LA MENTIRA COMO FUNDAMENTO DEL NEGOCIO

"En una ocasión, estaba San Tomás pensativo en su celda monástica, cuando dos jóvenes monjes resolvieron bromear con él. Entonces, empezaron a decir en voz alta: - ¡Una vaca volando! ¡Mira que cosa más extraña, hermano Tomás, una vaca volando!". San Tomás rápidamente corrió para mirar por la ventana, diciendo: ¿Dónde? ¿Dónde? ¡No lo estoy viendo!" Los jóvenes comenzaron a reírse mucho, diciendo: "Pero, hermano Tomás, ¿como usted puede creer en una vaca voladora"? A lo que San Tomas respondió: "Pensé que sería más fácil creer que una vaca volase a pensar en que dos monjes están mintiendo!" y salió riendo de la situación, para vergüenza de los jóvenes".

La gente cree en la prensa, si, sabe que a veces mienten, pero creen que esas mentiras son solo sobre la parte 'política' partidista, mientras que en las noticias y en sus comentarios hay una 'diversidad' que garantiza la veracidad 'media' de los temas. Si dicen que el dólar baja porque hay una gran deuda externa americana, pues lo creen, aunque la zona del Euro tiene una deuda inmensa y una dependencia de los USA completa. Si les cuentan que en Ukrania hubo falsificación de elecciones y que ahora las últimas han sido ya correctas, pues se lo creen, sin preguntarse siquiera si las elecciones en Guatemala, por poner solo un ejemplo, son correctas y porque allí no se repiten si no lo son.

La prensa debe ser veraz porque sino el ciudadano democrático no sabría que pensar ni creer, dado que solo vive de Prensa y TV (que es una prensa visual). Sin estos dos instrumentos el ciudadano normalito no tendría idea alguna, pues para tenerla debería leer mucho y variado, para poder juzgar, cosa que no está dispuesto a hacer por el esfuerzo y dinero que cuesta.

Así que su psicología le exige 'estar bien informado', y para ello necesita creer que leyendo la prensa diaria a un euro y viendo la TV gratis, ya sabe lo que pasa y porque.

Ya Paretto indicó que la fuerza de la Necesidad de Autoestima personal es la causante de muchas reacciones de credibilidad y de aceptación por parte de las masas de las 'verdades oficiales', puesto que tratar de 'saber' fuera de lo 'oficial' les lleva a un esfuerzo y un riesgo que no desean pagar ni sufrir.

La gente esta contenta y satisfecha porque tiene una 'variedad' democrática de verdades entre las que elegir, y todas ellas coinciden al final en muchas cosas, que por tanto deben ser 'verdad'. Si, desde 'El Periódico' marxista al ABC del PP todos coinciden en muchas conclusiones y noticias, pese a diferir en aquello que afecta a los intereses de sus partidos 'madre'. El lector sonrie, y se cree que sabiendo barrer un poco esas peleas 'partidistas' ya logra sacar la 'verdad' común. ¡Pobre iluso!.

Así cree que, por ejemplo, que la inmigración es inevitable y a la postre necesaria para sus pensiones del futuro y para el rejuvenecimiento de la población, para los trabajos peor pagados, y para ayudar a los países pobres. Todos los medios de difusión se lo dicen, sean del partido que sean, aunque unos apoyen un control de entrada poco o muy poco rígido.

Y no entran a captar porqué las multinacionales son las que más apoyan la inmigración masiva, creándose el caso insólito de que en este tema muchas multinacionales gastan fortunas en propaganda en pro de la inmigración masiva. Cutty Sark, Benetton, IKEA, etc… han realizado campañas enormes de anuncios de sus productos favoreciendo la inmigración. ¿Sentido democrático y solidario?. O más bien apoyo a la línea oficial del capitalismo: Inmigración masiva son más obreros baratos, más beneficios empresariales, más clientes, más globalización.

En el fondo el tema es que los Negocios exigen una permanente Mentira que haga posible presentar como democráticos y progresistas los principios favorables a los negocios: Mundialización, consumismo, destrucción de valores espirituales, materialismo, dominio de lo económico sobre los deseos éticos, mercado libre para grandes corporaciones, una finanza al servicio de los negocios, búsqueda del máximo beneficio a todos los niveles, gente orientada al beneficio y el dinero, etc.….

