
Un pequeño homenaje, en letras, a los miembros de la
HJ, que combatieron con una bravura sólo comparable en aquellos que luchan por un Ideal.
Al grito de "Seguidme", Oficiales y Suboficiales encabezaban los
ataques en las Divisiones SS.
La HJ no fue una excepción.
Que el Dios les tenga en su Paz y Belleza.
LA DIVISIÓN HITLERJUGEND
"Jóvenes escogidos y convertidos en una soberbia formación de combate forjada
al calor de las batallas de Normadia en 1944"
Las Waffen SS se formaron a principios de la II guerra mundial, sobre la base de las
organizaciones paramilitares SS que ya existían, y crecieron rápidamente en tamaño. El
20 de julio de 1943, en Amberes, cuadros de mando de la 1ª División Panzer de las SS ,
llamada Leibstandarte Adolf Hitler, se fusionaron con personal de las escuelas de las
Hitlerjugend, al objeto de constituir una nueva división de infantería mecanizada que,
junto con fuerzas adicionales de la Leibstandarte, formarían el 1º cuerpo Panzer de las
SS.
El 21 de Octubre, Hitler decidía que ese cuerpo estaría
formado no por una sino por dos divisiones acorazadas, y al día siguiente la nueva
división era bautizada como 12ª División Panzer de las SS "Hitlerjugend".
Esta unidad no tenía ningún precedente en el ejercito
alemán. La mayoría de sus oficiales y suboficiales habían sido escogidos entre capaces
veteranos de la Leibstandarte en el frente del este, hombres curtidos que se convirtieron
en responsables del adiestramiento de los jóvenes reclutas. Sus métodos no eran
ortodoxos. A fin de prepararlos para el combate, aquellos muchachos fueron sometidos a
condiciones de hambre y privaciones y expuestos a entrenamiento con fuego real, incluso
artillero. Como era inevitable, se produjeron bajas, pero aquellos soldados iban a la
guerra con ánimo encallecido y dispuestos a combatir con bravura. Se quería con ello que
los soldados de la división fuesen la sangre nueva del nacionalsocialismo. Los muchachos
de las juventudes hitlerianas se iniciaron en aquella doctrina y la abrazaron.
La mañana del 6 de Junio, la división Hitlerjugend fue trasladada a una situación en la
quedaba a disposición del grupo del ejercito B de Rommel. Las órdenes que se le habían
cursado consistían en concentrarse al este de Lisieux, donde el séptimo ejército se
encargaría de su despliegue. Como muchos de los contingentes alemanes de refuerzo que se
trasladaron a la cabeza de playa aliada, la división Hitlerjugend era incapaz de
desplazarse por completo y debía dividirse para su transporte. Las primeras unidades que
se pusieron en movimiento a las 10:00 del 6 de Junio fueron el 1º batallón de la HJ,
junto con el 26º regimiento de granaderos panzer de las SS.
A las 15:00 llegaban a la región de Lisieux algunos elementos de la división HJ, que
recibieron la orden de reagruparse al oeste de Caen para participar en un contraataque
sobre los Canadienses. Las diferentes unidades de la división HJ estuvieron en movimiento
en el área de despliegue durante las 24 hrs siguientes. Sin que pueda hablarse de
cobertura aérea amiga de ningún tipo, las fuerzas alemanas congregadas se vieron
sometidas a los furiosos ataques en rasante con cohetes y fuego de cañón de parte de los
Hawker Thypoon de la RAF, que forzaron hasta el límite la férrea disciplina y el
entrenamiento combativo de los jóvenes soldados. Era escasa la información fiable sobre
los movimientos del enemigo y entre los batallones los rumores corrían como la pólvora,
aun cuando la moral se mantenía alta. Las compañías de Infantería mecanizada ocuparon
rápidamente sus posiciones y sus hombres cavaron trincheras y pozos de tirador mientras
los equipos contra-carro ponían en batería sus armas pesadas. Todo ello se cubrió con
redes de camuflaje y finalmente, ya de madrugada, los soldados estuvieron en situación de
concederse unas cuantas horas de sueño.
