
"Absuelve" a Serbia de genocidio la ONU
BERLÍN.- Los jueces de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), entre ellos el mexicano
Bernardo Sepúlveda Amor, pusieron fin ayer a un capítulo inédito en la historia de la
justicia mundial, con una sentencia que era esperada con impaciencia en Belgrado y en
Sarajevo.
Después de estudiar una demanda presentada por el gobierno musulmán de Sarajevo en 1993,
que acusó a la nación serbia de cometer el crimen de genocidio en Bosnia Herzegovina, la
Corte, la más alta instancia jurídica de Naciones Unidas, exoneró a Serbia de cualquier
responsabilidad directa en los crímenes cometidos durante la guerra.
Pero los jueces llegaron a la conclusión, después de estudiar los entretelones más
negros de la guerra, de que Serbia violó su responsabilidad para evitar el genocidio en
Srebrenica, la matanza llevada a cabo por el ejército serbo-bosnio y en la que fueron
asesinados unos ocho mil bosnios musulmanes.
Hace 13 años, Bosnia solicitó a la Corte que determinara si Serbia estaba detrás de los
asesinatos, violaciones y limpieza étnica que asoló al país durante la guerra. La
demanda representó el mayor caso del Tribunal en sus 60 años de historia, porque por
primera vez un Estado sería juzgado por genocidio.
Si la Corte hubiera encontrado culpable a la nación serbia, habría posibilitado el
camino para que Bosnia exigiera compensaciones de guerra estimadas en varios cientos de
millones de dólares, pero también habría convertido a los serbios en los parias del
mundo occidental.
Poco después de estallar la guerra, el gobierno musulmán de Sarajevo llevó el caso a La
Haya, pero en lugar de acusar a individuos, denunció que toda la nación serbia,
impulsada por la ideología nacionalista de Slobodan Milosevic que engendró el odio
racial, era cómplice de las matanzas que se estaban llevando a cabo.
Serbia rechazó las acusaciones con un argumento, que ayer fue aceptado por la Corte.
Belgrado reconoció que había apoyado a los serbios de Bosnia durante la guerra, pero
afirmó que jamás había instigado o propiciado un genocidio en Bosnia.
La sentencia de la Corte Internacional de Justicia, dada a conocer ayer en La Haya,
señala que Serbia no cometió un genocidio durante la guerra y destaca que nadie, ni
tampoco ningún órgano oficial del estado, puede ser inculpado de haber tenido la
intención deliberada de destruir, totalmente o en parte, a la población musulmana de
Bosnia.
La sentencia reabrió una vieja herida, al señalar que el ejército serbio bosnio había
cometido un genocidio en Srebrenica. Peor aun, la presidenta de la Corte, Rosalyn Higgins
denunció que las autoridades serbias no hicieron nada para prevenir la masacre o castigar
a los responsables.
"El acusado tenía una posición de influencia sobre los serbios de Bosnia y habría
podido desplegar todos sus esfuerzos para prevenir los sucesos trágicos que se
produjeron", dijo. "La decisión de matar a los varones musulmanes de Srebrenica
fue tomada por algunos miembros del ejército de los serbios de Bosnia, pero sin el
control efectivo de la entonces República Federal Yugoslava".
Para justificar su sentencia, la Corte señalo que un acto solo puede ser considerado como
genocidio cuando existe la "intención de destruir, total o parcialmente, al grupo
protegido como tal". Según la Corte, los homicidios perpetrados de forma masiva en
Bosnia Herzegovina no estuvieron acompañados de la intención de destruir total o
parcialmente al grupo de musulmanes de Bosnia.
La sentencia del Tribunal de Naciones Unidas devolvió ayer la calma a Belgrado, donde el
presidente serbio, Boris Tadic calificó el veredicto como "muy importante" para
su país y como "doloroso" la parte que se refiere a Srebrenica.
"Lamento que la Corte de Justicia no haya condenado a Serbia por genocidio y por
complicidad en genocidio" , dijo en Sarajevo el miembro musulmán de la Presidencia
tripartita de Bosnia, Haris Silajdzic, pero destacó que es importante que el tribunal
confirmase que Serbia no impidió la matanza de Srebrenica.
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