trabajando para que, con sus impuestos, la clase política se dedique a la vida suntuosa y al despilfarro.

Publicado en 'Autogestión' num 74

I.-EUTANASIA, SUICIDIO, PENA DE MUERTE, LEGITIMA DEFENSA Y ABORTO: UNA VISION CATOLICA POR UN NACIONALSOCIALISTA

Basado en el trabajo de Vicent Reynouard en Sans Conditions num 37 (VISION HISTORIQUE OBJETIVE (vho), B P 256, B 1050 Bruselas 5, Bélgica.

V. Reynouard es un nacionalsocialista declarado, sin tapujos ni ocultaciones, que lleva una lucha heroica y llena de sacrificios, no hay pues nadie que pueda dudar de su NS ni de su entrega y fidelidad a la lucha. Además es un católico practicante y declarado. Dado que no es un caso único, puesto que ha habido muchísimos católicos nacionalsocialistas, entre ellos Leon Degrelle y el fundador de CEDADE, creo que es interesante exponer la posición de Reynouard en estos temas tan conflictivos.

Tengo que indicar que no soy católico y que disiento en algunos temas con estas posiciones, pero en general las veo perfectamente compatibles con el Nacionalsocialismo, que no es una línea estrecha sino un camino amplio de posibilidades ideológicas concretas dentro de unos Valores comunes inmutables. Nada más alejado del NS que esas purgas comunistas por la 'ortodoxia', en el NS la ortodoxia está solo en la CONDUCTA real, la disciplina en lo político y la ética en lo personal, no en como se justifica doctrinalmente cada cosa.

Esta explicación es corta, resumida, pues se trata de exponer las bases esenciales de cada tema, en la revista citada hay más ejemplos y más comentarios sobre cada punto.


EUTANASIA

Cuando la vida se considera como un elemento puramente natural, propio de la Naturaleza, como entendemos los paganos, la muerte es un elemento de la vida absolutamente natural, y por tanto vida o muerte son una misma vía de naturalidad. De forma que la muerte cuando se ha dejado de poder 'ser humano' en un sentido global (sea por pérdida de la mente o por daños físicos gravísimos e irrecuperables) la muerte no es más que un final lógico y posible de aplicar. Hay un problema de práctica, de evitar convertir la Eutanasia en un Ministerio de Muertes, pero bajo condiciones de control adecuadas es posible este tema. De todas formas es algo poco deseable, nada agradable y sin duda solo para casos extremos gravísimos.

Para un católico la vida pertenece a Dios, no es una propiedad personal, es algo 'prestado' por Dios para poder desarrollar nuestra libertad en el Bien o no hacerlo. La vida cristiana se inscribe en un plan superior de vida espiritual que continua tras la muerte, y por tanto no pertenece al individuo acabar con ella.

Por tanto la eutanasia activa es algo que va contra el plan divino.

Pero el catolicismo ofrece soluciones bastante aceptables en el mundo actual a una buena mayoría de casos en los que realmente la eutanasia se presenta como 'deseable'.

Nada obliga a aceptar medios médicos excepcionales o complejos para alargar la vida, solo es obligado utilizar medios naturales, como la limpieza de heridas, reposo, etc… unos medios técnicos solo es obligado utilizarlos cuando hay una esperanza de solución aceptable y cuando la vida es necesaria para ayudar a la familia o la comunidad (por amor a ellos en ese caso).

Por tanto puede cortarse el uso de aparatos que mantienen artificialmente la vida, o negarse a operaciones para alargarla un tiempo, o utilizar sistemas médicos cuando la calidad de vida esperada no se considera aceptable.

Hay además la posibilidad de utilizar los medios contra el dolor en las dosis que sean necesarias, incluso si hay cierto peligro de muerte por ellas, mientras no sea un suicidio declarado. Para un cristiano el dolor enviado por Dios que no pueda ser solucionado por estos medios es una 'cruz que llevar con Cristo', pero ese caso en la medicina moderna es muy raro gracias a los adelantos en la lucha contra el dolor. Incluso se podría inducir un coma en casos de dolor resistente a la medicina.

Quedan sin duda problemas sin solución, como las graves deficiencias mentales irrecuperables en las cuales no hay 'peligro de muerte física' pero ha muerto 'el ser humano' en sí'. Es el único tema que queda sin resolver por la posición católica, que no permite en ese caso la eutanasia y deja en manos 'de Dios' el fin físico.

