
Elogio de la biografía
Miguel Ángel Vázquez
(Colaboración de Guatemala)
Vive el hombre una sola vida en el tiempo y en el espacio. Su tiempo y su raíz lo
confinan a un fragmento de universo y un momento de tiempo. El único modo de enriquecer y
ensanchar su horizonte es mediante la belleza del arte, las maravillas de la ciencia, el
trato con otras personas, los viajes y el conocimiento de otras vidas a través de las
biografías.
El célebre filósofo alemán doctor Hermann Keysserling, señala que "El hombre por
ser un animal solitario no tiene otro modo de aprovechar su soledad que convirtiéndose en
un espejo y absorbiendo cuanto pueda del mundo en su derredor, sobre todo la herencia de
otras vidas, para así devenir en muchos hombres en lugar de uno solo.
Visto así, la biografía es uno de los más sublimes géneros literarios. Leemos
incontables novelas y obras científicas que nos divierten y nos instruyen pero ninguna
nos ofrece lo que, como la biografía, esa suprema oportunidad de asomarnos a la intimidad
y a la vida privada de las grandes figuras de la historia, para conocer los vaivenes de su
destino determinante en sus obras de grandeza y miseria, el esplendor de su vida y la
oculta monotonía de su cotidiano existir.
Una biografía bien documentada y escrita con creatividad, resulta ser uno de los mejores
modos de agregar peso moral a nuestras almas y de compensar con el tiempo las limitaciones
en el espacio. En toda vida humana el yo se dispersa hacia el futuro. Hay vidas
verdaderamente ejemplares, que hacen fácil su presentación al lector. Hay por otra
parte, biografías dramáticas que tienen en sus páginas horrendas revelaciones, que no
pueden ser imaginadas, increíbles pero ciertas. Es porque toda biografía debe dejar
constancia de la vida, de la conducta, de la obra del biografiado, vista no sólo a
través de quienes lo trataron, sino a través de sus propios ojos. El biógrafo debe
además, analizar el futuro del biografiado en función del pasado.
Según Edward Hayes, autor de la excelente obra "A History of American
Biography" la biografía contemporánea comenzó en los años 1918-19, fechas en que
se publicaron los libros que mayor implicación han ejercido en dicho género literario.
En 1918 publicó Lytton Strachey un volumen de ensayos biográficos sobre personajes de la
época victoriana. A este siguió en 1922 "Books and Characters" un libro de
biografías que abarca todo un período literario de Inglaterra y que contiene las más
brillantes páginas del autor. Pero la reputación de Strachey se consolidó con la
publicación de su libro "Elizabeth and Essex" que lo consagró como el
precursor de la biografía moderna. Revolucionó el género desde un ángulo nuevo, con
incomparable estilo, sucinto y rebosante de ingenio e ironía, Strachey se limita a
presentar en forma dramática aquellos hechos que caracterizaron a tan insigne figura que
dio su nombre a todo un período de la historia de Inglaterra. Strachey reformó el arte
de la biografía y este es su principal aporte al género. A partir de 1930, los lectores
de mi generación pudimos deleitarnos con las excelentes biografías de auténticos genios
como Emil Ludwing, Stephan Zweig, Andre Maurois, Gregorio Marañón y tantos otros, cuyas
biografías se consideran clásicas.
¿En qué consiste la mágica fascinación que sobre todos ejerce la biografía? En primer
lugar yo diría que cada uno de nosotros ve la vida desde adentro y la de los demás desde
afuera. Cada individuo se conoce a sí mismo mejor que nadie, pero no la de los demás
seres humanos, que sólo conocer a través de las maneras que le permite la convivencia
social. Ninguno de nosotros puede, sin embargo, verse al mismo tiempo desde adentro y
desde fuera. Es decir, como somos en realidad, con todos nuestros íntimos conflictos,
problemas, dudas y complejidades y cómo nos vemos ante los otros, o sea con la
impenetrable máscara con que nos presentamos ante el mundo.
Es interesante, en verdad, observar que cuando dos seres humanos conversan, son en
realidad cuatro personas, dos a la vista y dos ocultas. Cada una se considera determinada,
al tiempo que juzga a la otra desde un punto de vista diferente de cuanto manifiesta. De
hecho, la biografía es tan amplia como la historia. Ya lo señalaba Thomas Carlyle:
"La biografía es la única historia verdadera".
 |