
TANGO FASCISTA
Yo adivino el parpadeo
de las luces que a lo lejos,
van marcando del fascismo su volver.
Son las mismas que alumbraron,
con sus pálidos reflejos,
hondas horas de dolor.
Y aunque siempre quise del fascio su regreso,
siempre se vuelve por fidelidad al honor.
La quieta calle donde el eco dijo:
"Duce a noi viva il popolo d'italia",
bajo el burlón mirar de las estrellas
que con indiferencia hoy nos ven volver.
Volver,
con el fascio marchito,
las nieves del tiempo
oxidaron mi Beretta
y destiñeron mi camisa negra
Sentir, que es un soplo la vida,
que ochenta años no es nada,
que febril la mirada
Duce errante en las sombras
te busco y te nombro.
Vivir, con el alma aferrada
al recuerdo del Duce,
que lloro otra vez.
Tengo ansia del encuentro
con el pasado que vuelve
a enfrentarse con mi vida.
Tengo miedo de las noches
que, pobladas de pegadas de carteles,
encadenan mi soñar.
Pero el fascista que huye,
tarde o temprano detiene su andar.
Y aunque el olvido que todo destruye,
haya matado mi vieja ilusión,
guarda escondida una esperanza humilde,
que es todo el fascismo de mi corazón.
Volver,
Con el fascio marchito,
las nieves del tiempo
oxidaron mi Beretta
y destiñeron mi camisa negra
Sentir, que es un soplo la vida,
que ochenta años no es nada,
que febril la mirada
Duce errante en las sombras
te busco y te nombro.
Visto en la Red Disidencias
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