
EL IMPERIO CONQUISTADO
Por Santiago Roque Alonso
Patria Argentina num. 222
El silencio como forma de censura
A mediados de marzo pasado, los profesores norteamericanos John Mears-heimer y Stephen
Walt dieron a conocer un trabajo académico de su autoría titulado "El lobby de
Israel y la política exterior de los Estados Unidos" (The Israel Lobby and U.S.
Foreign Policy).
El documento ha sido sistemáticamente ignorado por la prensa
del Régimen en todo el Mundo, lo que indica que de hecho se ha llevado a cabo una
operación de censura, a excepción de la única nota que he encontrado hasta el momento,
cuyo autor es el escritor Juan Gelman ("No todo lo idéntico es igual'') y que a mi
entender es inexplicable que lo haya publicado Página 12 (27 de marzo ppdo.), debido a su
confirmada tendencia sionista y porque Gelman no se suma a la crítica, sino más bien
transcribe pasajes del trabajo considerados urticantes por las organizaciones judías.
Creo - sin que ello implique jactancia alguna- que gran parte de los que en el país
tomaron conocimiento del mencionado trabajo, lo hicieron a través de los correos
electrónicos que emitieron los Centros Cívicos Patrióticos informando anticipadamente
de su reunión mensual para el 11 de abril pasado, en la que se preveía comentarlo,
además de los que luego se enviaron con el igual objeto, teniendo en vista la
disertación que debía realizar en la ciudad de Córdoba sobre el mismo tema, el 20 del
mismo mes.
En los EEUU, en el supuesto reino de la libertad de opinión,
el tratamiento tampoco fue muy diferente. Su difusión se redujo a su colocación en el
sitio oficial de Internet de la Universidad de Harvard, por iniciativa de ambos profesores
y por tratarse de un trabajo académico. Por lo demás, fue ampliamente y voluntariamente
desconocido por la prensa, salvo cuando se publicaron artículos que descalificaban a los
autores y a sus razonamientos, además de asignarles la categoría de
"antisemitas", ya sea que fueran originados por miembros de la liga
Antidifamación de la logia masónica B'nai Brith o por los voceros de las más
importantes organizaciones afines al Estado de Israel y neo-conservadoras.
Mearsheimer y Walt no fueron sorprendidos por esa actitud, ya
que ellos mismos lo anticipan en el estudio, cuando al describir la "manipulación de
los medios" por el Lobby sentencian:
"Es difícil imaginar que cualquier publicación, de los
medios dominantes en los Estados Unidos, edite un trabajo como éste."
Una cuestión decisiva
El problema con el referido documento radica en que difunde
conceptos críticos y realiza significativos cuestionamientos a la influencia decisiva que
tiene el Lobby de Israel en el diseño de la política norteamericana, efectuados desde
una perspectiva académica y con seriedad científica y dentro de un ámbito de iguales
características. Con un total de 82 páginas - 40 de desarrollo y 42 de referencias- se
colocan al desnudo las estructuras de poder, los medios y los procedimientos que utiliza
el amplio espectro de organizaciones pro-israelíes para orientar la política exterior
norteamericana, en la dirección que permita satisfacer los intereses del Estado de
Israel. Al mismo tiempo, pone al descubierto los diversos mecanismos con que el Lobby
condiciona la opinión pública norteamericana, para que no interfiera y se mantenga
alineada con sus objetivos, para lo cual neutralizan, simultáneamente, las voces que se
opongan y se manifiesten críticas a esa dominación silenciosa e inadvertida.
En síntesis, los autores, han lanzado su estudio para que se
abra el debate en los Estados Unidos sobre la cuestión del Lobby de Israel, cuestión que
precisamente éste no lo quiere hacer y pretende seguir manteniéndolo en el silencio y
desconocido para la masa de la población norteamericana.
¿Mearsheimer y Walt han descubierto algo nuevo? No. Todo lo que ellos exponen ya es
conocido y viene siendo denunciado desde hace décadas en el más absoluto aislamiento y
soledad, por uno u otro autor o por grupos de patriotas y nacionalistas norteamericanos, a
través de una multitud de pequeñas publicaciones gráficas, radiales y televisivas,
todas de alcance local y tirada restringida. Por ejemplo, en la publicación
norteamericana The Nation, el periodista Michael Massing en su artículo "Tbe Israel
Lobby" (10 de junio de 2002) , denuncia brevemente y en tres carillas la existencia
real del mencionado Lobby. Su línea argumental es idéntica a la que cuatro años más
tarde saldría a la luz con la firma de Mearsheimer y Walt. Paradójicamente Massing, en
su último párrafo - refiriéndose a la influencia que ejercen las organizaciones más
poderosas que integran el Lobby de Israel- se pregunta: ¿no es tiempo de que éstas
fueran expuestas a la luz del día?
