
Disculpa a "National Alliance"
La conferencia del Episcopado mexicano se muestra muy valiente para criticar a las
organizaciones del Poder Blanco de EU, lo cual no es más que una pose pues bien sabe que
dichas organizaciones ni son terroristas ni emprenderán una "cacería" de
indocumentados. El "valiente comunicado" se hace únicamente para decir que la
Iglesia hace lago por los braceros pero porque ese "valiente" episcopado no
critica las políticas agrarias que han arrojado a la gente del campo ¡ porque no critica
a la nefasta dinastía de los Bush? O Al FMI, al BMD
Y en últimas consecuencias ¿por qué nunca ha emitido un comunicado sobre las crímenes
del Partido Comunista de Cuba?
En Último Reducto manifestamos nuestra pena por tan torpes comunicados he aquí el
mamotreto, solicitando una disculpa a los lideres de Nacional Aliance, deben creernos en
México no se piensa así:
Comunicado sobre el Grupo denominado "National Alliance"
y sobre las acciones en contra de los migrantes que pretenden acceder a territorio
estadounidense por Arizona.
"Prevalezcan los caminos de la justicia y de la paz"
La Comisión Episcopal para la Movilidad Humana ante la amenaza que el grupo denominado:
"Nacional Alliance", en el Estado de Arizona en los Estados Unidos, que pone en
peligro la vida de quienes se internan a ese país por ese lugar, expresa cómo la
doctrina de la Iglesia condena toda forma de Xenofobia, discriminación y nacionalismo
exacerbado, tanto entre los individuos, como entre las naciones o pueblos. Estas acciones
que tanto lastiman a la humanidad, dejan como consecuencia, daños lamentables en los
valores humanos y en la fe, destruyen la convivencia pacífica y armónica de las naciones
y, en muchos casos, han conducido a la pérdida de vidas entre aquellos que buscan en la
migración el derecho natural a acceder a los medios necesarios para su subsistencia y el
desarrollo de su vida y la de sus familias.
Es por ello que no podemos justificar las acciones violentas que puedan originarse por
parte de quienes han convertido en misión de sus vidas, la práctica constante de
acciones discriminatorias, a través de argumentos vanos que están plenamente alejados de
la comunión plena del amor de Dios en todos y cada uno de sus semejantes.
Vemos con gran preocupación que algunos grupos, entre ellos el "National
Alliance" con sede en Phoenix, Arizona; EE UU, estén haciendo una campaña
persecutoria en contra de la Inmigración a la que califican como una invasión que atenta
a la estabilidad y al orden de la raza aria y que a través de medios electrónicos e
impresos estén haciendo una amplia campaña en contra de quienes buscan mejores
condiciones para sus vidas o la de sus familias.
Amenazan con emprender acciones en contra de los migrantes. En la página de Internet que
exhiben en la red, hay declaraciones temerosas como la que dice: "Como individuos
conscientes de nuestra propia naturaleza y de nuestra relación con el resto del mundo,
tenemos una jerarquía de obligaciones o de responsabilidades.
Tenemos una obligación especial con nuestra propia raza para asegurar su supervivencia,
para salvaguardar sus características únicas, para mejorar su calidad, tenemos la
responsabilidad para con nosotros mismos de ser los individuos mejores y más fuertes que
podemos ser". Así también, con manifestaciones muy claras, de acciones contundentes
que son una amenaza para el orden y la paz; dicen: "Debemos tener escuelas blancas,
las vecindades residenciales blancas y las áreas de la reconstrucción, los lugares de
trabajo blancos, las granjas blancas y campo. No debemos tener ningún no-Blanco en
nuestro espacio vivo, y debemos tener espacio abierto alrededor de nosotros para la
extensión.
Haremos lo que sea necesario para alcanzar este espacio vivo blanco y mantenerlo blanco.
La tendencia demográfica a largo plazo hacia un mundo más oscuro, que las políticas
desastrosas del siglo pasado han causado, no debe ser parada solamente; debe ser
invertida."
