
Rivalidad de Inglaterra y España
Inglaterra se sintió humillada
Después de un recorrido de seis meses y medio, el 15 de marzo de 1493 Cristóbal Colon
regresó al puerto de Palos, con la noticia de que había llegado a la India navegando
hacia el poniente a través del Atlántico. (Así se creía entonces, equivocadamente). En
realidad, había descubierto un enorme Continente, del cual apenas tocó las Islas de San
Salvador, Cuba (a la que Bautizó como Juana) y La Española (hoy República Dominicana)
En España hubo desbordante júbilo. Los Reyes Católicos le
dieron a Colón "espléndida bienvenida" en Barcelona. Toda Europa se hallaba
expectante.
En cambio, en Inglaterra, la noticia produjo amargura y
envidia. Los Ingleses ansiaban disputarle a España el Dominio de los mares. (Tiempo
después el dictador Oliverio Cromwell precisaría esa rivalidad diciendo: "El
español no es nuestro enemigo accidental; lo es providencialmente").
Durante su segundo viaje (iniciado el 25 de septiembre de
1493, con 17 naves y 1,500 hombres), Colón exploró las antillas, Cuba y Jamaica. En el
tercer viaje (con 6 buques, 30 de mayo de 1498) descubrió Sudamérica al recorrer las
desembocaduras del rio Orinoco, a la altura de lo que después llegó a ser Venezuela y
Colombia. A su regreso, en 1498, llevó a España deslumbrantes noticias sobre las ricas
tierras descubiertas, sus frutos y la índole de sus indios. En un cuarto y último viaje
(con 4 carabelas y 150 hombres,9 de mayo de 1502) descubrió Santa Lucía (hoy Martinica),
bordeó la costa de Honduras, rodeó el cabo de Gracias a Dios hasta el istmo de Panamá
en busca de una salida al oeste, y luego continuó a Jamaica ,enfilo a la Española y de
ahí retornó a España (12 de septiembre de 1504).
Por su parte, en 1502, el navegante Florentino Américo
Vespucio costeó América hasta llegar a un estrecho en el cono sur del Continente. Sus
informes y mapas permitieron establecer que Colón (muerto en 1506) no había llegado a la
India, sino a un nuevo continente. El cosmógrafo alemán Martín Waldeseemûller lo
afirmó así en 1507 y propuso que el nuevo continente fuera llamado América.
Luego hubo otra expedición española, mandada por Fernando de
Magallanes, que cruzó el estrecho que lleva su nombre, remontó el océano (llamado por
él, Pacifico), y llegó al archipiélago de las Filipinas, al oriente de Asía. Filipinas
fue poco después colonizada por España. De esta manera (ya con Cortés firmemente
instalado en la Gran Tenochtitlán) el imperio Español se extendía desde Europa hasta
asía. Por eso se decía que en sus tierras nunca se ponía el sol, pues cuando anochecía
en Madrid, empezaba amanecer en la gran Tenochtitlán y luego en Filipinas.
Del Libro Imperialismo y Teología
Segunda Edición, México. Capital de la Nova Hispania.
2006.
Salvador Borrego