Sin compartir este tema, en la práctica, en una aplicación real y comunitaria, creo que la solución que plantea el catolicismo es mejor y es la que debería aplicarse, aunque en la teoría no concuerde con ella. La razón es que abrir la caja de Pandora de la Eutanasia activa directa, con ser una solución aceptable para el paganismo, es realmente un camino hacia una aplicación deleznable, desagradable y sobretodo muy poco orientada a valorar positivamente la vida humana doliente y la vejez. Muchos familiares estarían soñando con aplicar la eutanasia a sus ancianos molestos y en estado enfermo o deficiente mental. El Estado Nacionalsocialista debe inculcar el amor a los ancianos y a la comunidad doliente, su apoyo, inculcar que es un deber, pero además un Honor ayudar a nuestros familiares enfermos en sus últimos tiempos. La eutanasia puede ser aceptable pero en manos de masas y funcionarios, de egoísmos y deseos, es una auténtica porquería.

EL SUICIDIO

Dada la visión católica sobre la vida el suicidio es evidentemente condenable. Pero no así cuando se trata de lo que se llama 'suicidio heroico'.

Pongamos un ejemplo: un bombero entra en el fuego a salvar a alguien aun a sabiendas de que posiblemente perezca, un hombre se echa al vacío desde un piso alto cuando las llamas de su piso le alcanzan, un mensajero militar con el secreto de un inminente ataque se suicida cuando va a caer en manos del enemigo para no delatar el plan bajo tortura, Hitler se suicida cuando el enemigo puede utilizarlo para desacreditar el NS y su lucha con vejaciones y declaraciones bajo tortura.

Las condiciones que hay para el suicidio heroico aceptado por el catolicismo son:

1- La acción que se debe hacer tiene que ser buena moralmente, o al menos no es mala. Por ejemplo, no se puede robar a un rico para darlo a un pobre, no se puede uno suicidar con una granada que mate a otros, no se puede hacer un suicidio terrorista contra otros…
2- El motivo debe ser muy grave y positivo para equilibrar el efecto no deseable de la muerte. No es lícito arriesgarse a la muerte por fama, dinero, honores, vanidad, amores frustrados, evitar disgustos, etc…
3- La voluntad del acto debe ser el objetivo bueno, la muerte debe aceptarse, pero no desearse como tal. El soldado, bombero o héroe que se arriesga a una acción casi suicida por algo positivo, no busca la muerte, pero la acepta si llega.
4- El efecto bueno no debe ser consecuencia del efecto malo (matarse), o sea el efecto morir debe ser accidental, no el central del acto.

Por ejemplo, el que salta de un incendio no busca principalmente la muerte en sí, sino evitar el fuego. Hitler no desea la muerte en si, sino que la acepta para evitar el uso de su persona por el enemigo.

En cambio si se busca la muerte por un disgusto que te quita las ganas de vivir, el objetivo es morir en si mismo.

Realmente un pagano no diría algo distinto sobre el tema. El suicidio por cobardía o egoísmo es también algo rechazable por un pagano.

ABORTO

El aborto es siempre matar a un inocente, y por tanto ilegítimo. No hay un 'bien común' que salvar, al contrario. Y el 'derecho' de la mujer a la vida de otro ser es completamente criminal. Es falso cuando se dice que la mujer tiene derecho a su cuerpo… primero porque ni siquiera es así en el derecho asqueroso democrático (la castración, mutilación o ablación es ilegal incluso con el propio cuerpo por la mujer… mientras que se reclama poder 'mutilar' la vida del feto, aun si no se le considera vida de otro), pero es que además el feto tiene vida propia, es 'otro', y por tanto ni siquiera aceptando una posición no cristiana el aborto es legítimo, y más cuando se efectúa por motivos egoístas en un 99% de los casos.

Hay el caso de peligro grave de muerte de la madre. En ese caso hablamos de un conflicto de vidas, y hay la posibilidad de elegir al por nacer tanto como a la madre. Es una decisión de la madre y del padre, puesto que no hay en ese caso eutanasia sino dos vidas bajo decisión.

En cambio en el caso de violación, el ser por nacer no tiene culpa de la violación, no puede pagar por ella. La entrega a adopción es perfectamente permitida, pero no el aborto.

La posición cristiana no tiene más que decir.

