
APOLOGIA DEL GENOCIDIO POR MOTIVOS ECONOMICOS
"En la puerta hay cuatro personas, los
porteros de rigor y dos seleccionadores vestidos de negro que tiene la misión de dar la
bienvenida como se debe a los que convienen y echar fuera elegantemente a quien no tiene
el nivel exigido por la dirección".
Las grandes salas de fiestas de Barcelona: 'El Elephant', en
'Que fem', suplemento de 'La Vanguardia' 20-26 agosto 2004
Si en un diario de gran tirada como La Vanguardia, se alabase que en un local dos
guardaespaldas vestidos de negro, dijeran elegantemente a negros y moros que no pueden
entrar en el local, la policía de la ínclita 'socialista' Tura, ministra-consejera de la
Generalitat de Catalunya cerraría el local y La Vanguardia sería procesada por
'Apología del Genocidio', al efectuar discriminación por raza.
De forma que discriminar a alguien por su raza es delito pero discriminarle por el dinero
o coche que tiene no lo es. Aunque uno pague la entrada al 'club', su no tiene el entorno
económico adecuado nunca entrará en el Club del Polo de Barcelona o en las salas de
fiestas 'fashion' (traducción: para cretinos) de las ciudades democráticas.
Y es que a la socialista Tura le gusta el capitalismo y las diferencias de dinero, ella es
de las que tiene dinero, y en cambio odia las diferencias raciales, ella no debe tener
calidad personal alguna.
O quizás es que obedece las órdenes de sus directores supremos, los capitalistas, que
odian la raza pero aman el dinero.
Las leyes las hacen los esclavos del dinero, los demócratas, y por tanto han prohibido
toda diferencia de raza pero apoyan y aman las diferencias de dinero.
Y lo más curioso es que las diferencias raciales las marca la naturaleza, son
inevitables, son algo existente guste o no, mientras que las enormes diferencias de dinero
son evitables, son artificiales en muchos casos, heredables y especulables, delictivas en
gran parte, y para colmo afectan de forma mucho más grave a la vida social de España que
las diferencias raciales.
Mientras hay grande ONG's subvencionadas para defender una
imposible igualdad racial, no hay ni una sola ONG que se dedique a atacar la enorme
diferencia de riqueza ni protestar delante de esos locales para pedir que se deje entrar a
pobres en ellos.
Mientras en el Parlamento se logra y pretende que el 50% sean mujeres, sean válidas o no,
sean validos o no el 50% restante de hombres, nadie, nadie pide que haya un 20% de
campesinos y un 60% de obreros en el Parlamento con rentas menores a 12.000 euros al año.
Nadie pide que del 50% de mujeres hayan un 40% de madres obreras o un tanto por ciento de
mujeres de la limpieza. No, lo importante es el sexo, no su situación económica y
social, pues lo que se desea en democracia es que gobiernen los ricos.
Se dirá que las clases ricas están más preparadas, y eso es importante de entenderlo.
Si se tratara de elegir a ingenieros o arquitectos lo importante sería su preparación,
no su sexo ni su dinero. Pero si se trata de elegir a parlamentarios lo importante es su
honradez y dedicación, no su sexo, y si se impone un 50% por su sexo, entonces más
debería imponerse por su honradez un 99%. Y de honrados entre los ricos hay menos que
entre los obreros, o al menos igual de porcentaje. Un parlamentario democrático no hace
nada, vota lo que el partido le dice y solo algunos participan en temas legales, que
tampoco entienden si no son especialistas o abogados. Pero si entienden de presiones,
imposiciones, ventajas, beneficios, comisiones, prebendas y dineros, y su falta de
honradez es proverbial. Obreros honrados serían mucho mejores parlamentarios que abogados
corruptos y empresarios-políticos decadentes o marxistas-progresistas de la 'gauche
divine' como todos los que propone el PSOE o ERC.
Pero no, la discriminación por dinero no solo no se condena sino que se promueve y se
alaba en la democracia.
Si se hiciera dimitir a todos los políticos que consumen droga, mediante un examen medico
inesperado, tendríamos medio vacío el Parlamento, pero la discriminación moral es aun
menos aceptada por la democracia. Jamás se aceptará que haya unas normas morales para
ser elegido, eso sería fatal para la democracia.
Otro caso curioso es el tema del fomento del odio
en España está penalizado
hacerlo por motivos raciales, de sexo, religiosos, nacionales
. Pero en realidad solo
se aplica por motivos raciales y de sexo con el homosexualismo. Uno puede cagarse en los
americanos sin que pase nada, pero como insultes a judíos u homosexuales vas a prisión.
El fomento al odio contra la religión en cambio tiene una protección especial, revistas
como El Jueves lanzan cada semana chistes contra la religión y la Iglesia de una dureza
casi pornográfica
si hiciera lo mismo sobre la religión judía estaría ya cerrada
la revista.
En una palabra, lo importante es comprender que las leyes no son más que un reflejo del
poder, el poder del dinero es el que gobierna, poder de masones y sionistas en su
cúspide, y por ello no debe extrañarlos que lo que afecte a l dinero o el cristianismo
no sea nunca combatido, mientras sean histéricos en todo lo que afecte a raza y
judaísmo.
Nosotros pedimos un cambio radical, un socialismo radical que en estos momentos es la
mejor herramienta contra el poder del dinero. Un socialismo radical es mejor ahora que
cualquier otra medida para arrebatar el poder al dinero.
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