
ANTIHOMENAJE A GUEVARA
CENTRO DE ESTUDIOS EVOLIANOS
"No disparen. Soy el Comandante Guevara, les resulto más útil vivo que
muerto" (Una frase olvidada)

El único "gringo" era él

Bustos y Debray luego de "confesar"
Ha llamado poderosamente la atención la unanimidad con la cual, desde puntos de vista que
pueden resultar dispares, la prensa de la Argentina y del mundo entero le ha otorgado en
homenajear a la figura de nuestro guerrillero vernáculo, Ernesto "Che" Guevara.
Y al respecto digamos que, si bien los puntos de vista de tales recordatorios puedan
presentarse como diferentes, sin embargo hay un universal consentimiento en considerarlo
como un gran idealista, como un inclaudicable luchador por la justicia social, aunque
pueda haber elegido caminos equivocados para hacerlo en algunos casos o por el contrario
eligiendo el único adecuado que se podía haber adoptado en una circunstancia de gran
explotación y opresión.
Pero en todos los casos, se disienta o se acepte su metodología, se ha presentado una
gran unanimidad en considerarlo como una persona valiente, idealista, especialmente en su
actuación guerrillera, si bien en cambio hoy casi todos, por razones distintas, discrepen
con su breve actuación en la gestión de gobierno en Cuba, o por haber fracasado en la
implementación de su plan económico cuando era ministro de tal área, o por haber hecho
fusilar a varios inocentes de una manera sumamente implacable, no ahorrando ni siquiera la
vida de un niño de 16 años.
Sin embargo lo que nadie le discute es lo relativo al valor demostrado en luchar contra
del "imperialismo norteamericano" y sus diferentes dictaduras locales de cuyo
sistema ha sido un sustancial enemigo.
Nosotros es justamente esto último lo que trataremos de refutar. ¿Ha sido Guevara un
luchador inclaudicable y efectivo en contra de tal poder "imperialista" que
decía combatir? Así como la segunda pregunta más esencial que dejaremos para otra
oportunidad: ¿Han estado los principios sustentados por él en antítesis de tal poder o
por el contrario han ayudado a consolidarlo? Contestar a esta primera pregunta esencial es
sobre lo que versa este artículo el que pretende erigirse como un anti-homenaje a la
figura del Che.
Guevara y la guerrilla en Bolivia
Al referirse a tal tema se ha puesto el acento especialmente en las siguientes
circunstancias. Guevara perdió la batalla de Bolivia porque tuvo ante sí a un enemigo
demasiado poderoso como el Norteamericano que actuaba por detrás de la fuerza de los
"rangers" bolivianos entrenándolos y brindándoles armas especiales e
informaciones y además se agrega como dato complementario de su derrota el hecho de que
dos de sus colaboradores, el argentino Ciro Bustos y el francés Regis Debray, quienes a
su vez habrían sido delatados por miembros del partido Comunista local, lo traicionaron
brindando información respecto del lugar exacto en que se encontraba. Esta suma de hechos
es lo que explicaría que su movimiento pudiese ser desbaratado en tan corto tiempo, luego
de apenas seis meses de haberse iniciado.
Vayamos al respecto a los hechos puntuales. En contra de lo que se piensa habitualmente el
movimiento de Guevara en Bolivia contó con un gran apoyo económico del gobierno de Cuba
y de la Unión Soviética quienes consideraban que para expandir la revolución marxista y
en última instancia la hegemonía de aquel imperialismo por el mundo entero era
indispensable obtener triunfos en otros países. Éste era el sentido de la consigna
"obtener varios Vietnam en el mundo entero". En especial lo que a Guevara le
interesaba era la Argentina, país de gran importancia estratégica y en el cual alentó,
en simultaneidad con su movimiento en Bolivia, un grupo guerrillero en una zona próxima a
dicho país a cargo del periodista Massetti, cuyo nombre era Ejército Guerrillero Popular
(EGP), el cual fracasaría más estrepitosamente aun que su experiencia en Bolivia, sin
siquiera haber entrado en combate. Pero como consideraba que el eslabón más débil del
poder imperial en Sudamérica se hallaba en el país del altiplano fue hacia allí donde
concentró sus mayores esfuerzos. El grupo guevarista estaba compuesto por una verdadera
brigada internacional en donde los bolivianos se encontraban en absoluta minoría, con
integrantes de países como Cuba, Argentina y hasta europeos como el aludido Debray. Fue
esta elección equivocada de miembros lo que hizo que tuviese una primera desinteligencia
con el partido comunista local. Éste, más conocedor que Guevara de la idiosincrasia de
su propio país, consideraba que la presencia de "gringos" en su inmensa
mayoría de piel blanca y algunos de los cuales que ni siquiera hablaba el castellano, iba
a enajenar las simpatías de los campesinos los que, si bien explotados, iban a ver con
malos ojos la presencia de extranjeros en su territorio. Esto último tenía un
antecedente histórico irrebatible. En 1811 cuando la Junta de Gobierno de Buenos Aires
envió una misión al Alto Perú, lo que hoy es Bolivia, ésta fue repudiada por la
población en tanto la misma, además de estar compuesta por "gringos",
levantaba consignas liberales y ateas contrarias a la idiosincrasia de dicho pueblo. Esta
actitud se recordará que enajenó la voluntad de tales territorios hacia el resto de la
Argentina siendo la base de la futura independencia y secesión de tal país. Fue por tal
razón que en todo el tiempo en que la guerrilla actuó en Bolivia no logró la adhesión
de campesino para su causa y por el contrario fueron éstos los que denunciaron su
presencia a los militares quienes lograron finalmente dar con él.
