
Advertencia para el libro "Ulises Criollo"
Por José Vasconcelos
La Presente obra no ha de menester de prólogo requiere, a lo sumo, la advertencia de que
no está escrita -no lo está ningún libro de su género-.
Para caer en manos inocentes. Contiene la experiencia de un hombre y no aspira a la
ejemplaridad, sino al conocimiento. El misterio de cada vida no se explica nunca, y apenas
si nosotros mismos podemos rescatar del olvido unas cuantas escenas del panorama intenso
en que se desarrolló nuestro momento. La del presente volumen {Ulises Criollo} componen
la primera etapa de un curriculum vitae prologado. Se cierra esta primera parte con la
muerte del Presidente Madero.
El segundo volumen de la obra (La tormenta), es la de la pasión desorbitada y la
revolución; caos por dentro y por fuera, en un alma atormentada por todas las angustias:
contiene juicios acerca de la sucia rebelión carrancista y terminará con la muerte de
Carranza. El tercer volumen (El desastre), es el de la vida conquistada para la
edificación en lo subjetivo y en lo externo.
El nombre que se ha dado a la obra se explica por su contenido. Un destino comenta, que de
pronto refulge, luego se apaga en largos trechos de sombra, y el ambiente turbio del
México actual, justifican la analogía con la clásica Odisea. Por su parte, el
calificativo de criollo lo elegí como símbolo del ideal vencido en nuestra patria desde
los días de Poinssett, cuando traicionamos a Alamàn. Mi caso es el de un segundo Alamàn
hecho a un lado para complacer a un Morrow. El criollismo, o sea la cultura de tipo
hispánico, en el fervor de su pelea desigual contra un indigenismo falsificado y un
sajonismo que se disfraza con un colorete de la civilización más deficiente que conoce
la historia; tales son los elementos que han librado combate en el alma de este Ulises
Criollo, lo mismos que en la de cada uno de sus compatriotas.
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