El aborto eugenésico, donde el tema difiere del paganismo, debe ser entendido como un caso más de eutanasia. Para el paganismo esto sería aceptable cuando el feto tuviera tales deformaciones que su vida no fuera en sí 'humana' (como en el caso de la eutanasia en general).

Una vez más este tema debe ser recluido en los casos más extremos, y evitar su ampliación allí donde el egoísmo prima sobre el amor al nuevo ser… en el paganismo el aborto eutanásico es un acto de amor al ser por nacer, para evitarle una no-vida humana, solo aplicable pues a casos muy graves de deficiencias extremas, que son muy raros.

El aborto actual es el más gigantesco genocidio realizado por egoístas contra seres indefensos, promocionado por el sistema materialista actual.

LA LEGITIMA DEFENSA

Si hemos hablado de que la vida es de Dios para un católico, el tema de una defensa legítima que llegue a la muerte del contrario debe ser entendida en sus límites.

El instinto de conservación es un don de Dios y por tanto legítimo en su defensa.

La muerte del agresor no debe ser deseada como tal, sino solo en tanto se evita la agresión injusta. No es lícito matar al agresor una vez terminado el peligro grave que justifica la defensa hasta ese extremo, sino solo durante éste.

Por supuesto la agresión debe ser injusta, una pelea por motivos fútiles o no absolutamente justos, no permite moralmente una defensa (no legítima en este caso) que lleve hasta la muerte del agresor, pues esa pelea moralmente debería haberse evitado.

Esta posición es justa y correcta, pero tiene un problema en la sociedad actual: dada la in-justicia reinante y la falta de un castigo adecuado a las agresiones recibidas, un pagano podría aceptar una respuesta a la agresión proporcional a ella e independiente del mero hecho de haber ya dominado al agresor. O sea, si alguien mata a tu hijo y logras dominarlo no sería injusto para un pagano matar al agresor sin esperar el juicio de una sociedad decadente y permisiva como la actual, que llevará a que veas en pocos años al asesino de tu hijo paseando por delante de tu acera.

Para un cristiano esto es más grave pues implica el problema de la 'pena de muerte' y su aplicación, como ya veremos.

PENA DE MUERTE

Este es un tema sumamente conflictivo para el catolicismo, que permite la pena de muerte solo bajo ciertas condiciones limitativas.

Para un católico la vida es de Dios y por tanto la eliminación de una vida por motivos humanamente justificables es un problema grave de contradicción.

A veces se induce a pensar que la pena de prisión perpetua es aun más cruel y es mejor pues la pena de muerte. Seguramente es cierto pero eso no la justifica, un mal menor no es un bien.

La desgraciada in-justicia democrática que hace que el condenado a cadena perpetua salga en libertad a los 20 o 30 años como mucho, y a menudo antes, solo hace que inducir a destruir este sistema injusto y degradado, pero no legitima la pena de muerte como 'alternativa a la mala justicia'. Es como si para evitar que un ladrón de coches salga a la calle al día siguiente en el sistema actual, se le pudiera cortar las dos manos.

Así pues el católico acepta en casos extremos la pena de muerte por motivos únicamente de bien común:

1- El Estado o la comunidad social es en el catolicismo algo más que un 'contrato civil', es un 'orden' de la divinidad. Cristo pide obedecer a la autoridad LEGITIMA. Por tanto ésta autoridad puede tomar medidas para defender el BIEN COMUN. Si esta defensa exige la pena de muerte es el tema que debe debatirse.

Un policía puede disparar contra un delincuente grave que trata de evadirse, para evitar nuevos crímenes y la inducción a la fuga.

En una guerra el traidor o espía es fusilado no tanto, o no solo, porque su acto sea moralmente deleznable sino porque la traición o el acto de sabotaje sería promocionado de no castigarlo así, dado que una prisión no tiene sentido, el acto de traición favorece el triunfo del enemigo, que en caso de ganar liberaría al traidor de la prisión. Por tanto el Estado legítimo debe castigar el tema de forma que no promocione la traición o sabotaje contra el bien común.

2- Cuando esta medida puede ser ejemplar y evitar que otros pequen y cometan crímenes. Hay pues un efecto de 'salvación' de otros criminales.

