
EUROPA SE SUICIDA, DÉMOSLE A CONOCER LOS DERECHOS HUMANOS DEL
CONCEBIDO
Mons. Pedro Agustín Rivera Díaz
Hace unos días se publicó que la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa
aprobó una resolución en la que exige a los 47 estados pertenecientes a esta
institución, "despenalizar el aborto si no lo han hecho aún". Las razones que
principalmente aducen, aparentemente toman en cuenta los "derechos de la mujer"
ya que consideran que se debe respetar "la autonomía de elección de la mujer"
ofreciéndole "las condiciones de elección libre y clara", para que pueda
acceder a un "aborto sin riesgos", ya que es necesario que "la
sociedad proteja a las mujeres que no desean finalizar su embarazo".
Para algunos, esto queda en una nota periodística más: y sin embargo implica la muerte
de infinidad de mujeres y hombres desde el seno materno, que además son ciudadanos
europeos. Realmente con resoluciones como esta, Europa se suicida.
No cabe duda que no hay peor ciego que el que no quiere ver. Por todos es sabido que en
varios países europeos, la tasa de nacimiento es negativa y que por lo mismo no cuentan
ya con la fuerza y creatividad de las nuevas generaciones, por lo que tienen que abrir sus
fronteras a migrantes. Nadie puede negar que los niños abortados, hoy ya le hacen falta a
Europa.
Es paradójico que el egoísmo de no compartir con nuevas generaciones, el bienestar que
han alcanzado, los lleve a perder ese bienestar y, sobre todo, a perder el gusto de la
vida, al cerrar su mente al esplendor de la belleza de un ser humano al que se le puede
llamar hijo y mantener cerrado su corazón a la esperanza que conlleva el compartir lo
realizado y acumulado a lo largo de la vida con sus hijos y nietos. ¿De qué les servirá
conservar un estatus de vida si matan la voz de su conciencia, pierden el sentido de la
vida y asesina a sus hijos?
Paradójico es también, que algunos piensen que en la toma de esas decisiones están
ejerciendo su libertad, cuando lo que están siguiendo son patrones mundiales impuestos
desde hace varios años por intereses económicos. En efecto baste recordar como en el
2004, Organizaciones no gubernamentales (ONGs) abortistas se reunieron en Londres por
iniciativa de la Planned Parenthood Federation (IPPF), dueña de la cadena de clínicas
abortistas más grande del mundo. La intención del evento fue conmemorar los 10 años de
la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo, realizada en El Cairo. La cita
titulada "Cuenta Regresiva 2015: Salud y derechos sexuales y reproductivos para
todos" contó con 700 participantes entre representantes de las ONGs, especialistas y
parlamentarios de 109 países.
El documento que firmaron textualmente señala la intención de que en el 2015, en todo el
mundo haya "acceso al aborto seguro y legal".
Cabe recordar que no toda acción, por ser legal, es justa y mucho menos, como sucede en
el aborto, donde "legalmente" se toman en cuenta sólo los derechos de una de
los actores, la madre, e injustamente no se respetan los del otro, el hijo o hija que es
abortado. Los derechos humanos son universales y por lo tanto son propios de todo
individuo de la especie humana, independientemente de su edad, sexo, condición genética
o cualquier otro motivo.
Conocer la Declaración de los Derechos Humanos del Concebido, puede ser un factor
importante para revertir la situación en Europa. Difundir sus principios a nivel mundial
puede ayudar a detener las estrategias de quienes difunden la cultura de la muerte.
Busquemos los medios a nuestra alcance para difundirlos y apoyarlos.
Entra a www.derechosdelconcebido.org.mx y participa en la campaña que consolida la
Cultura de la Vida. Tu decisión, tu firma, puede salvar muchas vidas.
(Nota es un artículo de un Sacerdote de la Iglesia Católica Romana, el cual es para
nosotros apreciable por el intento de formar un movimiento serio y ético a favor de la
vida, con mejores estrategias y buena voluntad que el de la secta patronal de Próvida)
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