Otra mentira es la variedad de prensa, en realidad hay solo unos poquísimos grupos editoriales de prensa y TV. No más de 20 grupos en toda Europa dominan el 95% de toda su información, y quizás más.

En Italia, por ejemplo, no todo está dominado por Berlusconi, hay tres gigantes de los cuales uno es controlado por Fininvest de Berlusconi, pero hay dos mas: L'Espresso de Carlo de Benedetti (sionista reconocido) y RCS Rizzoli, dominado por John Elkann, hijo de Alain Elkann y de Margheritta Agnelli (de Fiat). El gran amigo de Israel Paolo Mieli, que era uno de los directivos de la RAI (medio oficial del estado de Información), es uno de los grandes directivos de RCS. Estos tres grupos dominan todos los medios importantes de información en Italia, ellos crean las noticias y sus comentarios.

Para lograr la imposición de estos valores se ha creado LA FACTORIA DE NOTICIAS.

Las Noticias no existen, las crean los periódicos y los consejos de redacción de las grandes agencias de Noticias. Una noticia que no se desee publicar por esos 50 personajes del mundo que controlan estos medios, no pasará de ser un recuadro en página de interior, en algún diario de provincia, si es que llega a eso.

Y el como se presenta la noticia es una técnica de mentir sofisticada, muy preparada por cursos de psicología y de manejo de información.

Régis Debray, de todo menos 'fascista', dijo en Francia: "Si hay una religión civil y democrática, los medios son su clero", afirmó Debray. "Tienen sus propios tribunales, su derecho canónigo y gozan del privilegio del fuero eclesiástico". Para Debray, el "poder mediático" acostumbra a repartir "lecciones de moralidad" mientras su propia actitud adolece de un "déficit evidente de normas éticas".

Pero las críticas de Debray de otros 'progresistas heterodoxos' se dirigen contra la llamada 'prensa sensacionalista'.

Los profesores estadounidenses Lance Bennet y Theodore Glasser hablaron del nacimiento de un "nuevo periodismo" que va arrinconando las cuestiones profundas para dedicarse a los cotilleos sociales, al mundillo de los famosos y a los sucesos. Bennet ofreció datos: en Estados Unidos, la información internacional ocupaba hace 30 años el 45% del tiempo de los noticiarios de televisión, un porcentaje que se ha reducido al 15,5%, y en la década de los 90, las noticias sobre crímenes en los medios se multiplicaron por siete, pese a que los delitos se redujeron a la mitad en ese período. Pero esta es una crítica típicamente de los propios medios del sistema, critican ese sensacionalismo o la prensa del corazón, como si este fuera el mal de la prensa. Y no es así. Los programas basura son solo una estupidez sin mayor importancia. Las mentiras oficiales están en los programas serios, en los informativos, los reportajes serios de noticias y de 'investigación', en las frases de portada y los debates que se dicen 'plurales y serios'.

Antonio Polito, responsable de la información europea del diario italiano La Repubblica, contestó una vez a esas críticas diciendo: "En la guerra de Kosovo ofrecimos a diario las opiniones del 'enemigo' y de las víctimas de los bombardeos". Ahí está la mentira, jamás se dijo nada de la verdad en Kosovo, como no se ha dicho nada de la verdad en Irak. Si, se dice que no hay armas de destrucción masiva, pero no se pasa de ahí, nunca la prensa difundirá los motivos profundos de la agresión al mundo islámico ni las culpas y actuaciones de Israel en este conflicto, por ejemplo.

Cuanto más serio es un programa, más se miente en lo profundo y en la ocultación de la realidad.

Cebrián, como director del Pais y representante del gran imperio 'deformativo-informativo' de Polanco, dijo una vez: "No estoy nada de acuerdo con esa idea de que el periodista debe andar con una cámara, un bolígrafo y una grabadora para surtir de contenidos a una empresa multimedia". "De hecho, en PRISA tratamos de hacer lo contrario". Si, es al revés, la prensa decide que es noticia y envía a sus periodistas a crearla como y donde interese.