Precisamente, eso es lo que acaban de hacer estos dos autores
en un acto realmente valioso y ejemplar, porque han "expuesto a la luz del día"
la existencia de un poder omnipresente, concreto y real que determina y condiciona la vida
del pueblo norteamericano y al cual nadie quiere reconocerle entidad, por temor, por
miedo, por terror. Su mérito radica, principalmente, en que:
* Reúne y sistematiza, con abundante fundamento y en un solo
documento, las más importantes ponencias críticas respecto a este estado de cosas que es
considerado inaceptable y lesivo para los reales intereses norteamericanos.
* Sustrae dicho tema de la influencia política-ideológica - que muchas veces se degrada
por la práctica panfletaria y de escaso nivel intelectual - y elevado a la categoría de
un documento académico para que sea debatido en ese ámbito científico.
* Como consecuencia de los aspectos anteriores, aleja la cuestión del Lobby de Israel de
la consabida discusión religiosa y racial - de donde no se permita que salga - para
llevarla al campo de la racionalidad política. De este modo, por un lado se elude
lastimar la extrema sensibilidad de la comunidad judía respeto a las "persecuciones
y a la discriminación" y, por el otro, se evita la descalificación ideológica y
moral o con el simple mote despectivo de "conspirativo", "antisemita"
o "nazi-fascista" de aquellos que, con fundadas razones, son críticos del Lobby
y del Estado de Israel.
Lo que resulta inaceptable para el Lobby de Israel, es que se
ponga en discusión la posesión del arsenal nuclear por parte de la nación judía, y que
ésta pueda ser obligada a colocarse en un pie de igualdad con el resto de los países del
mundo sometidos a un estricto control para evitar la proliferación de armas nucleares.
Precisamente, ese es otro de los aspectos sensibles que Mearsheimer y Walt exponen a la
luz del día y que estimo resulta de vital importancia en estos momentos en los que se
habla de una guerra contra Irán, por las mismas razones que el Estado de Israel ha
logrado eludir sistemáticamente hasta ahora.
En otras palabras, los dos profesores norteamericanos
rompieron el "tabú" de que personas respetables, prestigiosas y de jerarquía
intelectual, hablaran en público sobre la agenda pro-israelí de los neo-conservadores y
del rol decisivo que juega en eso el Lobby de Israel.
El ataque y la descalificación de los autores
El grado de importancia y seriedad del estudio de Mearsheimer
y Walt está dado por los antecedentes personales de excelencia académica de ambos
autores. Además de numerosos libros, anteriormente habían publicado el artículo
"Una guerra innecesaria" en la revista Foreign Policy (Enero-Febrero de 2003),
donde expresan una visión muy crítica de las causas que se argumentaban para ir a la
guerra, a través de un ataque preventivo contra lrak.
John Mearsheimer es profesor de ciencia política y
co-director del Programa de Política de Seguridad Internacional en la Universidad de
Chicago. Stephen M. Walt es decano académico y profesor en la Facultad Kennedy de
Gobierno de la Universidad de Harvard. Ambos son miembros de la Coalición para una
Política Exterior Realista y son calificados como "realistas". Los autores no
son skinheads neo-nazis ni "antisemitas". Ahora bien, resulta paradójico, como
lo informa en unos de sus últimos artículos un conocido de nuestras páginas, Henry
Makow, quien sostiene que Mearsheimer y Walt son de origen judío (Henry Makow: "How
the Elite Plays God"; 8 de abril; http:// www.savethemales.ca/001487.html)
.