El 2ª batallón de las HJ no llego hasta la mañana del 7 de Junio, con Únicamente 50
carros. Los Phanter del 1º batallón estaban detenidos en la orilla oeste del río Orne,
debido a la falta de combustible. Así, pues solo se pudo reunir un Kampfgruppe bajo el
mando de Kurt Meyer (Panzermeyer). A pesar de las perdidas habidas en hombres y material
en el curso de los ataques aéreos, las unidades de la HJ, junto con la 21ª división
panzer, era la única fuerza capaz de hacerse cargo de un contraataque al oeste de Caen.
Las órdenes especificaban que la unidad debía atacar al enemigo y devolverlo al mar,
puesto que las playas eran el objetivo que se habían fijado. De hecho, las ordenes de
Panzermeyer eran mucho mas realistas y parece que decidió tomar una posición de
cobertura al objeto de proteger Caen hasta la llegada de refuerzos. Sitúo en línea tres
batallones de infantería mecanizada, con dos compañías de carros detrás de cada flanco
, y desplegó el apoyo artillero hacia retaguardia, preparando una emboscada a las fuerzas
canadienses que hacían presión desde las cabezas de playa aliadas. Después Meyer se
sitúo en la torre de la abadía de las Ardenas, al objeto de dominar toda la zona.
Subido al campanario de la abadía, Meyer calculaba el mejor momento de atacar. los
canadienses se abrieron paso a través del pueblecito de Franqueville y se dirigieron al
aeródromo de Caen , cuando no faltaban mas de 80mts para que los primeros llegaran a su
destino, dio la señal de avanzar. Los Pzkpfw IV y la infantería salieron de sus
posiciones ocultas y se precipitaron sobre la pequeña loma, introduciéndose en el flanco
canadiense, mientras a quemarropa las piezas contracarro emboscadas disparaban mortíferas
una y otra vez contra los carros Stuart que se acercaban. Los jovencísimos soldados de
las HJ lucharon ferozmente y los canadienses se vieron obligados a replegarse ante la
furia desatada de su ataque. A las pocas horas eran recapturadas las localidades de Authie
y Franqueville. El ataque de la HJ estuvo bien coordinado y en el cooperaron conjuntamente
los carros, los panzergrenadiese y la artillería, lo que hacia muy difícil a los
canadienses detener el avance de los carros Pzkpfw IV.
Aunque El contraataque de Las HJ no había conseguido llegar a la playa, había impedido
que Los canadienses alcanzasen El importante aeródromo de Carpiquet. Los canadienses
sufrieron mas de 300 bajas y perdieron casi 300 carros, mientras que la HJ había perdido
6 Panzer y habían tenido unos 200 muertos. En su primera batalla la División
Hitlerjugend había combatido con bravura y una decisión que causaron una profunda
impresión en los canadienses, pero también habían sufrido cuantiosas bajas. Emil
Werner, del 25º regimiento de granaderos panzer, describía de la siguiente manera el
combate del 7 de Junio:
"Hasta Cambes todo funcionó bien. En lo que a nosotros se refería, esa localidad
parecía tranquila. Pero al llegar a las afueras caímos bajo el fuego de fusilería y el
infierno se precipito sobre nosotros. Atacamos una iglesia en la que se habían guarecido
algunos tiradores. Fue allí donde vi caer la primera baja de nuestra compañía, era el
granadero Ruehl, de la sección de plaza. Di vuelta el cadáver. Le habían alcanzado en
la cabeza. Era el segundo muerto de nuestra compañía. Habían muerto camaradas nuestros
y todavía no habíamos visto ningún inglés. Entonces la situación se hizo crítica. El
jefe de mi sección fue herido en un brazo y tuvo que pasar a la retaguardia. El granadero
Grosse, de Hamburgo, paso junto a mi y de un salto se lanzó tras de unos arbustos,
empuñando un subfusil y gritando ¡manos arriba!, ¡manos arriba!. Salieron dos ingleses
con los brazos en alto. Creo que esto le valió a Grosse la cruz de hierro de segunda
clase."