Ante estas claras manifestaciones xenofóbicas, la Comisión Episcopal para la Pastoral de
la Movilidad Humana de la Conferencia del Episcopado Mexicano, que de manera especial
atiende el fenómeno migratorio, considera que a partir de las acciones que se pretenden
realizar en contra de nuestros hermanos, por parte de los grupos organizados de
"National Alliance" expresa su más enérgico rechazo a la proliferación de
estas ideas y a la realización de acciones que pretendan lesionar la aspiración
legítima de los humanos a migrar.
El recién desaparecido Papa Juan Pablo II, después de los atentados terrorista del 11 de
septiembre, hizo un llamado a los ciudadanos americanos a evitar que se exacerben los
sentimientos nacionalistas y la xenofobia y se despierten los odios raciales. "No
podemos permitir - ha sido el llamado del Papa - que cuanto ha sucedido profundice
divisiones". Las migraciones en el mundo no pueden, ni deben ser confundidas como una
lucha de dominio entre un país y otro y tampoco pueden ser una excusa para iniciar
conflictos y alentar sentimientos ajenos a las aspiraciones de amor y paz de la humanidad.
Por ello, en la carta pastoral, aprobada y largamente difundida por las Conferencias
Episcopales de México y Estados Unidos: "Juntos en el camino de la Esperanza, ya no
somos extranjeros", nos dirigimos a los funcionarios públicos de ambas naciones,
desde las máximas autoridades hasta quienes se encuentran diariamente con el
migrante.(10) También, a las autoridades gubernamentales de ambos países cuya labor es
hacer cumplir o implementar y ejecutar las leyes migratorias. (11) Así como a los pueblos
de los Estados Unidos y de México: nuestras naciones viven una interdependencia jamás
vista en su historia, comparten valores sociales y culturales, intereses y esperanzas para
el futuro; tienen una oportunidad singular para actuar como verdaderos vecinos, y para
trabajar juntos en la elaboración de un sistema migratorio más justo y generoso. (12)
Nuestra fe común en Jesucristo, nos mueve a buscar maneras de favorecer el espíritu de
solidaridad. Es una fe que trasciende las fronteras y nos pide eliminar toda forma de
discriminación y de violencia, para construir relaciones de justicia y de amor. (19)
Por ello, hacemos votos y oramos a Dios, nuestro Padre común, para que nuestro esfuerzo
conjunto sirva para seguir construyendo un mundo más fraterno y solidario, con una
sociedad más justa y humana, atenta al llamado de Dios y fiel testigo de su palabra que
nos impulsa a hacer valer los valores que dignifican la vida.
Es necesario hacer crecer el conocimiento y el aprecio a los demás, no importando la
raza, cultura o creencia; y repudiamos toda actitud de menosprecio y discriminación hacia
cualquier otra persona, en especial si ellas son migrantes, mujeres o niños; a todos
ellos debemos verlos como portadores de valores, muy en especial del valor del evangelio
de Cristo, el cual nos llama ser uno en él y en su amor.
Reconocemos la dignidad y el valor de los migrantes, y hacemos un llamado a quienes están
atentando contra la seguridad de los migrantes para que dejen de lado esas actitudes
xenofóbicas y que recuerden que a quienes están atacando no son criminales o
terroristas, sino personas que buscan mejores condiciones de vida en un intento de
superación y que con su trabajo contribuyen al engrandecimiento del país a donde
inmigran, y que tienen derecho no sólo de que respeten sus vidas, sino también que se
les tienda la mano para la realización de sus legítimos deseos, recordando cómo el
Señor nos ha de juzgar también por la acogida que demos al forastero (cfr. Mt 25,35).
Esperamos que se dé una rápida solución a este problema por parte de las autoridades
competentes y que termine cuanto antes toda agresión en contra de los migrantes.
Que Santa María de Guadalupe nos ayude a comprender y ayudar a quienes, como su Hijo
Jesús, tienen la necesidad e migrar a otros países.
Mons. Renato Ascencio León
Obispo de Ciudad Juárez y
Presidente de la Comisión Episcopal para la Pastoral de
La Movilidad Humana de la Conferencia del
Episcopado Mexicano
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