Es decir el Partido Comunista boliviano estaba en lo cierto en señalar que ese movimiento
estaba condenado de entrada al fracaso porque no iba a lograr lo esencial cual era el
apoyo de la población.
Se dice erradamente, para soslayar este hecho esencial, que Guevara fue delatado por
Debray y Bustos quienes habrían sido sometidos a torturas para finalmente terminar
indicando dónde se encontraba escondido y que éstos a su vez fueron denunciados por el
Partido Comunista. Aun suponiendo que haya sido cierto esto último vayamos al relato
puntual del ejército boliviano que los detuvo y a conjeturas nuestras. La realidad es que
ninguno de los dos podía saber el lugar exacto en que se encontraba Guevara pues hacía
más de un mes que se habían separado del grupo guerrillero con la finalidad de
establecer contactos con miembros disidentes del partido comunista boliviano. Lo más que
pueden haber delatado era la presencia de Guevara en Bolivia, pero no su ubicación exacta
pues forzosamente debían ignorarla.
El ejército reconoce que Debray confesó, pero que lo hizo sin tortura pues "era tan
flojo que bastaba soplarle a los ojos para que cantara todo lo que sabía". ¿Pero
qué era lo que sabía? En defensa del fracasado francés, ex marxista hoy apoltronado en
cargos del sistema en el propio país, digamos que indudablemente no debía saber el lugar
en que se hallaba en ese momento su jefe y que haber dicho que Guevara estaba en Bolivia
no debía haber empeorado demasiado la situación de éste.
Pero vayamos al relato puntual del momento en que Guevara cae en combate y contra quien
luchaba. El relato del militar que condujo la operación es muy sugestivo. Afirma que
durante cuatro días su tropa de "rangers", (en realidad se trata del nombre que
recibe la gendarmería en tal país) con 160 hombres tuvo rodeado al contingente de
Guevara el que, debido a sus incesantes deserciones y bajas, estaba reducido a apenas 47
combatientes. Si Guevara hubiera aplicado las técnicas guerrilleras de su propio manual
lo correcto hubiera sido dispersarse en pequeños grupos internándose en la selva a fin
de evitar caer en manos del enemigo. Sin embargo curiosamente nada de eso sucede y se
termina dejando atrapar con suma facilidad por una avanzada de ese contingente que logra
en pocas horas desbaratar todo el movimiento. Se ha insistido mucho, con la finalidad de
divinizar la figura del Che, en el relato efectuado por quien lo ejecutó al cual le
temblaba el pulso y al que Guevara hasta tuvo que darle la orden de dispararle. Sin
embargo es más interesante recordar sus palabras cuando fue herido en la primera ráfaga.
"No disparen. Soy el Comandante Guevara, les resulto más útil vivo que
muerto".
Una vez que se obedeciera a su primera "orden" de no rematarlo en el combate la
patrulla boliviana consultó con el mando militar el cual no podía creer en la facilidad
con la cual se había logrado terminar con el principal líder de la revolución
castrista. Luego de varias consultas, se consideró que Guevara muerto era más útil que
vivo, lo cual fue sin lugar a dudas el principal error cometido pues fusilándolo se lo
convertiría en un mito, tal como sucedió luego.
Es posible pensar que la CIA pueda haber colaborado con la información respecto del
paradero de Guevara, de sus métodos de combate y aun con armas, sin embargo el mérito de
la acción por atraparlo corresponde exclusivamente al ejército boliviano a quien
queremos homenajear en este nuevo aniversario, tal como aparece en la foto tan popular que
distribuimos en donde todos los que rodean su cadáver son "indios" y el único
"gringo" que allí aparece es el propio Guevara.
Por último un homenaje también a la joven maestra de La Higuera en cuya escuelita fue
primeramente alojado Guevara malherido antes de su posterior ejecución. "¿Por qué
vino a invadirnos y a matar a nuestros compatriotas desde otro país que no es el
nuestro?". Claro que los hacedores del mito nunca podrán responderle.
Marcos Ghio
Buenos Aires, 8-10-07
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