El 8 de Junio llego por fin una compañía de carros Panther del 1º° batallón que junto
con unos cuantos panzergrenadiese realizo un ataque nocturno sobre la carretera de
Caen-Bayeux. Los carros se movían en formación de cuña, con los infantes asidos a sus
torres. Como era habitual, Panzermeyer dirigía el avance de la compañía de exploración
montado en motocicleta. A medianoche llegaron al pueblo de Rots, y después de varias
horas de lucha desordenada, en el curso de las cuales la HJ perdió 6 carros, Meyer
retiró sus fuerzas. Pese a que el ataque fue conducido con gran valor y decisión, parece
que hubo escaso control táctico, y los observadores canadienses comentaron que las HJ
habían atacado de una manera fragmentaria y sin explotar la debilidad que evidenciaba la
posición del contrincante.
Si bien los alemanes habían planeado llevar a cabo una ofensiva importante gracias a la
cual pensaban llegar a la costa el 10 de Junio y que en la misma tomase parte la división
HJ , de hecho nunca llego a realizarse, debido a que los aliados tomaron la iniciativa por
el flanco izquierdo contra la división Panzer lehr. El 16 de junio, el estado mayor
divisional de la HJ, situado a unos 30 km al sudoeste de Caen, sufrió un duro y certero
bombardeo naval aliado, y el brigaderfuhrer Fritz Witt, que estaba al mando de la unidad,
perdió la vida junto con otros varios oficiales. Fue sustituido por Panzermeyer. La
división HJ se había ido desplazando gradualmente hacia el norte y oeste de Caen y ya
había sufrido importantes bajas. Por otra parte había escasez de combustible, municiones
y pertrechos. Al norte de Caen, los carros de la HJ prestaban apoyo a unidades debilitadas
como la 16ª división de campaña de la Luftwaffe.
El Aeródromo de Carpiquet estaba ocupado por una batería de artillería antiaérea de la
HJ, elementos del 1º batallón del 26º regimiento de granaderos panzer de las SS y unos
15 carros de combate.
El 4 de julio, los canadienses efectuaron un ataque con su 3ª división cuyo objetivo era
capturar la aldea de Carpiquet y su aeródromo. Una barrera artillera alemana provocó
importantes bajas en la primera oleada de ataques canadienses, aunque no evitó un
violento choque entre dos batallones de infantería canadienses y unos 50 panzergrenadiese
que defendían el pueblo de Carpiquet. Al llegar la noche, los canadienses habían ocupado
el pueblo y el extremo norte de la base aérea, pero los alemanes seguían conservando el
extremo sur. Aunque los hombres de la HJ estaban agotados, la falta de infantería fue el
único obstáculo que impidió que se lanzasen a nuevos contraataques. Entre el 4 y 9 de
julio, la división HJ se convirtió en una de las piedras angulares de la defensa alemana
en Caen contra el ataque del I cuerpo británico. Un importante ataque aereo aliado sobre
Caen causo relativamente pocas bajas alemanas, si bien significo escasez de alimentos,
municiones y combustible. Bajo el liderazgo de Panzermeyer trato de impedir a los
canadienses la ocupación de la aldea de Buron, al norte de Caen, pero después de luchar
contra ellos y llegar aun punto muerto con ayuda de unos pocos carros y la infantería
mecanizada, se vio obligado a retirarse. El 9 de julio, los aliados habían ocupado la
mayor parte de Caen, si bien los suburbios del sur seguían en manos de los alemanes.
Después del 9 de julio, la división HJ era una sombra de lo que había sido. El
contingente total de infantería de la división equivalía al de un solo batallón y de
los 150 carros que había tenido al principio, no quedaban más de 65. Las bajas totales
de la división desde el dia D habían reducido su fuerza originaria en un 65%, del cual
había un 20% de muertos y un 40% de heridos. Los refuerzos fueron solo de un centenar de
hombres, pero aquellos escaladores del 6 de junio se habían convertido en curtidos
veteranos.
Miles de aviones, las barreras artilleras y los ataques masivos de los carros martilleaban
con sus bombas y proyectiles. La tierra se henchía y retumbaba. Se había desatado el
infierno. Pero lo que sostenía su valor era sobre todo la fe. Manchados de sangre,
cubiertos de polvo y jadeantes, pero luchando, obstinadamente atrincherados, aquellos
muchachos detuvieron el paso de las tropas angloamericanas.