3- La víctima o sus familiares han de renunciar a la venganza contra el criminal, efectuada por motivos de egoísmo particular, pero renuncian porque dejan en la comunidad el castigo y la ejemplaridad. Los afectados pueden ser parciales y además injustos, o aplicar desmedidamente el castigo. Por eso se les prohíbe tomarse la justicia por su mano. Pero eso solo es aceptable si la Comunidad como Orden Divino es capaz luego de juzgar sabiamente el tema y aplicar las medidas razonables según la gravedad del hecho, y hay hechos que exigen una reparación en la muerte del criminal.

La existencia de errores judiciales no es razón para evitar la pena de muerte, pues sería también aplicable a la prisión. Tras 20 años de prisión un error es también irrecuperable para el condenado. La responsabilidad de los errores se debe aplicar al juez culpable o a quien oculto pruebas, pero no al principio de Justicia en general.

Curiosamente Reynouard, y le apoyo, indica que pese a ser legítima la pena de muerte en estas condiciones, él se opone EN ESTE SISTEMA ACTUAL a la existencia de la pena de muerte. El sistema actual no juzga por honor y ética, no tiene Principios éticos. La ley actual se basa en una legislación por 'mayoría de voto', o sea en manos de una discreción cuantitativa, sin base ética. De esta forma la base moral de la legislación democrática no existe, es solo "el deseo de una mayoría" para colmo expresada en votos a partidos (no directamente a la propuesta legislativa), que no es razón moral alguna. No es pues LEGITIMA moralmente.

La mayoría de votos podría condenar a muerte por hechos que nada tengan que ver con la inmoralidad sino con el deseo mayoritario ganado por la prensa y la propaganda en manos del dinero.

Por tanto mientras una Autoridad no se base en principios morales no votables, es prudente no asignar legitimidad suficiente a la autoridad.

J.-SOLZHENITSYN: ODIADO POR LA PROGRESIA

Hay que recordar lo que dijo con toda claridad:

"Hasta que no llegué a Occidente y pasé dos años observando alrededor mío, no pude nunca imaginar cómo una extrema degradación ha producido un mundo sin voluntad, un mundo cada vez más petrificado frente al peligro que tiene que afrontar… Hoy todos estamos al borde de un cataclismo histórico, una inundación que se tragará la civilización y cambiará las épocas… El alma humana desea cosas más elevadas, más cálidas y más puras de las que se ofrecen hoy a las masas, desde el estupor televisivo a la música insoportable… La actual conciencia humana, irreligiosa y autónoma, ha fabricado un hombre a la pobre medida de las cosas de esta tierra, un hombre imperfecto, que no se halla nunca libre del orgullo, del interés egoísta, de la envidia, de la vanidad y de docenas de otros defectos. Estamos ahora pagando los errores que no valoramos correctamente al inicio del viaje. En la dirección del renacimiento de nuestros días hemos enriquecido nuestra experiencia, pero hemos perdido totalmente la noción de una entidad suprema, que es la única capaz de contener nuestras pasiones y nuestra irresponsabilidad".

Y por ello:

Juan Benet (1927-1993), uno de los mandamases de la dictadura cultural progre (que, sin embargo, vivió tranquilamente en la España "fascista" desde finales de los cincuenta y prosperó como compañero de ruta de los autores del llamado boom latinoamericano en los sesenta y setenta), tuvo unas palabras para Solzhenitsyn que deberían figurar en una antología de las frases más vergonzosas de la Historia. Las copiamos porque no tienen desperdicio y muestran al desnudo la catadura moral de quien las escribió: "Yo creo firmemente que, mientras existan gentes como Aleksandr Solzhenitsyn, perdurarán y deben perdurar los campos de concentración. Tal vez deberían estar un poco mejor custodiados". No necesitan comentario, y llaman a Benet 'progresista y demócrata'….

Sacado de la publicación 'El Manifiesto', www.elmanifiesto.com

A su funeral no asistieron los políticos occidentales.

L.-JULIUS EVOLA: UN HOMBRE DE ACCIÓN

Por EDUARD ALCÁNTARA

Mientras algunos de los camaradas que se asignan a la 'Tradición' se refugian en esa excusa como medio para atacar la Acción y así justificar su inactividad, cobardía o aburguesamiento, este texto nos muestra como el luchador por la Tradición no es un hombre sin Acción, contrario a la Acción.


