EL PAPADO Y LA POLITICA DEL SISTEMA

A la muerte de Juan Pablo II escribí un texto donde decía:

"Cedió en todo a la ambición esencial de su vida: ser 'respetado' por la prensa y la política internacional, a cambio de ser atracado en el tema doctrinal. O sea, el papa Juan Pablo II ha llevado una actuación de balanza: "voy a ser inflexible en lo doctrinal y a cambio me haré aceptar por mi postración ante el Pensamiento Unico y la complacencia con el poder político mundial.
(…)
"No hay dos mundos distintos entre los moral y lo político. A un sistema político capitalista, democrático y 'progresista' siempre le corresponderá una vida inmoral, individualista y decadente.

Juan Pablo II logró ser aceptado como 'líder religioso' gracias a su posicionamiento político y social dentro del sistema, ahora solo les queda a los dueños del mundo acabar con la resistencia en los dogmático-moral."


No hay nada más fácil que ser profeta en este tipo de asuntos. La reciente visita del nuevo Papa Benedicto XVI a la Sinagoga de Colonia es una continuación de esta profecía: la Iglesia actual trata de posicionarse políticamente con el sistema para tratar de lograr a cambio que el 'respeto' publico de la prensa y los medios internacionales no se le escapen de las manos, a causa de sus intentos de mantener al menos cierta ortodoxia teológica y moral que se enfrenta al Sistema.

O sea, la Iglesia actual trata de lograr mantener dos cosas:

1 - Por un lado no ceder excesivamente en los temas ideológicos morales que lleva defendiendo hace siglos y que ahora se encuentran enfrentados radicalmente con el Pensamiento Unico: Aborto, Homosexualidad, Materialismo, Usura, Matrimonio-Familia-Divorcio, Sexo-Pornografía, etc….

2 - Por otro lograr mantener una imagen y una posición de respeto mínimo por parte de los medios de masas, la TV, ect que, cuyo dominio ha perdido casi completamente (con escasas excepciones en algunos paises donde aun tiene alguna influencia en cadenas como la COPE, pero que aun así son mínimas respecto a la masa de medios de difusión dominados por la masonería y los sionistas).

¿Cómo lograrlo?. Tienen solo dos caminos:

a) Una posición 'progresista' (así se llama por parte de los medios del Sistema) que ceda en la moral en parte y asuma posiciones liberales en material de moral. Esta salida es reclamada por parte de los 'teólogos' civiles y algunos sacerdotes de origen marxista .. y por toda la prensa y los medios enemigos de la Iglesia. Pero por ahora tiene la oposición radical de los altos mandos eclesiásticos, y además podría llevar a un Cisma en la propia Iglesia (como ya lo lograron los Lefebrianos). El cambio, en todo caso, debería ser lento y paulatino para no escandalizar a una buena parte de los fieles, y no dar la imagen de un cambio doctrinal incompatible con declaraciones conciliares oficiales previas. Es pues un camino que se seguirá seguramente de una forma muy pausada y tratando de que no se 'note'. Pero además es difícil que la lleve a cabo Benedicto XVI que es de la línea dura ante esos cambios morales. Juan Pablo II ya nombró numerosos cardenales opuestos a estos cambios y por tanto el cambio moral, inducido y apoyado por el Sistema entre sacerdotes y fieles 'progresistas', deberá esperar un tiempo largo para lograr ir minando la resistencia actual al cambio moral.

b) Dar la suficiente muestra de acatamiento 'político' al Sistema como para que 'a cambio' los medios económico-intelectuales del Sistema vean en la Iglesia un medio de apoyo político interesante, y la den soporte oficial público, dejando algo de lado los enfrentamientos morales y filosóficos que plantea la Iglesia. El poder político y económico del Sistema no tiene excesivo interés en provocar a corto plazo un enfrentamiento con el Iglesia siempre que esta obedezca a sus órdenes políticas, aunque se oponga a medidas inmorales, que las leyes civiles y la prensa iran imponiendo en la gente de todas formas.

Este segunda vía es la que eligió ya Juan Pablo II (por ejemplo al beatificar a Edith Stein por el mero hecho de ser judía, que en modo alguno tenía nada de santa, pues la actuación que la llevó a ser detenida fue puramente política y no religiosa (una actuación similar de una monja pro naci en Inglaterra la hubiera llevado también a un campo de concentración) y debe seguir, con aun más fuerza Benedicto XVI. ¿Por qué?. Pues porque Benedicto XVI además de necesita 'hacerse perdonar' doblemente, por ser de la línea dura moral y por ser alemán (y haber llevado un día el uniforme NS).

Tras los ataques iniciales a estas dos facetas, era inevitable para la mentalidad utilista de la Iglesia y su afan de ser 'aceptada' y honrada oficialmente, una acción de acatamiento fuerte a favor del Sistema…y Benedicto XVI sabe que el Sistema es en esencia el Sionismo.