Mas al oeste de Caen se había librado otra sangrienta y agotadora batalla entre los
británicos y los alemanes por la ocupación de la posición clave de la cota 112,
conocida por los canadienses como la colina del calvario. Tomaron parte en la defensa de
la cota 112 algunos elementos de la HJ. El soldado Zimmer, de infantería mecanizada,
reseñaba en su diario como aquel ataque del 10 de julio los puso frente a los
británicos: "desde las 6:30 hasta las 8 de la mañana hemos soportado un pesado
fuego de ametralladora. A continuación, ataques de los ingleses con grandes contingentes
de infantería y muchos carros. Hemos luchado cuanto hemos podido, aun que veíamos que
nos encontrábamos en posición de desventaja. Cuando los supervivientes intentamos
reagruparnos y desplegarnos, advertimos que estábamos rodeados".
El 11 de julio, la división HJ fue retirada de la línea de fuego y enviada a Potingy,
zona situada a 30 km al norte de Falaise, a fin de que pudiera tomarse un descanso y
reagruparse. Pero el 18 de julio la división volvió a ser reclamada al frente para que
contribuyera a impedir que la operación británica denominada "goodwood"
envolviese la posición alemana en Caen. La división HJ estaba entonces dividida en dos
grupos operativos, con unos efectivos combinados de unos 50 vehículos blindados, durante
las tres semanas siguientes la división HJ siguió formando la columna vertebral de la
posición alemana al sur de Caen.
Pese a todo y como resultado de los sucesivos ataques aliados, la situación de los
alemanes en Normandía comenzaba a venirse abajo. El 25 de julio, el primer ejército
norteamericano de Bradley lanzaba la operación "cobre" desde la base de Sain
Lo, contra el flanco izquierdo alemán, ataque que acabaría por arrollar la posición
alemana en el oeste de Normandía. El 30 de julio, el segundo ejército británico del
teniente general Sir Miles Dempsey atacaba al séptimo ejército alemán en la operación
"bluecoat". La división HJ se encontraba desplegada al norte de Falaise cuando
el 7 de agosto, el primer ejército canadiense iniciaba la operación
"totalise", cuyo objetivo era romper el frente alemán al sur de Caen.
Participaron en este ataque un total de 600 carros contra los 50 vehículos blindados de
todos los tipos de las HJ.
No hay duda que la tenacidad y capacidad combativa de los soldados de la HJ, unidas a la
poderosa personalidad y al agresivo liderazgo de Panzermeyer, fueron las causas de que los
aliados no consiguieran romper la posición alemana. La ofensiva canadiense estuvo
precedida por un masivo ataque aéreo que minó la moral de la dos divisiones de
infantería alemana que ayudaban a sostener el frente. Mientras realizaba una inspección
por la retaguardia, Panzermeyer descubrió que: "ante mi, avanzando por la carretera
de Caen -Palaise en desordenado tumulto, aparecieron los soldados de la 89ª división,
presa del pánico. Me di cuenta que era preciso hacer algo para que volvieran a primera
línea y combatieran. Encendí un puro, me plante de pie en medio de la carretera y a voz
en grito, les pregunte si iban a dejarme solo para que me las arreglara con el enemigo. Al
ver a un jefe de división dirigiéndose a ellos en aquellos términos, se detuvieron,
vacilaron un momento y volvieron a sus posiciones."
La obstinación de los soldados de la HJ y el poder defensivo de las armas contracarro
alemanas de 78 y 88 mm impidieron que los canadienses avanzasen mas de 5 km durante las
primeras 24 horas. Sin embargo, las bajas habidas en las filas de la HJ eran de tal
cuantía que no fue posible formar ni siquiera un Kampfgruppe ofensivo.
