Unas Palabras sobre Nuestra Emperatriz a 40 años de su muerte (1840-1927)

Frecuentemente se habla del Segundo Imperio Mexicano como una aventura más o menos descabellada del Partido Conservador mexicano, de Napoleón III o de Maximiliano. O de los tres juntos; pero aquel intento de Monarquía en América no fue aventura de los reaccionarios mexicanos, ni del emperador de los franceses, ni del Archiduque de Austria, sino una empresa bien meditada, bien calculada hasta cierto punto, y de vastos alcances, de toda Europa; por lo mismo, el fracaso no fue solamente de Francia, sino de todas las potencias europeas que en el momento preciso de la decisión, tuvieron miedo, vacilaron en realizar lo que habían planeado desde tiempo atrás.

El papel de víctimas expiatorias tocó a Maximiliano y Carlota, quienes lo desempeñaron a conciencia y con heroísmo; pero de todos los actores en aquella empresa de tan grandes alcances, que podía haber desviado el curso de la historia, tal vez Carlota fue la única que captó, en toda su magnitud, la significación del proyecto. Por eso, aquella extraordinaria mujer, que parecía destinada de la cuna a tan magna y difícil empresa, merece destacar entre las grandes figuras de la humanidad.

Más para describir la inmensa tragedia de Carlota, emperatriz de México, se necesitaría el genio de Esquilo y muchos tomos de nutridas páginas, este volumen no puede aspirar a tanto, se concretará a una breve biografía de la gran mujer, para destacarla en sus rasgos más característicos de significación humanística, de proyección histórica a través de las edades y de influencia inmediata en la sociedad en que vivió.

Como figura de relieve histórico, difícilmente se encontrará una vida más intensamente dramática que la de María Carlota Amalia Victoria Clementina Leopoldina, Princesa de Bélgica y Emperatriz de México, quien descuella en la sombría grandeza de la vasta tragedia mexicana...

Siempre manifestaremos nuestra simpatía y adhesión al Imperio de Maximiliano ,si los actuales católicos se avergüenzan de su Emperador, les recordamos que el General Miramon distinguió a Maximiliano como "El Primero de los Mexicanos".

Nosotros Nacionalsocialistas mexicanos reconocemos a nuestro II Imperio, nuestra unidad hacia Europa se encuentra ahí.