No hace demasiado tiempo hubo quien tuvo la ocurrencia de realizar una comparativa entre un conocido político -fallecido hace ya unos cuantos años- y Julius Evola. Se defendía la postura de la superioridad de éste como hombre de pensamiento y, por el contrario, la superioridad del personaje político como hombre de acción. Para nosotros este tipo de comparaciones nos parecía que carecían de cualquier sentido; que se hallaban fuera de lugar. Y nos lo parecía debido a que los planos en los que esencialmente cada uno desarrolló la mayor parte de sus actividades -al menos las que más renombre y/o notoriedad les han dado- eran planos diferentes que no admitían parangón alguno. De todos modos, aún en el caso de que hubieran ejercido quehaceres más parecidos, las comparaciones siempre han adolecido de una fuerte carga de subjetividad, puesto que los criterios que pueda alguien utilizar para realizarlas pueden ser totalmente disímiles a los que pueda usar otro. Y todavía podríamos añadir aquel conocido dicho de que "las comparaciones resultan odiosas".

Nosotros nos proponemos no entrar en este tipo de debates y es por ello por lo que no vamos a hablar del personaje político al que se ha hecho alusión. Nos vamos, por el contrario, a centrar en la figura de Evola y lo vamos a hacer no para hablar de su faceta como hombre de pensamiento o -tal como él prefería que le definieran- "intérprete de la Tradición", sino para centrarnos en su faceta de hombre de acción. Así lo haremos puesto que es bien conocida su alta competencia en el ámbito cultural pero no así tanto su otra vertiente que le sitúa fuera de las bibliotecas, de los estudios y de los escritorios; vertiente ignota para muchos y vertiente digna de ser tenida en muy alta consideración.

No tenemos otra mejor manera de hablar de esta su otra faceta que narrando episodios de su vida que resultan altamente significativos a tal respecto. Episodios que confirman la vocación que (en su autobiografía "El camino de cinabrio") afirmó tener desde muy temprana edad y que consistía en un impulso hacia la acción que le hizo adherirse rápidamente al ideal del guerrero o (recurriendo a la tradición del hinduismo) shatriya. ´Acción´ que hemos de entender no sólo desde el punto de vista externo sino también interno, pues es un intenso, prolongado y metódico accionar en el interior del ser humano el que le puede llevar por el sendero del descondicionamiento (con respecto a todo aquello que encadena, perturba y ciega a su conciencia) hacia su Despertar a la Realidad de lo Incondicionado, Eterno e Inmutable que se halla en el origen de todo el mundo manifestado. Pero no es de esta acción interior (1) de la que vamos a tratar en el presente escrito sino de la otra: la exterior; haciéndolo, como señalábamos arriba, con la exposición de episodios acontecidos en la vida de nuestro autor.

Así, podríamos empezar recordando su alistamiento en el ejército italiano a la temprana edad de 16 años. Al año siguiente de su alistamiento (1.915) Italia entró en una Primera Guerra Mundial que había empezado el año anterior. Evola fue en ella oficial del arma de artillería. Su participación en acciones bélicas fue muy escasa. Prácticamente no tuvo opción para ello, lo cual sin duda tampoco provocaría gran desagrado en él, puesto que, a pesar de su vocación hacia la "vía del guerrero", él hubiera preferido que su país se hubiese alineado con los llamados Imperios Centrales en lugar de hacerlo -como lo hizo- con las plutocracias demoliberales. Cierto es que antes de la conflagración bélica Italia formaba parte de la Triple Alianza, junto a Alemania y al Imperio austro-húngaro, y que si, sobre todo, a esto le unimos la convicción que tenía nuestro autor (junto a sus entonces compañeros de viaje dadaístas y junto a los también vanguardistas futuristas de Marinetti) de que la participación de Italia en la guerra (con los traumas, sacudidas y remociones de conciencias que la guerra conlleva) ayudaría a romper esquemas, valores y anquilosamientos burgueses enquistados en la sociedad trasalpina de la época, obtendremos con claridad las razones que impulsaron, primeramente, -entre otros- al joven Evola a promover la entrada de Italia en la guerra y que le hicieron, finalmente, participar en ella.

