Declaraciones pacifistas de un nieto de Gandhi enfadan a los sionistas

Un nieto de Ghandi Arun, quinto nieto del líder pacifista indio Mahatma Gandhi, dimitió como presidente del Instituto Gandhi contra la Violencia de Nueva York, fundado por él, debido a unas controvertidas declaraciones en las que acusaba a los judíos de "exagerar" el Holocausto nazi. Arun Gandhi presentó su dimisión ante esa organización el pasado 17 de enero, pero sólo le fue aceptada anteayer. El pasado 7 de enero el activista escribió un artículo titulado "La identidad judía no puede depender de la violencia", que se publicó en la edición digital del diario Washington Post, en una sección sobre temas religiosos llamada "On faith".

En él, Gandhi auguraba un futuro "sombrío" para los judíos, de quienes dijo que "desean que el mundo entero lamente lo que les ocurrió", y a quienes considera como principales protagonistas junto con el Estado de Israel de esa "cultura de violencia que hemos creado y que va a destruir la humanidad".

Las críticas hacia sus declaraciones no se hicieron esperar, y Gandhi tuvo que escribir otro artículo tres días después en el que se disculpaba por que se hubieran malinterpretado sus palabras, aunque reiteraba su afirmación de que "cuando la gente se aferra de manera demasiado firme a los agravios históricos puede perder el apoyo de sus amigos".

Los lectores consideraron la disculpa insuficiente,y siguieron tildando los comentarios de Gandhi de "antisemitas" .

Asimismo, Joel Seligman, presidente de la Universidad de Rochester, al norte del estado de Nueva York, donde se sitúa en Instituto Gandhi, se declaró "profundamente decepcionado" con sus "inadecuadas" manifestaciones. Ante una respuesta tan negativa, los encargados de la sección del periódico escribieron un mensaje a los lectores en el que lamentaban que las palabras de Gandhi no hubieran cumplido su objetivo, "arrojar luz sobre un asunto -la religión- que frecuentemente genera vehemencia".

Arun Gandhi se trasladó a Estados Unidos a finales de la década del ochenta, y desde entonces, siguiendo los pasos de su abuelo, ha viajado por todo el mundo para pronunciar numerosos discursos en favor de la paz como medio de resolución de conflictos.