Los incautos

Como lograr dinero y fama gracias al diablo.

Las películas de terror, las casas embrujadas y demás espantos son un buen negocio para la industria del entretenimiento, constantemente tienen que cambiar los trucos y demás recursos, pues en un breve período de tiempo los espectadores adivinan las situaciones, por lo que la renovación es indispensable.

En las pseudo creencias religiosas también se da este fenómeno -tener a los adeptos a la secta unidos por el temor-.

Algunos han logrado vender muy bien estos productos, tal es el caso del autor del libro "Las profundidades de Satanás", hijo del ya fallecido Don Rigoberto López Valdivia. Este conspicuo caballero durante años se ha dedicado a hacer antologías de supuestas apariciones marianas -en donde la "virgen" habla hasta por lo codos y menciona terribles castigos- claro no menciona que, por ejemplo, la de Guadalupe da un mensaje de Cariño hacia un pueblo y no una serie de lluvia de fuego y castigos bestiales.

Después de que no se cumplieron una sola de sus "revelaciones" hizo una nueva profecía -en base según él, en pasajes del Antiguo Testamento y el Apocalipsis de San Juan -Ahí aseguraba que Juan Pablo II saldría corriendo del Vaticano en "medio de charcos de sangre" y pues no ocurrió eso…lo que no pudo profetizar es que gracias a la traqueotomía a Juan Pablo II le inundó una septicemia general y eso no fue obra del diablo.

Luego ha publicado una serie de libritos de espiritualidad- ficción mezclada con sus neurosis y negocios personales, en los cuales asegura el próximo fin del mundo y el reinado del diablo. Nada tendría de particular -este peculiar negocio-sino fuera porque va destinado a crear un grupo políticamente correcto y para lograr este fin ¿a quién creen que presenta como anticristo? Adivinaron, pero no sólo es a Hitler también lo fue Napoleón.

La mentira es un pecado capital practicado por los adoradores de la destrucción quienes para quedar bien-con los poderosos adoradores de mammón-no duda en afirmar que de 1933 a 1935 los alemanes asesinaron a siete millones de hebreos, este flagrante mentira ni los más radicales sionistas lo sostienen.

En fin que quede claro, los libros de estos tipos sólo buscar asustar a la gente, traumarla e inmovilizarla. Añadámosle otro pecado capital la soberbia.

Mammón tiene unos estupendos seguidores y promotores.