A este "Evola hombre de acción" lo podemos ver, desde una sección de la revista La Torre que él fundara y dirigiera en 1.930, denunciando sin cortapisas cualquier atisbo de decadencia y corrupción observado en el seno de la dirigencia política de la Italia del ventenio fascista. No hubo el menor refreno a la hora de airear los modos aburguesados y las prácticas contrarias a la buena ética que se observaban, por ejemplo, en la vida social de esta alta clase dirigente política. Por ello, no es de extrañar, que, finalmente, estos sectores denunciados empezaran a presionar para que fuera clausurada la revista (hecho que aconteció a los pocos meses de su fundación) y tampoco es de extrañar que uno de los directamente aludidos en estas implacables críticas -Mario Carli- acudiera en busca del protagonista del presente escrito con ánimos de agredirle físicamente; aconteciendo, en cambio, que el que salió malparado fue el Sr. Carli, el cual recibió con su propio garrote, arrebatado por Evola, un serio correctivo en el rostro y hasta la rotura de sus anteojos…

Nuestro hombre de acción se convierte en un alpinista de élite. Así lo podemos ver en agosto de 1.934 en la cima del Monte Rossa, a 4.200 metros de altura, acompañado de un guía -Eugenio David- que 40 años más tarde -también en agosto- volverá, ya a una muy avanzada edad, a culminar dicha cima para depositar las cenizas del difunto Julius Evola.

A lo largo de la década de los ´30 y durante los primeros ´40 nuestro hombre de acción recorre un buen número de países de Europa tras un objetivo preferente, que no es otro que el de crear una red secreta en la que se implicarían las más aptas personas defensoras y/o difusoras de la cosmovisión propia del Mundo de la Tradición; algunas de ellas muy enfrascadas en las vicisitudes políticas del momento. Este propósito de Evola obedecía a su intención de que aquel saber ancestral, sacro y eterno que él afanaba por transmitir no quedase en papel mojado y tuviera quien lo conservase con ánimo, ¡por qué no!, de poder transplantarlo algún día al plano de las efectivas realizaciones políticas de una futura Europa; de poder plasmar la Tradición en el ideal del Imperium (2). Esta aludida red secreta obedecía a la idea de la constitución de una Orden que sería la garante de ese legado sapiencial y sagrado y la rectora de ese anhelado Imperium.

A pesar de los trágicos avatares acontecidos con motivo de la Segunda Guerra Mundial Evola nunca cedió en este empeño de constitución de una Orden. Es por ello que, transcurrido mucho tiempo, bien avanzados los años ´60, incluso tenía ya elegida la que según su criterio podría ser una persona muy apta (por su acendrado sentido del honor y de la fidelidad y por su talante aristocrático) para convertirse en la figura rectora de esta Orden. Era en el príncipe Valerio Borghese en quien pensó para dirigir la que Evola denominaba Corona Férrea; esto es, la Orden. Desgraciadamente, el fallido golpe de Estado dirigido por Borghese en 1.970 frustró este recurrente proyecto de Evola.

Nuestro hombre de acción vivió como gran protagonista buena parte de la convulsión política que se desata en Italia como consecuencia de la reunión del Gran Consejo Fascista del 25 de julio de 1.943 en la que se depone de sus cargos y, posteriormente, se arresta a Benito Mussolini. Evola se convierte, tras ello, en uno de los principales personajes encargados, en Roma, de intentar hacer volver a Italia a la situación política anterior al 25 de julio. Pero Evola, no sin atravesar peligros, deberá abandonar el país para, tras varias escalas, arribar a Rastenburg, en los límites de la Prusia Oriental, donde se hallaba el cuartel general de Hitler -la conocida como "guarida del lobo"-, donde, junto a algunos de los más fieles e irreductibles representantes del ilegalizado Partido Nacional Fascista (Preziosi, Pavolini, Farinacci,…), empieza a organizar una especie de gobierno en el exilio y a proclamarlo en Italia a través de la radio. Es en este lugar donde todos aquellos recibirán (junto a Vittorio Mussolini -hijo del Duce-) al Benito Mussolini que acababa de ser liberado de su prisión en Los Abruzzos por el intrépido SS Otto Skorzeny. Evola y aquellos irreductibles son los que, en Rastenburg, se reunirán con el recién liberado para preparar la instauración de la República Social Italiana -conocida también como República de Saló- en el Norte de Italia y para actuar de forma clandestina en el resto de la Península con objeto de reorganizar el defenestrado fascio. A Evola se le encomiendan decisivas funciones en una Roma que volverá a tener que abandonar en el momento de su ocupación por las fuerzas armadas aliadas, en una huida en las que las peripecias empiezan en su mismo domicilio familiar en el momento en que agentes secretos británicos acuden al mismo para arrestarlo y él consigue escapar (gracias a las maniobras de distracción protagonizadas por su anciana madre) por la misma puerta por la que aquellos habían entrado y cuyas peripecias continúan al atravesar, primero, las líneas del ejército estadounidense y, después, las del francés hasta unirse a columnas del ejército alemán en retirada hacia el norte del país.