Por tanto era preciso que se arrodillara ante los sionistas y les mostrara su acatamiento político. No tenía otra salida, pues lo contrario hubiera sido la señal de un enfrentamiento no solo 'moral' sino 'político' contra en Sistema, lo cual tendría consecuencias gravísimas en la posición oficial y pública de la Iglesia.

Por tanto Benedicto XVI no ha tardado más que pocos meses en dar ese paso: y lo ha dado en su visita a la Sinagoga de Colonia.

Los sionistas allí le dijeron claramente, por boca del Presidente de la Comunidad Judía, Abraham Learer: "Nosotros no solo vemos en Ud al jefe de la Iglesia Católica sino también a un alemán consciente de su responsabilidad histórica".

Benedicto XVI podría, y debería, haberse referido exclusivamente a la declaración del Vaticano II contra el Antisemitismo, cosa que es razonable y absolutamente coherente con la doctrina cristiana, pues condena el odio racial y las vejaciones por motivo de raza, etc… Esta declaración es correcta en la mentalidad y doctrina cristiana, solo se la puede achacar que la condena no sea solo contra el Antisemitismo sino contra toda Anti- una raza. Por tanto también contra el Anti-Arianismo del Talmud y de textos y actuaciones sionistas.

Pero evidentemente esta declaración ya había sido hecha y no satisface al sionismo actual, que necesita mucho más. Necesita la mentira, necesita que la Iglesia Mienta y asuma declaraciones falsas en su favor. Decir la verdad, o sea condenar el odio o violencia contra una raza, no es lo que el sionismo necesita.

Hoy en día el Sionismo reclama 3 cosas:

- Una declaración en que se reconozca como verdad la versión histórica de los vencedores sobre los hechos de la II Guerra Mundial, y en concreto del llamado Holocausto, las cámaras de gas y demás…. O sea, desea que la Iglesia haga de Historiador y declare cierta una versión como acto de Fe, sin preocuparse de pruebas o datos, sino por 'verdad de Fe' cuasi 'espiritual'. Esta necesidad ya la ha logrado por las leyes represivas contra la Historia en casi todos los paises, pero pide además su aceptación y 'adoración' por parte de los medios y poderes políticos de todo el mundo.

- Una condena contra el Nacionalsocialismo, absoluta. Como ideología. No solo por su presunta actuación según la versión oficial de los vencedores, sino como ideología en si.

- Una declaración que iguale anti semitismo y anti sionismo. Esta es una reclamación vital para poder evitar cualquier crítica incluso contra el Estado sionista de Israel, sus crímenes y las maniobras financieras sionistas, sus grupos de poder económico-político, etc.

El Papa Benedicto XVI accedió a estas tres peticiones, y efectuó las declaraciones consiguientes, mintiendo como un bellaco, pero asegurándose así el 'perdón' por ser alemán y a la vez asegurando a la Iglesia una cierta tregua por parte del poder mundial político.

Las declaraciones de Benedicto XVI no tienen valor religioso alguno pues no se basan en apoyar sus afirmaciones con textos religiosos o morales o evangélicos, sino por una decisión política.

Es evidente que declarar que 'millones de judíos fueron llevados a la muerte en las cámaras de gas e incinerados en los hornos crematorios" es una afirmación de carácter histórico, no evangélico ni religioso, que tiene que ver con la existencia de unos elementos como las cámaras de gas y unas capacidades de hornos, una voluntad de exterminio…. todo ello temas de debate histórico y técnico, no religioso.

Y declarar que "el nazismo es una demencial ideología racista de matiz neopagano, que dio origen al intento planeado, sistemáticamente por el régimen, de exterminar el judaísmo europeo… que no reconocía la santidad de Dios…" son afirmaciones políticas dictadas por el sionismo y no por una verdad evangélica o religiosa… especialmente cuando millones de católicos eran nazis y las iglesias jamás fueron perseguidas en el NS. En cuanto al carácter 'pagano' del nacionalsocialismo, ya en la encíclica efectuada durante el régimen de Hitler, quedó claro que habían paganos en el NS pero que el régimen en si nunca apoyó al paganismo más que al cristianismo, sino todo lo contrario, el cristianismo fue muchísimo más apoyado, financiado y promovido. Y eso de su 'plan' de exterminio nunca encontrado por escrito ni aceptado por los NS sobrevivientes, es un tema una vez más histórico y no dogmático.

En fin, nada nuevo, la Iglesia como institución humana siempre en todas las épocas ha apoyado el régimen dominante, como ya lo hizo con el fascismo en su momento…. pues supongo que recordará Benedicto XVI que el Vaticano es una obra de Mussolini, quien recibió toda clase de bendiciones por ello.

En el fondo lo importante del tema es si la Iglesia logrará, pese a sus concesiones políticas, mantener sus posiciones correctas morales. Si fuera así, las miserias políticas que cometan sus dirigentes no tienen más importancia que mostrar una vez más el poder sionista y la debilidad del hombre actual ante el poder del Dinero. Pero vemos muy difícil que en un ambiente corrupto y materialista, hombres débiles y sumisos al poder sionista sepan mantener la moral correcta y no cedan al pacto y la debilidad.