Por su parte el lobby de Israel y sus partidarios han reaccionado con ferocidad contra
ambos profesores.
nmediatamente de publicado el documento lograron que las
autoridades de Harvard les quitaran de la tapa los "logos" de la Universidad,
que tradicionalmente se colocan en todos los trabajos académicos. Simultáneamente,
obligaron a que la Universidad insertara aclaraciones detalladas y mucho más extensas y
visibles que las usadas rutinariamente, en las que se expresaban que el trabajo en
cuestión no representaba la opinión de la institución y que eran posiciones
absolutamente personales de los autores. A los pocos días el profesor Walt debió
renunciar a su puesto de decano académico de la Facultad John F. Kenenedy de Gobierno,
como consecuencia de las presiones que ejercieron donantes partidarios del Lobby de Israel
y que se manifestaron afectados por el documento publicado. Walt comentó al periodista
Robert Fisk, un tanto jocosamente, que aprovecharía para tomarse un año sabático.
Inicialmente el trabajo tendría que haber sido publicado en el The Atlantic Monthly, pero
sus editores se volvieron repentinamente temerosos y como consecuencia de ello fue
reimpreso en el London Review of Books (Inglaterra), en forma abreviada (18 páginas), con
la aceptación de los autores, que prefirieron eso antes que permaneciera totalmente
desconocido (http://www.Irb.co.uk).
Disimulando o ignorando la realidad
Frente a esta campaña y una vez que el lector lea la
síntesis que le ofrecemos en el Boletín del CCP - que por lo que hasta ahora sabemos
pareciera que somos los segundos en el mundo en publicar una compilación de sus conceptos
más relevante- es muy probable que coincida con nuestra opinión, en cuanto a que los
profesores Mearsheimer y Walt no han exagerado en nada el poder y la influencia que ejerce
el Lobby de Israel en la vida política norteamericana.
En este punto, cabe tomar como propia la pregunta que se hace
el periodista Robert Fisk - que escribe para el Independent de Inglaterra (28 de abril de
2006)- al titular uno de sus artículos: ¿Los Estados Unidos de Israel?
Si bien Fisk no profundiza ni desarrolla su duda, me pregunto
en qué medida se trata de un interrogante o de una sugerente descripción de lo que
constituye un hecho concreto de la realidad actual. Es decir: ¿hasta qué punto los
Estados Unidos no son ya un "Imperio Conquistado" por el Lobby de Israel?
En este punto no puedo dejar de recordar el libro que
escribiera Norberto Ceresole en 1998: "La conquista del Imperio Americano"
(Ediciones Al Andalus; Madrid). Aunque él no desarrolló el tema en el sentido con que lo
hacen los dos profesores norteamericanos, su título y la ilustración de la tapa que se
reproduce en esta página - que la ofrezco como un homenaje a su memoria- encierran
intuitivamente un misterioso y fuerte mensaje que avizora el futuro, como si se tratase de
una profecía.
No estamos hablando de visiones, don que no poseemos, sino de
hechos muy concretos y documentados. Mearsheimer y Walt no mienten ni han fabulado contra
el Estado ni el lobby de Israel. Lo que ellos sostienen lo confesó el mismísimo Ariel
Sharon, cuando el 3 de octubre de 2001 expresó ante algunos miembros del Keneset:
"Cada vez que hacemos algo, se nos dice que los EE.UU. van a responder así o asá...
yo quiero aclarar, que no deben inquietarse por las presiones americanas sobre Israel.
Nosotros, el pueblo Judío, controlamos a América y los americanos lo saben"
(Ratier, . Emmanuel; "Una camarilla sionista detrás de la política norteamericana
en Medio Oriente"; Patria Argentina, junio de 2002, Pág. 7.
En mi opinión, lo que ambos profesores desarrollan sobre el
Lobby de Israel, es un reconocimiento tardío de lo que es una realidad mucho más grave.
Personalmente, no puedo dejar de coincidir con la afirmación de Sharon y con el estudio
de los profesores Mearsheimer y Walt, pero al integrar éstos y otros numerosos
antecedentes, no puedo dejar de concluir respecto a lo que es un dato incuestionable de la
realidad: el Lobby de Israel, realmente controla los Estados Unidos y a los
norteamericanos y Norteamérica es un Imperio, para mal de los ciudadanos estadounidenses,
que ha sido inadvertidamente conquistado.
Finalmente, los lectores saben que todo lo que publicamos en
Patria Argentina tiene por objeto no sólo informar sino también inducir a la reflexión,
y que el producto de esa reflexión se aplique y sirva a nuestro interés nacional y a los
fines de Reconquistar nuestra Independencia perdida. Frente a este caso, aprecio que en
nuestra reflexión los argentinos, por lo menos, deberíamos preguntamos: Y por casa
¿cómo andamos?