Los últimos días de la IIGM en suelo europeo hallamos a nuestro autor en Viena. En colaboración con la Anhenerbe (departamento dependiente de las SS) está estudiando archivos de sociedades secretas subversivas. En una especie de reto al Destino propio de un shatriya Evola nunca acudía a los refugios antiaéreos en momentos de bombardeos aéreos enemigos. En uno de éstos las heridas que recibe le dejan paralítico de por vida de cintura para abajo. Pero este fuerte contratiempo no significará para Evola renunciar a su condición de "hombre de acción", puesto que tras 3 años de convalecencia en hospitales suizos vuelve a Italia dispuesto a unirse "al resto del ejército" (3). Y son sus actividades con el "resto del ejército" (en el que encontramos a gente como Giorgio Amirante o al General Graziani) las que le llevarán, en 1950, medio año a la cárcel y las que provocarán su enjuiciamiento bajo la acusación de "intento de reconstrucción del Partido Fascista"; juicio del que saldrá absuelto.

Evola, desde entonces hasta el fin de su existencia terrena, nunca dejará de ser guía político y hasta espiritual para destacados militantes del conocido como neo-fascismo italiano que acudían a su residencia en Roma (sita en el Corso Vittorio Emmanuele) para recibir su saber y sus consejos. Y no tan sólo personas sino que también importantes sectores de diversos grupos y/o partidos de esta área política hicieron de algunos de sus escritos su principal fuente de inspiración ideológica. Evola nunca renunció a este tipo de influjos porque como hombre de acción que era siempre se resistió a que no se pudieran aplicar en la praxis política todos aquellos valores, ideas y posiciones propios a la Tradición.

No está de más aclarar que, pese a todos los avatares narrados que le relacionan con la política, Evola, obviamente, nunca fue fascista (de hecho nunca estuvo afiliado al Partido Nacional Fascista de Mussolini) ya que su adhesión estaba para con el Mundo de la Tradición y desde el punto de vista marcado por los parámetros que informan el Mundo Tradicional el fascismo siempre adoleció (al igual que le sucedió al nacionalsocialismo) de influencias de la deletérea modernidad. La colaboración de nuestro autor con el fascismo se entiende porque, por otro lado, esta corriente política también mostró posicionamientos de claro distanciamiento con respecto a las taras propias del mundo moderno (4).

Al decir de diversos escritores (no todos ellos narran el mismo final) nuestro hombre de acción quiso morir de pie (5), firme como un shatriya, y mirando de frente al sol que entraba por la ventana de su habitación.

¿Habrá todavía, después de todo lo que hemos narrado, quien ningunee la faceta de Evola como hombre de acción?

Notas:

(1) De los más que presuntos logros de la acción interior llevada a cabo por nuestro protagonista se habló de forma directa en nuestro artículo "¡Que nos disculpe Evola!".
(2)- Al respecto ya desarrollamos este tema en nuestro artículo "El Imperium a la luz de la Tradición".
(3)- Esta expresión la utilizó Evola en el transcurso de una conversación que, tras su regreso de Suiza, mantuvo en Bologna (antes de su llegada a Roma) con su amigo Clemente Rebora; un poeta que se convirtió al catolicismo y se integró en la orden de los padres rosminianos.
(4)- Como no es de doctrina de lo que se debía de tratar en el presente escrito no hemos querido concretar ninguno de los aspectos que acercaban al fascismo al mundo moderno ni ninguno de los que, en cambio, lo aproximaban al Mundo Tradicional. Lo que sí podemos hacer es emplazar al lector que tenga interés en ello a que le dedique una lectura a nuestro artículo "Los fascismos y la Tradición Primordial". O, si prefiere ir directamente a la fuente, el emplazamiento sería a la lectura del libro de Evola intitulado "Il fascismo visto dalla destra" e incluso a su apéndice "Note sul Terzo Reich". Existe traducción de ambos al castellano realizada por Ediciones Heracles bajo el título de "Más allá del fascismo".
(5)- Esta actitud, por otro lado, no debería resultar extraña a Evola puesto que ya en el verano de 1.952 había recibido en su casa de pie -con ayuda de su padre y de una enfermera- a Mircea Eliade; tal como éste explica en sus "Memorias".