Vamos a ver una de las pruebas más recientes de esa censura, mucho mayor que la de Franco, que era una censura estúpida y superficial, mal hecha y mal llevada, si la comparamos con la actual censura profesional que los medios económicos llevan a cabo. En la era franquista posterior (finales de los años 60 y 70) la gran prensa privada daba superficialmente una idea favorable al régimen (obligatoria) pero con un mensaje profundo claro pro capitalismo democrático y progresismo ideológico. Hoy ningún diario o TV difundirá nada que sea contrario al Pensamiento Único.

Esta prueba es la reciente carta abierta dirigida a LLUÍS BASSETS, Director Adjunto de 'EL PAÍS', el 9 de diciembre de 2004, por parte de un periodista famoso, Ignacio Echevarría, que trabajaba desde hacía 14 años en ese Diario progresista y democrático.

Este periodista publicó en El País una crítica a la novela 'El hijo del acordeonista', de Bernardo Atxaga, por entonces recién publicada, novela pro-etarra y bastante impresentable, pero editada por una empresa del grupo de negocios del entorno de El País.

No vamos a publicar toda la carta, pero recojamos algunos trocos básicos del tema que nos ocupa: La censura del Negocio sobre la Prensa:

"La novela editada por Alfaguara, que pagó un importante adelanto para hacerse con ella, y que la lanzó como uno de los "platos fuertes" de la 'rentrée' otoñal. Como suele suceder en estos casos, Babelia prestó una atención especial a la novedad, dedicándole a Atxaga la portada del suplemento y una amplia entrevista".

"La publicación de mi reseña provocó en la dirección del periódico una fuerte conmoción, que se tradujo de inmediato en un pautado despliegue de artículos, entrevistas y crónicas que, en conjunto, apuntaban tanto a paliar y neutralizar los posibles efectos de la reseña como a compensar a Bernardo Atxaga por los perjuicios de todo tipo que ésta pudiera acarrearle".

"Yo mismo quedé consternado, y más expuesto que nunca a las dudas de siempre, que me asaltaron con especial crudeza. ¿Tiene sentido ejercer la crítica en un medio dispuesto a desactivar los efectos de la misma y a desautorizar a su propio crítico? ¿Tiene sentido tratar de hacer una crítica más o menos exigente e independiente en un medio que parece privilegiar y defender a ultranza, sin el mínimo decoro, los intereses de una editorial que pertenece a su mismo grupo empresarial?".

La respuesta fue que el Diario se negó a publicar más trabajos de este periodista.

"En la respuesta que me dabas el día siguiente, en carta del 29 de octubre, confirmabas que habías impartido, en efecto, instrucciones de que mi reseña no se publicara, y para justificar esta decisión aportabas unas pocas reflexiones que ponían muy en duda las posibilidades de mi continuidad en Babelia a la luz, sobre todo, del tono en tu opinión demasiado tajante y descualificatorio empleado por mí a la hora de valorar la novela de Atxaga".

"Pero lo que me preocupa de verdad es que El País, del que vengo siendo lector desde hace más de veinte años, y donde vengo escribiendo desde hace catorce, pueda ejercer de un modo abierto la censura y vulnerar interesadamente el derecho a la libertad de expresión, del que tan a gala tiene ser defensor y valedor. Eso, y no otra cosa, es lo que se desprende de la resolución de vetar a un antiguo colaborador por el solo motivo de haber manifestado contundentemente, sí, pero también argumentadamente, su juicio negativo acerca de una novela·".

Si una mera crítica que puede poner en peligro el lanzamiento económico de una novela por el grupo editor, es suficiente para despedir a un periodista, figuraos lo que pasaría si a un periodista se le ocurre en esa 'Prensa Libre y Democrática' publicar algo fuera del Pensamiento Unico de obligada creencia… no pasa porque ya a ningún periodista se le ocurre la idea, pues sabe que no será publicada y será despedido.
Esta es la Realidad, la verdadera Mentira Gigantesca, el Engaño permanente que sostiene la Democracia.