
El poder y el dinero... nunca un Walhalla

Sobre el extraño accidente del gallego-mexicano Juan Camilo Muriño
Un jet que tiene los mejores cuidados, que periódicamente es supervisado por el ejército
mexicano, pero que en un momento inesperado es presa de una turbulencia provocada por un
avión más grande y que iba adelante
además se le "atora" el timón y se
desploma en el barrio más lujoso de la capital mexicana; las Lomas de Chapultepec, bueno
a la entrada de este.
Y así sin más nos dicen que ocurrió, para el gobierno el caso esta cerrado, aunque en
el animo de la totalidad de la opinión publica se dice que fue un atentado, técnicamente
no explicable, pero mucho más creíble que la versión del atoron de la palanca o la del
avión que iba adelante que provocó turbulencias.
Iván el Terrible como era apodado, no es un héroe, así lo califico el Priista Manlio
Beltrones y no asistió al funeral... y el PAN acepto no hacerlo un héroe.
Mouriño y Santiago Vasconcelos habían desafiado a la mafia. Nosotros no podemos decir
como ocurrió la caída del Avión pero lo que si podemos decir es que en especial
Mouriño encarnaba un cierto anhelo para vencer a los criminales...Por lo menos eso era
para los militantes del PAN
Pero al morir aceptaron dócilmente las versiones de que fue un accidente y así de un
día para otro de ser una esperanza se convierte en un muerto nada más que se suma a los
casi 4 mil ejecutados en el sexenio.
Ay, ay, Juan Camilo, a tus treinta y siete años... Y te niegan la entrada al paraíso de
los héroes... No serás un caído en la guerra contra la mafia, no serás el constructor
de estado nuevo; vaya, ahora ni un ejemplo para los panistas
Y es que en la derecha no entras al Walhalla...
Mientras en Austria en octubre moría también en un extrañísimo accidente John Haider
aunque este tuvo el reconocimiento de más de 30 mil personas. No es por comparar pero
aquí se organizo un funeral sólo para la mafia política
pero ¿qué podemos
esperar esta es la democracia, en que cada hombre es un voto y un consumidor y en donde un
Secretario del Interior es solamente una pieza del mecanismo
No un hombre necesario?
Para nosotros Juan Camilo Muriño, fue una buena persona, no un asesino ni un político
tramposo, vamos no era un tipo desagradable y lo más alejado del típico
"experimentado político" adiposo. Que su familia sea rica y opulenta no le
resta meritos.
Lo triste es ver a tres niños que han quedado sin padre
lo cual si es una desgracia.
Juan Camilo, esperamos que los Ángeles cuiden de ellos...
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