El untersturmfuhrer Herbert Walther formaba parte de las HJ a los once años y al cumplir
18 ingresó como voluntario a las Waffen SS. Estuvo con Panzermeyer en Caen, donde obtuvo
la cruz de hierro de primera clase. Mientras se cerraba el cerco en torno a Falaise,
Walther hizo su último intento para escapar, pero: "mi conductor ardía como una
tea. Una bala me había atravesado el brazo, llegue a las vias del ferrocarril y eche a
correr. Mas abajo, en un terraplén comenzaron a tirotearme. Una bala me alcanzo en la
pierna, corri 100 mts y luego fue como si me hubieran dado un martillazo en la nuca: me
había entrado una bala por debajo de la oreja y había salido por la mejilla. La sangre
me ahogaba. Vi a dos americanos que me miraban y hablaban de rematarme... " sin
embargo, un estadounidense le vendó la pierna y lo evacuo tumbado en el capó de un jeep.
Mas tarde, de su cuerpo se extrajeron 13 balas.
Cuando los aliados quisieron bombardear la división HJ, que ya consideraban desecha,
Panzermeyer se había anticipado a la acción y había retirado hombres y vehículos de
sus posiciones defensivas en los pueblo antes que se produjera el ataque. Por espacio de
dos días, a partir del 14 de Agosto, panzermeyer retuvo la cota 159, en el nordeste de
Falaise, con solo 500 hombres, contra las tropas de la 3ª división canadiense. A raiz
que la posición fuera objeto de continuos ataques y sufriera los bombardeos de la
artillería y de la aviación de apoyo cercano. Panzermeyer se vio forzado a retirarse al
otro lado del rio Ante. Por entonces los efectivos de la división HJ habían quedado
reducidos a 15 carros y unos pocos centenares de hombres.
El 16 de agosto, la 2ª división canadiense entraba en Falaise y libraba una batalla casa
por casa contra un pequeño destacamento de la HJ. De esta quedaron únicamente 60
hombres, que se hicieron fuertes durante tres días, y de los que tan solo sobrevivieron
4, que fueron hechos prisioneros. Con la perdida de Falaise, el espacio que separaba a las
fuerzas británicas de las norteamericanas había quedado reducido a 20 km. en aquella
zona, que se había convertido en la bolsa de Argenta-Falaise, estaban atrapadas unas 19
divisiones alemanas, sujetas al incesante bombardeo de los aviones y la artillería
aliada. Los maltrechos restos de la división HJ recibieron la orden de mantener abierto
el lado norte de la bolsa al objeto que pudieran escapar por el el mayor numero de
hombres. Las HJ resistieron durante dos dias en el flanco donde estaba apostada.
Panzermeyer escapó cruzando el rio Dives con 200 hombres, la mañana del 20 de agosto.
Muchas de las características militares de la división HJ eran comunes a otras unidades
de las Waffen SS y del ejercito alemán que actuaron en Normadia en 1944. La diferencia
entre la división HJ y otras unidades alemanas estaba en la aceptación incondicional del
propio sacrificio. Dad la escasez de oficiales y el hecho que durante la campaña de
Normandia la división operase en pequeñas unidades, el liderazgo en los combates era
dirigido por los suboficiales, quienes tenian un importante papel en el mantenimiento de
un alto grado de cierto fanatismo entre los jóvenes soldados. El unterscharfuhrer Emil
Durr, del 26º regimiento de granaderos panzer, a quien le fue concedida a titulo póstumo
la cruz de caballero por sus dotes de mando y su bravura en el combate en las proximidades
de Caen el 27 de julio de 1944. Pese a encontrarse gravemente herido, Durr ataco un carro
lanzallamas canadiense que tenia inmovilizados a algunos de sus hombres. Después de tres
intentos, consiguió destruir el carro, perdiendo la vida a cambio.
La tenacidad, dureza de carácter y la voluntad de sacrificio eran comunes en estos
hombres. Un jefe de carro británico recordaba una ocasión en la que había visto
abalanzarse sobre los carros aliados a los soldados de la HJ: "parecían lobos y
tuvimos que matarlos contra nuestra voluntad". Con todo, esta disposición para el
sacrificio de la propia vida y esta capacidad para soportar el rigor de las agotadoras
batallas por encima del nivel de resistencia de los soldados alemanes ordinarios,
convirtió a la HJ en una fuerza de elite. en palabras de Max Hastings, en su libro
"overlord": "no hubo ninguna formación que causara a los aliados mas
dificultades hasta el final de la guerra en Normandia que la 12ª división panzer de las
SS".
¡Nuestro Honor es Nuestra Fidelidad!
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