
Mercado Informal y una respuesta NS
· Panorama de la Informalidad
· Bienes culturales NS
Panorama de la informalidad:
Las
estadísticas hablan de que 4 de cada 10 mexicanos se ganan la vida de manera informal.
Este sector de la economía crece en un 14 por ciento anual y ya representa el 5 por
ciento del PIB, con un 60 por ciento del comercio. En realidad no es más que la
consecuencia lógica de la imposición de la democracia y del libre mercado
La democracia impuesta no habla de belleza en las ciudades, sino de lugares para el
comercio y la socialite; la democracia no habla de dignidad en el trabajo, habla de poder
de consumo.
¿Qué tiene entonces de raro que los artículos más vendidos en la informalidad sean
aquellos que representan un bien cultural en si mismo? Vamos no es el mercado informal
donde se venden alimentos, casas, autos, medicamentos, computadoras, joyas, etc. es una
minima parte de ese mercado. Lo que si se vende es música, ropa de "marca",
programas de computo y productos chinos.
Desde luego no es el México que queremos, esto es el resultado del liberalismo
económico, el mismo liberalismo que ha logrado que la principal fuente de divisas sean
las remesas, después del petróleo. Nuestra nación vive de explotar sus recursos
naturales, de lo que envían sus expatriados
Cuando nuestra principal fuente de
riqueza debería ser el trabajo.
Nuestra inclusión dentro de la informalidad.
El sistema llama informal a lo que es copia no autorizada o que no tiene registro
comercial. Bueno pues, los bienes culturales del NS; libros, música, playeras,
artesanía, videos. Por lo menos en Iberoamérica son en un 90 por ciento,
"informales" razones nos sobran...
Los libros de Salvador Borrego, Bochaca, Feder se venderían en las librerías por
millares, pero los lobbies inquisidores prestos actúan para presionar a los libreros y
que este tipo de libros no circulen.
¿Qué camino queda? La venta particular y encontrar esa vereda que son los puestos de
libros en la total informalidad, el resultado es que gente del "pueblo" que
antes no entraba en contacto con los libros los puede encontrar en los mercados populares,
¿riesgos? Muchos el principal es que la informalidad es una de las ramas de la cosa
nostra local. Y es un riesgo que debemos afrontar, por lo menos en lo que respecta a
libros, videos, artesanía y nuestra música.
Existe desde luego un gran mercado de parafernalia y de "recuerdos de la guerra"
y es ahí donde debemos establecer una separación pues los vendedores de estos productos
no lo hacen por afán ideológico sino por mero lucro.
Siempre nos hemos preocupado por el futuro laboral de los camaradas y la conclusión es
tajante: no es recomendable cifrar esperanzas en ser un "vendedor "de libros de
la causa pues a la larga traerá consecuencia de frustración y resentimiento. Los que se
quieran dedicar a eso lo deben de ver como una actividad complementaria a su
trabajo
cuando lo tengan.
Indudablemente "lo nuestro" siempre anda en riesgos inherentes a la
informalidad, por ejemplo Editorial Solar posee unos textos realmente ejemplares que
tienen que convivir con otros digamos que preferiríamos no saber de su existencia, pero
es una forma de sobrevivir y por lo tanto no censurable, y eso que estamos hablando de una
editorial seria y en forma.
La venta en los mercados de lo informal es un débil equilibrio entre lo que nos es ético
y la lucha ideológica.
Pero atención el que tengamos que convivir ahí no significa que estemos de acuerdo.
Jamás un NS puede tolerar mercados anárquicos con mantas de plástico, estéticamente
horripilantes, por no hablar de los que son un lugar nauseabundo.
Nosotros quisiéramos mercados de la Comunidad, amplios, ventilados, agradable, con
pinturas, con paisajes; con una explanada para conciertos de buena música; con un centro
de cuidados para niños pequeños. Siempre en la medida de lo posible deben ser nuestros
lugares un ejemplo de orden y limpieza, que reflejen el mundo que queremos.
La democracia ha propuesto grandes plazas comerciales donde sólo las grandes cadenas
comerciales puedan ubicarse
nada de pequeño comercio. ¿Y quien habla ahí de
inequidad de oportunidades?
Nuestros libros sólo han logrado entrar en los círculos de la "socialite" por
algún buen mecenas que los obsequia a sus amigos, mientras tanto la comunidad popular los
adquiere en la informalidad, con creciente demanda. No es una virtud pero así es la
realidad.
 |